Pensamiento y Cultura en el Siglo XVIII: Conceptos Clave de la Ilustración
Los principios fundamentales que definieron el pensamiento ilustrado en el siglo XVIII fueron:
- Racionalismo: La razón como fuente principal de conocimiento.
- Utilitarismo: Búsqueda de la máxima felicidad para el mayor número de personas.
- Progreso: A través. (Nota: Se mantiene la frase incompleta según la restricción de no eliminar contenido).
- Lo Natural: El hombre es más humano cuanto más acorde esté con su Naturaleza (ensalzada, a diferencia de la religión).
- Reformismo: Los ilustrados proponen modernizar la sociedad mediante reformas, llevadas a cabo por reyes y gobiernos absolutistas, bajo el lema: Todo para el pueblo, pero sin el pueblo.
La Prosa Española del Siglo XVIII
Primera Mitad de Siglo (Promotores del Pensamiento Ilustrado)
Diego de Torres y Villarroel (Salamanca, 1694-1770)
- Obra: Vida, ascendencia, crianza y aventuras del doctor D. Diego de Torres y Villarroel (1743-1759).
- Género: Novela picaresca y satírica.
Fray Benito Jerónimo Feijoo (Casademiro, 1676 – Ourense, 1764)
- Obras principales: Teatro crítico universal (1726-1739, 8 tomos) y Cartas eruditas y curiosas (1742-1760, 5 tomos).
- Género: Ensayos.
Ignacio de Luzán (Zaragoza, 1702-1754)
- Obra: Poética (1737).
- Importancia: Marca los principios generales que seguirá la literatura posterior.
José Francisco de Isla (León, 1703-1781)
- Obra: Historia del famoso predicador Fray Gerundio de Campazas, alias Zotes (1758).
- Género: Novela picaresca y satírica.
Segunda Mitad del Siglo
José Cadalso (Cádiz, 1741 – Gibraltar, 1782)
- Los eruditos a la violeta (Ensayo).
- Noches lúgubres (Filosofía, desengaño).
- Cartas Marruecas (Epístola, con influencia de las Cartas Persas de Montesquieu).
Gaspar Melchor de Jovellanos (Gijón, 1744-1811)
- Informe en el expediente de ley agraria (1794). Ensayo que nombra tres obstáculos para el progreso: el político, el moral y el material.
- Memoria en defensa de la Junta Central (Ensayo).
- Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos y diversiones públicas, y sobre su origen de España (1790, Ensayo).
- Descripción del castillo de Bellver.
La Poesía Española en el Siglo XVIII
La Persistencia de los Gustos Barrocos
Representantes destacados:
- Gabriel Álvarez de Toledo (1662-1714)
- Eugenio Gerardo Lobo (1679-1750)
Signos de Renovación Poética: La Sensibilidad Rococó
La poesía rococó es una poesía de salón, despreocupada y frívola, que tiene su expresión en la anacreóntica y en la versificación de temas intranscendentes.
Características y Temática
- Se caracteriza por su temática amorosa en ambientes bucólicos (temática pastoril).
- Exalta a la mujer y a los placeres de la vida (amor, fiesta, vino, danza).
Tópicos Empleados
- Beatus Ille (Dichoso aquel que…).
- Locus amoenus (Idealización de la realidad: prado, agua cristalina, aves, flores, fuentes…).
- Carpe diem (Atrapa el día).
- Tempus fugit (El tiempo vuela).
Principios Estéticos
La Poética de Luzán (1737) se basa en los principios normativos y estéticos que rigen la época. La poesía es la imitación de la naturaleza con doble finalidad: utilidad y deleite.
Porcel y Torrepalma representan la naturaleza, el amor y la belleza femenina en un tono alegre y despreocupado, lleno de notas cortesanas, galantes y decorativas.
Madurez de la Lírica Ilustrada: Neoclasicismo y Prerromanticismo
Se trata de una poesía de ideas de carácter educativo y espíritu crítico. El poeta ha de ser un filósofo, tratar temas de contenido intelectual y tener como ideal una vida que aúna raciocinio y emotividad. Entre sus cultivadores destaca Leandro Fernández de Moratín.
Sus precedentes son: Ignacio Luzán, Nicolás Fernández de Moratín, Cándido María Trigueros, Fray Riego González, Vicente García de la Huerta, Cadalso, Jovellanos, Iriarte, Montegón, Francisco Gregorio de Salas, Samaniego, Forner y Meléndez Valdés.
El Neoclasicismo y el Prerromanticismo son dos grandes manifestaciones del ideal poético ilustrado y suponen especializaciones temáticas y estilísticas bien diferenciadas.
El Teatro Español en el Siglo XVIII
El Teatro Español en la Primera Mitad del Siglo XVIII
Los autores más exitosos son:
- Antonio Zamora (1670-1728)
- José Cañizares (1676-1750)
- Tomás de Añobre y Corregel (1690-1741)
El Teatro en la Segunda Mitad del Siglo XVIII: El Teatro Neoclásico
Tragedias
Se escribían para un público minoritario, razón de su fracaso. Destacan:
- Jovellanos con Pelayo (1769).
- García de la Huerta con Raquel (1769).
- Cadalso con Sancho García, conde de Castilla (1771).
- Nicolás Fernández de Moratín con Guzmán el Bueno (1777).
Primeras Comedias
Dirigidas al gran público, acorde con las unidades y el fin didáctico, aunque con temática barroca.
Tomás de Iriarte traduce comedias francesas como El aprensivo de Molière, La escocesa y El huérfano de la China de Voltaire y El malgastador de Destouches. Sin embargo, triunfaron las comedias barrocas.
El Entremés y el Sainete
El Entremés se representaba entre los actos primero y segundo, y el Sainete propiamente dicho entre el segundo y el tercero. Cuando Ramón de la Cruz (1731-1794) reflejó la vida popular madrileña, se empleó el término sainete para ese tipo de actuaciones y el entremés se reservó para las tradicionales.
El sainete fue despreciado por ilustrados como Tomás de Iriarte, Moratín o Samaniego, pues lo consideraban un divertimento sin arte que irrumpía la presentación, llevando a las tablas majezas (exageración de tradiciones y ambientes populares).
La Comedia Sentimental
Representa los problemas, vida y moral de la nueva burguesía llevadas a las tablas, apelando al sentimiento. El tema dominante es la crítica de las leyes, edictos y de la nobleza en sus relaciones con la burguesía. Entre sus cultivadores destaca Leandro Fernández de Moratín.
La Comedia Neoclásica o de Buenas Costumbres
Entre sus cultivadores destaca Iriarte con El señorito mimado (1787) y La señorita malcriada (1788). Los ilustrados defienden el trabajo y el esfuerzo personal como valores básicos frente a las vidas ociosas de las clases acomodadas.
Leandro Fernández de Moratín
Rasgos Generales de su Teatro
- Enseñanza moral como obsesión.
- Constante preocupación por aproximarse más a la vida real de su tiempo.
- Simplifica la trama de sus piezas y da una mayor profundidad psicológica a los personajes, ya que lo esencial no va a ser el enredo sino el estudio.
- Ofrece al espectador todos los datos que necesita saber desde el comienzo de la acción.
- Evita la afectación del lenguaje e introduce una crítica social directa.
Obras Destacadas
- El viejo y la niña (1785)
- El barón (1787)
- La comedia nueva o El café
- El sí de las niñas (1801), considerada como su obra maestra.