Paisajes de España
1 Paisaje oceánico
El paisaje oceánico se localiza en el norte de la península, en la Cornisa Cantábrica y en Galicia. El relieve es accidentado, con montañas, pendientes y pocas zonas llanas. El clima es oceánico, con lluvias abundantes y bastante regulares durante todo el año (superiores a 800 mm anuales) y con temperaturas suaves, ya que la amplitud térmica es baja por la influencia del mar. Los ríos pertenecen a la vertiente cantábrica: son cortos, caudalosos y regulares, ya que nacen cerca del mar y no sufren estiaje. La vegetación es abundante y destaca el bosque caducifolio, formado por hayas y robles, además de landas con brezo, tojo y retama, y prados. Los suelos suelen ser fértiles: en las zonas de roquedo silíceo aparecen tierras pardas húmedas y en las zonas calizas tierras pardas calizas, adecuadas para cultivos y pastos.
2 Paisaje mediterráneo
El paisaje mediterráneo se extiende por la península al sur del paisaje oceánico, además de las islas Baleares, Ceuta y Melilla. El relieve es variado, aunque predominan las llanuras en la península; en Baleares hay depresiones y sierras bajas; y en Ceuta y Melilla dominan colinas y mesetas. El clima mediterráneo se caracteriza por precipitaciones escasas o moderadas e irregulares, con sequía en verano, y por una amplitud térmica moderada que es mayor en el interior. Los ríos de la vertiente atlántica son largos y caudalosos, aunque irregulares y con estiaje, mientras que los de la vertiente mediterránea son cortos y poco caudalosos. La vegetación típica es el bosque perennifolio de encinas y alcornoques, junto con formaciones como la maquia, la garriga y la estepa. Los suelos son variados: tierras pardas meridionales en roquedos silíceos, suelos rojos en zonas calizas, vertisuelos muy fértiles en áreas arcillosas y suelos grises subdesérticos en zonas de clima estepario.
3 Paisaje de montaña
El paisaje de montaña aparece en las zonas que superan los 1000 metros de altitud. El relieve presenta fuertes pendientes. El clima es de montaña, con temperaturas bajas, precipitaciones abundantes (que superan los 1000 mm anuales) y frecuentes nevadas. Los ríos tienen influencia de la nieve, con régimen nival en la alta montaña y nivo-pluvial en la montaña media.
La vegetación se organiza en pisos según la altitud: en los Pirineos aparecen encinas, robles y coníferas; en la montaña atlántica hay bosque caducifolio, landa y prados; y en la montaña mediterránea predomina el bosque perennifolio. Los suelos están poco desarrollados debido a la erosión causada por las pendientes.
4 Paisaje canario
El paisaje canario se localiza en las Islas Canarias y presenta un relieve volcánico. El clima es muy variado según la altitud: en las zonas bajas es desértico, con lluvias muy escasas e irregulares y temperaturas altas; en las zonas medias aumentan las precipitaciones y bajan las temperaturas; y en las zonas altas hace más frío y llueve más. Las aguas son escasas e irregulares, por lo que predominan los acuíferos. La vegetación es en gran parte originaria de las islas y se organiza en pisos en las islas más montañosas. Los suelos son volcánicos y poco evolucionados, lo que limita su aprovechamiento.
5 Paisajes humanizados y culturales
La acción humana ha transformado los paisajes naturales, dando lugar a los paisajes humanizados, que tienen una finalidad relacionada con el poblamiento, la economía y la cultura. Según el tipo de actividad, se distinguen paisajes urbanos, agrícolas, ganaderos, industriales o mineros. Estas transformaciones se han producido a lo largo del tiempo. En algunos lugares todavía se conservan formas de vida tradicionales, lo que ha dado lugar a los llamados paisajes culturales, donde se combinan elementos naturales y humanos.
6 Espacios naturales protegidos
Para hacer frente a los problemas medioambientales, en España se han creado espacios naturales protegidos. Al principio se protegían sobre todo por su belleza, pero con el tiempo se han tenido más en cuenta criterios biológicos y geológicos. Actualmente, la protección de estos espacios está regulada por la Ley del Patrimonio Natural y la Biodiversidad, que protege zonas con elementos representativos, frágiles o amenazados. Entre los más importantes destacan parques nacionales como Timanfaya, Doñana y Picos de Europa.
Existen varios tipos de espacios protegidos: reservas naturales (destinadas a conservar ecosistemas y la biodiversidad); monumentos naturales (protegidos por su singularidad o belleza); paisajes protegidos (que conservan valores naturales y culturales); y áreas marinas protegidas (que protegen ecosistemas y elementos geológicos o biológicos del medio marino).
Problemas medioambientales
1 Principales problemas
1. España presenta diversos problemas medioambientales causados tanto por la acción humana como por factores naturales. Uno de los principales es la alteración del relieve, provocada por actividades extractivas como minas y canteras, así como por la construcción de infraestructuras de transporte. También destaca la regresión del litoral, que consiste en el retroceso de la costa, y la artificialización del litoral, causada por la construcción de edificios, puertos y paseos marítimos.
Otro problema importante es la contaminación de la atmósfera, producida sobre todo por el tráfico, la industria y el uso de combustibles fósiles. Relacionado con esto se encuentra la reducción del ozono estratosférico, que protege de los rayos solares, y el cambio climático, provocado por el aumento del efecto invernadero. Además, en las ciudades son frecuentes la contaminación acústica, causada por el ruido, y la contaminación lumínica, producida por el exceso de luz artificial durante la noche.
También existen problemas relacionados con el agua, como la alteración, sobreexplotación y contaminación de las aguas, que afectan a ríos, acuíferos y embalses. La vegetación sufre daños, alteraciones y destrucción, sobre todo por incendios y deforestación. El suelo se ve afectado por la artificialización, la contaminación, la erosión y la desertificación. A todo esto se suma la producción excesiva de residuos y la pérdida de biodiversidad, que pone en peligro muchas especies animales y vegetales.
2 Causas y respuestas
2. La alteración del relieve se debe principalmente a la necesidad de obtener materias primas y mejorar la movilidad. Estas actividades modifican el paisaje y destruyen la vegetación. Para reducir estos efectos se aplican políticas como la restauración de espacios degradados, la conservación del patrimonio geológico y la creación de geoparques y parques geológicos.
En el litoral, la regresión se debe en gran parte a la extracción de arena y grava para la construcción, lo que provoca la pérdida de playas. Para solucionarlo se controla la extracción de áridos y se protege el dominio público marítimo-terrestre. La alteración de la atmósfera se produce por la contaminación, que puede causar lluvia ácida, smog y altas concentraciones de ozono troposférico; para combatirla, la Unión Europea establece límites de emisión y controla los niveles de contaminantes. La reducción del ozono estratosférico está causada por la emisión de gases con cloro, y se ha intentado frenar mediante el Protocolo de Montreal.
El cambio climático está provocado por el aumento de gases de efecto invernadero procedentes del transporte, la industria y la producción de energía. Las políticas aplicadas se basan en la mitigación (reduciendo las emisiones) y en la adaptación a sus consecuencias. La contaminación acústica tiene su origen en el tráfico, la industria y las obras, y se combate mediante la Ley del Ruido. La contaminación lumínica se debe a un alumbrado exterior inadecuado y se intenta reducir usando una iluminación más eficiente.
En cuanto al agua, la alteración se produce por la pérdida de vegetación de ribera, la sobreexplotación por el aumento del consumo y la contaminación por vertidos. Las soluciones incluyen la recuperación de riberas, el control de captaciones, la depuración y la reutilización del agua. La vegetación sufre daños por causas naturales y humanas, y la deforestación se debe sobre todo a incendios y talas; para protegerla se aplica el Plan Forestal Español. El suelo se degrada por el crecimiento urbano, la minería, los vertidos y las malas prácticas agrarias, por lo que se promueve la planificación del territorio y prácticas sostenibles.
La producción de residuos está relacionada con el consumo excesivo, y se intenta reducir mediante la economía circular, basada en reducir, reutilizar y reciclar. Por último, la pérdida de biodiversidad se debe a la alteración de los hábitats y la caza furtiva, y se combate con la protección de especies y la recuperación de hábitats naturales.
3 Consecuencias
3. Estos problemas medioambientales tienen importantes consecuencias sociales y económicas. La alteración del relieve provoca la destrucción de paisajes. La contaminación atmosférica causa daños a la salud humana, a la agricultura y a los ecosistemas. La reducción del ozono aumenta el riesgo de cáncer de piel y perjudica a los cultivos. El cambio climático provoca la subida del nivel del mar, sequías y graves impactos económicos, especialmente en la agricultura y el turismo. La contaminación acústica puede causar problemas de salud como sordera, ansiedad o insomnio, y la contaminación lumínica afecta a los ecosistemas nocturnos. Los problemas relacionados con el agua aumentan el riesgo de inundaciones y dañan ecosistemas y la salud.
Glosario
En esta sección se presentan términos clave para facilitar la comprensión:
- Acuífero: Reserva de agua subterránea formada por la infiltración del agua de lluvia que se acumula sobre un estrato impermeable.
- Afluente: Río o arroyo que desemboca en otro de mayor caudal.
- Anticiclón: Centro de altas presiones que provoca tiempo estable, seco y despejado.
- Aridez: Falta de agua cuando la evaporación supera a las precipitaciones.
- Arroyo: Corriente de agua de caudal pequeño e irregular.
- Biogeografía: Rama de la geografía que estudia la distribución de los seres vivos y sus causas.
- Borrasca: Zona de bajas presiones asociada a tiempo inestable y precipitaciones.
- Cambio climático: Aumento global de la temperatura terrestre causado principalmente por actividades humanas.
- Campiña: Llanura baja y suavemente ondulada recorrida por ríos, fértil y agrícola.
- Caducifolio: Vegetación que pierde las hojas en la estación fría.
- Cauce: Lecho natural por el que discurre un río.
- Centro de acción: Área de altas o bajas presiones representada por isobaras cerradas.
- Cerro: Elevación del terreno aislada y de poca altura.
- Clima: Comportamiento medio del tiempo atmosférico durante al menos 30 años.
- Cliserie: Esquema de la distribución de la vegetación según la altitud y orientación.
- Continentalidad: Rasgos climáticos del interior continental con mayor amplitud térmica.
- Coordenadas geográficas: Sistema para localizar un punto en la Tierra mediante latitud y longitud.
- Cordillera de plegamiento: Montañas formadas por el plegamiento de sedimentos tras la colisión de placas.
- Corriente en chorro: Fuerte corriente de viento en altura que dirige el tiempo atmosférico.
- Cuenca hidrográfica: Territorio drenado por un río principal y sus afluentes.
- Cuenca sedimentaria: Zona hundida que se rellena de sedimentos y presenta relieve llano.
- Curva de nivel: Línea que une puntos con la misma altitud en un mapa.
- Deforestación: Destrucción de la cubierta vegetal por acción humana o incendios.
- Delta: Acumulación de sedimentos en la desembocadura de un río.
- Desertificación: Degradación del suelo en zonas áridas y semiáridas.
- Divisoria de aguas: Línea que separa cuencas hidrográficas.
- Efecto Foehn: Calentamiento del aire al descender por la ladera opuesta de una montaña.
- Efecto invernadero: Retención del calor atmosférico por ciertos gases.
- Embalse: Acumulación artificial de agua mediante una presa.
- Endemismo: Especie exclusiva de un área geográfica concreta.
- Erosión: Desgaste del relieve por agentes naturales o humanos.
- Escala del mapa: Relación entre la distancia real y la representada en el mapa.
- Escorrentía: Desplazamiento del agua sobre o bajo la superficie terrestre.
- Espacio natural protegido: Área protegida para conservar valores naturales.
- Estacionalidad: Dependencia de un fenómeno respecto a las estaciones.
- Estiaje: Periodo de caudal mínimo de un río.
- Estuario: Desembocadura amplia donde se mezclan aguas fluviales y marinas.
- Falla: Rotura de la corteza terrestre con desplazamiento de bloques.
- Garriga: Matorral mediterráneo bajo y poco denso sobre suelos calizos.
- Geografía: Ciencia que estudia la superficie terrestre y la relación entre el ser humano y la naturaleza.
- Geomorfología: Ciencia que estudia las formas del relieve terrestre.
- Glaciar: Gran masa de hielo que se desplaza lentamente.
- Glaciarismo: Conjunto de procesos y formas producidos por los glaciares.
- Gota fría (DANA): Depresión en altura que provoca lluvias torrenciales.
- Insolación: Cantidad de radiación solar recibida por un lugar.
- Isobara: Línea que une puntos con igual presión atmosférica.
- Isoterma: Línea que une puntos con la misma temperatura.
- Isoyeta: Línea que une puntos con igual precipitación.
- Latitud geográfica: Distancia angular desde un punto al ecuador.
- Localización: Posición exacta de un lugar en el espacio geográfico.
- Longitud geográfica: Distancia angular desde un punto al meridiano de Greenwich.
- Lluvia ácida: Precipitación contaminada que daña ecosistemas y construcciones.
- Macizo antiguo: Montañas medias de materiales antiguos erosionados.
- Maquia: Matorral mediterráneo denso y alto sobre suelos silíceos.
- Mapa: Representación plana y reducida de la superficie terrestre.
- Mapa temático: Mapa que representa un fenómeno geográfico concreto.
- Mapa topográfico: Mapa que representa el relieve y elementos físicos y humanos.
- Marcescente: Vegetación que mantiene hojas secas hasta la primavera.
- Masa de aire: Gran volumen de aire con características homogéneas.
- Meridiano: Semicírculo que une los polos; el principal es el de Greenwich.
- Meseta: Altiplanicie elevada y extensa.
- Modelado kárstico: Relieve originado por la disolución de rocas calizas.
- Ola de calor: Periodo prolongado de temperaturas excepcionalmente altas.
- Oscilación térmica: Diferencia entre temperaturas máximas y mínimas.
- Paisaje: Resultado visible de la interacción entre naturaleza y sociedad.
- Páramo: Superficie elevada, llana y pobre en vegetación.
- Paralelo: Círculo perpendicular al eje terrestre; el principal es el ecuador.
- Parque Nacional: Espacio natural de máxima protección legal.
- Penillanura: Superficie casi llana formada por intensa erosión.
- Perennifolio: Vegetación que mantiene las hojas todo el año.
- Pliegue: Deformación ondulada de los estratos rocosos.
- Presa: Obra que retiene agua para formar un embalse.
- Precipitación: Agua que cae de la atmósfera en forma líquida o sólida.
- Presión atmosférica: Fuerza que ejerce el aire sobre la superficie terrestre.
- Protocolo de Kyoto: Acuerdo internacional para reducir gases de efecto invernadero.
- Rambla: Cauce seco que solo lleva agua tras lluvias intensas.
- Reciclado: Reutilización de residuos para obtener nuevos productos.
- Red Natura 2000: Red europea de espacios protegidos para la biodiversidad.
- Relieve: Conjunto de formas de la superficie terrestre.
- Régimen fluvial: Variación estacional del caudal de un río.
- Ría: Valle fluvial inundado por el mar.
- Riesgo natural: Probabilidad de daños causados por fenómenos naturales.
- Salinización: Acumulación de sales en suelos o aguas.
- Solana: Ladera más expuesta al sol.
- Suelo: Capa superficial donde se desarrolla la vida vegetal.
- Temperatura: Grado de calor del aire en un lugar y momento.
- Tiempo atmosférico: Estado de la atmósfera en un lugar concreto.
- Trasvase: Transferencia de agua entre cuencas hidrográficas.
- Valle glaciar: Valle en forma de U excavado por un glaciar.
- Vega: Llanura fértil regada por un río.
- Xerófilo: Vegetación adaptada a la escasez de agua.
— Configuración y estructura del relieve
Configuración
El relieve es el conjunto de formas que presenta la superficie terrestre. Estas formas se organizan en unidades morfoestructurales, que son el resultado de la estructura geológica y del modelado. La estructura geológica es la disposición del relieve y depende del tipo de rocas y de los procesos de orogénesis, es decir, de la formación de las cordilleras. El modelado es la acción de los agentes externos, como el agua, el hielo o el viento, que erosionan el relieve con el paso del tiempo.
El relieve de la Península Ibérica presenta varios rasgos básicos. En primer lugar, tiene una forma maciza, con gran anchura y costas poco recortadas, lo que reduce la influencia del mar en el interior. Además, España tiene una altitud media elevada debido a la presencia de muchas cordilleras y a la altura de la Meseta. Otro rasgo importante es que el relieve montañoso se sitúa en la periferia de la Meseta, rodeándola y dificultando la entrada de la influencia marítima. Desde el punto de vista morfoestructural, el relieve peninsular es antiguo, ya que se formó en eras geológicas muy antiguas, aunque después fue modificado.
La evolución del relieve español se explica a lo largo de las distintas eras geológicas. En la era arcaica o Precámbrico surgió una franja de tierras con dirección noroeste-sureste, donde se sitúan los orígenes de la actual Sierra Central y algunos relieves que más tarde darían lugar a los Montes de Toledo. Posteriormente, estas tierras quedaron cubiertas por mares paleozoicos. En la era primaria o Paleozoico tuvieron lugar dos orogénesis: la caledoniana, que afectó al norte de Europa y América, y la herciniana, que se desarrolló en el sur de Europa y América. Como resultado de esta última se formaron las cordilleras hercinianas, destacando el Macizo Hespérico en el oeste, que fue erosionado hasta quedar reducido a un zócalo rígido.
Hacia el Mediterráneo se situaban otros macizos, como el de Aquitania, el del Ebro, el Catalano-Balear y el Bético-Rifeño. Durante la era secundaria o Mesozoico no hubo grandes movimientos orogénicos, predominando la erosión y la sedimentación.
Estructura del relieve interior
El zócalo de la Meseta estaba inclinado hacia el Mediterráneo, lo que permitió la entrada del mar y la acumulación de materiales sedimentarios en la zona oriental, dando lugar a las fosas Béticas y Pirenaicas. En la era terciaria se produjo la orogénesis alpina, que formó las cordilleras más jóvenes. La Meseta se inclinó hacia el Atlántico y el antiguo zócalo se fracturó, originando bloques levantados, como el macizo galaico y las sierras interiores, y bloques hundidos que formaron depresiones interiores. También se formaron las depresiones prealpinas, como la del Guadalquivir, y los rebordes montañosos de la Meseta, como la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y Sierra Morena.
Por último, en la era cuaternaria se produjeron glaciaciones en las zonas de alta montaña y los ríos excavaron terrazas fluviales. Como resultado de todos estos procesos se configura el relieve actual, organizado en torno a la Meseta Central, que se divide en la submeseta norte, recorrida por el Duero, y la submeseta sur, recorrida por el Tajo y el Guadiana. En la Meseta se distinguen penillanuras, sierras interiores como el Sistema Central y los Montes de Toledo, cuencas sedimentarias con páramos, campiñas y cuestas, además de los rebordes montañosos. Fuera de la Meseta se localizan las grandes depresiones del Ebro y del Guadalquivir y las principales cordilleras exteriores, como los Pirineos, los Montes Vascos y la Cordillera Costero-Catalana.
3. El relieve español influye de manera clara en las actividades humanas. Se trata de un relieve continental, con costas rectilíneas, que condiciona el poblamiento, ya que la población tiende a asentarse en zonas más favorables como valles, llanuras y colinas. También influye en la actividad agraria, que se desarrolla mejor en zonas bajas y llanas, donde los suelos son más fértiles y el trabajo es más sencillo. En cuanto al transporte, las montañas dificultan las comunicaciones, mientras que las llanuras las facilitan. Por último, el relieve costero español no favorece en general la instalación de grandes puertos ni el desarrollo de la pesca, aunque sí impulsa el turismo, especialmente en las zonas de playas arenosas.
— La Meseta y las estructuras interiores
La Meseta es la unidad principal del relieve interior de la Península Ibérica. Se trata de una elevada llanura situada a una altitud media de entre 600 y 800 metros. Su origen se remonta a la era primaria, cuando la erosión del antiguo macizo hercínico, formado durante la orogénesis herciniana, lo redujo a un zócalo rígido de materiales paleozoicos. Este zócalo aparece rodeado por amplias penillanuras, que son superficies de erosión suavemente onduladas, como las penillanuras zamorano-salmantina y extremeña, en las que destacan algunos montes isla que rompen la horizontalidad del terreno.
Durante la era terciaria, la orogénesis alpina afectó a la Meseta, provocando la fractura del zócalo y la formación de las sierras interiores. Entre ellas destaca el Sistema Central, que es la alineación montañosa más elevada y divide la Meseta en dos partes. En él se localizan sierras como Somosierra, Guadarrama, Gredos, Peña de Francia y Gata. También se formaron los Montes de Toledo, de menor altitud, que separan las cuencas del Tajo y del Guadiana. Dentro de estos montes, la sierra más importante es la de Guadalupe.
La orogénesis alpina también dio lugar a las cuencas sedimentarias interiores de la Meseta, que se formaron por el hundimiento de algunas zonas del zócalo. En un primer momento estas cuencas estuvieron ocupadas por lagos, que con el paso del tiempo se fueron rellenando con sedimentos. El relieve característico de estas cuencas está formado por páramos, que son superficies planas y elevadas como las de La Alcarria y La Mancha; campiñas, que son llanuras bajas recorridas por ríos como el Tajo y el Duero; y cuestas, que son zonas inclinadas que separan los páramos de las campiñas. La cuenca de la submeseta norte es más elevada y está recorrida por el río Duero, mientras que la cuenca de la submeseta sur es más baja y está recorrida por los ríos Tajo y Guadiana.
En los bordes de la Meseta se levantan una serie de relieves montañosos que la rodean. Al noroeste se encuentra el Macizo Galaico-Leonés, formado en el Terciario a partir de materiales paleozoicos. Presenta un relieve de poca altura y está compuesto por sierras fracturadas, como la Segundera y la Cabrera.
Al norte se sitúa la Cordillera Cantábrica, que se divide en dos sectores. El sector occidental corresponde al macizo asturiano, con materiales paleozoicos y un relieve de tipo apalachense, caracterizado por sierras alargadas y erosionadas. El sector oriental, conocido como montaña cantábrica, está formado principalmente por calizas y presenta mayores alturas, destacando los Picos de Europa y la Torre de Cerredo. Al este de la Meseta se localiza el Sistema Ibérico, que se formó en el Terciario por el plegamiento de materiales calizos depositados en el borde oriental de la Meseta. En su parte norte se encuentran las mayores alturas, como el Moncayo, los Picos de Urbión y la sierra de Cebollera. Hacia el sureste, el sistema se divide en una rama interior y otra exterior, separadas por la fosa de Calatayud.
Finalmente, al sur de la Meseta se sitúa Sierra Morena, que constituye un escalón que separa la Meseta del valle del Guadalquivir. Está formada por roquedo paleozoico oscuro y en ella destacan sierras como Sierra Madrona, Pedroches y Aracena.
3. El relieve español influye de manera clara en las actividades humanas. Se trata de un relieve continental, con costas rectilíneas, que condiciona el poblamiento, ya que la población tiende a asentarse en zonas más favorables como valles, llanuras y colinas. También influye en la actividad agraria, que se desarrolla mejor en zonas bajas y llanas, donde los suelos son más fértiles y el trabajo es más sencillo. En cuanto al transporte, las montañas dificultan las comunicaciones, mientras que las llanuras las facilitan. Por último, el relieve costero español no favorece en general la instalación de grandes puertos ni el desarrollo de la pesca, aunque sí impulsa el turismo, especialmente en las zonas de playas arenosas.
— Estructura del relieve exterior
Las estructuras del relieve exteriores a la Meseta se formaron principalmente durante la era terciaria como consecuencia de la orogénesis alpina. En este periodo se originaron tanto las grandes depresiones exteriores como las cordilleras exteriores a la Meseta, a partir del plegamiento y hundimiento de materiales sedimentarios depositados durante etapas anteriores. Las depresiones exteriores se formaron en el Terciario de manera paralela a las cordilleras alpinas.
La depresión del Ebro se sitúa paralela a los Pirineos y ocupa el lugar del antiguo macizo del Ebro, que fue hundiéndose progresivamente. Está formada por materiales marinos y continentales. Entre las sierras que la rodean y el centro de la depresión se localizan los somontanos, que son tierras de transición suavemente inclinadas. En un primer momento, la depresión del Ebro estuvo ocupada por el mar; posteriormente se transformó en un lago y, finalmente, el río Ebro se abrió paso hacia el mar, permitiendo su desagüe.
Por su parte, la depresión del Guadalquivir se dispone paralela a las cordilleras Béticas. Al igual que la del Ebro, primero estuvo ocupada por el mar, después se convirtió en un lago y, con el tiempo, dio lugar a amplias zonas de marismas.
Las cordilleras exteriores a la Meseta también se formaron durante la orogenia alpina del Terciario. Entre ellas destacan los Pirineos, los Montes Vascos, la Cordillera Costero-Catalana y las Cordilleras Béticas. Los Pirineos constituyen una de las principales barreras montañosas de la Península. En su zona axial se encuentran los materiales más antiguos, de origen paleozoico, y las mayores alturas, como el Aneto. Al sur de esta zona se localizan los Prepirineos, formados principalmente por materiales calizos, y entre ambas áreas se sitúa la depresión media prepirenaica.
Los Montes Vascos son una prolongación de los Prepirineos hacia el oeste. Están formados principalmente por materiales calizos y presentan una altitud moderada, con un relieve menos abrupto que el pirenaico. La Cordillera Costero-Catalana se encuentra separada de los Pirineos por fallas y presenta una clara diferenciación entre su mitad norte y su mitad sur: la mitad norte está compuesta por materiales paleozoicos, mientras que la mitad sur está formada por materiales calizos. Esta cordillera se organiza en dos alineaciones: una litoral, paralela a la costa y de menor altura (donde destaca el macizo del Garraf), y otra interior, de mayor altitud (en la que sobresale el macizo de Montserrat).
Las Cordilleras Béticas se localizan al sur de la Península y se dividen en dos grandes unidades. La cordillera Penibética se sitúa junto a la costa y está formada por materiales paleozoicos; en ella se encuentran las mayores alturas de la Península, como el Mulhacén, en Sierra Nevada. Más al interior se localiza la cordillera Subbética, formada por materiales calizos que, al plegarse, originaron mantos de corrimiento y cabalgamientos. Entre ambas cordilleras se extiende la depresión intrabética, dividida en varias depresiones menores.
3. El relieve español influye de manera clara en las actividades humanas. Se trata de un relieve continental, con costas rectilíneas, que condiciona el poblamiento, ya que la población tiende a asentarse en zonas más favorables como valles, llanuras y colinas. También influye en la actividad agraria, que se desarrolla mejor en zonas bajas y llanas, donde los suelos son más fértiles y el trabajo es más sencillo. En cuanto al transporte, las montañas dificultan las comunicaciones, mientras que las llanuras las facilitan. Por último, el relieve costero español no favorece en general la instalación de grandes puertos ni el desarrollo de la pesca, aunque sí impulsa el turismo, especialmente en las zonas de playas arenosas.