La lírica
La lírica: En la lírica se imitan los estados de ánimo. Los textos líricos presentan estas características:
- Tienen un discurso muy subjetivo, en los cuales predomina la función emotiva y la forma poética.
- No desarrolla una historia; su contenido está compuesto por la expresión de los sentimientos.
- Se centra en un solo tema, lo que posibilita que haya un gran número de recursos expresivos.
- Se presenta en prosa, pero también existe la prosa lírica y la prosa poética.
En la lírica el autor se presenta de tres formas: aparente subjetividad, apelación y pura expresión.
Subgéneros
Canción popular, canción petrarquista, égloga, himno, epigrama, elegía y oda.
Tema, motivos y tópico
Tema: Es el eje que articula el texto, al que brinda unidad y coherencia. Trata temas como el dolor, el sufrimiento amoroso…
Motivos: Son elementos menores de contenido y pueden haber varios en el mismo texto.
Tópico: Es una configuración estable de varios motivos que han sido usados con frecuencia por los escritores.
Métrica y verso
Métrica: Se ocupa de la medida o estructura de los versos, de sus clases y de las distintas combinaciones que pueden formarse con ellos.
Verso: Es una palabra o un conjunto de palabras sujetas a un esquema rítmico, que posee un acento delimitativo en la penúltima sílaba y una pausa final obligatoria denominada pausa verbal.
- Versos simples de arte menor: bisílabos, trisílabos hasta octosílabos.
- Versos simples de arte mayor: eneasílabos, etc.
- Versos compuestos de arte mayor: dodecasílabos, entre otros.
Tipos de discurso
- Referencial: Se emplea para narrar objetivamente los hechos.
- Discurso descriptivo: Corresponde a las pasajes descriptivos.
- Discurso poético: Suele coexistir con el discurso descriptivo. Se caracteriza por una fuerte presencia de la función poética.
- Discurso valorativo: El narrador o un personaje realizan una valoración de una situación.
- Discurso universal: El narrador o un personaje expresan una generalización.
Drama
El drama reúne los textos que han sido creados para su interpretación en espacios teatrales. Los textos dramáticos presentan estas características:
- Se desarrolla una historia por medio de las palabras o acciones de los personajes, en la cual el narrador no interviene.
- Su función fundamental es la apelativa y la expresiva.
- La forma oral que se utiliza es el diálogo, que se puede expresar en prosa o en verso.
- Las representaciones teatrales son colectivas.
El texto dramático se divide en texto principal y texto secundario:
- Monólogos: Son intervenciones de un personaje de gran duración en las que habla consigo mismo.
- Apartes: Son intervenciones cómicas de un personaje de corta duración, dirigidas al público.
- Acotaciones: Son indicaciones que se introducen en los guiones.
Mester de clerecía
Surge en el siglo XIII y comprende una serie de obras con estas características:
- Son textos narrativos, de carácter religioso o heroico.
- Tienen intención moral o didáctica.
- Sus autores manifiestan su erudición.
- Están escritas en verso y emplean una métrica regular, la cuaderna vía: estrofas de cuatro versos alejandrinos monorrimos en consonante.
- Las obras se destinan a la lectura individual o colectiva.
Milagros de Nuestra Señora
Milagros de Nuestra Señora: Berceo exalta el poder mediador de la Virgen en la salvación de las almas. La obra se estructura en dos partes: introducción y un conjunto de veinticinco milagros.
Introducción
El protagonista es el narrador, que se identifica con Berceo. Se presenta como un romero que entra en un jardín descrito como un locus amoenus (lugar agradable). Este lugar se asocia a la Virgen María, símbolo de la recuperación del Paraíso. El romero simboliza al hombre caído que anda en busca de la gracia perdida.
Milagros
Las veinticinco narraciones ejemplifican la acción misericordiosa de María y su poder intercesor ante Cristo, y funcionan como demostración de la doctrina expuesta en la introducción. La Virgen María aparece caracterizada en términos humanos: es maternal, aunque también autoritaria, fuerte y severa.
Libro de buen amor
Libro de buen amor: En el siglo XIV, el mester de clerecía entró en decadencia, pero en esta centuria se compuso una obra maestra de la literatura española atribuida al Arcipreste de Hita: Libro de buen amor. Se presenta como una autobiografía estructurada en una serie de aventuras amorosas, por lo general fallidas, en las que suele mediar un tercero.
De los episodios amorosos, destaca por su extensión el de don Melón y doña Endrina, en el que interviene una mediadora llamada Trotaconventos. Hay digresiones didácticas o moralizantes y anécdotas, para convencer a sus interlocutores. Se intercalan también piezas líricas. Dos propósitos del autor: enseñar y recoger sus composiciones con un toque humorístico, aunque no faltan fragmentos de tono serio. El libro introduce el lenguaje popular, el uso del refranero, las llamadas de atención al oyente y los eufemismos sexuales.
Tópicos
- Beatus ille: «Feliz aquel». Elogia la vida en el campo, apartada del medio urbano, que es considerado perjudicial. Su variante castellana es el menosprecio de la corte y la alabanza de la aldea.
- Carpe diem: «Goza el día». Incita a aprovechar la juventud, debido al rápido paso del tiempo.
- Ubi sunt?: «¿Dónde están?». Pregunta por personajes gloriosos del pasado que ya no están.
Mester de juglaría
Mester de juglaría: Se llama mester de juglaría al conjunto de la poesía —épica o lírica— de carácter popular difundida durante la Edad Media por los juglares, que eran quienes las cantaban o recitaban para recreo de nobles, reyes y público en general.
Mester de juglaría (ampliación)
Se llama mester de juglaría al conjunto de la poesía épica o lírica de carácter popular difundida durante la Edad Media por los juglares, que eran quienes las cantaban o recitaban para recreo de nobles, reyes y público en general. Según Menéndez Pidal, la palabra «juglar» significa en latín «hombre de chanza» (jocularis, joculator). Había dos tipos de juglares, los líricos y los épicos. Los juglares eran unos personajes de humilde origen, cómicos ambulantes que se dedicaban, además, a ejercicios circenses, haciendo juegos, malabares, actuando como volatines y saltimbanquis.
Bien en los lugares públicos (las plazas de los pueblos, sobre todo), bien en castillos de señores feudales por los cuales eran alojados; muchas veces se ayudaban con dibujos.
El verso juglaresco se caracterizaba por su anisosilabismo, es decir, era un verso irregular que oscilaba entre las diez y las dieciséis sílabas, con predominio de los versos de catorce sílabas; como rima predominaba la asonante.