Evolución de la narrativa española (1975-1990): contexto, autores y tendencias
En los años 70 se produjo una crisis económica en el mundo por el alza del petróleo. Se desarrolló el capitalismo. Se produjo una globalización que contribuye al desarrollo de los medios de comunicación. Tras la muerte de Franco en 1975 se inició una transición democrática y España se convirtió en una monarquía parlamentaria. España lograba el reconocimiento internacional. El fin de la dictadura permitió el regreso de intelectuales del exilio y proporcionó a los escritores la libertad necesaria para realizar su trabajo.
Estallido cultural y cambios sociales
Al estrenar la tan ansiada libertad hubo un estallido cultural, la movida, cuya mejor expresión en el cine es el primer cine de Pedro Almodóvar. La aprobación en 1978 de la Constitución y la llegada al gobierno del Partido Socialista en 1982 marcaron un periodo de recuperación de las libertades democráticas que significó una transformación para la cultura y la literatura. Se recuperó la atención pública por la cultura y ésta se convirtió en símbolo externo de bienestar. El libro pasó a ser un objeto de consumo y la novela desembocó en muchos casos en frivolidad, lo que convirtió a los lectores en un público más pasivo.
Consumo cultural y homogeneización
Desde 1975 el consumo literario crece en España; los libros más leídos suelen ser traducciones y best-sellers de vida efímera en las librerías. El fenómeno de la comunicación generalizada ha uniformado culturalmente a los países de Occidente: se aprecian unos rasgos comunes que se reflejan en la literatura: masificación de la cultura y desaparición de las vanguardias. El arte se hace posmoderno y se caracteriza por el individualismo hedonista, el desinterés por lo político, la desaparición del espíritu vanguardista, la libertad creadora total y la crisis de los referentes ideológicos.
Consecuencias en la creación literaria
La literatura provoca una dispersión de interés entre los creadores; cabe destacar la diversidad de tendencias. El interés de la nueva narrativa se refleja en premios literarios. Desde finales de los años 70 se observa el abandono de la actitud combativa del realismo social, la decadencia de lo experimental y la recuperación de la trama argumental. Se han dado interferencias entre géneros, como la segunda persona (lírico) y estructuras dialogadas (teatro). Las novelas son de fácil lectura para lectores que buscan entretenimiento.
Hitos y técnicas narrativas
La publicación en 1975 de La verdad sobre el caso Savolta, de Eduardo Mendoza, supuso un cambio respecto a la novela experimental. Destaca el abandono del experimentalismo y la vuelta a una concepción clásica del relato. Se produjo una recuperación de la trama argumental y volvió el interés por contar una historia. Se utilizarán técnicas narrativas cinematográficas. Dominará la estética realista que servirá de marco a las preocupaciones individuales. Sus obras rehúyen los problemas más polémicos. Hay una complacencia en lo personal; se aprecia un gusto por la novela-reportaje, y los espacios oscilan entre lo conocido y lo cosmopolita.
Generaciones de novelistas
Podemos agrupar a los novelistas en diferentes generaciones, teniendo en cuenta su formación y trayectoria:
- Generación de posguerra, antes de 1920: escriben una novela realista y, a partir de 1975, se amoldan a las nuevas corrientes. Destacan Camilo José Cela y Miguel Delibes.
- Generación del medio siglo, entre 1925 y 1935: novela realista y experimental. Destaca Juan Marsé (Un día volveré).
- Nacidos entre finales de los 30 y los 40: escribieron sus primeras obras durante el franquismo o la democracia; destacan Manuel Vázquez y Eduardo Mendoza.
- Nacidos a partir de 1950 y hasta mediados de los años 60: apenas participaron en las luchas contra la dictadura; muestran influencia de la literatura extranjera. Destaca Javier Marías.
- Nacidos a partir de los años 60: crecen en la democracia y constituyen un grupo joven de narradores; destacan Juan Manuel de Prada y Lucía Etxebarria.
Tendencias representativas de la novela de la época
Podemos señalar varias tendencias representativas de la novela de esta época:
- Novela negra: Manuel Vázquez comienza una serie de novelas policíacas protagonizadas por un detective aficionado a la gastronomía. Significará una ruptura en ese género y la aplicación de técnicas y rasgos propios. El recurso de una intriga montada sobre un hecho criminal se convertirá en signo de identidad.
- Novela realista: recuperación del gusto por contar una historia. Destaca La fuente de la edad; el realismo recupera su mejor versión cervantina.
- Novela histórica: El nombre de la rosa favoreció el cultivo de la novela histórica, contribuyó a la recuperación narrativa en los años 80 y produjo evocaciones. El manuscrito carmesí de Antonio Gala destaca entre otros; también La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza. Mención aparte merece el tema de la Guerra Civil.
- Novela intimista: alejada de los problemas colectivos. Son obras protagonizadas por personajes angustiados y con problemas de identidad. Destaca Mañana piensa en mí de Javier Marías.
- Culturalismo y metaliteratura: consiste en la indagación sobre la literatura; se recrea toda una época y se hace una especie de “novela de la historia de la literatura”. Destaca Las máscaras del héroe de Juan Manuel de Prada.
- Novela femenina: la mujer se ha incorporado a la creación literaria. Lo femenino deriva en reivindicación feminista y la novela adquiere finalidad reivindicativa. Destaca Todas mienten de Soledad Puértolas.
- Testimonio y autobiografismo: libros de memorias y diarios. Destaca Javier Marías (Todas las almas). Hay una serie de novelas que dan testimonio de las luchas franquistas con tono combativo.
- Experimentación: reacción contra los excesos de la novela experimental. Lo que antes fue dominante ahora pasa a convertirse en una corriente minoritaria.
Conclusión
La narrativa española de los últimos años del siglo XX es abundante y variada; el sistema literario español se ha normalizado. A España llegan los ecos de las principales literaturas del mundo occidental. La industria editorial española es pujante.