El Contrato Social de Rousseau: De la Naturaleza Humana a la Voluntad General

Rousseau: Fundamentos de la Sociedad Política y Antropológica

La Hipótesis del «Buen Salvaje» y la Corrupción Social

Jean-Jacques Rousseau defiende la hipótesis del «buen salvaje»: la tendencia natural del ser humano no es la vida en sociedad. Antes de organizarse políticamente y antes de la aparición del Estado, todos los seres humanos se sentían libres e iguales, y se movían por un sentimiento natural de amor al prójimo (piedad).

Al organizarse en sociedad, los seres humanos más poderosos imponen una forma de Estado que promueve la propiedad privada. Esto genera:

  • Desigualdad.
  • Explotación de los más débiles.
  • Injusticia.

El Estado ha impuesto un modelo de educación basado en la razón, las ciencias y las artes, que, paradójicamente, pretende justificar esta situación de injusticia.

La Reforma Política: El Nuevo Pacto Social

Para reformar la sociedad y el Estado, Rousseau propone un nuevo pacto social: un contrato de todos los ciudadanos entre sí. En este pacto, cada individuo se compromete a renunciar a su egoísmo personal en beneficio del bien común, el cual se expresará a través de la voluntad general mediante el voto.

La Soberanía de la Voluntad General

Esta voluntad general es obligatoria para todos, incluso para la minoría que haya votado en su contra. Rousseau considera que las decisiones democráticas, basadas en esta tendencia al bien común, no suponen una pérdida de libertad, sino que protegen a la comunidad de la posibilidad de que un individuo intente imponer su voluntad sobre la de los demás.

El pueblo es el soberano y solo se obedece a sí mismo. Por lo tanto, si un líder atenta contra la voluntad general, será destituido.

Al contrario que Aristóteles, Rousseau, junto con Locke y Hobbes, considera que el Estado es fruto de un contrato, de un pacto social.

Educación y Estructura del Gobierno

Reforma Educativa

Esto requiere una reforma de la educación para recuperar los valores morales del estado natural, especialmente la compasión y la preocupación por el bien común. Se necesita un sistema educativo que:

  1. Procure salvaguardar la inocencia natural del niño.
  2. Sea flexible.
  3. Incentive la espontaneidad y la conciencia crítica.
  4. Fomente la empatía y la capacidad para cooperar con los demás.

Separación de Poderes y Formas de Gobierno

Los líderes políticos son indispensables para orientar al pueblo en la búsqueda de las mejores decisiones para la comunidad. Sin embargo, es indispensable la separación de poderes:

  • El legislador elabora y redacta las leyes, pero solo serán aplicadas cuando las apruebe el pueblo.
  • El poder ejecutivo deberá ser diferente del legislativo para evitar la corrupción.

En cuanto a las formas de gobierno, Rousseau propone:

  • Democracia: Para las comunidades pequeñas (participando todos en la actividad política).
  • Aristocracia: Para las comunidades medianas.
  • Monarquía: Para las comunidades grandes.

En todo caso, con este modelo de contrato, el pueblo mantiene su soberanía.

Relación Conceptual: Byung-Chul Han y Rousseau

Rousseau sostiene que el ser humano es naturalmente bueno, libre e igual, pero que la sociedad, a través de la propiedad privada y de un Estado injusto, genera desigualdad, egoísmo y pérdida de libertad. Por ello propone un nuevo contrato social basado en la voluntad general, donde los ciudadanos renuncian a su interés particular en favor del bien común, sin que esto suponga una pérdida de libertad.

Byung-Chul Han comparte, desde un contexto contemporáneo, una crítica profunda a la sociedad moderna, aunque con un lenguaje distinto. Para Han, el problema ya no es tanto un poder externo que oprime (como el Estado injusto de Rousseau), sino una autoexplotación voluntaria propia del neoliberalismo. Han sostiene que el individuo actual cree ser libre, pero en realidad está sometido a la lógica del rendimiento, la productividad y la competencia permanente.

Así, mientras Rousseau confiaba en la comunidad y en la voluntad general como garantía de una libertad auténtica, Han advierte que el individualismo extremo y la desaparición de lo común hacen cada vez más difícil ese ideal. La filosofía de Han puede entenderse como una actualización del problema rousseauniano, mostrando cómo la pérdida de libertad persiste hoy bajo nuevas formas de dominación. Ambos coinciden en una idea central: una sociedad que destruye la comunidad y la compasión termina destruyendo la libertad humana, aunque lo haga bajo la apariencia de progreso o libertad.

Antropología Filosófica de Rousseau

El Estado de Naturaleza: Bondad Original

La teoría antropológica de Rousseau parte de su hipótesis o mito del «buen salvaje»: el hombre es bueno por naturaleza, pero degenera y se corrompe al vivir en sociedad. Es decir, la civilización empeora al ser humano, alejándolo de la idílica situación en la que se encontraba en su estado de naturaleza, donde todos eran buenos, iguales y libres.

La noción de «estado de naturaleza», ya presente en pensadores anteriores como Thomas Hobbes (1588-1679) y John Locke (1632-1704), es aquella condición en la que se encuentra el hombre prepolítico, cuando no existe una instancia superior de normativización, control y penalización. En este estado, el ser humano es libre por ser el único juez de sus obras y encuentra sus límites en sus semejantes, que se encuentran en su misma situación.

Aunque no pretende ser una descripción real, sino mera hipótesis, Rousseau imagina que el hombre vivía feliz en el estado de naturaleza: los hombres eran pocos y la naturaleza les ofrecía todo lo que podían necesitar. No era competitivo, puesto que no tenía la idea de propiedad privada, de ahí que todos se sintieran libres e iguales.

Tendencias Naturales Fundamentales

En este estado de naturaleza el hombre se caracteriza por dos tendencias naturales:

  1. Instinto de supervivencia o amor a sí mismo.
  2. Piedad o compasión por sus semejantes.

El instinto de supervivencia lo impulsaba a conservar su propia vida, y la piedad lo llevaba a compadecerse de sus semejantes, evitando el sufrimiento innecesario y colaborando para la supervivencia de la especie, viviendo en armonía con la naturaleza.

La Caída: Institución de la Sociedad y el Estado

Pero esta situación de bondad natural desaparece al aumentar la población y crecer las necesidades. Esto lleva a los humanos a formar sociedades cada vez más complejas en las que se instituye la propiedad privada, lo que promueve:

  • El egoísmo malsano.
  • La envidia y la competitividad.

Frente a la compasión natural, el ser social solo se preocupa de sí mismo, explotando a la naturaleza y a los otros seres humanos. Esto genera una sociedad no igualitaria en la que los ricos han engañado a los pobres fundando el derecho de propiedad privada y un Estado para defenderlo.

Ese y no otro es el origen del Estado, creado por los más poderosos para dominar a los débiles imponiendo la injusticia y la esclavitud. El hombre ha dejado de ser bueno; está corrupto moralmente. De ahí que la bondad humana inicial quede corrompida por la sociedad que ha fraguado su desarrollo en la cultura y el progreso material, el cual no ha llevado aparejado el progreso moral (siendo en esto contrario a la mayoría de los pensadores ilustrados) ni, por lo tanto, un aumento de la felicidad.