Sociedad y cultura del teatro barroco
Crisis ideológica y económica
En un momento de crisis ideológica y económica, en plena pérdida de poder del Imperio español y bajo el dominio de unos monarcas débiles y decadentes, que solo pensaban en sus diversiones o en la religión y dejaban el poder en manos de los validos, la sociedad española se encontraba en medio de un mundo social corrupto y movido por los intereses de los nobles y de los burgueses.
Grupos marginales: rufianes y pícaros
La vida social se encontraba en permanente descomposición y, junto a los poderosos que vivían de sus rentas, proliferaban las clases marginales como prostitutas, pícaros o asesinos, que no valoraban la integridad del prójimo.
Finalidad: diversión
En medio de esta situación, el pueblo buscaba diversión, por lo que se desarrollaron mucho los espectáculos públicos, como los toros, los bailes, las fiestas anuales o los nacimientos, bautizos o cumpleaños de los miembros de la realeza. Cualquier motivo era bueno para hacer una fiesta.
Teatro barroco, corral de comedias y hospitales
El teatro barroco se concentraba en sí mismo para celebrar la ceremonia de la vida. Como veremos, el corral de comedias se configuraba como un microcosmos en el que estaban representadas todas las capas de la sociedad. Tanto derecho tenía a ocupar un lugar en el recinto un pícaro como un rey o un noble. Del dinero recaudado en las representaciones se destinaba una cantidad considerable a los hospitales, con lo que se «lavaba la cara» un espectáculo que los moralistas miraban con malos ojos.
Personajes de comedias y contraste
El teatro siempre tenía presente al rey, del mismo modo que el rey tenía presente al teatro. El rey era a veces personaje capital de las comedias, como también lo eran los nobles, los caballeros o los campesinos ricos. También las obras ponían en escena a una sociedad sufriente y lo hacían de una manera cómica y divertida.
Momento culminante y autores
Nos encontramos ante el momento culminante del teatro español, cuya aportación al panorama teatral europeo es sustancial. En España triunfaron Lope de Vega, Calderón de la Barca, Tirso de Molina y el resto de dramaturgos. En el resto de Europa aparecieron figuras del arte dramático como Shakespeare en Inglaterra o Molière en Francia, además de la interesante labor teatral de la commedia dell’arte italiana, con sus personajes arquetípicos. Desde los tiempos grecorromanos, Europa nunca vio un auge tan grande del teatro.
Espectáculo teatral
Lugar
Antes de que se utilizaran recintos cerrados para la representación teatral, las obras se ponían en escena en la calle, en tablados improvisados en plazas públicas. Más tarde, las representaciones se hacían en patios de vecinos, llamados corrales, que fueron el origen de los corrales de comedias.
Ambiente
El ambiente era muy pintoresco. Los «mosqueteros» a veces querían arruinar la obra y para ello formaban altercados, colocando ollas malolientes o arrojando al escenario tomates. El alguacil de comedias velaba por el orden, mientras el apretador intentaba meter a todas las mujeres posibles en la «cazuela». El alojero se encargaba de vender aloja, una bebida hecha con agua y miel.
Estructura
La estructura de un corral de comedias se basaba en la planta cuadrada, en uno de cuyos lados se situaba el escenario, elevado sobre un patio. En el patio había dos zonas:
- Patio: Una zona cercana al escenario, con bancos corridos y gradas laterales, ocupada por un público medio (comerciantes o artesanos).
- Mosqueteros: Tras los bancos, localidades de pie para pícaros, rufianes y seres marginales.
- Cazuela: En la parte alta, destinada a las mujeres de clases populares.
- Aposentos: En los laterales, con rejas y celosías para los nobles.
- Desvanes y tertulias: Por encima de los aposentos, para el público culto.
Representación
Solía comenzar a las 2 en invierno y a las 3 en verano para aprovechar la luz del día. El orden era el siguiente:
- Loa: Para captar la atención.
- Primer acto de la comedia.
- Entremés.
- Segundo acto seguido de una jácara o baile.
- Tercer acto y fin de fiesta con otro baile.
Teatro cortesano y religioso
Teatro cortesano
Se desarrolló en el siglo XVII para el disfrute de los reyes y los nobles. A partir de 1630, se introdujeron avances en escenografía, decorados y una complicada tramoya para efectos especiales.
Teatro religioso
Movido por una finalidad didáctica y adoctrinadora, se concretó en los autos sacramentales, aunque también se escribieron comedias de tema bíblico, vidas de santos o piezas teológicas.
Subgéneros del teatro barroco
- Auto sacramental: Pieza de un acto sobre temas espirituales, ligada a la festividad del Corpus. Intervienen personajes alegóricos (virtudes, pecados, el Hombre, la Gracia).
- Teatro breve: Concebido como entretenimiento, con raíces en el carnaval. Incluye:
- Entremés: Carácter cómico y costumbrista (Luis Quiñones de Benavente, Cervantes).
- Loa: Prólogo para predisponer al público.
- Baile: Mezcla de música, danza y teatro.
- Jácara: Pieza de base rufianesca.
- Mojiganga: Desfile grotesco de origen carnavalesco.
La Comedia Nueva o Nacional
El gran impulsor fue Lope de Vega. Sus rasgos principales son:
- División en tres actos: Planteamiento, nudo y desenlace.
- Ruptura de las tres unidades: Acción, lugar y tiempo.
- Mezcla de lo trágico y lo cómico.
- Variedad métrica y decoro poético.
Principales dramaturgos
Lope de Vega
Conocido como el Fénix de los Ingenios. Destacan sus comedias históricas (Fuente Ovejuna), de enredo (El perro del hortelano) y religiosas.
Calderón de la Barca
Aporta un tono más reflexivo, filosófico y cuidado en la forma (culteranismo y conceptismo). Obras clave: La vida es sueño, El alcalde de Zalamea y El gran teatro del mundo.
Tirso de Molina
Destaca por la caracterización psicológica de sus personajes, especialmente femeninos, y la creación del arquetipo de Don Juan en El burlador de Sevilla.