1. El Imperio Ruso: Un Sistema en Crisis
1.1 Un imperio atrasado y autócrata
A principios del siglo XX, el Imperio Ruso se extendía por un territorio inmenso de 20 millones de km² y tenía una población de 100 millones de habitantes. En el ámbito político, continuaba siendo una autocracia: el zar gobernaba directamente el Imperio y no estaba sujeto a ninguna Constitución, ni tenía que rendir cuentas ante ningún Parlamento. Los partidos políticos estaban prohibidos y una eficaz policía reprimía cualquier oposición.
La economía: Se sostenía en una agricultura técnicamente muy atrasada y con una baja producción que a duras penas conseguía alimentar a toda la población. La moderna industrialización y el capitalismo solo habían penetrado en la parte más occidental del Imperio.
La sociedad: Era una de las más desiguales de Europa. En la cúspide se hallaba la nobleza, que era la propietaria de la mayor parte de la tierra y que hacía exhibición de sus riquezas y de su lujosa vida. En el otro extremo, los campesinos conformaban una mayoría de población pobre, trabajadora y analfabeta. En medio se encontraban los kulaks, que eran medianos propietarios enriquecidos por acumular tierras. Aparte estaba la burguesía, sin mucho poder debido a la escasa industrialización. En las ciudades industrializadas estaban los obreros, mayoritariamente antiguos campesinos emigrantes del campo; estos cobraban poco y vivían en condiciones precarias.
1.2 La oposición al zarismo
Desde finales del siglo XIX fueron apareciendo opositores como los populistas, que querían destruir el zarismo y crear un socialismo de base agraria; los anarquistas que, con el lema «Tierra y Libertad», defendían el reparto de tierras a campesinos y el fin directo de la autocracia (destacaron Bakunin y Kropotkin). A principios del siglo XX, el Partido Socialista Revolucionario tenía gran influencia sobre el campesinado y defendía la expropiación de tierras a los terratenientes.
El desarrollo del proletariado causó la difusión del marxismo, fundando, en 1898, el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso. En 1903, este se dividió en:
- Bolcheviques: Revolucionarios seguidores de Lenin dispuestos a tomar el poder por la fuerza.
- Mencheviques: Seguidores de Mártov y de las directrices de la II Internacional.
2. La Revolución y la Construcción del Estado Soviético
3.1 Primeras medidas revolucionarias
El Segundo Congreso de los Sóviets destituyó al gobierno provisional y formó un Consejo de Comisarios del Pueblo (de mayoría bolchevique dirigida por Lenin), constituyendo el primer gobierno obrero. Este decretó:
- La abolición de la propiedad privada.
- La nacionalización de la banca.
- La eliminación del ejército zarista.
- El reconocimiento del derecho a la autodeterminación de los diversos pueblos.
También llevó a cabo la firma del Tratado de paz de Brest-Litovsk (1918), renunciando a los países bálticos, Finlandia, Polonia y aceptando la independencia ucraniana. En noviembre de 1917 se celebraron elecciones para la Asamblea Constituyente; al no obtener la mayoría los bolcheviques, disolvieron la asamblea en su primera y única sesión. Por ello, un Congreso de Sóviets establecería las nuevas instituciones del Estado proletario.
3.2 Guerra Civil (1918-1921)
Los bolcheviques solo controlaban una amplia zona alrededor de Moscú (nueva capital) y Petrogrado. Por ello, el Ejército Blanco (dirigido por zaristas y apoyado por los aliados) inició la resistencia armada para evitar la creación de un Estado soviético. Se enfrentaron al Ejército Rojo (creado por Trotsky y formado por bolcheviques) en una guerra de tres años. Este conflicto fue largo y cruel, costó muchas vidas, creó hambrunas y sumió a millones de personas en la miseria.
Como ocurrió en la Revolución Francesa (1789), se castigó duramente a todo sospechoso antirrevolucionario. Por miedo a un rescate de Nicolás II, se le asesinó en 1918 en Ekaterimburgo, donde estaba prisionero junto a su familia. Al principio, los blancos iban con ventaja, pero en 1918 el Ejército Rojo empezó a dominar el conflicto gracias a la movilización de un gran número de soldados campesinos y a la mala organización del Ejército Blanco. La victoria en Ucrania (1921), tras la retirada de los aliados, dio la victoria definitiva a los rojos.
3.3 El comunismo de guerra
La guerra civil orientó toda la producción a la contienda con el objeto de ganarla. El gobierno soviético estableció el comunismo de guerra: un estricto control de la economía por parte del Estado y un rígido control de la población. Para satisfacer las necesidades bélicas se nacionalizaron las industrias con más de 10 trabajadores, la banca, los transportes, el comercio y la producción agrícola. La falta de alimentos provocó hambrunas y muertes. Se limitaron los derechos sindicales, se prohibió la huelga, se reimplantó la censura y se intervinieron los tribunales de justicia. Aparecieron medidas represivas como la policía política y la Checa.
3. Creación de la URSS y Expansión Revolucionaria
Tras el fin de la guerra se creó, en 1922, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), y en 1923 se estableció la Constitución soviética, un nuevo tipo de Estado basado en los sóviets que giraba en torno al PCUS. Las voces contrarias fueron eliminadas mediante una dura represión; la Dictadura del Proletariado se convirtió en la dictadura del Partido Comunista.
Lenin y Trotsky hicieron una llamada a los revolucionarios europeos para fundar partidos comunistas. Para ello, crearon en Moscú (1919) la III Internacional o Komintern. En Europa, el socialismo se dividió en dos corrientes: la comunista (nuevos partidos) y la socialista (partidos tradicionales).
4. El Camino hacia la Gran Guerra
1.1 La formación de dos bloques de alianzas
A comienzos del siglo XX, Europa formaba parte de un complejo sistema de alianzas fraguado desde finales del siglo XIX bajo la instancia de Alemania y el canciller Bismarck. El objetivo era consolidar la hegemonía alemana y aislar a Francia para evitar el revanchismo por la pérdida de Alsacia y Lorena en 1870. Estas alianzas concluyeron en:
- Triple Alianza (1882): Alemania, Imperio Austrohúngaro e Italia.
- Triple Entente (1907): Francia, Rusia y Reino Unido (tras la Entente Cordial de 1904).
1.2 Los enfrentamientos entre imperialismos
Alemania rivalizaba con Francia e Inglaterra por el dominio de las colonias y aspiraba a ser potencia en África. Sus pretensiones en Marruecos chocaron con los intereses de Francia y España, generando las crisis marroquíes que hicieron presagiar una guerra inminente.
1.3 Las aspiraciones nacionalistas en los Balcanes
Los Balcanes eran una zona de conflicto por la disgregación del Imperio Turco. Se enfrentaban los intereses de Serbia y Bulgaria contra los de los imperios Austrohúngaro y Ruso. Rusia se convirtió en protector de Serbia para frenar el expansionismo austriaco. En este contexto estallaron:
- Anexión de Bosnia-Herzegovina (1908): Por parte del Imperio Austrohúngaro.
- Primera Guerra Balcánica (1912): La Liga Balcánica (apoyada por Rusia) se enfrentó al Imperio Turco.
- Segunda Guerra Balcánica (1913): Enfrentó a Serbia contra Bulgaria, resultando en la Paz de Bucarest.
5. Fases de la Primera Guerra Mundial
La Guerra de Movimientos (1914)
El inicio estuvo marcado por el Plan Schlieffen alemán, que preveía atacar Francia a través de Bélgica para luego centrarse en el frente ruso. Sin embargo, el mariscal Joffre frenó el avance alemán en la Batalla del Marne. En el Este, tras la Batalla de Tannenberg y la contraofensiva de 1915, los austroalemanes recuperaron Galitzia y conquistaron Polonia y Lituania.
De la crisis de 1917 al armisticio
El año 1917 fue decisivo por tres factores:
- El desánimo y los motines en las trincheras.
- El triunfo de la Revolución Rusa, que llevó a la firma del Tratado de Brest-Litovsk.
- La entrada de Estados Unidos en la guerra tras el hundimiento del Lusitania.
En 1918 se produjo el desenlace: los aliados derrotaron a los imperios centrales en todos los frentes. El 3 de noviembre se rindió el Imperio Austrohúngaro y el 11 de noviembre, tras la abdicación del káiser, Alemania firmó el armisticio.
6. Consecuencias Internacionales
- Las dinastías de los grandes imperios fueron destronadas.
- Se crearon nuevos Estados: Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Checoslovaquia, Yugoslavia y Hungría.
- Se implantaron repúblicas democráticas y el sufragio universal masculino en casi toda Europa.
- La participación femenina otorgó a las mujeres un protagonismo que derivó en el derecho al voto en varios países desde 1918.
- Se creó la Sociedad de Naciones (SDN) en 1919 para garantizar la paz.
No obstante, el nuevo orden era frágil: Alemania consideró el Tratado de Versalles como una imposición injusta (Diktat), sembrando las semillas de futuros conflictos.