La Historiografía en la Antigua Grecia
1. Origen del género y antecedentes
El nacimiento de la prosa griega se sitúa en el siglo VI a. C., en Jonia. Surgen así nuevos géneros literarios, como la historiografía, como un intento de narrar los hechos comunes a todo el pueblo de Grecia.
Los antecedentes los encontramos en algunas narraciones de contenido histórico que recogían los acontecimientos más notables de cada año, o que describían la geografía y costumbres de diferentes lugares; narraciones basadas en la observación directa. El historiador era la persona que narraba sucesos que sabía porque los había visto. Los primeros historiadores griegos fueron Heródoto y Tucídides.
2. Heródoto
Heródoto nació en Halicarnaso (ca. 484 a. C.), en Asia Menor, aunque su oposición al régimen tiránico de la ciudad le obligó al exilio en Samos. Desde allí viajó a numerosos lugares hasta acabar instalándose en Turios, en la Magna Grecia. Estos viajes le permitieron una amplia visión de la Hélade.
2.1 La obra de Heródoto: Historias
Es una obra extensa en la que se relata el enfrentamiento de griegos y persas en las Guerras Médicas. La intención de Heródoto fue narrar la invasión de Jerjes, rey de los persas; es decir, los acontecimientos de la II Guerra Médica, que es el contenido de los últimos tres libros. Pero, posteriormente, amplió la obra en seis libros más en los que narra los antecedentes del encuentro entre Asia, representada por el Imperio persa, y Europa, esto es, Grecia y sus colonias.
2.2 El método y las fuentes
La obra de Heródoto constituye un puente entre la historia y la épica. Sin duda, fue conocedor del trabajo de los logógrafos que le precedieron y por ello en sus obras apreciamos algunos rasgos comunes (narraciones históricas sobre determinados pueblos, descripciones geográficas y etnográficas) pero, junto a esos rasgos, hay una clara diferencia en la intención y sobre todo en el método.
La intención de Heródoto es la de hacer una verdadera historia universal: la historia de las relaciones entre Oriente (Asia Menor) y Occidente (Grecia). Además, esto lo hace empleando un auténtico método de investigación basado en la obtención de información a través de tres canales:
- a) La visión personal: Reflejada en las descripciones según un orden preestablecido: descripción geográfica, descripción de costumbres y narración de hechos destacados. Todo ello referido a cada uno de los pueblos: lidios, persas, egipcios, etc.
- b) Fuentes escritas y orales: Obras de los poetas anteriores, inscripciones, documentos oficiales y los oráculos. En cuanto a las fuentes orales, utiliza testimonios de terceras personas y relatos míticos propios de la tradición oral.
- c) El criterio personal: Se deja guiar por el sentido común siguiendo un criterio poco científico. Sospecha de los hechos humanos y milagrosos que contradicen la experiencia ordinaria, pero al mismo tiempo cree en oráculos y sueños.
3. Tucídides
La culminación de la historiografía griega la representa el ateniense Tucídides. Nacido hacia el año 460 a. C., su niñez y su juventud coinciden con la época de mayor esplendor de Atenas. Fue nombrado estratego, pero su fallo en la expedición que se le había encomendado lo llevó al destierro durante veinte años.
3.1 La obra de Tucídides
Cuando después de la Guerras Médicas Atenas se hizo con la supremacía al ponerse al frente de la Liga de Delos (una alianza defensiva entre las diversas poleis griegas), la ciudad alcanzó su época de mayor gloria bajo el gobierno de Pericles. La alianza, sin embargo, no duró mucho y pronto surgieron rivales que, capitaneados por la ciudad de Esparta, se impusieron por las armas en la Guerra del Peloponeso.
En su obra, compuesta en ocho libros, Tucídides pretende narrar los acontecimientos de esta guerra:
- Libros I a V: Introducción sobre la antigua historia de Grecia o Arqueología; Guerra Arquidámica, Epitafio de Pericles a los caídos en la guerra y descripción de la peste que asola a la ciudad; la firma de la Paz de Nicias, que supone el reconocimiento de un cierto equilibrio de poderes.
- Libros VI y VII: La ruptura de la paz, motivada por el empeño de ciertos atenienses en conquistar Sicilia, que recibe el apoyo de los espartanos; derrota ateniense tras la expedición a Sicilia.
- Libro VIII: Guerra del Helesponto; caída de la democracia en Atenas; avances espartanos.
La narración se detiene en el 411 a. C., siete años antes del final de la guerra, debido a la muerte de Tucídides. Los estudiosos se han planteado si el autor escribió los acontecimientos según iban sucediendo o si hizo una sola redacción final; la estructura de la obra parece responder más bien a la segunda teoría.
3.2 El método histórico
Los principios de la Historia de Tucídides se basan en los siguientes puntos:
- Los hechos que narra son contemporáneos, frente a la obra de Heródoto, que tiene aún el sentido épico de contar hechos del pasado.
- La actitud crítica, la imparcialidad y la objetividad en la búsqueda de la verdad.
- El deseo de aportar algo útil y de hacer una obra que perdure en el tiempo (ktêma es aeí).
- La intención de hacer una obra científica excluyendo totalmente lo divino. Su obra se basa en el saber etiológico propio de la medicina y no en la apariencia.
La Oratoria Griega
1. Cuestiones generales
En la sociedad democrática griega (siglos V y IV a. C.) la oratoria, el dominio de la palabra y el buen uso del lenguaje tuvo una gran importancia. El ciudadano que debe afrontar un pleito, expresar su opinión en la Asamblea o el gobernante que quiere convencer a sus ciudadanos deben saber hablar bien en público. Además, la aparición de los sofistas es determinante en la creación de la retórica y el auge de la oratoria.
1.1 Oratoria y retórica
Aunque en general los términos oratoria y retórica son sinónimos, hay que hacer una distinción entre ellos: retórica se utiliza para designar el arte teórico del discurso, que además puede enseñarse; oratoria es su aplicación práctica.
1.2 Tipos de oratoria
No todos los discursos son iguales. Solo hay tres elementos constantes e imprescindibles: el orador, el texto y el auditorio. Existen tres tipos diferentes de discursos:
- Discursos deliberativos o políticos: Son los que se pronuncian ante un auditorio indeciso por un orador que sopesa las ventajas e inconvenientes antes de tomar una decisión. La personalidad del orador es clave.
- Discursos forenses o judiciales: Recogen los argumentos de las partes implicadas en procesos judiciales públicos y privados. Se pronuncian ante un tribunal. Conmover a los miembros del jurado es el objetivo primordial.
- Discurso epidíctico (de exhibición): Lo importante aquí es el discurso como obra literaria. Se enmarcan discursos de alabanza (panegíricos) o discursos fúnebres.
1.3 Elementos del discurso
- El orador debe dar con el tema objeto del discurso.
- Es preciso ordenarlo con arreglo a un esquema correcto: se comienza con un prólogo (para captar la atención); el cuerpo central (donde aparecen las ideas); y se termina con un epílogo (síntesis de argumentos).
- La corrección del lenguaje, la claridad y el buen gusto son necesarios.
- El orador es también un actor: la voz y el gesto deben guardar relación con las palabras.
2. Los principales oradores
En la Grecia del siglo IV a. C. proliferan figuras que destacan en la oratoria judicial: Antifonte, Iseo y Lisias. Eran extranjeros (metecos) que no podían participar en la política. Otros, como Isócrates, Esquines y Demóstenes, destacaron por sus discursos políticos.
3. Lisias y el concepto de «logógrafo»
Lisias destacó como logógrafo, esto es, compositor y redactor de discursos para ser pronunciados por otras personas. El cliente aprende de memoria el texto y lo declama ante el tribunal. Lisias compuso unos doscientos discursos forenses.
Como meteco en Atenas, no podía aparecer en persona ante los tribunales, salvo en su primer discurso, «Contra Eratóstenes», donde acusa al asesino de su hermano. De su obra conservamos 35 discursos. El discurso «Sobre la muerte de Eratóstenes» resulta fascinante por su visión de la vida familiar ateniense. Su éxito se basó en la sencillez y naturalidad de su estilo.
4. Demóstenes y las Filípicas
Demóstenes nació en el Ática (384 a. C.). Comenzó como logógrafo y maestro de retórica, pero se dedicó plenamente a la política. Se dice que superó su tartamudez ejercitándose con guijarros en la boca frente al mar. El pueblo valoró su entrega frente a Filipo de Macedonia, otorgándole una corona de oro.
4.1 La época histórica (Siglo IV a. C.)
A Demóstenes le tocó vivir una época de contradicciones y crisis económica en Atenas. Sin embargo, los filósofos (Platón, Aristóteles), artistas (Praxíteles) y escritores de este siglo mantienen un nivel de excelencia comparable a la época dorada anterior.
4.2 La obra
Conservamos más de sesenta escritos suyos. Sus discursos se clasifican en privados y políticos. Las Filípicas son una serie de cuatro discursos contra Filipo de Macedonia, exhortando a los atenienses a la movilización. Pese a sus esfuerzos, la victoria de Filipo en la batalla de Queronea (338 a. C.) marcó el final de la resistencia.
Tras la derrota, compuso el Discurso de la Corona (330 a. C.), defendiendo su gestión pública frente a las acusaciones de ilegalidad de Esquines. Demóstenes convenció al auditorio con una estructura modélica y un razonamiento brillante.
4.3 Lengua y estilo
El discurso de Demóstenes es serio y apasionado. Su estilo es complejo, con párrafos extensos y una gran coherencia sintáctica. Su maestría fascinó a los romanos, especialmente a figuras como Cicerón y Quintiliano.