Semántica y Lexicografía: Evolución del Significado y Tipos de Diccionarios

1. Introducción a la semántica y la lexicografía

La semántica es la disciplina que se ocupa del significado de los signos lingüísticos: palabras, oraciones y textos (no estudia las unidades del nivel fónico, los fonemas y los sonidos, puesto que no tienen significado).

La lexicografía es la disciplina que se ocupa de la elaboración de los diccionarios.

Un diccionario es una obra (impresa o en soporte informático) en la que se recogen y explican los significados de vocablos de una o varias lenguas, de una ciencia o de un saber determinado. Las palabras están colocadas generalmente por orden alfabético.

2. Connotaciones y estereotipos

Connotaciones compartidas o colectivas

Son las comunes a un grupo importante de hablantes. Existen connotaciones compartidas por los que tienen una misma cultura (la palabra plaza se asocia en los países mediterráneos con la vida pública), por los que tienen un determinado trabajo (las connotaciones de la palabra paloma no pueden ser las mismas para un ornitólogo que para un empleado que debe limpiar las calles que las palomas ensucian) o por los que habitan en la misma zona (el término nieve produce seguramente alegría y expectación a los toledanos, pero no a los habitantes de un pueblo pirenaico que suele quedar aislado durante el invierno).

Connotaciones individuales y estereotipos

  • Connotaciones individuales: Son los significados secundarios que una persona concreta asocia a cierta palabra a partir de su experiencia. Por ejemplo, la palabra perro puede tener connotaciones desagradables para una persona que haya sido atacada por dicho animal. A veces, estas connotaciones son fundamentales en poesía: para Federico García Lorca, el color verde lleva asociada la idea de muerte, mientras que para la mayoría de personas el verde es un color relacionado con la esperanza.
  • Estereotipo: Es la valoración positiva o negativa asociada a una palabra. Los estereotipos se aceptan socialmente y, una vez establecidos, resultan muy difíciles de cambiar. Así, términos como ecológico o innovación tienen estereotipo positivo en nuestra sociedad, mientras que otros como industrializado o tradicional están marcados negativamente.

3. Causas de los cambios semánticos

Causas históricas

Sucede a veces que un referente evoluciona y se transforma totalmente, mientras que, por el contrario, la palabra que lo designa continúa siendo la misma. En ese caso, podemos hablar de un cambio semántico provocado por la realidad extralingüística.

En rigor, estos cambios se producen con más frecuencia de la que creemos, pero nos suelen pasar desapercibidos: el significado de palabras tan cotidianas como reloj, cocina o lámpara ya no es el mismo que hace doscientos años, puesto que un reloj, una cocina o una lámpara de entonces se parecen poco a los objetos actuales.

En ocasiones, un objeto es sustituido en sus funciones por otro totalmente distinto que conserva su mismo nombre:

  • Nevera: Antiguamente era un lugar lleno de nieve para conservar la comida, pero fue sustituida por un aparato que producía frío sin necesidad de nieve.
  • Pluma: Para escribir se utilizó durante mucho tiempo una pluma de ave; cuando se abandonó su uso, la misma palabra sirvió para nombrar al nuevo objeto cargado de tinta.
  • Mecheros: Los antiguos se llamaban así porque estaban equipados con una mecha o cuerda de algodón retorcida; ahora conservan esta misma denominación, aunque el sistema de encendido es diferente.

Causas psicológicas: Metáfora y metonimia

Las causas más frecuentes de los cambios semánticos son las asociaciones de ideas de los hablantes. Los procesos psicológicos más importantes son la metáfora y la metonimia.

  • La metáfora: Ocurre cuando un objeto recibe el nombre de otro porque el hablante advierte una relación de semejanza. Ejemplos: ratón (dispositivo informático), paso de cebra. Son comunes las metáforas antropomórficas (ojo de un puente, boca de riego) y las relacionadas con animales (lince, lirón).
  • La metonimia: Se basa en una relación de contigüidad entre los referentes. Por ejemplo, en tomar unas copas, el término copas designa el contenido, no el recipiente.

Otras metonimias frecuentes incluyen: sustituir el autor por la obra (leer a Virgilio), el lugar de procedencia por el producto (roquefort), el continente por el contenido (beber una botella), la parte por el todo (diez euros por cabeza) o el signo por el significado (respetad mis canas).

Etimología popular y lexicalización

La etimología popular ocurre cuando los hablantes establecen una asociación mental incorrecta entre una palabra y su supuesta etimología (ej. pulgar relacionado con pulgas). Por el contrario, la lexicalización o desemantización ocurre cuando se olvida el origen de un término, perdiendo parte de su significado original (ej. caballero, imperdible).

Causas lingüísticas y sociales

Las causas lingüísticas ocurren por contagio semántico en sintagmas (ej. habano, cámara). Las causas sociales dan lugar a los tabúes (palabras evitadas por pudor o religión) y a los eufemismos (términos aceptables que los sustituyen, como personas de la tercera edad por viejos).

4. Tipología de diccionarios

  • Diccionarios enciclopédicos: Aportan un resumen de saberes relacionados con la palabra.
  • Diccionarios especializados: Información de un campo concreto (ciencia, medicina, argot).
  • Diccionarios bilingües: Para el estudio de un idioma (ej. español-inglés).
  • Diccionarios generales: Repertorios del léxico de una lengua (ej. DRAE). Son normativos.
  • Diccionarios etimológicos: Indican el origen y evolución de las palabras (ej. Corominas y Pascual).
  • Diccionarios de uso: Descriptivos, incluyen sinónimos, antónimos y ejemplos (ej. María Moliner).
  • Diccionarios de dudas: Resuelven problemas gramaticales o de uso (ej. Diccionario panhispánico de dudas).