Personajes y Simbolismo en La Fundación de Antonio Buero Vallejo

Personajes Principales de La Fundación

Lino

Lino es un joven impetuoso que desdeña la prudencia. Se contrapone a la figura de Asel. Se muestra en un principio apático, pero actúa más tarde como hombre de acción. Cuando descubre que Max es un soplón, quiere desenmascararlo y anularlo, aunque obrando así se equipara, sin darse cuenta, a los carceleros. Su interrogatorio al espía lo iguala a ellos y Max, espantado, pide auxilio. Lino se ha convertido momentáneamente en alguien más temible que los mismos agentes de la represión.

Max

Max viene a ser el contrapunto de Asel, ya que representa la corrupción, la indignidad y la ruptura de unos ideales. Es débil ante el peligro y se entrega a fáciles compensaciones. Al principio aparece como un personaje tranquilo y bromista que defiende a Tomás, aunque comienza a atacarle en el momento en que sospechan que el «loco» pudo haber sido el delator.

La llamada que Max recibe para ir a locutorios permite a los presos restantes poder hablar con mayor claridad sobre el plan de fuga. Tras exponer cada uno sus particulares sospechas, descubren su condición de espía. Delata a sus compañeros y se entrega a cambio de insignificantes recompensas como comida o tabaco. Su doblez egoísta le condena moralmente.

Tras su vuelta del locutorio, los acontecimientos se suceden: Lino golpea violentamente a Max y este golpea la puerta pidiendo ayuda. Asel es llamado para un interrogatorio y, ante el temor de descubrir el proyecto de fuga en la tortura, se mata arrojándose desde la galería en un descuido de los guardianes, mientras toda la prisión golpea las puertas y grita al unísono: “¡Asesinos!”.

Lino tira a su vez a Max desde la barandilla en medio del estruendo y sin ser visto. Tomás finge entonces ante los carceleros que sigue dominado por su antigua locura y, muy poco después, tanto él como Lino —los dos únicos que han quedado en la celda— son invitados a salir “con todo lo que tengan”.

Diferentes Actitudes ante Situaciones Límite

Cada uno a su manera, estos personajes representan diferentes formas de actuar ante situaciones límite:

  • Asel: La asume con dignidad, tolerancia y comprensión.
  • Tulio: Pasa de la intransigencia a la envidia que siente por Tomás, quien ha conseguido evadirse de la amarga realidad que los circunda.
  • Lino: También es un soñador, un inocente que evolucionará de un papel de mero observador a la acción desesperada.
  • Max: Representa la solución fácil y rastrera: el que vende a sus amigos a cambio de recompensas materiales.

Pero estas posturas se revelan insuficientes para escapar del poder que ejerce la “Fundación”. El desenlace es trágico para la mayoría de ellos, pero el final abierto hace que el espectador, absolutamente conmovido por lo que ha presenciado, desee que se resuelva positivamente para los supervivientes y que no los lleven a la celda de castigo.

Otros Personajes

Berta

Berta es un personaje atípico, fruto de la imaginación de Tomás. Es un desdoblamiento de la personalidad del protagonista. El verdadero sentido de los diálogos de Tomás y Berta no puede ser entendido por el público hasta el final de la obra. Al principio corresponde a los deseos de Tomás, que cree en su ficción enteramente, y para ello necesita la presencia de su novia.

Por otro lado, Berta introduce el ratón, que al recibir el mismo nombre que el protagonista viene a sugerir una equivalencia con el propio Tomás. En este sentido, es un desdoblamiento de Tomás: la voz de la conciencia y de su subconsciente, que intenta hacerle recordar dónde está. Berta aborrece la Fundación. Todo lo que expresa es lo que Tomás empieza a intuir o a temer. Es un refugio para él, pero a través de ella se van filtrando fragmentos de la realidad que él conoce pero preferiría ignorar.

En la segunda parte, en el Cuadro I, encontramos dos apariciones:

  1. Una hacia la mitad (págs. 142-144), que muestra tanto el deseo sexual frustrado de Tomás como sus avances hacia la realidad.
  2. Otra al final, que simboliza tanto la pena de la verdadera Berta como el dolor que sufre Tomás por sí mismo (acotación pág. 152).

El Hombre

Es el compañero de celda enfermo. Tomás le habla al principio de la obra y este le contesta formando parte de su realidad alucinada. Cuando se lo llevan, se descubre que lleva seis días muerto. Tiene una doble función: representa a las víctimas del sistema represivo y es el primer eslabón en el proceso de curación de Tomás.

Personajes Genéricos

Además de los personajes centrales del drama y de Berta, hay otros que, solamente aludidos, abren la cerrada perspectiva de la celda a un horizonte más amplio de solidaridad humana:

  • Los “compañeros a toda prueba”: Se arriesgarán para que desde el sótano puedan cavar el túnel hacia la libertad.
  • Los “barrenderos de la galería”: Diseminarán la tierra “porque son compañeros”.
  • El “cojo que está en una de las celdas de ahí enfrente”: Descubre a un egoísta.
  • Cualquiera de los miles de ojos que miran y ayudan.

Esa colectividad que está en el fondo se hará presente en escena cuando un “coro de voces”, según dice la acotación, grite al unísono “¡Asesinos!”, como última despedida a Asel. Esto revela de qué modo la situación que afecta a los cinco protagonistas trasciende sus casos personales y se convierte en testimonio de una represión generalizada. Aparecen también los carceleros, en quienes Tomás quiere ver al encargado de la Fundación y sus ayudantes.