Aristóteles: definiciones
Causa
Según palabras del propio Aristóteles: «causa de algo es aquello por lo cual algo es y se comporta como lo que es», por lo que nos proporciona todo lo necesario para poder explicarlo, ya que las causas son los principios últimos de los que todo ser depende para realizarse como lo que es. Para el estagirita: conocer algo científicamente es conocer sus causas, o lo que viene a ser lo mismo: sólo podremos afirmar que conocemos algo cuando logramos identificar las causas que lo motivaron o toda acción capaz de producir un efecto. Y toda causa implica efecto. Para explicar esto se encuentra:
Las cuatro causas
Causa material: es la materia de la cual una cosa está hecha; por ejemplo, el mármol de Carrara es la causa material de la estatua del David de Miguel Ángel.
Causa formal: es la idea o modelo que preside la realización de alguna cosa, la forma que determina la estructura de la materia (se identifica con la esencia y con la naturaleza).
Causa eficiente: es la que provoca los movimientos, cambios o transformaciones (el agente o productor del cambio).
Causa final: da sentido a la acción del agente, el fin al que apunta el cambio. El tipo de causa que destaca sobre las otras dentro de la formulación aristotélica es la causa final, ya que ésta es el «bien» de la cosa. Ya que, por ejemplo, una estatua puede estar hecha para ser enseñada al pueblo. Todo lo que existe tiene una función, un fin, una causa final; pero la tarea o función de las cosas artificiales es dada a éstas por su fabricante, mientras que, en las cosas naturales, su función es inmanente a ellas, les viene de dentro.
Teleología: todo tiende a un fin (telos). Meta: todo es un compuesto de fines (felicidad…). La necesidad lleva a algún sitio.
Movimiento
El cambio es igual al movimiento: éste es el paso de la potencia al acto. Dentro de la doctrina aristotélica se divide en diferentes grupos. Relacionado con la teoría de las cuatro causas y con la teoría hilemórfica, que a su vez se divide en materia (primaria y secundaria) y forma; potencia → acto; sustancia (primaria y secundaria) / accidentes.
Acto
El acto es un término introducido por Aristóteles para explicar el movimiento, en el contexto de la Física, y que volvemos a encontrar en la Metafísica como uno de los principios del ser.
El acto en sí es la realidad propia del ser y su principio. Se dice que un ser está «en acto» cuando posee su propia perfección respecto a lo que está «en potencia».
Se puede decir que el acto remite a lo que una sustancia es ahora, por oposición a lo que puede ser en el futuro, a su capacidad de ser, a su ser «en potencia». Por ejemplo: un niño es un niño en acto, pero es un hombre en potencia; ahora es un niño, pero puede llegar a ser un hombre en el futuro si se dan las condiciones adecuadas para que se desarrolle su naturaleza.
Ser / Ente
El ser es un término que se usa en varios sentidos estando así emparentados entre sí (análogos), según Aristóteles. Por ejemplo, el término «sano» se puede atribuir a un rostro, a un alimento o a una actividad y todos ellos comparten su pertenencia a esta categoría que se experimenta de diferentes maneras. En conclusión, el ser tiene muchas formas de manifestarse, pero todas hacen referencia a una forma fundamental o primordial. (MIRAR OTROS PAPELES)
Ente
Ente: lo que es. Término que procede del latín ens, entis. Denominación con la que nos referimos a «lo que es», independientemente de la clasificación que adoptemos o del tipo de ser que consideremos, no pudiendo identificarse con ningún modo especial de «ser».
Physis / Naturaleza
La physis es para Aristóteles aquello que tiene en sí mismo un principio de movimiento o estancia; es, en suma, el principio u origen de la realidad y causa del movimiento sustancial y del reposo de los seres. Los pensadores anteriores atribuyeron ese origen a distintos elementos materiales, como el agua, el aire o lo indeterminado, a los que consideraron el principio o «arjé».
Para Platón, la naturaleza de los llamados «seres naturales» es su forma, pero entendida como principio último. Aristóteles considera la naturaleza como un principio esencial al ser natural: éste posee en sí mismo el principio radical de su desarrollo y de sus transformaciones. Por eso la sustancia aristotélica no es algo estático, sino un ser en desarrollo, en devenir, en perpetuo proceso de realización desde dentro de él mismo, desde su propia naturaleza. Esto vale especialmente para los seres vivos: Aristóteles toma como modelo de la realidad a los organismos vivos, y su pensamiento es fundamentalmente biológico. Para explicar la naturaleza, Aristóteles desarrolla algunas teorías fundamentales:
- La teoría hilemórfica (o de la materia y la forma).
- La teoría de la potencia y del acto.
- La teoría de las cuatro causas.
La physis lo envuelve todo. Niega la realidad formal separada de las Ideas.
Sustancia (o substancia)
De acuerdo con la metafísica aristotélica, la sustancia es el ser independiente del cual se predican los atributos (o accidentes).
Etimológicamente, «sustancia» procede del latín substantia, traducción del griego ousía: «lo que está debajo o subyace a algo». «Substancia» se ha usado con distintos sentidos en la historia de la filosofía.
Para Aristóteles, la sustancia es el sujeto en el que descansan las propiedades: también se podría decir que es aquello que existe por sí mismo y que sirve de soporte para las cualidades que se predican de ella. Por ejemplo, el ser Sócrates, del cual predicamos rasgos (propiedades o accidentes).
A estas propiedades, Aristóteles las llamó accidentes para resaltar el hecho de que pueden ser sustituidas unas por otras sin que la sustancia cambie en lo esencial. Por ejemplo, no puede darse «la blancura» como tal, sino «cosas u objetos blancos».
Aristóteles concibe la sustancia como el sustrato o sujeto que no cambia, sino que permanece a través de los cambios.
Sustancia / substancia primera: el individuo concreto. (Mayéutica, ironía, su pasión…)
Sustancia / substancia segunda: son las especies a las cuales pertenecen los individuos (hombre) y los géneros a los cuales pertenecen esas especies (animal).
Sócrates es un ser humano y todos pertenecemos a la misma especie.
Por ejemplo, somos el mismo individuo aunque nuestro aspecto varíe enormemente con el paso del tiempo; «eso que permanece» a través de todos los cambios, y que nos permite afirmar que un individuo o cosa sigue siendo el mismo a lo largo del tiempo, es lo que Aristóteles denomina sustancia.
Potencia—Acto
Mediante la teoría de la potencia y el acto Aristóteles pretende explicar el problema del movimiento. La potencia se entiende como el poder para ejercer una transformación en un objeto o la disposición para poder llegar a ser algo. El acto se concibe como el ser actual, la realidad del ser.
Si un ser antes no se movía y ahora se mueve, quiere decir que antes tenía la capacidad o el poder de moverse (tenía la potencia del movimiento), y cuando ya ha realizado el movimiento decimos que esa potencialidad se ha actualizado (está en acto). Si no existiera esta potencialidad, los seres permanecerían siempre inalterables; sería imposible cualquier cambio o movimiento.
Así pues, en todo ser podemos distinguir:
- Lo que ese ser ya es (acto).
- Lo que ese ser puede llegar a ser, pero todavía no es (potencia).
Por ejemplo: una semilla es un árbol o una planta en potencia; un niño es un hombre en potencia. Cuando nos encontramos ante el árbol o ante el hombre adulto decimos que las potencialidades de la semilla y del niño, respectivamente, «se han actualizado». Aristóteles define el movimiento en general como el paso de la potencia al acto. (MIRAR OTROS PAPELES).
Esencia
La esencia de una cosa es su elemento primario o básico, su naturaleza, aquello sin lo cual no podría ser la misma cosa. Una cosa no puede dejar de tener su esencia sin dejar de existir. Podemos también caracterizar la esencia de una cosa como la propiedad o propiedades que tiene necesariamente.
Aristóteles introdujo en su Metafísica la expresión ousía para referirse a la substancia primera, el individuo, y distinguió entre su esencia y sus accidentes, que son los atributos de una substancia que no son parte de su esencia. Así, «ser humano» es una propiedad esencial de Sócrates, pero ser chato, bajo… es una propiedad accidental suya, una propiedad que no tiene de modo necesario.
Metafísica
Según la definía Aristóteles: «la ciencia del ser en cuanto ser» y también como «la ciencia de los primeros principios». La Metafísica de Aristóteles es un conjunto de pequeños tratados o «cursos» elaborados probablemente a lo largo de los dos últimos períodos de su pensamiento. Tratan acerca de lo que Aristóteles llamó «filosofía primera», ya que la metafísica es universal y es la ciencia de las últimas causas y principios, o del ser en cuanto ser.
Hay diferentes grados de saber, considerando superior a aquella ciencia que es deseable por sí misma y no con miras a sus resultados. Esta ciencia deseable por sí misma es la ciencia de los primeros principios o de las primeras causas, ciencia cuyo origen está en la admiración. La Metafísica es, pues, según Aristóteles, la sabiduría por excelencia, y es, por tanto, un conocimiento universal en el más alto grado.
Virtudes / Virtud
Las virtudes son las excelencias que merecen admiración, que hacen a quienes las poseen mejores, ya sea moral o intelectualmente. La virtud es individual y es un hábito.
Las virtudes morales son rasgos de carácter o disposiciones requeridos para que un individuo sea moralmente bueno. A ellas se oponen los vicios. Platón en la República las relaciona con las partes del alma (parte apetitiva; la templanza y la justicia). Aristóteles distinguió entre virtudes intelectuales, como la sabiduría práctica, y virtudes morales, como la valentía. También se pueden nombrar como virtud ética (justicia, bondad) y dianoética (intelecto, memoria, razón).
Para Aristóteles, la eudaimonía es una forma de actividad de acuerdo con la virtud. Distingue dos clases de virtudes: las intelectuales y las morales. Las primeras se alcanzan por medio del aprendizaje, mientras que las segundas se desarrollan habituándonos a actuar rectamente. Entre las virtudes intelectuales, que tienen que ver con la parte racional del alma, se encuentran la sabiduría teórica (episteme) y la sabiduría práctica.
Cambio / Metabolé
El cambio es la transición que se da entre la potencia y el acto. El cambio siempre tiene una finalidad (proceso teleológico). El cambio sería el paso de la potencia al acto, es decir, la actualización o la realización de la forma; más bien, el cambio es la actualidad de lo potencial. Se hallan distintos tipos de cambio: sustancial, accidental… (explicar).
Otro ejemplo: el fuego tiene la potencia de cambiar; el cambio sucede cuando la madera se está quemando.
Materia
Del latín materia (madera…) que corresponde al griego hylé. En general, con el término materia los filósofos se han referido a la realidad sensible, a todo aquello que puede ser objeto de experiencia. Aristóteles concibe la materia como el sustrato del cambio, o como el sustrato en el que «inhieren» las cualidades del objeto.
Distingue además la que llama «materia próxima» (la correspondiente a cada sustancia: árbol, caballo…) de la materia remota o «materia prima» (la materia última de la que está hecha toda la realidad). Hay que recordar que para él la materia no existe como realidad independiente y separada de la sustancia, por lo que no será susceptible de conocimiento, estrictamente hablando (el conocimiento lo es de la sustancia y se alcanza mediante la abstracción de la forma). (MIRAR OTROS PAPELES).
Tekné (arte), Episteme, Nous y Sophia
Tekné (arte): conocimiento universal pero no necesario; superior a la experiencia, propio de las ciencias poéticas.
Episteme (ciencia): conocimiento universal y necesario y demostrativo (silogismo) a partir de unos principios.
Nous (inteligencia): principios de intuición intelectual de tipo particular por tesis (postulados y definiciones) y general por axiomas (identidad / no contradicción / tercio excluido).
Sophia (sabiduría): saber pleno, unión de nous y episteme; derivar de los principios del nous teoremas científicos.
2.1 Crítica a la teoría de las Ideas de Platón
La metafísica aristotélica se elabora en buena medida como reacción a la teoría de las Ideas de Platón. Aunque Aristóteles coincide con Platón en su concepción del conocimiento entendido como conocimiento de lo universal y trata igualmente de explicar en qué consiste la esencia de las cosas, está en desacuerdo con su maestro en cosas realmente importantes:
- Abandona el método dialéctico y lo sustituye por la demostración.
- Distinta concepción y valoración de la physis, que vuelve a ocupar un lugar central en el pensamiento tras quedar relegada por Platón.
- Rechazo del modelo de polis ideal propuesto por Platón.
- Rechazo de la teoría de las Ideas.
Aristóteles reprocha a Platón el haber afirmado que lo verdaderamente real, el ser propiamente dicho, era la Idea. Aristóteles no puede admitir el carácter separado de las esencias, y todas sus críticas a Platón se centran en este punto:
- No se consigue explicar la relación de las ideas con las cosas sensibles. La tesis de que las cosas participan de las ideas conduce a absurdos como el argumento del tercer hombre.
- Tampoco permiten las Ideas explicar el origen y el devenir de las cosas; de hecho, Platón se ve obligado a recurrir a la figura del demiurgo, pero se trata de un mito, no de una explicación científica.
- Si se admite que para cada cosa tiene que haber una idea, habrá también «ideas» de las relaciones (p. ej., «ser padre de», «más que»), con lo que se pierde el carácter fundamental de las ideas. Del mismo modo, si hay «ideas» de lo positivo, tendrá que haber «ideas» de lo negativo.
En definitiva, al intentar explicar este mundo, Platón crea otro mundo, el de las Ideas, con lo cual la dificultad también se duplica. El ser de las cosas, sostendrá Aristóteles, no está en otro mundo trascendente sino en este mundo sensible.
Física y metafísica
2.3 Teoría de las sustancias
Diferencia entre substancia y accidentes: la substancia es la esencia. Es el estudio del ser (universo cognoscible) y esto procede del término substrato/subiectrum: sujeto, el sujeto está sujeto a lo que da orden/vida. Mientras que los accidentes son cambios que se producen aparentemente, cambio accidental.
La filosofía para Aristóteles es mucho más empírica y parte del estudio.
Para Aristóteles el SER se dice de muchas maneras: categorías (atribuciones) son los diferentes modos en que un predicado puede ser atribuido a un sujeto (no son solo modos de predicción, sino modos de ser). Los modos o géneros que encontramos en la realidad son diez: sustancia (ser que existe en sí) y accidentes (ser que existe en otro o que se predica de otro).
La sustancia es la categoría fundamental, lo que existe en sí mismo; los accidentes son categorías que existen en otro ser, en la sustancia.
Aristóteles clasifica los accidentes en nueve grupos: cantidad, cualidad, relación, lugar, tiempo, posición, estado, acción y pasión. Así pues, para Aristóteles sustancias son los individuos concretos.
Substancia
Lo que vive por sí mismo. Aquello que no está determinado por otro.
Sustancia / substancia primera: el individuo concreto. (Mayéutica, ironía, su pasión…)
Sustancia / substancia segunda: son las especies a las cuales pertenecen los individuos (hombre) y los géneros a los cuales pertenecen esas especies (animal). Sócrates es un ser humano y todos pertenecemos a la misma especie.
En definitiva, Aristóteles introduce en la sustancia el concepto de devenir o de desarrollo: la sustancia es lo que deviene, lo que desarrolla. Para explicar este hecho sostiene que la sustancia es un compuesto (synolon) de materia (hyle) y forma (morphé): teoría hilemórfica.
- La materia es aquello de lo que está hecha una cosa.
- La forma es lo que hace que algo sea lo que es; es la esencia de cada cosa; es universal y, en cierto sentido, eterna. Pero no está como las Ideas platónicas separada de las cosas, sino presente en ellas. La forma proporciona el patrón de acuerdo con el cual se organiza la materia.
Así pues, lo que deviene, lo que se engendra, es el individuo concreto, el compuesto de materia y forma. La forma representa la esencia del objeto, de la sustancia, lo que en ella hay de universal; la materia representa lo que hay de particular.
La materia es, pues, principio de individuación: lo que distingue una sustancia de otra es la materia de la que está hecha. Pero la forma es ontológicamente superior a la materia.
2.4 Potencia y acto
Hay que distinguir entre lo que «ya es ese ser»: el acto, y lo que «puede llegar a ser, pero aún no es»: la potencia. El acto y la potencia están en la misma relación que la semilla y el árbol: la semilla es árbol en potencia; el árbol es árbol en acto.
El movimiento es posible porque los seres tienen dentro de sí la capacidad de transformación; el movimiento es el paso del ser en potencia al ser en acto. El acto predomina sobre la potencia. A continuación, Aristóteles procede a explicar por qué hay cambios en la naturaleza. De aquí proviene la teoría de las causas.
2.2 La teoría de las causas
Teoría de la physis; explicaciones del movimiento. Son cuatro y se dividen en:
- Causa material: la materia de la cual una cosa está hecha (por ejemplo, el mármol de Carrara es la causa material de la estatua del David).
- Causa formal: la idea o modelo que preside la realización de alguna cosa, la forma que determina la estructura de la materia (por ejemplo, la imagen previa de David que Miguel Ángel tenía en su mente).
- Causa eficiente: el agente o productor del cambio (por ejemplo, el propio Miguel Ángel).
- Causa final: la finalidad que impulsa la actividad del agente, aquello para lo que algo cambia (por ejemplo, adornar la ciudad de Florencia; para ser enseñada al pueblo). El tipo de causa que destaca sobre las otras dentro de la formulación aristotélica es la causa final, ya que ésta es el «bien» de la cosa.
3.3 Tipos y causas del cambio
Se distinguen distintos tipos de cambio dependiendo si afecta a la sustancia o a los accidentes, o si ha sido producido de forma natural o artificial. En todo cambio hay algo que permanece y en el cual se produce el cambio (la materia sujeto, la sustancia que va a cambiar); algo que aparece (la forma que va a adquirir); algo que desaparece (la privación).
Aristóteles distingue varias clases de cambio:
Sustancial: sucede cuando se genera (nace) o se corrompe (desaparece) una sustancia; cuando la modificación es radical, algo deja de ser lo que era y pasa a ser otra cosa. (La germinación de una semilla y el paso de ser semilla a ser planta supone un cambio sustancial: la semilla desaparece, deja de ser semilla, y surge la planta).
Accidental: por el contrario, este cambio supone la modificación de algún accidente en la sustancia; no se genera ni se destruye nada, sino que una sustancia sufre modificaciones, que a su vez pueden ser de tipo natural o artificial.
Tipos de cambios accidentales:
- Cuantitativo: aumento o disminución de la cantidad en una sustancia (por ejemplo, un árbol que crece).
- Cualitativo: se altera una cualidad por otra (por ejemplo, una fruta que madura y cambia de color; una mesa que es pintada de otro color).
- Locativo: cambio de lugar en el espacio (por ejemplo, movimiento de las aguas de un río; mover una mesa de lugar).
La política
El hombre es, por naturaleza, un animal político, o sea, un ser que necesita convivir; el hombre según Aristóteles es un animal de rebaño que vive en la polis: es un ciudadano. Por consiguiente, la política sirve para construir lo mejor posible la vida humana, y esta vida en común surgió para suplir la soledad del hombre, su debilidad y su indefensión. La política es una ciencia práctica que tiende al bien, pero desde una perspectiva colectiva. Aristóteles da prioridad a la política sobre la ética y a la polis sobre el ciudadano, porque la polis —es decir, el Estado— es la más alta realización humana y condición de posibilidad de toda vida virtuosa y feliz.
La naturaleza ha dividido a los seres humanos en varones y hembras, de donde nace la primera forma de comunidad, la familia, para la procreación y la satisfacción de las necesidades elementales.
Como quiera que la familia no es autosuficiente, surge la aldea, integrada por varias familias. Sin embargo, la vida perfecta, es decir, la vida moral, sólo puede ser garantizada por las leyes, o sea, por la compleja organización del Estado o polis. La naturaleza ha dotado al hombre de las herramientas necesarias para la convivencia, para su realización en el seno de la polis. El lenguaje permite al hombre realizarse con la palabra (logos).
Aristóteles asume la creencia griega de que la mujer es inferior al hombre por naturaleza y que también por naturaleza somos desiguales: la esclavitud es vista como un fenómeno natural. Para ser ciudadano debes participar de los tribunales o magistraturas (tomar parte en la administración o en la asamblea).
En la organización aristotélica del Estado hay tres ideas fundamentales:
- La armonía de los ciudadanos para que se alcance lo que conviene a todos.
- La autarquía, término típicamente aristotélico, que hace referencia a la independencia y autosuficiencia de la polis.
- La educación, que es tarea esencial del Estado. El fin del Estado es la felicidad y la perfección moral de los ciudadanos.
Antropología y ética
Frente al dualismo platónico (oposición alma/cuerpo), en Aristóteles cuerpo y alma son complementarios.
El alma es principio vital que mueve y da vida al cuerpo; poseer alma es propio de todo ser animado (plantas, animales y seres humanos). La naturaleza diferente de cada ser permite señalar tres tipos de almas o tres funciones anímicas características de cada especie:
- Alma vegetativa: función nutritiva —asimilación y aprovechamiento de los recursos vitales; conservación de la especie. Propia de todos los seres vivos, especialmente de las plantas.
- Alma sensitiva: función apetitiva y motora —percepción sensible, traslado, modificación e interacción con el medio. Propia de todos los animales, incluido el ser humano.
- Alma intelectiva: función de conocimiento, reflexión, deliberación y elección —conoce el medio y a uno mismo; busca la acción mejor. Propia y exclusiva del ser humano.