Nietzsche: Vitalismo
1. Crítica a la tradición judeocristiana y al platonismo
El nacimiento de la tragedia es la primera obra de Nietzsche dedicada a Wagner, inspirada en Schopenhauer y, por tanto, en Kant. Según Nietzsche, la tragedia griega se originó por la unión de dos elementos contrapuestos del espíritu griego: lo dionisíaco y lo apolíneo.
- Dionisio: Dios del vino; en primavera se realizaban fiestas para rendirle culto.
- Apolo: Dios del sol, de la razón, la luz y la palabra.
Nietzsche cuestionó la valoración del mundo griego, otorgando mayor importancia a la Grecia arcaica (la de Homero) y situándose en el siglo V a.C. Según el autor, el pueblo griego supo captar las dos dimensiones fundamentales de la realidad y las expresó de forma mítica. Toda la cultura griega era apolínea, pero Nietzsche considera que esto es correcto solo a partir de Sócrates; antes, lo apolíneo provocaba lo dionisíaco, intentando armonizar ambos principios. Sin embargo, Sócrates y Platón intentaron ocultar esta faceta creando un mundo de legalidad y racionalidad puramente apolínea.
Sócrates inaugura el desprecio al mundo corporal, a la fe y a la razón. Platón establece el error dogmático más duradero y pragmático: la distinción de los dos mundos. El dogmatismo es síntoma de decadencia, pues va contra los valores del existir instintivo del hombre.
2.1 La crítica a la moral
Según Nietzsche, el dogmatismo moral consiste en creer en la objetividad y universalidad de los valores morales. Estos se equivocan porque no tienen una observación objetiva en un mundo objetivo. La moral tradicional creyó que la ley moral vale para todos los hombres. Nietzsche considera que los valores no existen en un mundo verdadero y objetivo; se crean con el tiempo y con cada cultura, por tanto, no son universales.
Por otra parte, la moral tradicional es antivital, porque presenta leyes que van en contra de las tendencias primordiales de la vida. El dogmatismo moral implica también la idea del pecado, la culpa y la libertad. La idea de pecado es una de las más enfermizas: el sujeto sufre porque se cree valorado por un dios inexistente del que incluso espera un castigo. Los valores tradicionales son los de la moral de los esclavos y, frente a ellos, Nietzsche propone la moral de los señores.
2.2 Crítica a la religión cristiana
Para Nietzsche, el cristianismo lleva hasta el final el desprecio por la vida iniciado por la filosofía platónica, y su superación es necesaria para el superhombre. Nietzsche parte del ateísmo: Dios no existe. Se enfrentó a los siguientes elementos:
- La metafísica cristiana: El cristianismo es «el daltonismo para el pueblo». Comparte el espíritu de Platón: la incapacidad para aceptar todas las dimensiones de la existencia y el afán de encontrar un consuelo fuera de este mundo.
- La moral cristiana: Fomenta los valores de la moral de los esclavos y añade sentimientos propios del rebaño. La culpabilidad del pecado es una idea enfermiza.
- Influencia preservada: Todo el pensamiento occidental quedó viciado; el cristianismo es el corruptor de la filosofía europea.
- Valoración de Jesús: No valora negativamente a Jesús, al que considera un revolucionario, a diferencia del cristianismo posterior, que debe más a San Pablo.
- Politeísmo frente a monoteísmo: El monoteísmo es el invento de «otro mundo» y la desvalorización de la vida. El politeísmo, aunque falso, representa lealtad a la naturaleza.
2.3 Crítica a la filosofía tradicional
La filosofía presenta una idea del mundo inadecuada al considerarlo como cosmos y no como caos. La invención del mundo racional es la base de la metafísica tradicional. Platón inventa un mundo ideal al que contrapone, desvalorizando, el mundo de los sentidos. Esta metafísica es un síntoma de resentimiento ante el mundo existente. Para Nietzsche, el pensamiento conceptual no es un buen recurso; la metáfora es el mejor modo de expresar la realidad, y el arte es un medio más adecuado que la filosofía.
Nietzsche afirma el carácter irracional del mundo. El conocimiento es relativo, subjetivo y depende de la perspectiva del individuo. Defiende el perspectivismo: no hay hechos, solo interpretaciones o perspectivas, valoraciones hechas por la voluntad de poder.
3. Nihilismo, voluntad de poder y superhombre
3.1 La voluntad de poder
Es el principio básico a partir del cual se desarrollan todos los seres: la fuerza que busca mantenerse en el ser y superarse. Características:
- Irracionalidad: La razón debe estar al servicio de las emociones.
- Inconsciente: Fuerza primordial que determina el curso de las cosas.
- Falta de finalidad: Las fuerzas de la vida no tienen un fin marcado; carácter gratuito de la existencia.
- Impersonalidad: Cúmulo de fuerzas que buscan la autoafirmación.
Unida a ella introduce el eterno retorno: este mundo es el único y debe repetirse. La filosofía de Nietzsche, aunque parece negativa, es afirmativa porque dice «sí» a la vida.
3.2 El nihilismo y sus formas
La frase «Dios ha muerto» señala que la creencia en Dios ha muerto. El hombre creó a Dios como refugio ante la miseria. Con la muerte de Dios, se dan las condiciones para la aparición del superhombre. El nihilismo se divide en:
- Nihilismo y decadencia vital: Destrucción de valores vigentes, desorientación y pérdida de sentido.
- Nihilismo activo: Filosofía que muestra que los valores son «pura nada» y los sustituye por otros nuevos.
- Nihilismo pasivo: Sobrevivir a la crisis convencido de que la existencia no tiene sentido.
3.3 La transición moral e ideal del superhombre
Nietzsche propone la transmutación de los valores: superar la moral de renuncia y resentimiento (moral de los esclavos) para recuperar la moral aristócrata. El superhombre es el individuo fiel a los valores de la vida:
- Rechaza la moral de los esclavos y la conducta gregaria.
- Crea sus propios valores.
- Vive en la finitud y ama el riesgo.
- Es contrario al igualitarismo y ama la intensidad de la vida.
En Así habló Zaratustra, se describen las tres transformaciones del espíritu: el camello (sometimiento y carga moral), el león (hombre crítico que destruye valores) y el niño (el superhombre, que inventa valores y toma la vida como un juego).