Obras Maestras del Barroco y la Evolución Pictórica de Velázquez y Goya

Plaza de San Pedro del Vaticano

La Plaza de San Pedro del Vaticano fue realizada por Bernini entre 1656 y 1657. Cumple una doble función: religiosa y urbanística. Esta obra permitía las celebraciones multitudinarias y delimitaba el espacio del Vaticano respecto al resto de los edificios para otorgarle un protagonismo absoluto. Fue encargada por el papa Alejandro VII y sustituyó a otra plaza que se había iniciado en el siglo anterior.

Bernini diseñó una plaza con dos plantas diferentes: la más cercana a la fachada tiene forma de trapecio y la plaza principal tiene forma elíptica. La plaza de trapecio se abre con dos brazos ovalados, simbolizando la Cristiandad, formados por pórticos con cuatro filas de columnas de orden toscano y un dintel liso. Sobre estos, se sitúa una balaustrada que acompaña las esculturas de Cristo y los apóstoles. La plaza tiene como eje central un obelisco egipcio flanqueado por dos fuentes. El autor opta por una decoración limitada a las estructuras, jugando con los efectos de luces y sombras.

Contexto Histórico: El Barroco

El Barroco surgió en el siglo XVII en Italia, donde la Iglesia Católica, tras el Concilio de Trento, encontró en los artistas los mejores aliados de la Contrarreforma. En la escultura y la pintura, los temas principales eran el catolicismo y la mitología, aunque esta última se reservaba normalmente para ambientes cortesanos. El arte también estaba dirigido a la burguesía mediante temas costumbristas. A lo largo del siglo XVII, se consolidaron los principios generales de la ciencia moderna y se asentaron las bases del método científico.

Diego Velázquez: El Maestro de la Luz y el Movimiento

Velázquez destaca por captar la naturaleza en movimiento, pintando a menudo sin dibujo previo. De origen sevillano, aprendió arte en el taller de Francisco Pacheco. Era hidalgo y se casó con la hija de su maestro.

Obras Destacadas de Velázquez

  • El Aguador de Sevilla: Óleo sobre lienzo de temática costumbrista. Presenta un marcado tenebrismo y excelentes calidades matéricas. La composición transmite reposo mediante una línea vertical y une a los personajes mediante las manos, representando las tres edades del hombre: anciano, adulto y joven.
  • Los Borrachos (El triunfo de Baco): Obra mitológica con enfoque naturalista y contornos nítidos. Destaca la figura de Baco; predominan los tonos pardos y se observa cómo se aclara el fondo.
  • La fragua de Vulcano: Realizada durante el primer viaje de Velázquez a Italia. Presenta una pincelada más fluida y grandes calidades matéricas. Representa el momento en el que le comunican a Vulcano que su mujer le es infiel.
  • Las Lanzas (La rendición de Breda): Representa el 2 de julio de 1625, cuando el gobernador entrega las llaves de la ciudad durante las guerras de los Países Bajos.
  • Príncipe Baltasar Carlos a caballo: Retrato del príncipe heredero de la monarquía hispánica, quien nunca llegó a reinar pues murió joven (su sucesor sería su hermanastro Carlos II). La obra iba a ser colocada en la parte superior de una puerta, razón por la cual el caballo tiene un vientre muy grande para ajustar la perspectiva. Destacan los cielos azules que representan la Sierra de Guadarrama y el suelo terroso.
  • Venus en el espejo: Óleo sobre lienzo y único desnudo femenino conservado del autor. Realizado tras uno de sus viajes a Italia, se cree que la modelo fue una amante. La cortina roja aporta teatralidad. Destaca el erotismo, la diagonal en curva, el rostro difuminado y el contraste de la piel blanca con el fondo rojo.
  • Las Meninas: Pintura compleja que funciona como un retrato de grupo de la familia de Felipe IV. En primer plano aparece la Infanta Margarita escoltada por las meninas Isabel de Velasco y Agustina Sarmiento. El cuadro está ambientado en el taller de Velázquez, donde el propio pintor aparece trabajando. Los reyes se reflejan en un espejo al fondo. La obra alcanza el punto máximo de teatralidad y perspectiva aérea, consiguiendo que el espectador entre en el cuadro. Aparecen también un perro, los enanos y el aposentador real al fondo.
  • Las Hilanderas (La fábula de Aracne): Dos obras en una (mitológica y costumbrista). Capta el movimiento y la teatralidad mediante una cortina roja. Destaca por su riqueza cromática, las diferentes posiciones de las mujeres y una pincelada muy suelta.

Bartolomé Esteban Murillo

Pintor sevillano conocido por su estilo tierno y amable. Representaba personajes populares y escenas costumbristas, como mendigos y pilleruelos. Abandonó el tenebrismo inicial para usar mucho brillo en el color. Entre sus obras destacan:

  • La Sagrada Familia del pajarito
  • Inmaculada del Escorial
  • Los niños de la concha
  • Niños jugando a dados

Francisco de Goya: Genio y Modernidad

Nacido en Zaragoza, vivió en Madrid y viajó a Italia. Goya fue el pintor de cámara de Carlos IV. Sufrió una enfermedad que lo dejó sordo. Al retirarse, pintó las famosas Pinturas Negras en su finca, las cuales pasaron a manos de su sobrino tras su muerte.

Etapas y Obras de Goya

El Parasol

Óleo sobre lienzo conservado en el Museo del Prado. Presenta una composición simple, equilibrada y triangular. Es una escena popular de majos y majas con trajes folclóricos, detallismo, colores brillantes y un cielo alegre.

Frescos de San Antonio de la Florida

Goya decoró la cúpula con un tema religioso que muestra el milagro de San Antonio. Utiliza una pincelada suelta, signo de modernidad. En el eje central se encuentra San Antonio con el resucitado bajo un cielo azul, rodeado de figuras que lo miran con asombro.

Retratos Reales y de la Nobleza

  • Familia del Duque de Osuna: Destaca por la pincelada suelta, la preocupación por la luz y el retrato psicológico, especialmente en la mirada inocente de los niños.
  • La Duquesa de Alba y La familia de Carlos IV: En este último utiliza el recurso del «cuadro dentro de otro cuadro». Se critica a menudo la falta de moralidad transmitida.
  • Carlos IV a caballo: El rey viste uniforme, pero el caballo no está en corveta, lo que le resta poder. Presenta una perspectiva difícil y una pincelada que crea el paisaje del fondo.
  • La Maja Desnuda y La Maja Vestida: Dos de sus obras más icónicas y polémicas.

Guerra y Pinturas Negras

  • El 2 de mayo: Representa el amotinamiento de las tropas madrileñas contra los mamelucos franceses.
  • El 3 de mayo (Los fusilamientos): Obra cumbre del dramatismo bélico.
  • Saturno devorando a sus hijos: Parte de las Pinturas Negras. Representa el paso del tiempo y el dramatismo mediante un cuerpo deformado y monstruoso. Es un estudio anatómico expresionista.
  • La riña (Duelo a garrotazos): Puede interpretarse como una alusión a la guerra civil, con personajes enterrados hasta las rodillas en un paisaje desértico y una paleta oscura.
  • El Coloso: Atribuido tradicionalmente a Goya, simboliza el terror de la guerra.

Grabados y Última Etapa

Goya destacó en el grabado con series como Los Caprichos (donde destaca «El sueño de la razón produce monstruos»), Los Desastres de la Guerra (como el desastre número 15), la Tauromaquia y la serie de Los Disparates. Su última gran obra fue La lechera de Burdeos, que anticipa el impresionismo.