La Evolución de los Temas Poéticos en Miguel Hernández: Naturaleza y Amor

Temas Poéticos Centrales en la Obra de Miguel Hernández

La obra de Hernández es la producción de un poeta en formación cuya poesía fue publicada, organizada temáticamente y difundida después de su muerte. En Miguel Hernández es muy importante el tema de la naturaleza, que marcará sus primeros poemas.

I. La Naturaleza: Evolución y Simbolismo

La naturaleza domina en la primera etapa y está relacionada con la experiencia vital de Miguel Hernández. Esta concepción se desarrolla en tres vertientes principales:

  1. La Naturaleza Real como Entorno Vital: La Poesía Sensorial

    La naturaleza abarca el paisaje y los elementos cotidianos de su existencia. Se trata de una naturaleza real, que muestra la capacidad de observación y descripción del poeta. Describe con fidelidad lo que conoce: el paisaje oriolano y los componentes de la vida rural. No es el locus amoenus ficticio de los poetas clásicos.

  2. La Naturaleza Relacionada con Dios

    Existe una cosmovisión católica en la que se entrelaza el poder de la naturaleza y la religión. Esto tiene que ver con el ambiente en el que vive. Concibe la naturaleza como obra de Dios. La naturaleza es símbolo de la pureza y de la divinidad.

  3. La Naturaleza Relacionada con la Invención del Lenguaje: La Poesía Pura

    Tras su viaje a Madrid, escribe Perito en lunas, apoyado en lo neogongorino y en la adivinanza. En los poemas se destacan objetos sencillos de la naturaleza y de la vida cotidiana. Están todos unidos por la metáfora lunar, de manera que todos los objetos son descritos por sus formas lunares. La luna se establece como modelo de comportamiento de la naturaleza. También aparece la concepción de que el hombre es tierra y la tierra, vida (lo telúrico).

La Naturaleza en Etapas Posteriores

Segunda Etapa: El rayo que no cesa

En esta etapa, el erotismo es impulso vital hacia la mujer y hacia la tierra. El léxico sigue siendo agreste; las comparaciones humanizan los elementos naturales. Aparecen por primera vez los signos de la poesía proletaria y, aquí, la naturaleza sirve para situar su reivindicación social.

Tercera Etapa: Guerra y Ausencia

En la etapa de guerra, la naturaleza cambia para ser símbolo de libertad. Cuando se extingue la bondad natural, desaparece el paisaje. En su poesía intimista de Cancionero y romancero de ausencias reaparece la naturaleza como entorno donde se encuentran unos amantes que consiguen superar todo tipo de adversidades. De la naturaleza surgen sus símbolos más logrados:

  • El viento: Primero como fenómeno atmosférico, luego como voz de Dios en su momento religioso.
  • La tierra: Pasará a ser símbolo de la libertad y locus amoenus en su etapa final.

II. El Amor: De la Obsesión Carnal a la Esperanza Fraternal

El tema del amor se presenta distintamente según las etapas vitales y creativas del poeta:

  1. Primeros Poemas y Sensualidad

    Ya desde los primeros poemas adolescentes, las partes ocultas del cuerpo parecen obsesionar al poeta. Las apariciones de seres mitológicos son una forma de introducir sensualidad e incluso erotismo natural a su poesía. En Perito en lunas ya se perfila el sexo como una constante del universo hernandiano. Dentro del corpus de 1933-1934, por influjo de Sijé, se impone una orientación religiosa. El poeta se nutre de la lectura de Fray Luis de León y de San Juan de la Cruz, por ello, el sentimiento amoroso está impregnado de religiosidad.

  2. El Amor Insatisfecho en El rayo que no cesa

    El amor a Dios es desplazado por el amor humano. Fuerza, vitalidad, alegría, pero, sobre todo, rechazo, son motivos recurrentes en el poemario. El tema más repetido es el amor vivido por la castidad de su novia y el deseo de posesión carnal. Esto provoca el dramatismo de esta etapa: ansias de amar, la llamada pena hernandiana. El amor cortés, el petrarquismo y la exaltación romántica serán sus fuentes más inmediatas. Fruto de su propia vivencia amorosa surge la metáfora de la herida, provocada por el amor insatisfecho, y el toro, que simboliza el sufrimiento.

  3. Amor Fraternal y Bélico (Etapa de Guerra)

    La siguiente fase está marcada por el matrimonio del autor y el anuncio de su primer hijo. Tenemos también el ambiente de tensión social primero y bélico después, que condicionará la obra del poeta. El tema central es el amor fraternal. Así, en el frente, recibe la noticia del embarazo de su mujer y escribe «Canción del esposo soldado». En ella, el poeta canta su amor y el de todo soldado. El vientre de la mujer es símbolo de fecundidad y el amor se convierte en esencia de la vida y de la muerte. En la etapa final de la guerra, la lucha y el hambre han convertido al hombre en una bestia que produce pánico en el autor. En la «Canción primera» de El hombre acecha recrea la amenaza incontrolada de un homo homini lupus.

  4. La Esperanza en la Ausencia (Cancionero y romancero de ausencias)

    Su poesía se vuelve más reconcentrada y desnuda. La esperanza aparece en sus versos y está representada por el segundo hijo que ha de nacer. Con Cancionero y romancero de ausencias se poetiza de nuevo lo cotidiano. La ausencia es la base constructiva: ausencia de justicia, ausencia de amor y ausencia de libertad (por encontrarse encarcelado). Durante su estancia en prisión, su universo lírico se hace más interior y personal. A pesar de todo, Hernández supera su amargura y su producción culmina con un canto de esperanza y victoria de sus ideales. Sus últimos poemas están destinados al amor. Un amor entendido idealistamente como amor-esperanza, en unos poemas protagonizados por su mujer. El amor por su mujer y sus hijos transciende y se convierte en amor fraternal, amor a todos los hombres.