El Arte Románico en España: El Pórtico de la Gloria y el Monasterio de Silos

El Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela

Es ya de finales del siglo XII y representa la culminación de la escultura románica española y el arranque de la gótica. Las esculturas se encuentran protegidas por un pórtico en la portada principal de la Catedral. El autor de la monumental portada es el Maestro Mateo, quien concluye su obra en el año 1188.

Desde el punto de vista arquitectónico, los arcos, arquivoltas y el tímpano son románicos; sin embargo, la bóveda del pórtico es ya una bóveda de crucería gótica.

Estructura de las tres puertas

El pórtico cuenta con tres puertas: una central con tímpano y parteluz, que es la principal, y las dos laterales que carecen de ellos.

Detalles de la Puerta Central

  • Tímpano: Aparece un Pantocrátor junto a los evangelistas y ángeles góticos.
  • Arquivoltas: Se representan los 24 ancianos del Apocalipsis.
  • Jambas: Aparecen profetas y apóstoles conversando entre sí.
  • Parteluz: Se encuentra quizá lo mejor del conjunto: la figura del Apóstol Santiago que saluda al peregrino, dotada de gran delicadeza en el modelado y un notable naturalismo en las proporciones. Debajo se sitúa el propio Maestro Mateo arrodillado.

En las puertas laterales no hay tímpanos y en las jambas se continúan los profetas y apóstoles que veíamos en la puerta central.

El Claustro del Monasterio de Silos en Burgos

El claustro del Monasterio de Silos es una de las joyas del románico europeo. Presenta las primeras aplicaciones monumentales de relieves y capiteles historiados. Los relieves son considerados una de las cumbres del románico, tanto por su perfección como por su técnica.

Los arcos son de medio punto y se sujetan sobre parejas de columnas. Los capiteles están decorados con relieves vegetales, animales o escenas historiadas. El objetivo de los capiteles historiados no era meramente decorar el claustro, sino plasmar un mensaje devocional para los monjes del monasterio. Los temas abarcan desde la Biblia y hagiografías hasta temas fantásticos.

El Panel de la Duda de Santo Tomás

En este monasterio se encuentra el panel de la Duda de Santo Tomás. Este relieve presenta un original planteamiento compositivo: Cristo ocupa el centro, pero sigue siendo el foco de atención ya que es más alto que los otros personajes y levanta su brazo derecho rompiendo con la homogeneidad, reclamando la mirada del observador. Además, vemos características en este panel como el horror vacui o la isocefalia.

Marco Histórico del Arte Románico

Antes de pasar a estudiar los elementos arquitectónicos y las consecuencias de su utilización, conviene recordar algunos puntos básicos del marco histórico en que surge este estilo:

  1. Unidad y Feudalismo: En los siglos en que se desarrolla el románico (X-XII), Europa representa una unidad política. El Imperio de Carlomagno había desaparecido, sus territorios habían sido devastados por las invasiones y los pueblos viven bajo un régimen feudal.
  2. El papel de la Iglesia: En la Edad Media fue, sobre todo, la autoridad de la Iglesia la que regía la cristiandad occidental. El poder del papado era muy importante. Es la época de las grandes reformas monásticas y del desarrollo de los monasterios. El monasterio se convierte en centro de oración, de vida intelectual, foco artístico, lugar de protección y de producción.
  3. Religiosidad y Cultura: La fuerza religiosa de la época se manifiesta tanto en las cruzadas como en el desarrollo de las peregrinaciones. La Iglesia monopoliza buena parte de la cultura. En el mundo altomedieval, todos los aspectos de la existencia estaban en relación inmediata con la fe y con las verdades eternas.

Arquitectura Románica: Características y Evolución

El lugar principal de la creación artística del románico lo ocupa la arquitectura religiosa. Es el edificio sagrado donde cristalizan con mayor pureza las aspiraciones de la época y a ella se subordinan también las artes figurativas, de las que se sirve para producir el complejo simbólico que constituye la Iglesia.

La arquitectura románica es la culminación del largo proceso de ensayos que suponen los estilos prerrománicos, a los que se incorporan influencias bizantinas y orientales, italianas y españolas y del Mediterráneo oriental.

Debe tenerse en cuenta que en este estilo, que ha sido caracterizado como primer estilo internacional, confluyen dos aspectos en apariencia contradictorios: su regionalismo y su carácter internacional.

  • Regionalismo: Se traduce por el empleo de materiales locales. Cada región aportará soluciones y su originalidad propia.
  • Carácter internacional: Radica en la unidad del sentimiento religioso al que contribuyen las peregrinaciones, que permitieron difundir formas, concepciones y técnicas.

Elementos Constructivos Clave

El Arco de Medio Punto

El arco preferido por el arquitecto románico es el de medio punto, que se utiliza en la estructura de la bóveda, arquerías de las naves, etc. Tendrá dos funciones: una técnica y otra como elemento decorativo. La principal preocupación y la más importante aportación de la arquitectura románica es el abovedamiento en piedra de la totalidad del edificio.

La utilización de la bóveda de piedra manifiesta el deseo estético de solidez que se quiere dar a los edificios. Analicemos los diferentes tipos de bóvedas:

  1. Bóveda de cañón: Es la más característica; surge de la sucesión de arcos de medio punto que se apoyan en dos líneas paralelas. Esta bóveda descansa sobre la totalidad de los muros. Es necesaria la construcción de muros gruesos y no muy altos, con pocas aberturas, para resistir el gran peso. Para fortalecerla se utilizan arcos fajones (arcos de refuerzo) que tienen dos funciones: absorber el peso de la bóveda y articular el espacio interior. En el exterior se colocan contrafuertes para evitar que el muro pudiera volcarse.
  2. Bóveda de arista: Está formada por el cruce perpendicular de dos bóvedas de cañón. Reposa sobre cuatro puntos de apoyo pero necesita muros gruesos. El románico utilizó este tipo de bóveda básicamente para las naves laterales de las iglesias.

Cúpulas, Trompas y Pechinas

Se utilizan las cúpulas sobre trompas o pechinas, que permiten el paso de la planta cuadrada a la circular de la cúpula.

  • Las trompas: Son bovedillas situadas en las esquinas que sirven para transformar una planta cuadrada en octogonal, donde ya es posible edificar una cúpula. En la columna se aprecia con claridad que en el románico desaparece el sentido de la proporción clásica: pérdida de proporciones y abandono de los órdenes.
  • Las pechinas: Son triángulos esféricos cóncavos que permiten pasar de la planta cuadrada a la circular, donde se eleva la bóveda semiesférica.

El templo románico (aunque no se puede generalizar) suele presentar bóveda de cañón en la nave central y bóveda de arista en las laterales. En la intersección de estas naves se eleva la cúpula, que contribuye a iluminar el edificio. A veces, desde el exterior, presenta aspecto de torre (cimborrio). Ya hemos visto que el muro adquiere una función de sostén y cerramiento; la pesada masa del muro contribuyó, además, a la estética del conjunto.