Historia de la Literatura Hispánica: Del Modernismo al 98

El Modernismo: Origen y Temas Principales

El Modernismo es un movimiento literario que se inicia en Hispanoamérica a finales del siglo XIX y se extiende hasta la primera década del siglo XX. Se manifiesta en la poesía de Delmira Agustini, pero su autor más representativo es Rubén Darío. En el modernismo se marca un rechazo frente a los valores de la sociedad burguesa. Los temas más importantes son: la evasión del tiempo, el gusto por la mitología, las evocaciones legendarias y la renovación del lenguaje.

Características del Modernismo

  • Desazón romántica: Sensación de desarraigo y de soledad. La defensa de las pasiones y lo irracional da paso al misterio, lo fantástico y los sueños; lo más importante son las manifestaciones de profunda tristeza, por lo que la melancolía y la angustia son sentimientos centrales. Como reflejo de estos sentimientos aparece lo otoñal, lo crepuscular, la noche…
  • Escapismo: Los autores se evaden del tiempo haciendo alusión a las evocaciones históricas y legendarias y al mundo sensual de la mitología; y del espacio mediante el gusto por lo oriental y lo exótico. Se refugian en una realidad creada a su gusto con escenarios lejanos o inventados.
  • Cosmopolitismo: El deseo de evadirse y buscar algo distinto marca su interés por viajar. El cosmopolitismo desembocó en la afición por París.
  • Amor y erotismo: Se produce una idealización del amor y de la mujer, que se ve como un mundo inalcanzable e indefinible que sume al poeta en una profunda tristeza y melancolía. La sensualidad muestra la exaltación del placer a través de los sentidos.
  • Cultivo de temas indígenas e hispanos: Basada en mitos y leyendas precolombinas y españolas como forma de evadirse de la realidad y, posteriormente, como exaltación de lo hispano frente al poder dominante de los Estados Unidos.

Renovación Estética

Los modernistas buscan la belleza y la perfección. Este movimiento enriqueció el lenguaje poético mediante:

  • Recursos que aportan musicalidad: Juegos de repeticiones, anáforas, paralelismos, aliteraciones (repetición de fonemas) y uso de palabras esdrújulas. Efectos sonoros con alusión a instrumentos como el arpa o la lira.
  • Recursos que aluden a lo sensorial: Se dirigen a los sentidos, de ahí el uso de cromatismos, sinestesias (verso azul) y la adjetivación referida al color, tacto y sonido, por la que se intenta captar un mundo lleno de goce y belleza. Aromas refinados de flores y plantas como las rosas, lirios y nenúfares.
  • Ambientes con valor simbólico y evocador: Tanto los interiores como los exteriores (salones elegantes con espejos, pianos…); lunas y aromas nocturnos, jardines lejanos y otoñales con fuentes y estanques; animales elegantes o fabulosos (cisnes, pavos reales, dragones…); personajes reales o mitológicos cargados de erotismo (princesas, caballeros, ninfas…).
  • Riqueza verbal y capacidad de sugestión: Las metáforas y el adjetivo se vuelven muy importantes y usan un léxico poco habitual y evocador. Aparecen cultismos, neologismos, arcaísmos y vocabulario exótico (heliotropo, nenúfares…), nombres mitológicos y realidades misteriosas (castillos, marquesas…).
  • Renovación métrica: Recuperan tipos de versos poco utilizados (alejandrinos, eneasílabos) y crean otros nuevos (de hasta 20 sílabas); usan el verso libre y las asonancias internas.

Rubén Darío

Su obra es de las más variadas y ricas en la lengua castellana. La influencia francesa convive con un conocimiento de la tradición española; su poesía integra influencias que podrían parecer incompatibles. Su trayectoria representa la de todo el movimiento:

  • Primer período: Corresponde a su primera obra, Azul, libro inaugural del movimiento modernista. Exalta la generación clásica y el siglo XVIII, enseñando su preferencia por los ambientes exóticos. Se preocupa por el ritmo y la musicalidad del verso, con un culto parnasiano al «arte por el arte» manifestado en cuentos breves y poemas. Esta obra está llena de imágenes y adjetivos, y la prosa es más osada que el verso. Hay ritmos insólitos, tono insolente y sensualidad. Destacan los símbolos del color azul y el cisne como símbolo de la pureza.
  • Segundo período: Aparece Prosas profanas, que es la culminación del modernismo exuberante e introduce temas españoles (exalta lo andaluz y la épica medieval). El tema por excelencia es el placer erótico, que no excluye el sacrificio y la pena. Esta obra deslumbra por sus innovaciones métricas y verbales.
  • Última obra: Cantos de vida y esperanza lo sitúa en un modernismo más íntimo y meditativo. Tiene dos líneas temáticas: las preocupaciones filosóficas (el paso del tiempo, el sentido de la vida, la pérdida de la juventud…) y el mundo hispánico frente al imperialismo estadounidense.

Renovación Métrica en Darío

Introduce novedades como el soneto de versos alejandrinos (14 sílabas) o la silva arromanzada.

Generación del 98

En esta generación se identifica un grupo de escritores españoles que desarrolla su creación literaria a finales del siglo XIX y principios del XX. Vivieron la crisis económica y política de España de finales de siglo, lo que provocó la indignación y protestas manifestadas en su literatura. Coinciden con el Modernismo en el rechazo de la literatura realista y del Positivismo (corriente filosófica que afirma que el único conocimiento válido es el científico) y en la reivindicación de la libertad creadora del artista. Esta generación la integran: Miguel de Unamuno, José Martínez Ruiz «Azorín», Pío Baroja, Antonio Machado y Ramón María del Valle-Inclán. Estos adoptaron una actitud crítica ante la situación política y social del momento y dedicaron su atención a los problemas de España y a la denuncia de los males del país. Algunos aspectos comunes son:

  • Influjo extranjero: Percepción de una protesta contra la mentalidad positiva y el realismo burgués. Tratan temas como la angustia vital, el pesimismo, la vida como lucha y las preocupaciones existenciales o religiosas.
  • Preocupación nacional: España se convierte en uno de los temas principales. Conocen la realidad del país gracias a sus viajes y lectura de clásicos, centrándose en la exaltación de los pueblos y el paisaje de Castilla.
  • Renovación literaria: Modifican la técnica narrativa utilizando una estructura fragmentada, novelas basadas en episodios, anécdotas y reflexiones.
  • Novela dialogal: El narrador cede la voz a los personajes, quienes a través de sus diálogos sencillos y verosímiles expresan sus conflictos existenciales.
  • Importancia del personaje único: La trama se centra en el mundo interior de un solo personaje y en su lucha interna. Son marginados sociales o personajes frustrados que no logran encontrar sentido a su existencia.

Destaca la obra de tres novelistas principales: Baroja, Unamuno y Azorín.

Pío Baroja

Comenzó defendiendo ideas regeneracionistas y acabó mostrando su desilusión y escepticismo. Concibe la novela como un género multiforme que define como «un saco donde cabe de todo». Sus rasgos principales son:

  • Presencia del narrador: Se muestra en comentarios y reflexiones sobre sus ideas filosóficas y políticas.
  • Pesimismo: La vida es una lucha continua, llena de sufrimiento y carente de finalidad. Refleja una visión crítica de la realidad española con un anticlericalismo radical.
  • Tipos de personajes: El hombre de acción (aventurero) y el hombre desorientado (sin voluntad).
  • Estructura abierta: No hay una progresión rígida; se centra en el discurrir de la vida.

Se distinguen tres etapas en su producción:

  • Primera etapa: Mayor creatividad y vitalismo. Su obra más conocida es El árbol de la ciencia, que narra la vida de Andrés Hurtado, un joven pesimista marcado por la angustia que acaba suicidándose.
  • Segunda etapa: Decae su capacidad creadora y abundan las divagaciones. Destaca Memorias de un hombre de acción.
  • Tercera etapa: Desaparece la crítica social. Destacan sus memorias tituladas Desde la última vuelta del camino.

Delmira Agustini

Poeta uruguaya admirada por la sensualidad y el talento de sus versos. Murió a los 27 años y su obra fue elogiada por intelectuales de la época. Dejó paso a una nueva visión del lenguaje erótico, la del deseo femenino, que chocó con los códigos tradicionales. Su obra muestra un alto dominio formal:

  • En El libro blanco reflexiona sobre el poema y la inspiración, adaptando la imagen de la Musa a su voluntad.
  • En Cantos de la mañana el erotismo es más palpable.
  • Los cálices vacíos es una de las obras centrales de la poética modernista, con una perturbadora imaginación erótica. Fue prologada por Rubén Darío en una nota titulada «Pórtico».
  • Su obra póstuma, El rosario de Eros, muestra sus poemas más barrocos y oscuros.

Miguel de Unamuno

Sus novelas se centran en el conflicto íntimo y las relaciones familiares, desarrollando temas religiosos y metafísicos como la existencia de Dios y la muerte. Entre su narrativa destaca:

  • Amor y pedagogía: Crítica a la educación positivista que rompe con las reglas del realismo.
  • Niebla: Su obra cumbre, subtitulada como nivola. Utiliza el juego vida-literatura donde el protagonista, Augusto Pérez, se rebela contra el autor al descubrir que este planea matarlo.
  • Abel Sánchez: Explora el tema de la envidia y la lucha entre hermanos (Caín y Abel).
  • La tía Tula: Trata sobre las ansias de maternidad.
  • San Manuel Bueno, mártir: La historia de un cura que ha perdido la fe pero finge tenerla para evitar el vacío espiritual de sus feligreses.

José Martínez Ruiz «Azorín»

Definido por su preocupación por España y su compenetración con el paisaje de Castilla. Presenta una obsesión por el tiempo y la fugacidad de la vida. Sus estilos destacan por la precisión, la claridad y el uso de frases breves. Sus etapas son:

  • Primera etapa: Elementos autobiográficos. Obras: La voluntad y Antonio Azorín.
  • Segunda etapa: Personajes míticos y obsesión por el tiempo. Obras: Doña Inés y Don Juan.
  • Tercera etapa: Vanguardismo. Obras: Superrealismo y Pueblo.
  • Cuarta etapa: Regreso tras la Guerra Civil con El escritor y La isla sin aurora.

Antonio Machado

Los fundamentos de su obra son la esencialidad y la temporalidad. Sus grandes temas son el paso del tiempo, el sueño y el amor. Su trayectoria tiene tres etapas:

  • Primera etapa: Soledades y Soledades, galerías y otros poemas. Representa el modernismo intimista. Utiliza símbolos como la tarde (tristeza), el agua (vida o fugacidad), los caminos (la vida) y la noria (monotonía). La muerte aparece personificada o asociada al miedo.
  • Segunda etapa: Campos de Castilla. Evoluciona del «yo» al «nosotros». Se identifica con el paisaje castellano y muestra una visión crítica de la decadencia de España. Incluye Proverbios y cantares y La tierra de Alvargonzález.
  • Tercera etapa: Nuevas canciones. Regresa a lo filosófico con influencia de la lírica popular. Su obra poética se cierra con Poesías de guerra.

Machado utiliza un lenguaje sencillo, el adjetivo definidor y símbolos constantes como los caminos y la tarde para comunicar sus emociones más profundas.