El Cambio Social: Concepto, Tipos y Factores
1.1. Delimitaciones del Cambio Social
El cambio social se refiere a aquellas transformaciones observables en el tiempo que afectan de manera estructural, no coyuntural, a la base y al funcionamiento de una sociedad, modificando sustancial y procesualmente el curso de su historia. Un cambio social sustancial produce importantes transformaciones en la manera en que los individuos ven el mundo, en los valores sociales, condicionando las claves de interpretación y de acción sobre lo que sucede y sobre la propia convivencia. Además, el cambio social tiene un carácter universal, ya que afecta a todas las sociedades, si bien es cierto que unas son más abiertas y propensas a la transformación que otras.
1.2. Tipos de Cambio Social
- Cambios a pequeña escala, como la aparición del liderazgo en un grupo pequeño orientado a objetivos concretos.
- Cambios cíclicos, como, por ejemplo, la sucesión de centralización y descentralización en las organizaciones.
- Cambios revolucionarios, como el derrocamiento de un gobierno.
- Procesos continuos, como la especialización y la burocratización.
- Procesos discontinuos, como un invento técnico importante o una invención social.
- Cambios a corto plazo, en las tasas de empleo, por ejemplo.
- Cambios a largo plazo, como los sufridos en la estructura ocupacional.
1.3. Factores de Cambio Social
- Factores de tipo biológico: Cambios que, de manera general, pueden afectar a la naturaleza humana, si bien los más visibles tienen que ver con nuestra propia intervención, alargando y aumentando la vida mediante hábitos culturales y avances científicos. Algo así produce transformaciones en la organización social: la reconsideración de los mayores, de los servicios sociales, de las pensiones, etc.
- Medioambientales: A lo largo de la historia, el clima, las sequías y las inundaciones han condicionado el modo de vida de las sociedades. Hoy, el deterioro no natural y provocado también genera nuevos modelos de responsabilidad y organización social.
- Demográficos: El aumento o descenso de la población genera múltiples cambios sociales, urbanísticos, culturales, económicos, etc. Los movimientos migratorios son prueba de ello.
- Científico-tecnológicos: El avance científico-tecnológico tiene la explícita intencionalidad de transformar los modos de vida. Siempre, supuestamente, para “favorecerla”. Pensemos, de manera general, en la Revolución Industrial y sus consecuencias.
- Económicos: Las grandes crisis en los ciclos económicos alteran y transforman el orden social establecido.
- Ideológicos: Grandes procesos como los revolucionarios, la secularización, etc.
- Factores no planificados del cambio social: Las sociedades no reproducen los cambios con la misma intensidad. La transformación social de los pueblos dependerá de su estructura, valores, normas, economía, tecnología, educación y cultura. La tecnología está afectando a otros espacios sociales: el trabajo, la vida familiar, el proceso de socialización o el cambio de valores. La robótica o domótica ha comportado una nueva forma de entender el trabajo, dando origen a consecuencias no sabemos si deseadas, pero, al menos, no planificadas. La automatización abarata costes de producción, pero también reduce la mano de obra, y el papel del trabajo se está viendo significativamente mermado como actividad socialmente necesaria. Es decir, cada vez el individuo es menos actor y opera menos como ser productivo. Las nuevas tecnologías de la comunicación están cambiando los modelos tradicionales de socialización de los niños y los jóvenes, y han pasado a ser instrumentos casi primarios de socialización, compitiendo con la familia. Los móviles e internet han diseñado jergas y paralenguajes entre sus usuarios —principalmente entre los jóvenes—, originando nuevas manifestaciones culturales. Todo ello no ha sido planificado; ha nacido del propio funcionamiento y dinámica de la sociedad. Han ocasionado este cambio social, pero podían haber producido otro; los individuos desconocían las consecuencias generadas por su desarrollo.
1.4. Hacia la Comprensión del Cambio en la Sociedad Actual
La peculiaridad estructural de nuestras sociedades actuales hipermodernas es precisamente la de su procesualidad. Las estructuras sociales occidentales más significativas son: sociedades tradicionales, modernas-industriales y postindustriales.
Observaciones a tener en cuenta:
- En aras a la brevedad, el esquema que proponemos puede en ocasiones generar incongruencias, para lo cual apelamos al alumno a sus conocimientos previos de historia general o, en su caso, a la necesidad de un breve repaso de aspectos particulares que facilite la comprensión de lo expuesto.
- Hay que resaltar que no se trata de una exposición histórica, sino estructural.
- Es preciso decir que en todas las épocas pueden encontrarse rasgos de los otros momentos sociales.
2. Las Sociedades Tradicionales
Las sociedades tradicionales son aquellas que se dan antes de la modernidad (premodernas) y previas a los procesos modernizadores que arrancan en la etapa tardía de la Edad Media.
Características o elementos comunes bien reconocibles de estas sociedades:
- Se trata de sociedades basadas en estamentos (Sociedad estamental) en las que no se puede hablar aún de estratificación social por clases. Consecuentemente, el estatus suele estar vinculado al nacimiento por adscripción.
- La economía productiva es fundamentalmente agraria. Se da poca mecanización y poca división del trabajo.
- El intercambio de mercancías es aún muy reducido. No habían comenzado las grandes expediciones europeas hacia el este y hacia el oeste.
- El sistema de propiedad es el patrimonial, ligado al estatus y a la herencia.
- El orden institucional es el feudalismo.
- El parentesco y las relaciones tienen un carácter personalista, no regidas aún por el contractualismo posterior.
- El conjunto social se encuentra legitimado por una cosmovisión general religiosa o mitológica de carácter cultural y moral que ofrece confianza y respuestas a los individuos y que, como sabemos, sirve a quien la coordina como mecanismo de poder y de dominio.
- Estas sociedades no poseen una diferenciación clara de los órdenes sociales político, económico, cultural, etc., porque se encuentran sintetizados en la cosmovisión dominante.
- Son sociedades cíclicas, repetitivas, en las que hay poca incertidumbre y se recela de los cambios. La posible incertidumbre viene de fuera, de otras sociedades o de la naturaleza.
- El individuo apenas existe. Lo que prepondera es la comunidad y es en ella donde alcanzan la identidad los sujetos. El individualismo será un logro posterior de la modernidad al que nos referiremos.
3. Las Sociedades Modernas Industriales
3.1. Marco Sociohistórico de la Modernización
El proceso de modernización que se produce en Occidente se consolida con la industrialización del siglo XIX; ahora bien, existen una serie de antecedentes inmediatos que arrancan con las transformaciones del final de la Edad Media y, especialmente, del Renacimiento. Entre ellos podríamos recordar los siguientes:
- El advenimiento de la denominada ciencia moderna y el consiguiente pensamiento científico.
- La preponderancia progresiva de las posturas racionalistas en detrimento del “conocimiento religioso” y su concreción en el movimiento ilustrado, tanto filosófico como político y civil.
- De lo anterior se deduce un claro proceso de secularización que se concretará en el advenimiento del Estado Moderno y las ideas de tolerancia religiosa (Locke, Voltaire).
- De especial significación es la aplicación tecnológica de la ciencia en el desarrollo de la Revolución Industrial y del capitalismo de producción.
- Tenidos en cuenta estos antecedentes de la modernización, debemos aclarar que todo ello no implica una destrucción automática de las peculiaridades de las sociedades tradicionales.
- Debemos destacar también, como elemento contextual importante, la separación de los distintos órdenes de la vida. La religión deja de ser progresivamente eje articulador de toda la vida social para pasar a formar parte de un elemento más junto a la economía, la política, la moral y la religión.
- Además, reconocemos cada vez mejor en el proceso dos fuerzas institucionales que dan forma a la sociedad moderna como son el mercado y el Estado; y una fuerza espiritual que las anima: el individualismo, que atraviesa la aspiración de derechos particulares frente a los derechos de la comunidad que prevalecían en épocas anteriores.
3.2. Características Generales de la Sociedad Moderna
- Las clases sociales, en principio, no son fruto del estamento en que se nace; todos los ciudadanos son iguales ante la ley.
- Esta incipiente desadscripción del estatus tiene como consecuencia la posibilidad de la movilidad social, si bien, como decimos, en teoría, ya que las clases sociales aún son muy impermeables.
- La estructura económico-productiva es de tipo industrial y comienza a ser de servicios. El trabajo se mecaniza, se hace más productivo y racional. La sociedad se rige por la lógica de mercado.
- El sistema de propiedad está basado en la propiedad privada capitalista y en el libre comercio.
- La organización institucional la constituye el Estado Moderno, con su centralismo administrativo, la formalidad burocrática y leyes basadas en los principios de igualdad y de libertad.
- Se da también la separación entre lo religioso y lo civil o público.
3.3. Estructura Económica de la Sociedad Moderna-Industrial
- Surge el capitalismo industrial como consecuencia de la aplicación de la ciencia y la técnica y de la Revolución Industrial (hierro, transportes, comunicación, etc.).
- La economía se separa de otras esferas de la vida y comienza a condicionar el conjunto de la vida social.
- La economía se centra en la producción industrial en masa, organizada con criterios de racionalización de las funciones y de sincronización de los procesos (taylorismo, cadena de montaje). Surge la fábrica como lugar de producción frente al taller artesanal de etapas anteriores.
- El mercado capitalista se constituye en catalizador de la vida social.
- En estos nuevos espacios socioeconómicos aparecen nuevos agentes sociales; se consolidan dos nuevas clases sociales: la burguesía y el proletariado.
3.4. Estructura Sociopolítica de la Sociedad Moderna-Industrial
- Se rompe con la concepción tradicional del reino, lo que da pie a la consolidación del Estado Moderno.
- El Estado Moderno implica el parlamentarismo, el pacto social (Rousseau) y la separación de poderes: legislativo, ejecutivo y judicial (Montesquieu).
- Pero también implica el progresivo proceso de burocratización de la vida pública, consecuencia inevitable del proceso de modernización que, según Max Weber, termina convirtiéndose en una “jaula de hierro” donde ciudadanos y trabajadores quedan sujetos como engranajes de una máquina.
- La acción de gobierno está articulada a partir de criterios de racionalización.
- Se hace imperiosa la necesidad de administrar y clasificar el aparato industrial surgido del contexto económico y político: las nuevas infraestructuras, el urbanismo, las escuelas, los hospitales, las cárceles…