El Revisionismo Político: Maura y Canalejas
Antonio Maura sucedió en el poder en 1903 y protagonizó el revisionismo conservador, presidiendo el Gobierno corto (1903-1904) y el Gobierno largo (1907-1909). Su intención era realizar una “revolución desde arriba”, reformando lo estrictamente necesario para mantener las bases fundamentales del sistema. Su programa se basó en el conservadurismo católico de masas, conectar la monarquía con la realidad social, incorporar otras fuerzas políticas al sistema y una política exterior nacionalista y de expansión en Marruecos para olvidar el 98.
Proyectó la Ley de Bases de la Administración Local para formar mancomunidades, fundó el INP y aprobó la Ley de Huelga y la Reforma Electoral (oficialmente para eliminar el fraude, aunque buscaba frenar el voto socialista y republicano).
La Semana Trágica de 1909
En julio de 1909 estalló en Barcelona la Semana Trágica, donde confluyeron el catalanismo político (Ley de Jurisdicciones de 1906, Solidaritat Catalana), los republicanos (Partido Republicano Radical) y el movimiento obrero (Solidaridad Obrera). Los sucesos se iniciaron cuando el Gobierno de Maura reclutó reservistas para Marruecos. La huelga general degeneró en un motín con barricadas, quema de edificios religiosos y proclamación de la República. La dura represión, que incluyó la ejecución de Ferrer i Guardia, provocó una campaña de desprestigio que forzó la dimisión de Maura.
El Revisionismo Liberal de Canalejas
El revisionismo liberal fue protagonizado por José Canalejas (1910-1912). Su programa admitía la intervención del Estado en la economía y la sociedad, la separación Iglesia-Estado (Ley del Candado de 1910), el incremento de la protección legal a los trabajadores y la aprobación de la Ley de Reclutamiento (1912), que establecía el servicio militar obligatorio sin exenciones. Fue asesinado por un anarquista en 1912, marcando el inicio de la crisis del sistema de la Restauración.
La Crisis de 1917 y el Descontento Social
La crisis de 1917 reflejó un descontento generalizado. Se produjeron tres revoluciones simultáneas que no llegaron a conectar:
- Protesta militar: Desde 1916, el Ejército organizó Juntas de Defensa (sindicato militar ilegal) para oponerse a los ascensos por méritos de guerra y exigir mejoras salariales. El Gobierno cedió, promulgando la Ley del Ejército (1918).
- Oposición política: Ante el cierre de las Cortes, Francesc Cambó (Lliga Regionalista) convocó la Asamblea de Parlamentarios en julio de 1917, solicitando Cortes Constituyentes y autonomía para Cataluña. El movimiento fue disuelto por el Gobierno.
- Movimiento obrero: La UGT y la CNT organizaron una huelga general indefinida en agosto de 1917 contra el deterioro del nivel de vida. La represión gubernamental dejó setenta muertos y dos mil detenidos.
La Dictadura de Primo de Rivera y el Fin de Alfonso XIII
El 13 de septiembre de 1923, Primo de Rivera dio un golpe de Estado con el beneplácito de Alfonso XIII. El régimen se dividió en dos etapas:
- Directorio Militar (1923-1925): Se suspendió la Constitución, se disolvieron las Cortes y se sustituyeron los gobernadores civiles por militares. Se creó la Unión Patriótica y se puso fin a la Guerra de Marruecos tras el desembarco de Alhucemas (1925).
- Directorio Civil (1925-1930): Se intentó institucionalizar el régimen con una Asamblea Nacional Consultiva y una política de obras públicas y monopolios estatales.
La dictadura fracasó al no resolver la cuestión catalana ni frenar al movimiento obrero. Tras la dimisión de Primo de Rivera en 1930, se inició la “Dictablanda” de Dámaso Berenguer y posteriormente el gobierno de Aznar, que desembocó en la proclamación de la II República en 1931.
Las Familias Políticas del Franquismo
El régimen prohibió los partidos políticos, salvo Falange, pero se apoyó en diversas “familias”:
- El Ejército: Columna vertebral del régimen.
- La Falange: Aportó el nacionalsindicalismo, el anticomunismo y el antiparlamentarismo.
- Los Católicos: El nacionalcatolicismo legitimó el régimen y controló la educación.
- Los Monárquicos: Divididos entre carlistas y juanistas.
La Oposición al Régimen
A partir de 1959, la oposición creció desde diversos frentes: el mundo obrero (CCOO), la Universidad, sectores críticos de la Iglesia, partidos políticos en el exilio (PCE, PSOE), el Ejército (UMD) y el terrorismo de ETA, FRAP y GRAPO.