El Arte Paleocristiano y las Catacumbas
El arte paleocristiano estuvo prácticamente reducido a las catacumbas, en las que se llevó a cabo el enterramiento de las primeras comunidades cristianas. En ellas encontramos varias partes bien diferenciadas:
- Ambulacrum: una serie de galerías muy estrechas en las que se abrían cavidades longitudinales que normalmente albergaban más de un cadáver.
- Cubículos: espacios más amplios situados en los cruces de galerías, donde se enterraba a mártires u otros personajes destacados.
Las catacumbas más destacadas son las de San Calixto, San Sebastián, Santa Constanza y Santa Inés, todas ellas situadas en Roma.
El elemento más destacado a nivel artístico es su decoración pictórica. Lo importante era la transmisión de la fe, por lo que se prescindía de elementos accesorios como paisajes o efectos ilusionistas. La pintura destaca por su extrema sencillez, con imágenes planas que respetan los principios de frontalidad, sin perspectiva ni profundidad.
Motivos iconográficos principales
- El cordero: representa el sacrificio de Cristo.
- El buen pastor: símbolo de Cristo como protector de los fieles.
- La paloma: identificada con el Espíritu Santo.
- El pez: en relación con los apóstoles como “pescadores de hombres”.
- Símbolos: la cruz latina o el crismón.
- Escenas bíblicas: las bodas de Caná, el sacrificio de Isaac, la resurrección de Lázaro, la adoración de los magos, entre otras.
La Cristianización de la Basílica
Tras el Edicto de Milán (313), que legalizó el cristianismo, la religión salió a la luz. Se adoptó la basílica romana como lugar de reunión (Ekklesia), debido a sus dimensiones y estructura. En el año 395, el emperador Teodosio la convirtió en la religión oficial del Imperio.
Partes de la planta basilical
- Atrio: patio cuadrangular con fuente para abluciones.
- Nártex: nave transversal de acceso para catecúmenos.
- Cuerpo del templo: formado por 3 o 5 naves, con la central más alta y ancha.
- Transepto: nave transversal que otorga forma de cruz latina.
- Ábside y presbiterio: zona destinada al altar y los sacerdotes.
- Triforio: galería estrecha destinada a las mujeres.
Arquitectura Bizantina y la Cúpula
La arquitectura bizantina es heredera de la romana, destacando por el uso de cúpulas sobre pechinas. La obra maestra es Santa Sofía de Constantinopla, diseñada por Isidoro de Mileto y Antemio de Tralles, que combina una planta basilical con una centralizada bajo una cúpula de 31 metros de diámetro.
Elementos distintivos
- Capitel con cimacio: pirámide truncada invertida sobre el capitel.
- Luminosidad: uso de numerosos vanos y mosaicos dorados.
- Ejemplos destacados: San Apolinar in Classe y San Vital en Rávena, y San Marcos en Venecia.
Arte Bizantino: La Decoración Musivaria
El mosaico se convirtió en la técnica predilecta por su capacidad de reflejar luz y color. El arte bizantino es antinaturalista, priorizando la iconografía sobre la estética. Destacan figuras como el Cristo Pantócrator y la Theotokos, bajo la regla de la isocefalia (cabezas a la misma altura).
Roma: Arquitectura y Ciudad
La sociedad romana, de carácter urbano, utilizaba el plano hipodámico y el Foro como centro neurálgico. Su arquitectura, práctica y propagandística, introdujo el hormigón, el arco de medio punto y la bóveda.
Tipologías arquitectónicas
- Viviendas: insulae, domus y villae.
- Espectáculos: teatros, circos (Circo Máximo) y anfiteatros (Coliseo).
- Obras públicas: termas, basílicas, puentes y acueductos (Segovia, Mérida).
- Monumentos: arcos de triunfo (Arco de Tito, Arco de Constantino).
Escultura Romana
Subordinada a la arquitectura, la escultura romana destaca por su realismo y el uso de bronce y mármol. El retrato evolucionó desde el realismo republicano hasta la idealización imperial. El relieve histórico, presente en columnas y arcos, narra las hazañas militares del Imperio con gran detalle narrativo.