El Nihilismo y el Superhombre: La Filosofía de Nietzsche sobre la Vida

El Nihilismo en la Cultura Occidental

El nihilismo es un movimiento histórico peculiar de la cultura occidental. La famosa frase de Nietzsche, «Dios ha muerto», significa que, al quitarle al mundo la pretendida fuerza ordenadora de nuestras existencias, nos hemos quedado sin un sentido que darle a nuestra vida. Se ha perdido toda lucidez obligatoria y constructiva.

El nihilismo tiene dos caras:

  • Negativa: Esencia de la tradición platónico-cristiana que explica la crítica destructiva de la tradición occidental.
  • Positiva: Reflexión propia sobre él, que supone el reconocimiento de las condiciones que han llevado a Occidente a ser lo que es.

Los tres momentos del nihilismo

Nietzsche padeció las consecuencias del nihilismo y en su pensamiento se reflejan tres grandes momentos:

  1. Momento de la tremenda duda: Si Dios no existe, ya no sabemos lo que está bien y lo que está mal; es el momento de la desorientación radical.
  2. Momento de la reflexión: Reflexión sobre cómo se ha llegado ahí, lo que conlleva el distanciamiento del pensamiento platónico-cristiano.
  3. Momento de la nueva valoración de la vida: Punto de inflexión hacia una nueva perspectiva del ser y del hombre, recorrido por algo instintivo que Nietzsche denomina voluntad de poder.

La Muerte de Dios y el Politeísmo de Valores

En esta nueva ontología, el Dios metafísico y monoteísta ha muerto. Sin embargo, la pluralidad de perspectivas, propia de la lucha eterna entre dioses múltiples, es para el ser humano una condición de libertad, pues el politeísmo siempre ha prefigurado el espíritu libre y múltiple del hombre.

La frase «Dios ha muerto» implica que muere el Dios-uno todopoderoso, pero renacen dioses múltiples y finitos. Nietzsche, intentando superar el estado nihilista, cae en la cuenta de que él es el «asesino de Dios», puesto que Dios vive mientras las personas crean en él. Ya no hay una única verdad, sino múltiples verdades.

En conclusión, Dios ha muerto y solo queda el hombre como posibilidad abierta hacia el superhombre, para vivir cada día con más fuerza y amor hacia la vida.

La Moral del Superhombre

Frente a la moral nihilista, Nietzsche propone una nueva moral en la que predomine el disfrute de la vida con libertad y egoísmo, sin someterse a ninguna voluntad externa, siendo la razón dirigida por los instintos. Propone la exaltación de la vida en su completo desarrollo, en el originario devenir del ser.

Para ello, crea la idea del superhombre mediante la transvaloración de los valores, que solo es posible tras haber asumido y superado el nihilismo. El superhombre es el modelo ideal de ser humano: aquel que se libera de viejas creencias, se guía únicamente por su propia voluntad y crea sus propios valores.

Las tres metamorfosis del espíritu

  • El camello: Situación del hombre occidental subordinado a la vieja moral, dependiente de sus mandatos y soportando la carga sin rebelarse.
  • El león: Cuando el hombre, cansado de soportar la carga de la vieja moral, se rebela para imponer su propia voluntad.
  • El niño: Cuando el hombre se ha liberado de todas las cargas y empieza a vivir libre de prejuicios, creando sus propios valores.

Esta nueva moral está «más allá del bien y del mal» y busca la satisfacción de los instintos. Además, frente a los conceptos rígidos, propone la metáfora como una perspectiva que permite integrar diversidades sin caer en el dogmatismo platónico.

Crítica a la Ciencia y el Perspectivismo

Nietzsche realiza una crítica profunda a la ciencia, comenzando por el objetivismo que suponen los conceptos. El conocimiento objetivo pretende describir el mundo independientemente de las peculiaridades del sujeto. Filósofos como Platón y Descartes, seguidos por la ciencia moderna, buscaron este conocimiento aséptico e imparcial.

La posición de Nietzsche es radicalmente contraria y se alinea con el perspectivismo: la tesis según la cual todo conocimiento se alcanza desde un punto de vista del que es imposible prescindir. La realidad es vista por cada ser humano desde su propia perspectiva; por tanto, la única verdad es la perspectiva misma.

Crítica a las leyes naturales y a la razón

Nietzsche rechaza la existencia de leyes naturales necesarias. Considera que las relaciones entre las cosas no son necesarias y que creemos en tales leyes solo para hacer más soportable la existencia. Asimismo, critica la validez absoluta de la razón, argumentando que esta no puede justificarse a sí misma y que dimensiones como la imaginación y los sentimientos son fundamentales para comprender la realidad.