Grandes Maestros del Barroco: De Velázquez a Bernini y Caravaggio

«El triunfo de Baco» o «Los Borrachos» – Velázquez (1628-1629)

Óleo sobre lienzo. Barroco español. Cuadro de tema mitológico y de género, ya que por una parte se nos muestra al dios del vino y la fiesta, Baco, y por otra parte a unos personajes vestidos de época, los borrachos, y un bodegón. Un poco desplazado del centro aparece Baco, sentado sobre un barril y coronado con una gran corona de parra; se encuentra semidesnudo, con un cuerpo flácido y poco musculoso, aspecto que recuerda a los Bacos de Caravaggio. Le acompaña un personaje semidesnudo, probablemente un sátiro con corona de hiedra.

Ante Baco, un soldado se arrodilla al igual que lo haría ante un santo o una imagen religiosa. El acto de la coronación como sátira sí que ocupa el eje central o simetría del cuadro. Todos los personajes están colocados en un espacio reducido y bastante próximos al espectador; en el último momento, el autor añadió a los dos que son los que tienen menos luz del cuadro, que ocupan el ángulo inferior y el ángulo superior derecho.

La composición también la organiza mediante dos diagonales: una recesiva que va del ángulo inferior izquierdo (del personaje a contraluz poco iluminado) al ángulo superior derecho, donde nos encontramos con otro personaje poco iluminado. Otra diagonal iría del ángulo superior izquierdo, donde se encuentra un personaje semidesnudo, al ángulo inferior derecho. Ambas diagonales se juntan en la cabeza del personaje que está siendo coronado.

La escena presenta contrastes y dualidades que son características del Barroco: personajes divinos desnudos y vestidos los humanos; jóvenes los divinos y avejentados los humanos; belleza idealizada de lo divino (en especial Baco con su piel blanca y nacarada, propia de quien no se expone al sol) y el naturalismo de los campesinos de pieles arrugadas y enrojecidas, tanto por el sol como por los efectos del vino.

Predominan los colores terrosos, marrones y ocres; pero utiliza los colores más vivos y luminosos en la escena central: el amarillo del soldado y el blanco y encarnado de Baco. En todo caso, Velázquez ha evolucionado hacia una pincelada más suelta. La luz, que procede de la izquierda, incide en el cuerpo de Baco y rompe con el tono general más oscuro del resto del cuadro.

Éxtasis de Santa Teresa – Gian Lorenzo Bernini (1647-1652)

Barroco italiano. Es un ejemplo de escenografía barroca en la que se une arquitectura, pintura y escultura. El grupo escultórico está rodeado de muros y columnas de mármol veteados (riqueza de materiales) y se encuentra dentro de un retablo-transparente en el que la luz entra de forma natural por un vano que no vemos y que simboliza la luz divina; junto a esta luz natural están también los rayos de bronce dorados.

A ambos lados, como si fueran palcos de un teatro, aparecen los retratos de miembros de la familia Cornaro sobre un fondo en relieve clásico (columnas de orden jónico y bóveda de casetones) que asisten al instante del éxtasis con sorpresa o charlando entre sí. Los materiales son fundamentalmente el mármol (mediante el procedimiento de la talla) y el bronce dorado en los rayos.

El mármol presenta diferente tratamiento, texturas y calidades táctiles. En el ángel predomina la superficie pulida por lo que la luz brilla o resbala. En el cuerpo de la santa y en la nube predominan las superficies angulosas y rugosas, creando claroscuro. La composición está formada por diagonales que crean un efecto muy dinámico. Las diagonales serían, por una parte, el cuerpo de la santa y, por otra, el dardo del ángel dirigido hacia el corazón de la santa.

La levitación sobre la nube, el vuelo de los ropajes y la suspensión volátil del ángel crean un efecto de inestabilidad. La luz es muy efectista, ya que inunda todo el grupo insinuando la presencia divina. También crea la luz efectos de brillo y claroscuro en el hábito y la nube. Pero además, para resaltar la presencia divina, Bernini realiza unos rayos dorados. El ritmo es dinámico. A esto añade Bernini la sensación descrita por la Santa de una mezcla en su rostro de dolor y gozo.

Bernini: Arquitectura Barroca en Italia

Éxtasis de Santa Teresa y San Andrea al Quirinale

  • Bernini se convertirá en el arquitecto del Vaticano, plasmando los deseos artísticos de la corte papal.
  • Dominó tanto la arquitectura como la escultura.
  • Su arquitectura sobresale por su teatralidad, por respetar las proporciones clásicas, así como por la implantación de espacios cóncavos y convexos.
  • Son espacios abiertos y suaves.

Francesco Borromini

  • Borromini demostró una concepción totalmente novedosa de la arquitectura, distinguiéndose en cuanto a personalidad y sentido artístico de Bernini.
  • Planteó una arquitectura muy dinámica, basada en el juego de las formas tanto en el espacio interior como exterior, dándole un sentido muy vibrante.
  • A diferencia de Bernini, rompió por completo con el orden clásico.
  • En sus construcciones juega con el claroscuro al aplicar resaltes en el espacio interno. Por otro lado, las plantas de sus edificios resultan más complejas que las de Bernini.
  • Trabajó para las órdenes religiosas, lo cual explica que utilizase materiales baratos, como el ladrillo o el estuco.

La Pintura Barroca en Italia y Flandes: Caravaggio

  • Sus obras están conectadas con la turbulenta vida que llevó este pintor italiano, marcada por los constantes problemas que tuvo con la justicia, llevándole a tener estancias en la cárcel y siendo condenado por homicidio.
  • Es el máximo exponente del naturalismo y creador del tenebrismo.
  • Son cuadros que se alejan por completo de la concepción de los Carracci.
  • Caravaggio realiza obras en las que se muestran escenas populares, cotidianas y muy realistas. Son composiciones dinámicas en las cuales el dibujo desaparece por completo.

Diego Velázquez: Trayectoria y Estilo

Trató todas las temáticas, desarrollando temas que no eran propios de la corte española, como eran los desnudos o las escenas mitológicas. Se caracterizó por usar la perspectiva aérea, es decir, otorgar profundidad a partir de la plasmación de la atmósfera, lográndolo mediante la utilización del color y la luz, propiciando que los objetos se vuelvan más difusos y pálidos a medida que se alejan de la escena principal.

Su carrera artística se divide en varias etapas:

  1. Primera etapa en Sevilla
  2. Segunda etapa, que coincide con su primera estancia en Madrid
  3. Tercera etapa, que transcurrirá en Italia
  4. Cuarta etapa, que coincide con su retorno a la corte madrileña
  5. Quinta etapa, que es su nuevo viaje a Italia
  6. Sexta y última etapa, su retorno a España