Camilo José Cela
La personalidad literaria de **Camilo José Cela** se desarrolló como prosista, abarcando los géneros de la **novela**, el **cuento** y el **libro de viajes**. Alcanzó súbita notoriedad en 1942 con la novela La familia de Pascual Duarte, una de las pocas obras destacadas de la década.
- La obra son las supuestas memorias de un campesino extremeño, autor de múltiples crímenes, que termina en el patíbulo.
- La narración, escrita en una prosa desgarrada y deliberadamente tosca, se complace, no sin humor, en un tremendismo que cabe emparentar con el de la picaresca o con ciertos relatos de Pío Baroja.
A partir de entonces, su trayectoria transitó por las sucesivas tendencias de la narrativa española de posguerra, hasta erigirse en uno de los valores fundamentales. En 1951 publicó su novela más famosa, La colmena, una panorámica de la vida madrileña hacia 1942, en el ambiente depresivo de la posguerra. Ya el título evidencia el propósito de referirse al colectivo de una ciudad, sin argumento ni protagonista definidos.
Técnica y Evolución
Con un complejo montaje para ubicar y seguir a más de trescientos personajes y con una técnica que con reservas cabe calificar de objetivista, el escritor traza un desgarrado testimonio de las zozobras y estrecheces de una sociedad. En 1969 vuelve a la novela con una obra barroca de claro propósito experimental: San Camilo 1936. El autor recurre a una expresión novedosa y compleja, tanto en la sintaxis como en la puntuación, e incorpora los recursos de la nueva narrativa (monólogo interior, narración en segunda persona, etc.).
Cela siguió escribiendo durante las décadas de los 70, 80 y 90. Fue miembro de la Real Academia Española y fue galardonado, entre otros muchos premios, con el **Príncipe de Asturias de las Letras** (1987). En 1989 le fue otorgado el **Premio Nobel de Literatura**, y en 1995, el **Premio Cervantes**.
Carmen Laforet
Fue en 1944 cuando la vida de **Carmen Laforet** dio un vuelco inesperado al presentar su novela Nada al recién creado **Premio Nadal**, otorgado por Ediciones Destino, premio que le fue concedido.
Consagrada ya como una de las mejores narradoras de la realidad española de la época, los años que siguieron fueron intensos. En 1948 la Real Academia Española la distinguió con el **Premio Fastenrath** por su primera novela, mientras ella seguía escribiendo sin cesar cuentos y artículos periodísticos. Durante las décadas de los cincuenta y los sesenta Laforet saboreó las mieles del éxito. Su producción literaria tuvo en ese período tres hitos, las novelas que siguieron a Nada:
- En 1952 publicó La isla y los demonios, donde evocaba los años de su infancia y adolescencia en Canarias.
- Tres años después vio la luz La mujer nueva, novela que le valió a su autora el **Premio Nacional de Literatura**.
- En 1963 su creciente prestigio hizo que Editorial Planeta se interesara por su obra y publicara La insolación, prevista como la primera entrega de una trilogía titulada Tres pasos fuera del tiempo.
Durante unos años más siguió publicando relatos cortos, artículos y hasta un libro de viajes en 1967 (Paralelo 35), pero llegó el aislamiento y el silencio. Nunca dejó de escribir, pero sus obras iban quedando incompletas, a veces olvidadas, porque su afán de perfeccionismo se convirtió en una obsesión. Recientemente, Ediciones Destino decidió rescatar su obra completa con un plan de edición de dos libros al año y la paulatina traducción al inglés de sus textos. Forma parte destacada de este plan la publicación de Al volver la esquina, una novela inédita. Escrita en la década de los setenta a manera de diario en torno a un maduro pintor bohemio, correspondería a la segunda entrega de la trilogía iniciada con La insolación.
Miguel Delibes
**Miguel Delibes** cuenta con una obra narrativa amplia y continuada, que se inicia en 1947 con La sombra del ciprés es alargada y termina en 1999 con El hereje. En esta trayectoria se aprecia una evolución que va del relato de concepción tradicional a otro de técnica más novedosa. Esta evolución permite acotar en su producción varios períodos diferentes por los temas abordados y por su tratamiento formal. Con todas las limitaciones que estas clasificaciones suelen implicar, se distinguen las siguientes etapas:
Etapas de la Obra de Delibes
1. Época Inicial (Estilo Realista)
Guiada por un fuerte subjetivismo y caracterizada formalmente por la abundancia de descripciones y por una concepción tradicional de la trama novelesca (estilo realista). A esta etapa inicial se suelen adscribir La sombra del ciprés es alargada (1948). La etapa inicial de Delibes es la de un escritor que tantea la manera de comunicar un mundo interior poco elaborado de vivencias y reflexiones. Tampoco en sus inicios posee una personal concepción de la novela y por ello se acoge a un esquema narrativo tradicional.
2. Etapa de Transición y Compromiso Social
La siguiente etapa se abre con un libro de 1950, El camino, novela sobre el despertar a la existencia de un niño, Daniel, el Mochuelo. La obra supone una metamorfosis en la obra de Delibes y entre sus logros destacan la expresión de la ingenuidad del mundo infantil. Sigue con Diario de un cazador y Diario de un emigrante, que narran las peripecias de un hombre humilde, apasionado por la vida natural, el bedel Lorenzo. En ellas están presentes temas muy queridos para Delibes: la defensa del campo, las actitudes ecologistas, la afición a la caza… Se produce una depuración del lenguaje, matizado de tonos populares, que sirve de base a una narración sencilla, de gran penetración humana. Otro tema frecuente en su obra, la soledad, se trata en La hoja roja (1959). La visión crítica, que va progresando a medida que avanza en su carrera, aparece en Las ratas (1962), novela sin apenas hilo argumental, en la que se denuncian las condiciones de vida tan brutales del protagonista. En esta etapa, que coincide con el momento en que predomina en España la novela social, la actitud solidaria con los sufridores, los marginados y las gentes pobres se va asentando en la novelística de Delibes. Durante toda esta etapa, su actitud crítica no pasa de un dolido humanitarismo, de una simpatía cordial con los desfavorecidos o con los marginados del campo.
3. Última Etapa
La tercera y última etapa arranca con 5 horas con Mario (1966). Este último periodo corrobora la cosmovisión del escritor y la persistencia de unos procedimientos formales cuyo dominio absoluto ya ha adquirido en obras anteriores.
Luis Martín Santos
**Luis Martín Santos**, médico de profesión y nacido en Marruecos, vio su trayectoria vital llevarlo a Madrid, donde trabó amistad con intelectuales y escritores como Rafael Sánchez Ferlosio, Ignacio Aldecoa, Alfonso Sastre y Juan Benet, autores de novelas que, como El Jarama o Volverás a Región, son testimonio de la renovación que se respiraba en el panorama novelístico de los años 50-60.
Producción Literaria y Científica
La obra de Luis Martín-Santos puede clasificarse en tres apartados: estudios médicos, ensayos y creación literaria. Sobre cirugía y psiquiatría escribió más de cincuenta artículos y dos libros. En el ámbito estrictamente literario, escribe poesía, relatos y novela.
- Su primer libro es un conjunto de poemas titulado Grana gris (1945).
- En 1962 aparece Tiempo de silencio, que supuso una revolución en el panorama novelístico del momento.
- Sus relatos se recogen en el volumen póstumo titulado Apólogos, publicado al cuidado de Salvador Clotas en 1970.
- Martín-Santos dejó inacabada su segunda novela al morir, Tiempo de destrucción, editada póstumamente.
Se tienen noticias, no obstante, de otras tres novelas, quizá sólo proyectos, quizá perdidas. En 2020 Galaxia Gutenberg ha recuperado los cuentos que escribió con Juan Benet, junto con muchos documentos reveladores de su juventud.
Innovación en Tiempo de Silencio
Tiempo de silencio (TDS) se publicó en 1962 con veinte páginas censuradas, pudiendo solo considerarse la edición definitiva la decimosexta, de octubre de 1980. En esta novela el autor innova utilizando tres personas narrativas, el monólogo interior, la segunda persona y el EIL (flujo de conciencia), procedimientos narrativos que venían ensayándose en la Nueva Novela Europea desde James Joyce pero que eran ajenos al realismo social al uso de la época. Todo ello contribuye a lo que el propio Martín-Santos llama **»realismo dialéctico»**.