1. El Quijote: La esencia de la novela moderna
La originalidad de la obra maestra de Cervantes descansa sobre los siguientes aspectos:
- a) La humanidad de los personajes: Hasta la publicación de la obra, los personajes de las narraciones eran casi todos arquetipos que respondían a esquemas fijos. Los personajes de Cervantes son reales, se caracterizan por su complejidad psicológica y evolucionan a lo largo de la obra.
- b) El realismo del universo novelesco: Frente a la idealización de las novelas de caballerías, la acción del Quijote se desarrolla en unas coordenadas espacio-temporales concretas y reales. En la obra se refleja la España de la época.
- c) La presencia de diversas voces narradoras: Según Cervantes, la historia “real” de don Quijote habría sido recogida por distintos cronistas manchegos, que serían los autores de unos manuscritos recopilados por “un curioso investigador arábigo”, Cide Hamete Benengeli, autor del manuscrito que narra las aventuras del famoso hidalgo. Ese manuscrito habría sido traducido y serviría de base al narrador para escribir la obra. Evidentemente, esto es un juego literario de Cervantes; es la imitación humorística del recurso del manuscrito encontrado, propio de las novelas de caballerías, y está relacionado con el perspectivismo.
- d) El perspectivismo: Las cosas, parece decirnos el autor, son según el punto de vista desde el que se miran. Ejemplos de este perspectivismo los encontramos en la presencia de diversas voces narradoras, en la ambigüedad del carácter cuerdo o loco del protagonista y los demás personajes, y en los diálogos entre Quijote y Sancho. Pero, sobre todo, hay algo que le fascinaba a Cervantes: la idea de que los límites entre la ficción y la realidad no están claros. De ahí los casos de novela dentro de la novela, las alusiones a la literatura de la época o el autor que se nombra por algún personaje y pasa a ser uno de ellos. Ese juego es modernísimo y no se vería otra vez hasta el siglo XX.
2. Caracterización de los dos personajes principales
La evolución de los personajes a lo largo de la obra va acercando sus caracteres. La influencia de uno sobre el otro es lo que se ha venido a llamar “la quijotización de Sancho” y la “sanchificación de don Quijote”.
Don Alonso Quijano (Don Quijote)
Es un hidalgo pobre de unos cincuenta años, soltero, que nunca ha salido de su pueblo manchego. En los libros de caballerías ha descubierto que puede haber una vida apasionante llena de lo que a él le ha faltado: amor, viajes y aventuras. Perdida la razón por la lectura, sale a vivir la existencia de los héroes de la caballería andante para restablecer la justicia. Desde ese momento interpreta la realidad según su quimera y, en ese viaje, se encuentra a sí mismo. Don Quijote nunca se rinde, aunque fracase, achacando sus derrotas a las malas artes de envidiosos encantadores; pero esta fe inquebrantable va decayendo hasta la aventura final con el caballero de la Blanca Luna (el bachiller Sansón Carrasco).
Don Quijote es cortés, valiente, respetuoso, generoso y bondadoso. Se ha forjado un ideal inasequible que lo convierte en ejemplo de la fragilidad humana. Cervantes creó un loco-cuerdo y convirtió sus desvaríos en un ideal de perfección, otorgándole una estatura moral superior a la de quienes se burlan de él.
Sancho Panza
Es el inseparable compañero de don Quijote. Simboliza un mundo más práctico y realista, con codicia e ignorancia, pero también con sentido común y sabiduría popular. No es cobarde, pero ve la realidad tal cual es y piensa que su amo está loco. Es un sencillo labrador, glotón, socarrón y pacífico; un refranero viviente. En el transcurso de la historia, Sancho va encariñándose con don Quijote, se enorgullece de serle leal y comienza a creer en el mundo de ilusiones de su amo.
3. Lenguaje, estilo e intención de la obra
El habla es fundamental en la obra. Todos los personajes tienen una clara conciencia lingüística y aparecen caracterizados por su forma de expresarse, utilizando una amplia gama de registros: desde el lenguaje coloquial y rústico hasta el culto, caballeresco y oratorio.
En cuanto a la intención, el autor quiso hacer inicialmente una parodia de los libros de caballerías, pero su creación trasciende ese propósito inicial, abordando temas profundos:
- Ficción vs. Realidad: Los límites entre ambos planos están siempre mezclados.
- El poder de los libros: La literatura influye en la realidad y en los seres humanos.
- Valores humanos: La búsqueda de la libertad, la defensa de los débiles y la importancia de la amistad.
- Idealismo: La obra actúa como una gran metáfora de la existencia humana (ilusiones, aventuras y muerte).
- Condición humana: La frustración ante ideales inalcanzables y la confusión entre locura y cordura.