Tema 7 – El espacio urbano
A) Evolución histórica de la urbanización en España
Las ciudades españolas son el resultado de un largo proceso de urbanización: progresiva concentración de población, sus principales actividades económicas y las influencias que provocan en su entorno. La urbanización se divide en 3 etapas: preindustrial, industrial y postindustrial.Etapa preindustrial: desde el origen de las ciudades hasta inicio de industrialización en el Siglo XIX. La tasa de urbanización no superaba el 10%, con un área urbana reducida y separada del entorno por una muralla. Varios factores: estratégicos, políticos, económicos, religiosos…Antigüedad: fenicios y griegos crearon primeras ciudades (s. VIII a.C.; Cádiz y Ampurias) para explotar recursos. Los pueblos prerrománicos eran protourbanos. Roma creó una red urbana intercomunicada (Tarragona, Zaragoza) para controlar militar, administrativa y económicamente territorio. Con crisis siglo III d.C. Y germanos hubo desurbanización. Con los visigodos destacó Toledo.Edad Media: la urbanización musulmana revitalizó núcleos previos (Zaragoza, Toledo, Córdoba) por motivos estratégicos, económicos o religiosos. La urbanización cristiana fue escasa. Reconquista y repoblación reactivó ciudades. Desde Siglo XII se da auge por reactivación de comercio. También destacó el Camino de Santiago.Edad Moderna: en el Siglo XVI hubo desarrollo urbano por crecimiento demográfico y económico. Destacaron Andalucía (Sevilla) y Castilla (Madrid). En el Siglo XVII se estancó por crisis demográfica y económica. En el Siglo XVIII, con Borbones, se reactivó economía y urbanización. Destacó Madrid y las ciudades de los litorales.Etapa industrial: desde inicio de industrialización (Siglo XIX) hasta crisis económica de 1975. Hubo gran crecimiento de tasa de urbanización (más población urbana que rural). Grandes ciudades concentraron crecimiento demográfico y se expandieron. Sus factores: administrativos (división provincial 1833) y socioeconómica (industria atrajo población rural).Hasta mediados s. XIX: concentración urbana pequeña (24%) debido al comercio de esas ciudades o por ser capitales provincialesMediados s. XIX-Guerra Civil: crecimiento urbano notable y tasa de urbanización se duplicó, debido a industrialización y éxodo rural.Guerra Civil y posguerra (1936-1959): ralentizaron crecimiento urbano y ciudades sufrieron deterioro y desabastecimiento. Autarquía favorecíó triángulo urbano-industrial Bilbao, Madrid y Barcelona.Desarrollismo (1960-1975): mayor crecimiento urbano del siglo. Grandes ciudades industrializadas atrajeron población y se dio elevado crecimiento demográfico (baby boom). Destacaron los ejes cantábrico, mediterráneo y del Ebro, así como regiones de Madrid, Andalucía y Galicia. También ayudó la terciarización (como el turismo).Etapa postindustrial: desde la crisis económica de 1975 hasta la actualidad. La tasa de urbanización se ralentiza, pero es muy alta (80%). Se frena concentración en grandes ciudades (siguen expandíéndose) y se centra en la periferia o núcleos rurales cercanos. La industria pierde peso como elemento urbanizador y lo ganan las actividades terciarias.1980-2000: crecimiento urbano se redujo notablemente por descenso de natalidad y fin de éxodo rural. Afectó sobre todo a grandes ciudades.2000-2010: leve crecimiento urbano, sobre todo en ciudades pequeñas y medianas, animadas por la inmigración extranjera y el turismo.2010-2016: crecimiento descendíó por efectos de crisis de 2008 y COVID de 2019. A partir de entonces se reactiva (ayudó inmigración).
B) Problemas de las ciudades. Causas y consecuencias
Aglomeración: la principal causa es la extensión de la urbanización. Como consecuencia, causa presión en áreas rururbanas y amenaza espacios rurales próximos, lo que afecta al precio del suelo y provoca la segregación espacial; la extensión de servicios provoca un encarecimiento del nivel de vida (algunos son infrautilizados o caros de mantener) y aumenta el tráfico (atascos, contaminación, gasto energético).
Económicos: la principal causa es la excesiva terciarización económica, con el consecuente desplazamiento de los otros sectores y actividades (sobre todo centro urbano). Decae actividad económica de ciertos barrios.
Sociales: la principal causa es el elevado precio de la vivienda, que provoca una gran dificultad para su compra o alquiler. La desigualdad de servicios provoca la segregación espacial y, en las más deterioradas, se concentra la población en riesgo de pobreza y exclusión social. Demográficamente, el casco antiguo se va vaciando, reutilizado con fines comerciales o turísticos.
Medioambientales: causada por la gestión urbana, provoca el gasto de muchos recursos naturales (sobre todo agua), consume suelo y espacios verdes (por crecimiento urbano), se incrementa la contaminación atmosférica (gases efecto invernadero), acústica y lumínica (crea trastornos, patologías y afecta ecosistema nocturno). También se producen una gran cantidad de residuos urbanos.
En cuanto a las zonas más afectadas, la principal es el casco antiguo: trazado de calles estrecho e irregular y trama urbana densa y cerrada fomentan más tráfico, las edificaciones más antiguas caen en deterioro (algunas se rehabilitan) y el suelo se destina a usos terciarios y se encarece su precio, segregando a la población según sus recursos.
C) La ordenación del espacio urbano en España en la actualidad
En la etapa postindustrial, hay varios rasgos:
Implantación de estado de las autonomías: descentralizó la planificación urbanística. Las CC.AA. Tienen planes generales (ordenación de un municipio), planes parciales (concretan áreas de plan general) y planes especiales (aspectos concretos). No obstante, el Estado garantiza el derecho de la ciudadanía sobre el suelo.
Democratización social: participación ciudadana en la planificación urbana para mejorar la calidad de vida de los barrios. Las actuaciones son concretas y pueden no integrarse bien en el conjunto urbano.
Globalización: ciudades realizan planes de mejora de infraestructuras, calidad medioambiental y promoción para atraer inversiones extranjeras. Se crean redes de ciudades secundarias que se reparten las infraestructuras y gastos para realizar servicios más eficientes.
Sostenibilidad urbana: es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas para 2030. Para lograrlo se creó la Agenda Urbana Española 2019.
Ciudades inteligentes: se proponen mejorar la calidad de vida de sus habitantes utilizando las nuevas tecnologías. Estas últimas favorecen la participación ciudadana y administración de las ciudades, el análisis de movilidad urbana (como tráfico), la sostenibilidad medioambiental (análisis de contaminación, utilización eficiente de recursos y energía), la creación de nuevos empleos y servicios más diversos, y la cohesión social (redes sociales favorecen cooperación ciudadana).
El espacio urbano: sistema urbano español
A) Componentes del sistema urbano y jerarquía urbana en España
El sistema urbano español está compuesto por las ciudades y las relaciones que tienen entre sí. Las ciudades se organizan jerárquicamente.
Ciudades: según su tamaño, función económica e influencia en su entorno
Tamaño (demografía): Madrid (5.7 mill. Habs.), área metropolitana de Barcelona (3.3 mill. Habs.), Valencia, Sevilla, Málaga, Bilbao y Asturias (800.000 habs.); Zaragoza, Murcia, Cádiz, Vigo-Pontevedra, Palma, Granada (500.000 habs.). La mayor aglomeración urbana es Madrid. Contrasta con un interior peninsular poco urbanizado.
Función económica: las ciudades primarias se dedican al sector primario (agrociudades Andalucía, Murcia, Castilla La Mancha, levante peninsular), las ciudades secundarias están especializadas en industria (Asturias, Bilbao, Zaragoza, Valladolid, Huelva) y las ciudades terciarias están especializadas en servicios (las más terciarizadas son Madrid y Palma).
Influencia urbana: ciudades abastecen de bienes y servicios a un área exterior (cuanto más diversos y especializados, mayor será su influencia).
Relaciones urbanas entre ciudades: por intercambios económicos, humanos u otros (político, administrativo, cultural). Por ciudades, la que más flujos tiene es Madrid (resto de metrópolis, sobre todo con Barcelona), seguida de Barcelona (influye en Oriente peninsular). El área de mayor integración urbana y flujos es el área nordeste (Madrid-Barcelona-Valencia-Bilbao-Zaragoza). En el resto del sistema, las relaciones son más reducidas e incompletas (predominan flujos ciudad y su área rural). En el O (salvo Galicia) es donde hay la mayor desconexión y las metrópolis de Andalucía y el levante tienen una relación débil.
Por otro lado, las ciudades se organizan jerárquicamente en función de: tamaño, función económica, área de influencia y relación con otras ciudades.
Metrópolis nacionales: +1 mill. Habs. Concentra las funciones más diversificadas y servicios muy especializados. Área de influencia nacional y relación intensa con metrópolis internacionales. Son Madrid y Barcelona.
Metrópolis regionales: entre 1 mill.-500.000 habs. Funciones diversificadas y servicios especializados. Área de influencia nacional y relación intensa con metrópolis nacionales. Ejemplo: Valencia, Sevilla, Bilbao, Málaga, Zaragoza.
Metrópolis subregionales: entre 500.000-250.000 habs. Funciones diversificadas y algunas especializaciones (como universidad). Área de influencia regional. Ejemplo: Valladolid, Pamplona, Córdoba.
Ciudades medias: entre 250.000-50.000 habs. Funciones enfocadas en servicios provinciales. Ejemplo: resto capitales provinciales (León, Badajoz).
Ciudades pequeñas: entre 50.000-10.000 habs. Funciones reducidas y poco especializadas. Área de influencia comarcal. Ejemplo: Soria, Teruel.
B) Cambios en el sistema urbano español
Preindustrial: se conservan hoy, sobre todo, en el casco antiguo.
Edad Antigua: destaca Roma. Rasgos: plano regular (en cuadrícula) y dos vías principales (cardo y decumano) que se encontraban en el foro. Ejemplo: Tarragona, Zaragoza, León, Mérida, Barcelona, etc.
Edad Media: se crearon mayoría de ciudades en España. Rasgos: plano irregular o radiocéntricos (calles estrechas y sinuosas), núcleos amurallados, centro urbano era iglesia o mezquita/zoco. Ejemplo: Vitoria-Gasteiz (cristiana), Córdoba, Toledo, Almería (musulmanas).
Edad Moderna: se fundan nuevas ciudades con planos regulares (La Carolina, Jaén), se crearon nuevos barrios en cuadrícula, plazas mayores (ahí están mercado y ayuntamiento), «calles mayores» y embellecimiento urbano (jardines, paseos, fuentes).
Industrial:
Casco antiguo: reforma y alineamiento de calles, creación de nuevas calles y plazas (trama urbana más densa), se construyeron grandes vías (modelo de París, como Gran Vía de Madrid).
Reutilizan edificios, nuevos estilos históricos y nuevos materiales (hierro y cristal).
Ensanches: por crecimiento de población. El ensanche burgués es de plano regular, higiénico, cuenta con servicios y espacios verdes (destacan Plan Cerdá en Barcelona y Plan Castro en Madrid); el ensanche obrero estaba en el extrarradio, con plano irregular, con viviendas precarias, ausencia de servicios, cercanos a vías de comunicación e industrias (contaminación, falta higiene). Destaca como ejemplo de «ciudad jardín» la Ciudad Lineal, de Arturo Soria.
Mejora de servicios (alcantarillado, alumbrado público, tranvías, etc.).
Tras Guerra Civil hubo reconstrucción, creación de leyes (viviendas protegidas, de suelo, planificación y ordenación urbana, etc.). Con desarrollismo se mantuvo crecimiento urbano (eliminación de edificios históricos, nuevas viviendas de baja calidad y periferia se extiende a costa de espacios verdes).
Usos del suelo: a partir del Siglo XX la economía se fue terciarizando (auge en 1960) y consolida casco antiguo como núcleo comercial. El centro fue ocupado por las élites y los populares en la periferia.
Postindustrial:
Implantación de estado de autonomías: descentralizó planificación urbanística (CC.AA. Tienen competencia exclusiva, uso de planes).
Democratización social: participación ciudadana en planificación urbana y mejorar la calidad de vida de los barrios.
Globalización: ciudades crean planes de mejora de infraestructuras, calidad medioambiental y promoción para atraer inversión extranjera.
Sostenibilidad urbana: parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas para 2030. Se creó Agenda Urbana Española 2019 para lograrlo.
Ciudades inteligentes: aplicación de nuevas tecnologías para mejorar nivel de vida de habitantes (participación ciudadana, movilidad urbana, sostenibilidad medioambiental, creación de nuevos empleos…).
C) Organización espacial de los ejes urbanos en relación a Europa en un mundo globalizado
Las ciudades se distribuyen en el espacio y forman agrupamientos/ejes.
Madrid: principal núcleo urbano de España. Concentra funciones y servicios diversos y especializados. Tiene relación con demás ciudades.
Ejes urbanos periféricos: en torno a la capital:
Eje atlántico: Ferrol-Coruña-Vigo. Especializado en industria, comercio y transporte. Tiene relación con eje cantábrico y Madrid.
Eje cantábrico: Asturias-Santander-País Vasco. Progresiva pérdida industrial y llegada de nuevas actividades. Se relacionan con ciudades cercanas de interior, Andalucía (Ruta de la Plata) y con eje del Ebro.
Eje mediterráneo: desde Girona a Cartagena. El eje más dinámico, con industria muy diversificada y gran peso de turismo. Conecta con el eje del Ebro, Madrid, Andalucía y Baleares.
Eje del valle del Ebro: entre Vitoria y Tarragona (destaca Zaragoza). Eje dinámico, con equilibrio entre la industria y los servicios. Sirve como intermediario entre ejes cantábrico y mediterráneo. También con Madrid.
Eje andaluz: entre Almería y Huelva. Eje dinámico especializado en la agricultura, la industria básica, el comercio y el turismo. Se relaciona con el eje mediterráneo, Madrid y el incipiente eje extremeño. La zona del valle del Guadalquivir (hasta Jaén) es menos dinámica y especializada en actividades agrarias y el turismo.
Interior peninsular: carece de grandes ejes urbanos. Predominan pequeñas ciudades especializadas en actividades tradicionales. Son, sobre todo, las capitales provinciales. Con los cambios económicos e innovaciones en el transporte se están creando nuevos ejes urbanos.
Tras la integración de España en la Uníón Europea (1986), sus ciudades se integraron en el sistema urbano europeo. Madrid está dentro de las metrópolis globales (influencia mundial), Barcelona tiene capacidad de interacción europea. Otras como Bilbao, Valencia o Sevilla tienen influencia dentro de su propio país o regíón. El sistema urbano de la UE se articula en un cuadrilátero (París-Milán-Múnich-Hamburgo), donde España ocupa una posición periférica.
En el ámbito mundial, Madrid lidera en exclusiva la conexión con otras grandes ciudades globales y, en menor medida, Barcelona. El resto de ciudades tienen un papel interno, relacionado con sus respectivas regiones.