El Renacimiento y el Humanismo en España
El Renacimiento es un movimiento cultural que surge en Italia a mediados del siglo XIV y se extiende por Europa en el siglo XVI, basado en la recuperación de la cultura grecolatina. Supone un cambio profundo de mentalidad y un gran desarrollo de las artes, las ciencias y la técnica, con interés por el ser humano y el mundo.
En España, el Renacimiento se desarrolla durante los reinados de Carlos I, con apertura a influencias europeas, y Felipe II, etapa marcada por la Contrarreforma, el cierre a influencias extranjeras y la exaltación del catolicismo.
Su base ideológica es el Humanismo, que defiende el antropocentrismo, rechaza el teocentrismo medieval y recupera los ideales grecolatinos mediante el estudio de los clásicos.
La Poesía Renacentista Española
La poesía se basa en los modelos clásicos e italianos y busca la belleza formal. La naturaleza inspira al poeta y le permite expresar su mundo interior, con presencia de mitos grecolatinos y del bucolismo pastoril.
Destacan Boscán, Garcilaso de la Vega y Fernando de Herrera, seguidores del petrarquismo, cuyos temas principales son el amor idealizado, la naturaleza (locus amoenus) y la mitología. Se introducen el endecasílabo y nuevas estrofas como el soneto y la lira.
En España, estas novedades se combinan con la tradición religiosa, dando lugar a la poesía ascética y mística, con Fray Luis de León y San Juan de la Cruz.
Poetas Clave del Renacimiento
Garcilaso de la Vega (1501-1536)
Fue un noble toledano, militar y poeta. Su vida estuvo marcada por el servicio al emperador Carlos V y las guerras en las que participó, lo que influyó en su poesía. Murió en batalla en Niza tras ser herido en un asalto. Se dice que Garcilaso mantuvo un amor imposible con Isabel Freyre, dama portuguesa de la corte de Carlos V, quien se casó con otro hombre. Este desamor inspiró gran parte de su poesía, especialmente sus elegías y sonetos.
Características y Obra
- Introdujo la métrica italiana en España, como el verso endecasílabo y el soneto.
- Sus églogas muestran un paisaje idealizado, reflejando el espíritu del neoplatonismo y el amor cortés.
- En su obra hay un equilibrio entre la emoción personal y la perfección formal.
Obras Destacadas
- Égloga I: Expresa el dolor por la pérdida de Isabel Freyre.
- Égloga III: Presenta el lamento de pastores por sus amores perdidos.
- Sonetos: Perfeccionó esta forma en español, con temas amorosos y filosóficos.
Fray Luis de León (1527-1591)
Fraile agustino, teólogo y poeta, fue un gran humanista del Renacimiento. Su espíritu crítico y su dominio de lenguas antiguas lo llevaron a traducir textos bíblicos, lo que le costó ser encarcelado por la Inquisición. Pasó casi cinco años en prisión por traducir el Cantar de los Cantares del hebreo al castellano, lo que era considerado una herejía en la época. Cuando volvió a dar clases en la Universidad de Salamanca, pronunció la famosa frase: “Decíamos ayer…”, mostrando su serenidad y su convicción intelectual.
Características y Obra
- Influencia del estoicismo: Busca la paz interior a través del retiro y la contemplación.
- Lenguaje sobrio y armonioso, con gran musicalidad.
- Uso del verso lira, una estrofa de cinco versos que perfeccionó.
Obras Destacadas
- “Oda a la vida retirada”: Elogia la sencillez y la paz del campo frente a la corrupción de la ciudad.
- “Noche serena”: Reflexión filosófica sobre la fugacidad de la vida.
San Juan de la Cruz (1542-1591)
Fue fraile carmelita, poeta y místico. Colaboró con Santa Teresa de Jesús en la reforma de la orden, lo que le causó conflictos con otros religiosos. Sufrió prisión y maltratos por sus ideas, lo que influyó en su poesía. En 1577, fue arrestado y encarcelado en un convento en Toledo por sus reformas en el Carmelo. Durante nueve meses en una celda oscura, escribió algunos de sus poemas más bellos. Finalmente, escapó descolgándose con sábanas por una ventana.
Características y Obra
- Utiliza metáforas amorosas para expresar la unión mística con Dios.
- Emplea el símbolo de la “noche” para representar la purificación del alma.
- Sus versos tienen una gran musicalidad y riqueza simbólica.
Obras Destacadas
- “Noche oscura del alma”: Describe el sufrimiento y el gozo del alma en su camino hacia Dios.
- “Cántico espiritual”: Diálogo entre el alma y Dios con imágenes bucólicas.
- “Llama de amor viva”: Expresa la plenitud de la unión mística con Dios.
Géneros Narrativos en Prosa
La prosa del Renacimiento desarrolló diversos géneros que buscaban la evasión, la idealización o el reflejo de la realidad.
Libros de caballerías
Tuvieron gran difusión en la primera mitad del siglo. Son novelas de evasión y pretendían satisfacer el deseo de aventuras de la época. En ellas se cuentan las hazañas de caballeros medievales, con gran fantasía e imaginación. Proceden, sobre todo, de los ciclos artúrico y el de Carlomagno. Estas novelas fueron censuradas por críticos y moralistas de la época que las consideraban perniciosas por su excesiva imaginación.
Obra destacada: Amadís de Gaula (1508), de Garci Rodríguez de Montalvo.
Novela pastoril
De origen grecolatino, es un género importado de Italia y supone la introducción del bucolismo en la prosa. Su esquema narrativo se basa en unos pastores, refinados y artificiosos, que exponen sus desventuras amorosas en un contexto natural idealizado. Se analiza el mundo interior de los personajes, siempre influido por el ideal platónico.
Obras destacadas: Los siete libros de la Diana (1559), de Jorge de Montemayor; La Galatea (1585), de Cervantes; y La Arcadia (1598), de Lope de Vega.
Novela morisca
Basada en los romances fronterizos, tiene como tema las aventuras ficticias entre árabes y cristianos durante el periodo de la Reconquista. Amores y luchas, pero siempre en un ambiente de gran cortesía y caballerosidad.
El primer testimonio de este tipo de relatos se incluye intercalado en algunas ediciones de la Diana de Montemayor, y se titula El Abencerraje.
Novela bizantina
Surge como imitación de una famosa obra griega, Teágenes y Cariclea. El argumento consiste en las fabulosas aventuras que les suceden a dos enamorados, en tiempos y lugares imaginarios, hasta que por fin pueden volver a reunirse.
Obra destacada: Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617) de Cervantes.