La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) y el Camino hacia la República
La dictadura de Miguel Primo de Rivera se enmarca en el proceso de crisis y quiebra de la monarquía constitucional que aconteció en el primer tercio del siglo XX. No podemos entender dicho periodo sin exponer antes los antecedentes que llevaron al golpe de Estado de 1923, entre los que destacan la intensificación del Regeneracionismo, los cambios sociales y los problemas que acuciaban el reinado de Alfonso XIII.
1. Antecedentes: El Reinado de Alfonso XIII (1902-1923)
Alfonso XIII comenzó su reinado en 1902, en medio de una fuerte crisis. El Desastre del 98 no hizo sino aumentar el descontento social, que identificó como “males de la patria” al caciquismo y al fraude electoral, buscando “regenerar el cuerpo enfermo de España”. Alfonso XIII optó por un papel más relevante dentro de la política, pero no logró evitar la caída de un sistema político en descomposición.
1.1. Los Problemas del Reinado de Alfonso XIII: Cuestiones Clave
Había una serie de problemas que provenían del siglo anterior y que hicieron muy difícil la gobernabilidad del país en los primeros veinte años del siglo XX. Eran las denominadas “cuestiones”, entre las que destacan la “cuestión social” y “la cuestión de Marruecos”.
1.1.1. La Cuestión Social
La “cuestión social”, concretamente la conflictividad social, se intensificó. El sindicalismo fue ganando posiciones, destacando UGT como sindicato socialista y la CNT desde la posición anarquista. A ellos se unió la creación del Partido Comunista de España (PCE) al calor de la Revolución Rusa y la Tercera Internacional (1917). Las reformas al respecto por parte de los gobiernos alfonsinos fueron tímidas y no lograron atraer al movimiento obrero, que especialmente en Cataluña, aumentó la presión huelguística, con sonados éxitos como la Huelga de La Canadiense que supuso la jornada de 8 horas.
Se inició un fenómeno conocido como “el pistolerismo” o “terrorismo blanco” con la proliferación de asesinatos de líderes sindicales por parte de matones a sueldo del mundo empresarial (que además no fue perseguido por las autoridades) y que fue respondido con el terrorismo anarcosindicalista que acabó con la vida de personalidades empresariales, políticas y del mundo de la iglesia. Este fenómeno siguió apuntalando la crisis de la Restauración.
1.1.2. La Cuestión de Marruecos
El problema conocido como “la cuestión de Marruecos” estuvo vinculado a un problema de tipo militar. Los intereses españoles en Marruecos eran varios: estratégicos (control del Estrecho), económicos (minas, construcción del ferrocarril) y de prestigio (tras la pérdida de las colonias). Tras la Conferencia de Algeciras de 1906 y el Tratado Hispano-francés de 1912, España consiguió un protectorado en la zona norte de Marruecos.
Esto derivó en un conflicto con duros golpes al ejército, como el Desastre de Annual, de 1921, con el resultado de 8.000 soldados españoles muertos. El Congreso encargó a una comisión la investigación del desastre de Annual. Socialistas y republicanos exigieron en el parlamento que tanto los mandos militares como el rey asumieran sus responsabilidades. El ejército, ante las críticas, se protegió de forma corporativa e incluso se crearía un grupo concreto con fuertes ideas centralizadoras y conservadoras conocidos como los “africanistas”. El conflicto no finalizaría hasta la dictadura de Primo de Rivera.
El Desastre de Annual, unido al asesinato del jefe de gobierno Eduardo Dato, precipitaron el golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera.
2. La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
Ante la conmoción general, el golpe de Primo de Rivera no encontró apenas oposición el 13 de septiembre de 1923. Alfonso XIII le encargó formar gobierno y así se constituyó el Directorio Militar, mantenedor de un régimen autoritario y dictatorial: se suprimió la Constitución y el Parlamento y se anuló la actividad de los partidos políticos.
La escasa oposición a la llegada de la dictadura se basó en el apoyo de la masa neutra conmocionada por el caos político, el apoyo del Ejército, la Iglesia y el propio Rey. Además, como su régimen se presentó como una solución “transitoria”, contó con el crédito de ciertos sectores socialistas, republicanos y regionalistas.
Su dictadura se dividió en dos fases:
- Directorio Militar (1923-1925)
- Directorio Civil (1925-1929)
2.1. El Directorio Militar (1923-1925)
Las principales medidas adoptadas por este gobierno fueron muy duras:
- La Constitución de 1876 fue suspendida.
- Las Cámaras legislativas (Congreso y Senado) disueltas.
- Los partidos políticos y los sindicatos fueron prohibidos.
- Las autoridades civiles locales fueron cesadas. Con ello pretendía acabar con la élite oligárquica y el caciquismo.
Miguel Primo de Rivera creó en 1924 un nuevo partido gubernamental, la Unión Patriótica, con el objetivo de prestar apoyo social a la dictadura. Se trató de un partido en el que se quería integrar a toda la sociedad y con el que se pretendía sustituir a todos los partidos políticos tradicionales, a los que consideraba corruptos. Sus principales afiliados procedían de la antigua oligarquía caciquil, el carlismo, la oligarquía agrícola y el catolicismo.
Aunque Primo de Rivera anunció como uno de los objetivos principales del régimen terminar con la oligarquía y el caciquismo, muchos de los integrantes de estos grupos se incorporaron a la Unión Patriótica, reciclándose políticamente, lo cual les permitió mantenerse ligados al poder. Las líneas ideológicas principales de la Unión Patriótica fueron:
- Rechazo de la democracia liberal y del sistema parlamentarista.
- Nacionalismo centralista anti-regionalista.
- Defensa a ultranza de la religión católica.
El lema adoptado por la Unión Patriótica fue Patria, Religión y Monarquía, adaptación del lema carlista Dios, Patria y Rey.
Al final de esta fase, y a pesar de partir en sus orígenes de las tesis “abandonistas”, Primo de Rivera asumió personalmente el mando de las operaciones militares en Marruecos con la intención de liquidar el conflicto en el norte de África. A partir de 1925 España colaboró militarmente con Francia. La guerra de Marruecos había llegado a su fin y la victoria dio a Primo de Rivera una enorme popularidad.
2.2. El Directorio Civil (1925-1930)
A partir de 1925 y apoyándose en la pacificación de Marruecos, Primo de Rivera trató de iniciar una nueva fase política que condujese a la institucionalización del régimen. Para ello trató de crear una Asamblea legislativa, y una nueva constitución.
En 1927 convocó dicha Asamblea Nacional Consultiva, similar al Gran Consejo Fascista italiano creado por Mussolini, formada por miembros de la Unión Patriótica que fueron elegidos mediante sufragio restringido. A esta Asamblea se le encomendó la tarea de redactar una nueva constitución.
2.2.1. Política Socioeconómica del Directorio Civil
Durante esta fase Miguel Primo de Rivera llevó a cabo la siguiente política socioeconómica:
La Política Económica
Durante los años veinte la dictadura se benefició de una coyuntura económica internacional muy favorable. El Estado puso en marcha una política económica de carácter paternalista. Esta política, aunque benefició en gran medida a algunas regiones, provocó sin embargo un fuerte déficit presupuestario y el endeudamiento del Estado.
La Política Social
Para evitar los conflictos sociales se creó la Organización Corporativa Nacional. Reglamentaban los salarios y las condiciones laborales y actuaban como árbitros en caso de conflicto. La UGT prestó su apoyo a estos comités, mientras la CNT fue prohibida.
2.2.2. Oposición al Régimen
Pasados los primeros años de dictadura, la oposición se organizó e intensificó en torno a los siguientes grupos:
- Los republicanos, que se organizaron en torno a la Alianza Republicana.
- Los anarquistas, integrados en la CNT, se dividieron: por una parte estaban los que defendían el diálogo y por otra los que eran partidarios de la insurrección popular violenta. Estos últimos fundaron en 1927 la Federación Anarquista Ibérica (FAI).
- Los comunistas.
- Algunos sectores del ejército.
- La práctica totalidad de los intelectuales, entre los que destacan figuras como Unamuno, Ortega y Gasset, Blasco Ibáñez y Menéndez Pidal.
- Los socialistas: el PSOE rechazó el régimen en 1929 y se declaró a favor de la República.
3. Caída de la Dictadura y del Régimen Monárquico (1930-1931)
El régimen fue perdiendo todos sus apoyos. Alfonso XIII, temeroso de que la caída de la dictadura le afectase negativamente, ya que él había sido su principal valedor, decidió retirar su apoyo a Primo de Rivera, el cual dimitió en enero de 1930.
La crisis y el fin de la Dictadura no haría sino anunciar la nueva crisis y la cercana caída del propio régimen monárquico. Alfonso XIII trató de solventar la situación situando en el gobierno al general Berenguer. Las medidas para ello (reactivación del parlamentarismo y la Constitución) se fueron retrasando por las inseguridades del general, que continuó gobernando por decreto. Las críticas a Berenguer (y a Alfonso XIII) no cesarán, acusando al nuevo régimen de continuista, de ser una mera “dictablanda”.
Los políticos opositores reaccionaron con la firma del Pacto de San Sebastián, el 27 de agosto de 1930, entre catalanistas, políticos republicanos y progresistas, por el cual se establecen dos objetivos: acabar con la monarquía Alfonsina y convocar nuevas cortes constituyentes.
Ante una situación tan complicada el rey encargó el gobierno al almirante Aznar. Con el fin de establecer cierta sensación de libertad, convocó elecciones municipales para el 12 de abril de 1931. Esto se consideró como una respuesta positiva por parte de la población a la caída de la monarquía y al comienzo de una nueva etapa republicana. A lo largo del día 14 de abril, la República se fue proclamando en distintas ciudades. Alfonso XIII sancionó el cambio de régimen tras cesar en sus funciones y exiliarse a Francia desde el puerto de Cartagena.
Contexto de la Segunda República (1931-1936)
La proclamación de la II República en España fue resultado de la crisis política y social que se vivía en el país, debido a la caída de la dictadura de Primo de Rivera y la insostenibilidad del régimen monárquico. En las elecciones municipales de abril de 1931, la conjunción republicano-socialista ganó en la mayoría de las ciudades, lo que llevó a la proclamación de la II República el 14 de abril de 1931 y a la salida de Alfonso XIII.
II. Proclamación de la II República y la Constitución de 1931
El Gobierno Provisional, presidido por Niceto Alcalá Zamora, convocó elecciones a Cortes Constituyentes. La coalición republicano-socialista ganó las elecciones generales y se aprobó una Constitución en diciembre de ese año.
Constitución de 1931
La Constitución proclamó a España como una República democrática y parlamentaria con una amplia declaración de derechos y libertades, incluyendo el sufragio universal masculino y femenino para mayores de 23 años. Además, se declaró a España como Estado laico y hubo fuertes discrepancias entre izquierdas y derechas sobre cuestiones religiosas y autonómicas. Esto llevó a la sustitución de Alcalá Zamora por Manuel Azaña en la jefatura del gobierno y a Alcalá Zamora como presidente de la República.
III. Etapas Políticas de la II República
Durante la II República se desarrollaron tres etapas políticas:
Bienio Reformista (1931-1933)
Esta etapa se centró en la política de reformas y realizaciones culturales:
- Cuestión religiosa: Se limitó la influencia de la iglesia y se secularizó la sociedad española. Se estableció la no confesionalidad del Estado, el matrimonio civil y el divorcio. Se prohibió a las órdenes religiosas dedicarse a la enseñanza y se limitaron sus posesiones por la Ley de Congregaciones. Esto provocó el rechazo de la iglesia y de los sectores conservadores.
- Modernización del ejército: Se buscó crear un ejército profesional, reduciendo efectivos y altos mandos, acabando con el fuero especial militar y sometiéndolo al poder civil. Se cerraron academias militares contrarias al gobierno y se creó la Guardia de Asalto. Supuso el rechazo de los llamados africanistas.
- Reforma Agraria: Implicaba la expropiación de latifundios y tierras mal cultivadas mediante la Ley de Reforma Agraria (septiembre 1932), gestionada por el IRA. Los resultados no fueron los esperados, generando tensión social.
- Reforma del Estado centralista: Se agilizó la autonomía de regiones con sentimientos nacionalistas. En Cataluña, se aprobó el Estatuto de Nuria en septiembre de 1931, siendo Francesc Maciá presidente de la Generalitat.
- Reformas educativas y laborales: Se impulsó la construcción de escuelas y el aumento de profesores. Destacaron las Misiones Pedagógicas. En lo laboral, se aprobó la Ley de Contratos de Trabajo y la Ley de Jurados Mixtos, fijando la jornada laboral en 40 horas.
El contexto económico y social se vio afectado por la crisis mundial y la crispación social, culminando en los sucesos de Casa Vieja, que supusieron un fuerte desgaste para el gobierno y la destitución de Azaña.
Bienio de Derechas o “Bienio Negro” (1934- Febrero 1936)
En las elecciones del 19 de noviembre de 1933, la victoria fue para la derecha y el centro-derecha, con Alejandro Lerroux (Partido Radical) formando gobierno, apoyado por CEDA. El programa se orientó a revertir las medidas anteriores y conceder amnistía a Sanjurjo por su intento de golpe de Estado.
La Revolución de Octubre de 1934, vista por la izquierda como un giro conservador, se manifestó con huelgas y manifestaciones. En Asturias y Cataluña se inició una revolución social que fue duramente reprimida. La actuación del gobierno y los escándalos de corrupción acabaron con el gobierno de Lerroux y se convocaron nuevas elecciones para febrero de 1936.
Triunfo del Frente Popular (Febrero de 1936 – 18 Julio de 1936)
En las elecciones de febrero de 1936, el Frente Popular, formado por partidos de izquierda, obtuvo la victoria con el 48% de los votos. Los meses previos al golpe de Estado estuvieron marcados por conflicto social. El general Emilio Mola lideró la conspiración para un pronunciamiento militar, apoyado por sectores monárquicos, carlistas, cedistas y falangistas. El atentado contra José Calvo Sotelo el 14 de julio precipitó la sublevación contra la República, que comenzó el 17 de julio en Melilla y el 18 de julio en la mayoría de las guarniciones militares, dando inicio a la Guerra Civil (1936-1939).
La Guerra Civil (1936-1939)
1. Introducción
El inicio de la Guerra Civil española en 1936 fue el resultado de los problemas que España venía arrastrando desde el siglo XVIII, y se manifestaron durante la II República. Los sectores conservadores vieron la intervención militar como la única solución, y entre el 17 y 18 de julio se produjo un golpe de estado que desencadenó un conflicto civil entre los sublevados y el poder republicano. El triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936 aumentó el miedo entre los sectores de derechas a una inminente revolución, y una parte del ejército inició una conspiración militar que dio lugar al alzamiento de las tropas de Marruecos el 17 de julio de 1936. La Guerra Civil española se convirtió en un enfrentamiento entre fascismo y democracia, con una gran influencia de las tendencias totalitarias de Italia y Alemania.
2. La Sublevación Militar y Fases de la Guerra
El asesinato del teniente Castillo y del líder de la coalición de derechas, Calvo Sotelo, precipitó la conspiración militar liderada por Franco para llevar a cabo un golpe de estado contra el gobierno republicano. El 17 de julio de 1936 comenzó la revolución en la zona española de Marruecos, extendiéndose al día siguiente por toda España. Las regiones de ideología mayoritariamente conservadora y economía agrícola apoyaron la sublevación, mientras que en las grandes ciudades y regiones industriales o desarrolladas el golpe fracasó. En Andalucía triunfó el golpe en la zona del Guadalquivir y algunas capitales de provincia de la zona oriental.
2.1. Fases de la Guerra
2.1.1. La Guerra de Columnas (Julio a noviembre de 1936: avance hacia Madrid)
En la Guerra de Columnas, los generales sublevados intentaron tomar Madrid avanzando desde el Sur y el Norte con pequeñas columnas, aprovechando la desorganización inicial de las defensas republicanas. Aunque encontraron dificultades como la tardanza en pasar tropas desde África y el retraso en Toledo, el ejército republicano se reorganizó en Madrid y resistió bajo la consigna del “No Pasarán”. El gobierno republicano se trasladó a Valencia por precaución.
2.1.2. Guerra Total y cambio de estrategia (Noviembre 1936-Enero 1939)
Durante la Guerra Civil española, las fuerzas sublevadas intentaron tomar Madrid, pero no lo lograron y cambiaron su estrategia para una guerra total, en la que la aviación se convirtió en esencial. Tras fracasar en la toma de Madrid, intentaron aislar la ciudad, pero fueron derrotados en la Batalla del Jarama y en la Batalla de Guadalajara. Franco cambió de estrategia y se centró en el Frente del Norte, donde con ayuda de la aviación nazi logró tomar la zona. En octubre de 1937 proyectó aislar Cataluña, y en el verano de 1938 los republicanos lanzaron una contraofensiva en la batalla del Ebro, que terminó en derrota republicana y la toma de Cataluña por los sublevados en enero de 1939.
2.1.3. Fin de la guerra (Enero-Abril de 1939)
Tras perder Cataluña, la España republicana sólo resistía en Madrid, Levante y parte de Castilla la Mancha. Falló el intento del presidente Negrín de firmar una rendición honrosa y el 28 de marzo las tropas franquistas entraron en Madrid. El 1 de abril de 1939 Franco anunciaba el final de la guerra.
3. Una España Dividida en Dos Zonas
Tras el fracaso del golpe de Estado, España quedó dividida en dos zonas enfrentadas: los sublevados, que representaban a los sectores más conservadores, y el gobierno de la República, sostenido por los partidos de izquierda agrupados en torno al Frente Popular. Esto desencadenó en una larga y cruenta guerra civil.
3.1. La Guerra en la España Republicana
En el bando republicano, apoyado por las clases populares y los partidos de izquierda, se produjo un caos inicial que llevó al gobierno de Giral a entregar armas a organizaciones obreras y milicias populares. Hubo una represión cruel en la que cayeron víctimas políticos y miembros de la iglesia sospechosos de ser enemigos del régimen republicano. Largo Caballero intentó encauzar el orden creando un gobierno con todas las fuerzas antifascistas, pero los enfrentamientos internos llevaron a su dimisión y la llegada de Juan Negrín al poder. Trató de reorganizar la resistencia, pero finalmente el coronel Casado negoció una rendición incondicional.
3.2. La Guerra en el Bando Sublevado
El bando sublevado estaba compuesto por militares conservadores, propietarios agrarios, monárquicos de derecha, católicos y tradicionalistas, y recibió ayuda de los fascistas italianos y los nacionalsocialistas alemanes. Contó con el apoyo de la Falange Española, los carlistas y la CEDA. Desde el principio, la Junta de Defensa concentró el poder en un mando único, y Franco fue nombrado jefe del gobierno del Estado español y “Generalísimo” de los Ejércitos. Franco unificó a tradicionalistas y falangistas, creó un partido único y fue proclamado Caudillo en 1938. La represión fue igualmente brutal y se llevó a cabo un proceso de reacción contra todo lo republicano, suprimiendo los sindicatos de clase y partidos políticos, abolición de la reforma agraria y derogación de la legislación laica. La iglesia católica apoyó a Franco, y en 1937 los obispos españoles publicaron una carta colectiva en la que se daba a la guerra un carácter de “cruzada”.
4. Dimensión Política e Internacional del Conflicto
La Guerra de España dividió la opinión internacional, con la mayoría de la opinión democrática a favor de la República Española. La República buscó apoyo en Francia y Gran Bretaña, pero esta última defendía una política de apaciguamiento. En agosto de 1936 se creó un Comité de No Intervención con sede en Londres, que abandonó el apoyo al gobierno legítimo de la República..