Definiciones
A continuación se presentan las definiciones y características principales de los estilos artísticos más relevantes desde el prerrománico hasta las vanguardias del siglo XX. Se incluyen ejemplos representativos y rasgos formales para facilitar la identificación.
Arte prerrománico
Arte prerrománico: Conjunto de estilos artísticos de Europa occidental que se desarrollaron desde la caída del Imperio romano de Occidente (s. V) hasta el s. XI. Más allá del papel unificador de la Iglesia, el arte evolucionó hacia estilos propios en cada reino. En la Península Ibérica destacan el arte visigodo, el asturiano y el de repoblación o mozárabe.
Arte visigodo
Arte visigodo: Estilo artístico prerrománico español que se desarrolló desde la caída del Imperio romano (s. V) hasta la invasión musulmana (s. VIII). Las obras arquitectónicas conservadas son escasas y de reducido tamaño, muy compartimentadas. La escultura se limitó a los relieves arquitectónicos en capiteles y frisos murales. Ejemplo: iglesia de San Pedro de la Nave.
Arte asturiano
Arte asturiano: Estilo artístico prerrománico español (finales s. VIII – principios s. X). Se diferencian tres fases: preramirense (fin s. VIII – principios s. IX), ramirense (mitad del s. IX) y postramirense (segunda mitad del s. IX – principios s. X). Se desarrolló en la zona de Asturias, primer foco de resistencia cristiana frente al poder musulmán. Ejemplo: Santa María del Naranco.
Arte mozárabe
Arte mozárabe: Estilo artístico prerrománico español desarrollado en el s. X por los mozárabes que repoblaron las nuevas tierras conquistadas por los cristianos a los musulmanes. Presenta gran diversidad de formas y plantas, pero incorpora elementos propios del arte hispanomusulmán (arco de herradura, alfiz, etc.). Ejemplo: San Miguel de la Escalada.
Arte mudéjar
Arte mudéjar: Estilo artístico español (s. XI – XVI) desarrollado por los mudéjares (musulmanes que permanecieron en territorios cristianos). Se limita básicamente a la arquitectura y se caracteriza por el uso de materiales humildes, cubiertas con armadura de madera, arcos de tipo islámico, abundante decoración geométrica y torres con estructura de minarete. Destaca la torre de San Martín en Teruel.
Arte románico
Arte románico: Estilo artístico (s. XI – XII) de la Europa medieval cristiana. Es un arte religioso y simbólico con función didáctica; la escultura y la pintura están supeditadas a la arquitectura y presentan un carácter antinaturalista. La arquitectura románica se caracteriza por muros gruesos, vanos escasos y pequeños, uso del arco de medio punto y bóvedas de cañón y de arista.
Arte gótico
Arte gótico: Estilo artístico dominante en Europa entre los siglos XIII y XV. Conserva la función docente sin renunciar a la belleza formal; destaca por su decorativismo, el protagonismo de las catedrales, un gran desarrollo de la arquitectura civil y una escultura y pintura con mayor naturalismo que en el Románico.
Renacimiento y Barroco
Herreriano
Herreriano: Estilo arquitectónico desarrollado durante el último tercio del s. XVI, correspondiente a la tercera y última etapa del Renacimiento español. Se originó con la construcción del Monasterio de El Escorial y debe su nombre a la intervención de Juan de Herrera. Se caracteriza por su rigor geométrico, monumentalidad, gran austeridad y sobriedad ornamental. Su influencia se extenderá durante el s. XVII.
Barroco
Barroco: Estilo artístico nacido en Italia que se expandió por toda Europa e Hispanoamérica; se desarrolló durante el s. XVII y la primera mitad del s. XVIII. Se caracterizó por su función propagandística (monarquía absoluta e Iglesia contrarreformista) a través de la persuasión. Destaca por su realismo, dinamismo, exuberante decoración, interés por provocar sorpresa visual y el gusto por el claroscuro (tenebrismo).
Tenebrismo
Tenebrismo: Estilo que surge al inicio del Barroco (principios del s. XVII) y se caracteriza por los grandes contrastes entre zonas iluminadas y sombras; así, las partes iluminadas se destacan fuertemente sobre las sombras. Su iniciador fue el pintor italiano Caravaggio; a lo largo del siglo siguieron la tendencia numerosos autores barrocos.
Churrigueresco
Churrigueresco: Estilo arquitectónico del barroco español desarrollado a finales del s. XVII; su nombre deriva de los hermanos Churriguera. Su obra se caracteriza por el exceso ornamental. Ejemplo: retablo de San Esteban de Salamanca (finales del s. XVII).
Rococó
Rococó: Estilo artístico nacido en Francia en la primera mitad del s. XVIII. En arquitectura mantiene las estructuras barrocas, pero se limita principalmente a los interiores con una decoración muy profusa y refinada. En pintura predominan tonos suaves y temas mitológicos y galantes, distanciándose de lo religioso.
Estilos del s. XIX
Puntillismo
Puntillismo: Estilo postimpresionista (segunda mitad del s. XIX) que consiste en colocar el color mediante toques o puntos, combinando colores primarios y complementarios que luego se funden en la retina del espectador. Ejemplos: Georges Seurat y Paul Signac.
Impresionismo
Impresionismo: Estilo artístico surgido en Francia en el último tercio del s. XIX. Se caracteriza por la práctica de la pintura al aire libre, el interés por la luz y sus efectos, la supresión casi total de la línea y del dibujo, la yuxtaposición de manchas de color y la captación de lo instantáneo. Destacan autores como Edgar Degas, Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir y Camille Pissarro.
Postimpresionismo
Postimpresionismo: Corriente artística que engloba a diferentes artistas que trabajaron individualmente a finales del s. XIX. Paul Cézanne recuperó la forma geométrica y diversos encuadres; Vincent van Gogh aportó el color como medio de expresión; Paul Gauguin ofreció una visión simbólica del color que no tiene que corresponder con la realidad.
Realismo
Realismo: Estilo artístico de la segunda mitad del s. XIX, influenciado por el movimiento obrero y la filosofía de Auguste Comte. Busca representar la realidad tal como es, huyendo de las exaltaciones emocionales del Romanticismo. Se vuelve a valorar el dibujo; no introdujo innovaciones formales significativas, sino temáticas. Destacan Gustave Courbet, Jean-François Millet y Honoré Daumier.
Estilos del s. XX (primeras vanguardias)
Expresionismo
Expresionismo: Estilo de las primeras vanguardias (principios del s. XX) que defiende un arte más personal e intuitivo, donde predomina la visión interior del artista —la “expresión”— frente a la plasmación de la realidad —la “impresión”—. Refleja una temática personal e intimista con gusto por lo fantástico, deformando la realidad para acentuar el carácter expresivo de la obra. Con precedentes en Edvard Munch y James Ensor, se formó principalmente en torno a dos grupos: Die Brücke (Ernst Ludwig Kirchner, Erich Heckel, Karl Schmidt-Rottluff, Emil Nolde) y Der Blaue Reiter (Vasili Kandinski, Franz Marc, August Macke, Paul Klee).
Cubismo
Cubismo: Estilo de las primeras vanguardias (principios del s. XX) basado en la deformación de la realidad mediante la destrucción de la perspectiva espacial renacentista. Organiza el espacio a partir de una trama geométrica, con visión simultánea de los objetos, una gama de colores fríos y apagados y una nueva concepción de la obra de arte, que incorpora el collage. Figuras clave: Pablo Picasso, Georges Braque, Juan Gris y Fernand Léger.
Dadaísmo
Dadaísmo: Movimiento de las primeras vanguardias (primera mitad del s. XX) surgido como reacción a los desastres de la guerra. Supuso un planteamiento radical del concepto de arte, que renuncia a cualquier fundamento basado exclusivamente en la lógica y la razón, reivindicando la duda, el azar y lo absurdo. Esto se traduce en un lenguaje subversivo que cuestiona temáticas y técnicas tradicionales, experimentando con nuevos materiales y formas de composición como el collage, el fotomontaje y el ready-made. Destacan Hans Arp, Francis Picabia, Kurt Schwitters y Marcel Duchamp.
Surrealismo
Surrealismo: Estilo artístico de las primeras vanguardias (primera mitad del s. XX) que puso especial énfasis en la imaginación, la fantasía y el mundo de los sueños, con una fuerte influencia del psicoanálisis. El surrealismo exploró técnicas como la “escritura automática” para liberar la mente de ataduras racionales y mostrar la pureza del inconsciente. La pintura surrealista se movió entre la figuración (Salvador Dalí, René Magritte, Max Ernst) y la abstracción (Joan Miró, Yves Tanguy). En escultura destacan Henry Moore, Constantin Brâncuși y Alexander Calder.