La lírica medieval
1. La Edad Media
En el siglo VI, los visigodos, procedentes de centro de Europa, invaden la Península y fundan un reino con capital en Toledo. Adoptan el latín como lengua, aportándole vocablos germánicos, y se convierten a la ortodoxia romana, formando pronto un cuerpo social único con los hispanorromanos.
En 711 penetran en la Península los ejércitos islámicos, que ocupan pronto casi todo el territorio. En 756 se produce la ruptura con Damasco (capital musulmana), constituyéndose así el emirato independiente de al-Ándalus, que se convierte en califato en 929. De esta forma se consuma la ruptura política y religiosa con Oriente.
Los pueblos cristianos no sometidos al dominio musulmán, que quedan en las montañas del norte, realizan incursiones para ganar territorio. A partir del siglo XIII, con la fragmentación de al-Ándalus en reinos de taifas, se organiza e impulsa la Reconquista.
Estructura social
La característica fundamental de los pueblos cristianos fue la organización en reinos. El poder real tenía carácter divino e incluía la jefatura suprema del ejército, potestad legislativa y atribuciones político-administrativas.
La sociedad estaba jerarquizada; se distinguían los siguientes grupos sociales:
- Nobleza: dedicada a las tareas de guerra; entre ellos había diferentes grupos:
- Ricoshombres: dueños de extensos territorios y con cargos en la corte.
- Infanzones: nobles de linaje, sin gran poder político ni económico.
- Caballeros villanos: podían costearse un caballo para la guerra.
- Clero: gozaba de privilegios; su función era administrar los sacramentos y predicar la doctrina cristiana. Existían grandes dignatarios con altos cargos y un bajo clero más próximo a los sectores populares.
- Burguesía: artesanos y comerciantes de las ciudades; aún no era una clase plenamente en expansión.
- Campesinado: grupo heterogéneo que cultivaba las tierras y carecía de privilegios.
- Marginados: personas dedicadas a la mendicidad y a profesiones marginales.
Grupos sociales minoritarios
Se encuentran los mudéjares, que no renunciaban a su lengua ni a sus creencias, y los moriscos, musulmanes convertidos al catolicismo. Los hispanos sometidos al poder musulmán se dividieron en dos grupos: los muladíes, islamizados e incorporados al mundo musulmán, y los mozárabes, que mantenían su lengua y creencias.
También había judíos, dedicados al comercio y a la industria; muchos emigraron a Castilla y León, donde ocuparon puestos de confianza en las cortes. Esta convivencia se mantuvo hasta el siglo XIV.
Por la repoblación llegaron pobladores de origen franco, que se dedicaban al comercio y a la artesanía.
Influencias culturales
La cultura medieval hispana se ve condicionada por tres circunstancias fundamentales:
- El contacto con el islam: en Toledo se desarrolla una importante labor de traducción del árabe al latín de obras de astronomía, filosofía, álgebra, etc. Fue la toma de la ciudad por los cristianos la que permitió un mayor contacto cultural con el mundo islámico.
- El triunfo de las lenguas románicas: el latín culto de los eclesiásticos era la lengua de las obras y de los documentos oficiales, pero el deseo de independencia de los poderes universales empuja a los monarcas feudales a apoyarse en las lenguas románicas de sus reinos. Se empiezan a escribir obras en castellano, en prosa y verso.
- La fundación de las primeras universidades: como la de Palencia (trasladada a Valladolid) y la de Salamanca. Estas instituciones estaban en manos de la Iglesia y utilizaban el latín como lengua de enseñanza.
El siglo XV
Disminuyen los brotes epidémicos, se produce una recuperación demográfica que favorece la reconstrucción agraria de Castilla. Se incrementa el comercio interno, lo que impulsa la celebración de ferias y las exportaciones de lana merina.
En la primera mitad del siglo reina una inestabilidad política por los conflictos entre la aristocracia y la monarquía. Los nobles disfrutan de la vida cortesana, artística e intelectual; a la vez se abre paso el humanismo, que implica el acercamiento a la literatura clásica y una nueva valoración del lugar del hombre en el universo.
Con los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, se instaura una monarquía dual que implica la unión en sus personas de ambos reinos y la restricción del poder nobiliario. Los monarcas abordaron la unidad territorial de la Península, anexionando Granada en 1492 y Navarra en 1512.
En 1478 se crea el Tribunal de la Inquisición y en 1492 se obliga a los judíos a convertirse o abandonar el país; en 1502 se expulsa de Castilla a los no conversos.
El reinado de los Reyes Católicos traspasa los límites continentales: Colón llega a América en 1492, lo que inicia las expediciones al Nuevo Mundo. Además, Elio Antonio de Nebrija publica la Gramática de la lengua española.
Jorge Manrique
Jorge Manrique, sobrino de Gómez Manrique y miembro de una familia fuertemente involucrada en la política y la milicia, es el máximo representante de la lírica castellana del siglo XV.
Nació alrededor de 1440 en Paredes de Nava y murió en 1479 en Santa María del Campo, a causa de una herida recibida en una escaramuza militar.
Coplas a la muerte de su padre
La composición consta de cuarenta estrofas, llamadas coplas manriqueñas o coplas de pie quebrado.
Están constituidas por doce versos con el siguiente esquema métrico: 8a 8b 4c 8a 8b 4c 8d 8e 4f 8d 8e 4f.
En la obra se distinguen dos partes: la primera, de carácter general, con 24 estrofas; y la segunda, de 16 estrofas, en la que se exalta la figura del padre del autor, don Rodrigo Manrique.
El estilo manriqueño
Se caracteriza por su naturalidad e innovación respecto a la tradición literaria anterior. Utiliza un estilo humilde y directo, con gran presencia de sentencias y empleo de imágenes y metáforas.
Es frecuente el recurso del ubi sunt? (¿dónde están?) y las interrogaciones retóricas. El estilo sencillo responde a una finalidad próxima a la de la predicación, con la intención de llegar a todo el público.
Temas de las Coplas
2.3.1. La muerte
La muerte aparece como personaje vengador y despiadado, pero también como un poder igualatorio. En las Coplas, Manrique no describe la muerte con rasgos macabros, sino que la presenta como ministra de Dios.
Ésta acude en busca de don Rodrigo Manrique, lo invita a lograr su última victoria y le anuncia su recompensa.
2.3.2. La fama y la vida eterna
La fama aparece también en autores contemporáneos; en las Coplas Manrique la utiliza en el sentido en que se empleaba en la Italia de esa centuria.
Gracias a las buenas obras realizadas en la vida terrenal y a la fama adquirida, don Rodrigo consigue vencer a la muerte y alcanza, en cierta medida, la vida eterna.