Contrato social, polis y sustancias: Rousseau, Aristóteles, Descartes y Santo Tomás en la filosofía política y metafísica

Rousseau: contrato social y voluntad general

Rousseau propone un modelo social basado en el contrato social, donde el individuo cede sus derechos a la comunidad para integrarse en un todo colectivo. El eje central es la voluntad general, que busca el bien común y reside en el pueblo soberano; esta soberanía es intransferible y las leyes solo son válidas si el pueblo las ratifica.

A diferencia de los liberales, Rousseau critica que la sociedad actual y la propiedad privada capitalista perpetúan la desigualdad y el egoísmo. Aunque no busca el comunismo, propone limitar la propiedad para evitar la explotación. En cuanto al gobierno, prefiere la democracia directa para comunidades pequeñas, pero acepta la monarquía parlamentaria para grandes Estados, siempre que se someta a la voluntad popular. Finalmente, defiende una religión natural basada en el sentimiento y sitúa al Estado como el espacio donde el ser humano alcanza su plenitud.

Aristóteles: sociabilidad natural y orden político

Aristóteles sostiene la teoría de la sociabilidad natural: el ser humano es un «animal político» (zoon politikon) que necesita la comunidad para sobrevivir y realizarse. A diferencia de las teorías contractualistas, afirma que la sociedad es anterior al individuo por naturaleza, ya que el lenguaje (logos) demuestra que estamos diseñados para la convivencia y la ética compartida.

La evolución de la sociedad es orgánica: comienza en la familia, se extiende a la aldea y culmina en la ciudad (polis), que es la forma de organización autosuficiente. El fin del Estado no es solo la supervivencia, sino garantizar la vida moral e intelectual de los ciudadanos a través de leyes justas.

Formas de gobierno

Aristóteles clasifica las constituciones según quién gobierna y si buscan el bien común o el interés privado:

  • Formas puras (justas): Monarquía (gobierno de uno), Aristocracia (gobierno de los mejores) y Democracia o Politeia (gobierno de la mayoría conforme a la ley).
  • Formas degeneradas (injustas): Tiranía, Oligarquía (gobierno de los ricos) y Demagogia (gobierno de la muchedumbre sin ley).

Su ideal práctico es la democracia moderada (Politeia), basada en el predominio de las clases medias. Aristóteles cree que una distribución homogénea de la riqueza y la alternancia de los ciudadanos en el poder garantizan la estabilidad y evitan conflictos sociales.

Descartes: contenidos mentales y demostraciones de Dios

Descartes parte de los contenidos mentales y la búsqueda de certeza para abordar la existencia de Dios.

El origen de la idea de perfección: Al reconocer que dudar es menos perfecto que conocer, Descartes halla en su mente la idea de perfección. Descarta que provenga del exterior o de sí mismo (seres imperfectos) y concluye que es una idea innata puesta por un Ser Perfecto (sustancia infinita).

Argumento ontológico (San Anselmo): Define a Dios como el ser más perfecto posible. Dado que la existencia es una perfección y la inexistencia un defecto, es contradictorio pensar en un Dios perfecto que no exista; por tanto, Dios existe necesariamente, según esta formulación.

Prueba cosmológica (vía tomista): Dado que el ser humano no encuentra en sí mismo la causa de su propia existencia (es contingente), requiere de un fundamento externo y necesario: el Dios creador.

Función de Dios: Dios es la pieza clave en el sistema cartesiano. Actúa como fundamento de la verdad y puente entre el «Yo» (pensamiento) y el mundo. Su existencia elimina la hipótesis del «genio maligno» y garantiza que nuestras percepciones claras y distintas sobre la realidad son verdaderas.

Santo Tomás de Aquino: giro filosófico y realismo

1. Giro filosófico y realismo

Santo Tomás rompe con la tradición platónica-agustiniana al adoptar el aristotelismo como base de su pensamiento. Redefine la relación entre fe y razón: la filosofía deja de ser una simple «sierva» para colaborar con la teología, aunque la razón se subordina en lo que no puede alcanzar por sí misma. Esto da lugar al realismo filosófico.

2. La demostración de la existencia de Dios

Aquino afirma que la existencia de Dios no es evidente para la razón humana (prueba de ello es la diversidad de conceptos sobre Dios). Por tanto, debe ser demostrada racionalmente sin recurrir a la fe.

Crítica a San Anselmo (argumento ontológico): Lo rechaza porque da un salto ilegítimo del orden ideal (pensamiento) al real (existencia) y parte de una creencia, no de una evidencia universal.

El método correcto (a posteriori): Descarta la vía a priori (causa → efecto) porque Dios no tiene causa. Defiende la vía a posteriori (efecto → causa): hay que partir de lo único indudable para nosotros, la experiencia sensible, para remontarse hasta Dios como causa.

Aristóteles: metafísica, sustancia y cambio

1. La metafísica y la sustancia

Aristóteles define la Metafísica (Filosofía Primera) como el estudio del «ser en cuanto ser». Para él, el ser se manifiesta principalmente como sustancia: el individuo concreto y particular (por ejemplo, Sócrates o esta mesa).

Accidentes: Son las formas de ser que no existen por sí mismas, sino que necesitan de la sustancia para existir (cantidad, cualidad, tiempo, lugar, etc.).

Sustancia primera y segunda: La sustancia primera es el individuo concreto. La sustancia segunda es la esencia o el universal (la especie o el género). A diferencia de Platón, Aristóteles sostiene que lo universal se capta mediante la abstracción del intelecto, pero no existe separado de las cosas.

2. Teoría hilemórfica

Toda sustancia es un compuesto indisoluble de dos principios:

  • Materia (hyle): Es el componente físico, lo que aporta lo particular y actúa como principio de individuación (lo que hace que un objeto sea distinto de otro de su misma especie).
  • Forma (morphé): Es la esencia, lo que hace que algo sea lo que es. Es lo universal en el objeto y el principio que determina su naturaleza y movimiento.

3. El cambio: acto y potencia

Para explicar el movimiento y el cambio (que Parménides negaba), Aristóteles introduce dos conceptos clave:

  • Ser en acto (entelecheia): Lo que una sustancia es en el momento presente (por ejemplo, una semilla en acto).
  • Ser en potencia (dynamis): El conjunto de capacidades o posibilidades de llegar a ser algo distinto (por ejemplo, la semilla es un árbol en potencia).

El cambio se define como el paso de la potencia al acto. Este proceso implica una privación: para que algo llegue a ser, primero debe carecer de esa forma (el niño está privado de la forma «hombre», pero tiene la potencia de alcanzarla). Las potencialidades están limitadas por la propia naturaleza de la sustancia.

Descartes: sustancias, atributos y modos

Descartes define la sustancia como aquello que no necesita de nada más para existir, lo que técnicamente solo se aplica a Dios. No obstante, distingue entre la sustancia infinita (Dios), que es el garante de la verdad, y las sustancias finitas, que solo dependen de Dios para existir. Estas últimas son la sustancia pensante (res cogitans), cuya esencia es el pensamiento y define al ser humano como mente, y la sustancia extensa (res extensa), que constituye el mundo físico.

Cada sustancia posee un atributo o esencia (pensamiento o extensión) y diversos modos o formas cambiantes (como dudar en el alma, o la figura y el movimiento en los cuerpos). El sistema es dualista, pues el alma y el cuerpo son independientes, y propone una visión mecanicista de la materia: esta es continua, sin vacío, y se reduce a cualidades matemáticas, mientras que Dios actúa como la causa primera que impulsa y conserva el movimiento en el universo.

Platón: dualismo antropológico y el mito del carro alado

1. Dualismo antropológico

Platón concibe al ser humano como una unión accidental y temporal de dos realidades:

El cuerpo: Es material, mortal y una «cárcel» para el alma. Se considera un obstáculo para el conocimiento verdadero.

El alma: Es la esencia real del ser humano, inmortal y de naturaleza similar a las Ideas. Su función es conocer y dirigir.

2. Psicología y el mito del carro alado

Para explicar las funciones del alma, Platón utiliza la alegoría de un carro tirado por dos caballos y un conductor (auriga): la razón es el auriga y debe guiar a los dos caballos (las pasiones y los apetitos) hacia el conocimiento y la armonía.

Justicia: Es la armonía perfecta cuando cada parte cumple su función bajo el mando de la razón.

3. Inmortalidad y destino

El alma es inmortal porque es simple (no se descompone), no es engendrada y por la necesidad de una justicia universal tras la muerte.

El objetivo del ser humano es la purificación: que el alma regrese al Mundo de las Ideas. Esto se logra a través de cuatro vías: el amor (hacia la belleza), la dialéctica (como método de conocimiento), la vida virtuosa y la preparación para la muerte, que libera al alma de sus cadenas materiales.

Descartes: dualismo antropológico y la glándula pineal

Descartes sostiene un dualismo antropológico radical al definir al ser humano como la unión de dos sustancias independientes: la res cogitans (alma pensante) y la res extensa (cuerpo físico). El alma constituye la verdadera esencia humana y es el ámbito de la libertad, ya que, al ser espiritual, no está sujeta a las leyes mecánicas de la naturaleza. En contraste, el cuerpo es concebido como una máquina sometida a leyes físicas predecibles, una visión mecanicista que Descartes extiende también a los animales, a quienes considera meros autómatas sin alma.

Esta separación plantea el problema de la comunicación de las sustancias: ¿cómo interactúan dos realidades tan distintas? Descartes intenta resolver esta aporía situando el punto de unión en la glándula pineal, donde los estímulos físicos transportados por los nervios y la sangre se traducen en sensaciones o ideas en el alma, y donde las decisiones de la voluntad se transmiten al cuerpo. A pesar de que el cuerpo pueda verse afectado, Descartes insiste en que el alma es la única que siente, permitiendo así que el ser humano mantenga su autonomía y control sobre sus acciones frente al determinismo material.