La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930): Del Golpe Militar a la Caída de Alfonso XIII

La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)

1. Introducción

Europa experimentó en 1918 (fin de la Primera Guerra Mundial) una pugna entre las democracias basadas en el sufragio universal y los regímenes dictatoriales, que restringían el parlamentarismo y la libertad personal.

Durante la década de 1920-1930, España experimentó la instauración de la Dictadura de Primo de Rivera, la caída de la monarquía y su sustitución por el régimen democrático de la Segunda República, y un golpe de Estado contra ella que derivó en Guerra Civil.

2. El Golpe de Estado de Primo de Rivera

El Capitán General de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, dio un golpe de Estado el 13 de septiembre de 1923, aboliendo el régimen parlamentario.

Los motivos y objetivos se expusieron en un manifiesto dirigido a la nación que mezclaba ideas regeneracionistas con promesas de acabar con la corrupción.

2.1. Desarrollo del Golpe

Apenas encontró resistencia en la sociedad española, cansada de los políticos y de problemas como la crisis marroquí.

El éxito lo garantizaron la pasividad del PSOE y de los republicanos, y la acogida favorable por gran parte de la población.

El 15 de septiembre, Primo de Rivera se convertía en presidente y ministro único por encargo de Alfonso XIII. Su dictadura se divide en dos periodos:

  • Directorio Militar (1923 – 1925)
  • Directorio Civil (1925 – 1930)

3. El Directorio Militar (1923-1925)

3.1. Primeras Reformas y Medidas Autoritarias

El Directorio Militar fue el nombre que recibió el gabinete formado en exclusiva por militares. Instauraron el estado de guerra durante dos años y suprimieron el orden constitucional.

Se ilegalizaron el PCE y la CNT, y se reprimieron las protestas para restablecer el orden público.

Contribuyeron a esta labor Martínez Anido y Arlegui, destacados generales que actuaron en la supresión de la huelga de 1917 y en la aplicación de la Ley de Fugas.

3.1.1. Medidas Autoritarias Específicas
  • Se prohibieron partidos nacionalistas, suprimiendo símbolos catalanes.
  • Se instauró el Somatén como fuerza parapolicial para auxiliar a las fuerzas del orden.

3.2. Reforma de la Administración

Se produjo una reforma de la administración local y provincial para acabar con el caciquismo.

Los gobernadores militares sustituyeron a los civiles. Se crearon delegados gubernativos para controlar los municipios y luchar contra la corrupción.

Los ayuntamientos se sustituyeron por juntas, buscando acabar con las oligarquías locales.

En 1924, la nueva administración asistió a la aprobación del Estatuto Municipal, que apenas transformó las oligarquías locales, y transformó las diputaciones provinciales al designar el gobernador militar.

En 1925 se aprobó el Estatuto Provincial, poniendo fin a la Mancomunidad de Cataluña y poblando las instituciones de personas afines al régimen.

4. La Solución del Conflicto Marroquí

La debacle en Annual y la catástrofe de Monte Arruit (julio y agosto de 1921) pusieron de manifiesto la corrupción e ineficacia de la política colonial.

Las primeras acciones trataron de buscar acuerdos con Abd el-Krim y abandonar zonas del protectorado. Las protestas de militares africanistas como Franco o Millán Astray impidieron la retirada total.

4.1. Respuesta del Líder Rifeño

Ante las dudas del Directorio, el líder rifeño extendió sus acciones al área de la Yebala y obligó a un cruento repliegue desde Xauen en 1924 que costó más de 2.000 bajas.

Abd el-Krim dirigió sus esfuerzos contra la zona francesa, causando numerosas bajas al ejército galo. Este hecho provocó una acción conjunta de ambos países para acabar con la rebelión.

La acción culminó con el desembarco en la bahía de Alhucemas el 8 de septiembre de 1925.

4.2. Fin del Conflicto: El Desembarco de Alhucemas

La operación, que fue considerada el primer desembarco aeronaval de la historia, fue un éxito, al que siguió meses después una ofensiva que recuperó el territorio perdido en 1921.

En 1926, Abd el-Krim, derrotado, fue desterrado por los franceses a la isla de Reunión. Los últimos focos de resistencia fueron sofocados en 1927, poniendo fin al conflicto.

5. El Directorio Civil (1925-1930)

El éxito en la resolución de los problemas de orden público y en Marruecos despertaron los deseos de Primo de Rivera de perpetuarse en el poder.

Los militares perdieron peso, siendo sustituidos por políticos conservadores como José Calvo Sotelo, el marqués de Guadalhorce o Lorenzo Aunós.

5.1. Partidos Políticos y la Asamblea Nacional Consultiva

En 1924 se creó Unión Patriótica, un partido que recogía las aspiraciones de Primo de Rivera a imitación del régimen italiano. No fue un partido de masas.

Los deseos de cambiar la estructura parlamentaria se vieron reflejados en 1926 con la creación de la Asamblea Nacional Consultiva, un órgano que elaboraría una nueva constitución. Estaba compuesta por: representantes del Estado, altos funcionarios y miembros de la Unión Patriótica y otros sectores sociales.

El proyecto de constitución, denominado “Estatuto Fundamental de la Monarquía”, no fue aceptado por el rey y quedó aparcado.

5.2. Política Económica

La vida económica se reactivó en un proceso expansivo conocido como “los felices años 20”.

El régimen aprovechó para desarrollar una política intervencionista y proteccionista para impulsar la industria.

5.2.1. Resultados Económicos
  • Creación de monopolios estatales como: la Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos S.A. (CAMPSA) y la Compañía Telefónica Nacional de España.
  • Fomento de las obras públicas con la construcción de una red de embalses, carreteras y ferrocarriles, desarrollada por Rafael Benjumea.
  • Constitución de la Red Hidrográfica Nacional para la extensión del regadío y el empleo de la energía hidroeléctrica.

5.3. Política Social

Se implementó una política de construcción de viviendas baratas para luchar contra el chabolismo, y se crearon escuelas y servicios sanitarios.

Se creó la Organización Corporativa Nacional, integrada por patrones y obreros, para resolver problemas mediante la negociación pacífica.

Entre sus atribuciones se encontraban: la reglamentación del trabajo, los contratos y la asistencia social.

6. Crecimiento de la Oposición y Fin de la Dictadura

Las fuerzas opositoras surgieron en 1926, desarrollando su labor desde distintos puntos de actuación:

6.1. Conflicto Militar

El mantenimiento del sistema de ascensos por méritos de guerra encontró las protestas de los oficiales de Artillería.

Alfonso XIII decidió apoyar al dictador, amenazado por su dimisión. Suprimió el Arma de Artillería, atrayendo la enemistad de un importante sector del Ejército.

Los militares desafectos recurrieron a la conspiración civil y el pronunciamiento militar:

  • La Sanjuanada: 23 de junio de 1926.
  • Pronunciamiento protagonizado por Sánchez Guerra y oficiales de artillería: 29 de enero de 1929.

6.2. Oposición Republicana y Nacionalista

El republicanismo experimentó durante los años 20 un nuevo impulso. En 1926 se creó la Alianza Republicana, que incluía: Acción Republicana de Manuel Azaña, el Partit Republicà Català de Marcelino Domingo y el Partido Radical de Lerroux.

A ello se sumó la extensión del nacionalismo catalán de Macià y Estat Català, cuyos simpatizantes fueron protagonistas de un intento de invasión en 1926 desde Prat de Molló.

6.2.1. Izquierda Catalana y Nacionalismo Gallego

Constituida por pequeños partidos, la izquierda catalana evolucionó hacia un único partido: Esquerra Republicana de Catalunya en marzo de 1931.

El nacionalismo gallego encontró su plasmación en la Organización Republicana Gallega Autónoma (ORGA) en 1929.

6.2.2. Partidos Obreros
  • El PSOE optó por una colaboración inicial con la dictadura.
  • La CNT optó por una solución revolucionaria. Experimentó una mayor radicalización que culminó en la creación de la Federación Anarquista Ibérica (FAI) en 1927.

6.3. Otras Fuerzas de la Oposición

Destacó el papel desarrollado por la intelectualidad y la prensa del periodo, con figuras como Blasco Ibáñez, Miguel de Unamuno o Fernando de los Ríos.

La influencia de sus escritos y críticas al dictador se plasmó en la Federación Universitaria Escolar (FUE), promotora de manifestaciones y huelgas contra el régimen.

7. Caída de Primo de Rivera y Alfonso XIII

7.1. Caída de Primo de Rivera

En el contexto de la crisis de 1929, su figura se vio mermada por la falta de apoyos; ni los militares ni el rey eran partidarios de su continuidad. En enero de 1930 dimitió y abandonó España.

7.2. La Caída de Alfonso XIII y la «Dictablanda»

La marcha del dictador planteó el regreso a un régimen constitucional. Este periodo de transición (la Dictablanda) se encomendó al militar Dámaso Berenguer.

Se disolvió la Asamblea Nacional y se repusieron los profesores sancionados por Primo de Rivera.

La sociedad española aspiraba a una auténtica transformación que aboliese el caciquismo y la monarquía. De este modo, el republicanismo experimentó una presencia más activa en el mundo urbano y entre intelectuales.

7.2.1. La Intelectualidad Española y el Pacto de San Sebastián

Se fundó la Agrupación al Servicio de la República, con figuras como José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala, aspirantes a un régimen republicano.

El Pacto de San Sebastián (agosto de 1930) fue un acuerdo entre todos los partidos republicanos, incluidos los nacionalistas.

Se constituyó un comité revolucionario que proclamaría la república mediante levantamientos armados y prepararía el cambio de régimen.

En octubre se sumó al pacto el PSOE, por lo que los firmantes se sintieron respaldados para realizar la insurrección que se desató el 15 de diciembre de 1930.

7.2.2. Levantamientos Armados

Los levantamientos de las guarniciones se limitaron a los de la guarnición de Jaca (liderados por los capitanes Gabriel y Galán) y el aeródromo de Cuatro Vientos (por Queipo de Llano y Ramón Franco).

Los primeros fueron pasados por las armas, y los segundos huyeron a Portugal, evidenciando ambos intentos que la opción militar había sido poco secundada.

Dámaso Berenguer intentó encauzar la situación hacia el orden constitucional, pero sus relaciones con políticos vinculados a las prácticas de la Restauración hicieron que aumentase su impopularidad. Dimitió en febrero de 1931 ante la negativa de la oposición a participar en elecciones generales.

7.3. Elecciones Municipales de 1931

Se plantearon elecciones municipales en 1931, por un gobierno de concentración presidido por el almirante Aznar, que las convocó para el 12 de abril de 1931, con la esperanza de dar pasos hacia una nueva asamblea parlamentaria.

Para la oposición, las elecciones se plantearon como un plebiscito sobre la continuidad de la monarquía.

Los resultados de las elecciones ratificaron el triunfo de las candidaturas republicanas en las ciudades, mientras ocurría lo contrario en el ámbito rural, donde lo hicieron las monárquicas. Apenas dos días después, Alfonso XIII marchaba al exilio y se proclamaba la Segunda República entre signos de entusiasmo popular y la incertidumbre del conservadurismo.