Autores y obras esenciales del teatro y la poesía española contemporánea: Alonso de Santos, Novísimos, Buero Vallejo y Mendoza

José Luis Alonso de Santos

Nació en Valladolid en 1942. Tras estudiar Filosofía, se inicia en compañías de teatro universitarias y en el Teatro Experimental Independiente, de gran repercusión en los años del franquismo. Su carrera se dividió entre la producción de obras ajenas y la escritura de obras propias. Ha dirigido unas cincuenta obras de autores como Calderón, Valle-Inclán o Shakespeare.

Sobre su propia obra, José Luis Alonso de Santos escribió y estrenó su primera pieza en 1975, ¡Viva el Duque, nuestro dueño!, de tema histórico sobre un suceso del siglo XVI. Fueron dos obras de los años ochenta las que lograron gran éxito y fueron adaptadas con posterioridad al cine. En 1981 escribe La estanquera de Vallecas y en 1985 estrena Bajarse al moro. Ambas fueron calificadas como un nuevo costumbrismo. El público valoró positivamente esta tendencia y el uso del lenguaje coloquial, vulgar y marginal.

Bajarse al moro

Bajarse al moro tiene dos actos que representan días de la vida de dos jóvenes que deciden viajar a Marruecos para traficar con droga. En la obra suceden situaciones cómicas que recuerdan a comedias de Carlos Arniches, situadas en la década de los ochenta. El propio autor escribió la obra como una protesta contra los “muros de la opresión, la marginación, la falta de salidas”. Aunque la realidad de los jóvenes sea distinta, hay situaciones que pueden resultar actuales.

La estanquera de Vallecas

La estanquera de Vallecas cuenta la historia de dos amigos, Leandro y Tocho, que entran en un estanco madrileño en Vallecas con la intención de atracarlo. Sin embargo, la estanquera, Justa, lo impide. Afuera se produce un revuelo entre vecinos, lo que lleva a los atracadores a atrincherarse en el local. Como rehenes tienen a la estanquera y a su nieta, Ángeles, las cuales terminan sintiendo aprecio por sus atracadores. En 1987 fue llevada al cine y entre sus actores se encontraba Maribel Verdú.

Tras estos éxitos, Alonso de Santos ha escrito una veintena de obras como La sombra del Tenorio, inspirada en el clásico de Zorrilla, de 1994. Ha recibido importantes premios, como el Premio Nacional de Teatro y el Premio Castilla y León de las Letras.

Novísimos

A partir de la publicación de Arde el mar (1966) de Pere Gimferrer y la antología de José María Castellet Nueve novísimos poetas españoles (1970), surgirá una nueva promoción de autores que recibirán el nombre de “Novísimos”. Castellet afirmó que estos autores se basaban en una “nueva sensibilidad”, donde confluía la tradición literaria española y anglosajona, e influencias como la música electrónica, el pop, el rock, los cómics o el cine negro.

Se trataba de escritores con alta cultura y con estudios universitarios. Entre los poetas y escritores asociados al movimiento se citan: Manuel Vázquez Montalbán (1939-2003), Antonio Martínez Sarrión (n. 1939), Félix de Azúa (n. 1944), Pere Gimferrer (n. 1945), Vicente Molina Foix, Ana María Moix (1947-2014) y Leopoldo María Panero (1948-2014). Aunque no aparecen inicialmente en la antología, se considera que otros autores comparten características poéticas con el grupo. Luis Antonio de Villena acuñó el término “postnovísimos” para englobar a autores de la generación siguiente.

En 1981 surgieron autores como Blanca Andreu, con una clara influencia surrealista, o el leonés Andrés Trapiello (n. 1953), con una amplia obra tanto poética como en prosa.

Rasgos comunes

  • Culturalismo: poemas inspirados en personajes históricos o que incluyen citas de otros textos; frecuentes referencias al cine, la música o el cómic.
  • Escapismo: se evita comentar explícitamente la situación social o política de España; se crean distintos espacios de evasión en el arte y el cine.
  • Esteticismo y decadentismo: la belleza como refugio ante el mal o el horror del mundo; adopción de una actitud decadentista e inclusión de elementos de erotismo y sensualidad.
  • Barroquismo e influencia de las vanguardias: buscan un lenguaje rico y elaborado y recuperan estrategias de la poesía de vanguardia, especialmente del surrealismo (juego con la escritura automática, poesía visual, caligramas, etc.).

Antonio Buero Vallejo

Antonio Buero Vallejo (1916-2000) nació en Guadalajara. Su familia sufrió las consecuencias de la guerra, y él fue condenado a muerte; compartió prisión con Miguel Hernández. En 1947 un indulto le permitió instalarse en Madrid. Es uno de los dramaturgos de mayor interés del teatro de posguerra. Su producción está marcada por el compromiso ante temas humanos, existenciales y sociales.

Su obra puede dividirse en tres tipos:

  • Dramas históricos: personajes como modelo de conducta para la actualidad. Destacan Un soñador para un pueblo y El sueño de la razón.
  • Teatro simbolista: personajes con taras; destaca En la ardiente oscuridad. En esta obra la ceguera es un símbolo de las limitaciones humanas y de la resignación de la sociedad española ante el oscurantismo.
  • Teatro de crítica social: obras de corte contemporáneo como El tragaluz y Historia de una escalera. Esta última, su primera gran obra, se estrenó en 1949 y obtuvo el premio «Lope de Vega»; fue parcialmente censurada, pero logró 187 representaciones.

Historia de una escalera narra la historia de una casa de vecinos durante treinta años: Fernando y Urbano compiten por el amor de Carmina. Fernando, a quien ama Carmina, es egoísta; renuncia a su amor y se casa por dinero con una mujer más rica, pero fracasa. Urbano no cumple sus metas y se casa con Carmina, quien lo desprecia. La obra tiene una estructura circular: los hijos se enamorarán y repetirán la historia pese a la oposición familiar, con la esperanza de que algo mejore.

La siguiente gran obra es El tragaluz (1967), con una historia del siglo XX: Vicente visita a sus padres en un sótano. Vicente abusa de su secretaria Encarna, a la que desprecia, y Mario, su otro hijo, está enamorado de ella. (Mata de hambre a su hermana). Al recordarlo, el padre mata a Vicente. Mario aceptará vivir con Encarna y con el hijo de Vicente. La obra dividía el escenario para separar lugares y personajes.

Un soñador para un pueblo (1958), ambientada en el siglo XVIII, recrea acontecimientos históricos del motín de Esquilache. La última obra antes de su muerte fue Misión al pueblo desierto (1999), quedando incompleta. El autor dejó escritas unas treinta obras originales.

En cuanto a su teatro, Buero Vallejo domina la tragedia, buscando la catarsis del espectador para conmoverlo e impulsarlo a luchar por su propio destino. No descuida los aspectos espectaculares y describe el espacio escénico, con frecuencia mediante un “escenario múltiple” gracias al juego de luces y sonidos, que permite representaciones simultáneas. Su técnica teatral está marcada por efectos de inmersión, en los que el autor trata de hacer partícipe al espectador de lo que ve.

Los rasgos de sus personajes son complejos y muestran inadaptación al entorno en el que viven, divididos en activos y contemplativos: los primeros se mueven por una actitud más impulsiva o egoísta, mientras que los segundos sufren las consecuencias de su inadaptación. Por otra parte, se considera que Buero fue un maestro en la utilización del espacio y del tiempo en sus obras.

Eduardo Mendoza

Eduardo Mendoza nació en Barcelona en 1943. Es licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Barcelona. Estuvo en Nueva York entre 1973 y 1982 como traductor en las Naciones Unidas. Debutó con La verdad sobre el caso Savolta (1975), que recibió el Premio de la Crítica en 1976.

La acción de esa novela se sitúa en Barcelona entre 1917 y 1919. Mendoza inauguró una nueva etapa novelística al combinar reportaje e investigación con la novela policíaca, la intriga y el humor.

Obras y estilo

Entre sus obras destacan El misterio de la cripta embrujada y El laberinto de las aceitunas, parodias de la novela policiaca con un detective absurdo e incapaz de descubrir evidencias. Mucho humor y parodia le valieron el éxito y continuó en títulos como La aventura del tocador de señoras y El secreto de la modelo extraviada. Otras novelas relevantes son La ciudad de los prodigios, La isla inaudita o Sin noticias de Gurb.

En 2016 recibió el Premio Cervantes. Entre sus obras más recientes figuran El rey recibe (2018) y El negociado del yin y el yan (2019).

Estilo: gran manejo de subgéneros (aventura, policiaca, etc.) con humor e ironía. Uso de cultismos y arcaísmos junto a lenguaje popular. Suele centrarse en personajes marginales que sobreviven al margen de la sociedad y la observan con extrañeza.