Historia y Características de la II República y su Marco Constitucional

Contexto Histórico y Proclamación de la II República

La II República (1931-1936) representó un intento de solucionar los viejos problemas de España mediante su modernización, pretendiendo instalar un sistema democrático puro e inspirándose en el regeneracionismo. Se caracterizó, al igual que la I República, por la inestabilidad, la radicalización, las divisiones internas y un desfavorable contexto internacional.

Es necesario contextualizar la II República dentro de la crisis de la Restauración, que comenzó en 1898 y prosiguió con las crisis de 1909, 1917, 1921 y la dictadura de Primo de Rivera, la cual había dejado a España sin Constitución y sin sistema democrático. La II República buscaba consolidar la democracia, pero enfrentó un entorno internacional hostil: la crisis económica de 1929 le afectó plenamente, sumada a la crisis de los sistemas democráticos en Europa y el auge de la violencia y el fascismo.

El camino hacia el 14 de abril

Ante la pérdida de apoyos, Primo de Rivera dimitió en enero de 1930. Alfonso XIII nombró al general Berenguer para liderar la transición hacia una monarquía constitucional; sin embargo, la lentitud del cambio llevó a la oposición a denominar esta etapa como la «Dictablanda». Tras la dimisión de Berenguer, el rey nombró al almirante Aznar, quien se comprometió a convocar elecciones empezando por las municipales.

En este escenario, la soledad de la monarquía era manifiesta. En agosto de 1930, republicanos, catalanistas de izquierdas y el PSOE firmaron el Pacto de San Sebastián, comprometiéndose a derribar la monarquía y formar un gobierno provisional. La sublevación republicana de los tenientes Galán y García Hernández (fusilados por traición) reflejó el creciente apoyo a la causa republicana.

Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 se convirtieron en un plebiscito nacional contra la monarquía. El triunfo republicano en las grandes ciudades (ganaron en 41 capitales con 26.563 concejales, frente a los 40.275 monárquicos, mayoritarios en zonas rurales) provocó el júbilo popular y la renuncia de Alfonso XIII. El día 14 se proclamó la II República, afirmándose que «España se acostaba monárquica y se levantaba republicana». Comenzaba así su andadura en un ambiente de consenso similar al de la Gloriosa.

El Gobierno Provisional y las Reformas Iniciales

Tras la proclamación, se formó un Gobierno Provisional dirigido por Niceto Alcalá-Zamora. Este ejecutivo de concentración integraba a diversas fuerzas políticas:

  • Derecha Republicana: Niceto Alcalá-Zamora y Miguel Maura (Gobernación).
  • Partido Republicano Radical: Alejandro Lerroux (Estado) y Martínez Barrio.
  • Acción Republicana: Manuel Azaña (Guerra).
  • PSOE: Indalecio Prieto (Hacienda), Fernando de los Ríos y Largo Caballero.
  • Otros: Partido Radical-Socialista (Álvaro de Albornoz) y republicanos catalanes (Nicolau d’Olwer).

Sus tareas principales fueron el inicio de reformas urgentes y la convocatoria de Cortes Constituyentes.

Principales Reformas del Periodo

  • Reformas Laborales: Se promulgó el Decreto de Términos Municipales, la jornada de ocho horas y la Ley de Jurados Mixtos para resolver conflictos en el campo.
  • Educación y Cultura: Marcelino Domingo impulsó las Misiones Pedagógicas, la reforma del Magisterio y un plan para construir 10.000 escuelas de primaria, suprimiendo la obligatoriedad de la enseñanza religiosa.
  • Reforma Militar: Manuel Azaña buscó asegurar la lealtad del ejército y racionalizar su estructura.
  • Orden Público: Se creó la Guardia de Asalto como una policía moderna y fiel a la República.

Estas medidas enfrentaron la oposición de la oligarquía, un sector del ejército y la Iglesia Católica. El anticlericalismo derivó en la quema de conventos, mientras que por la izquierda, la CNT alentaba revueltas campesinas exigiendo cambios más rápidos.

La Constitución de 1931: Pilares y Controversias

El 28 de junio de 1931 se celebraron elecciones a Cortes Constituyentes con una gran participación. La izquierda (PSOE y republicanos de izquierda) obtuvo una victoria clara, mientras que la derecha quedó en minoría.

El Proceso Constituyente

Una comisión dirigida por Jiménez de Asúa presentó el proyecto. Los puntos más polémicos fueron la cuestión religiosa y la autonómica. La aprobación de artículos laicos provocó la dimisión de Alcalá-Zamora y Miguel Maura, asumiendo Manuel Azaña la presidencia del Gobierno Provisional, quien aprobó la Ley de Defensa de la República para controlar el orden público.

Características de la Constitución

Aprobada el 9 de diciembre de 1931, sus rasgos principales son:

  • Definición del Estado: España se define como una «República de trabajadores de toda clase», bajo el principio de Soberanía Popular.
  • Derechos y Libertades: Establece el sufragio universal (incluyendo por primera vez a las mujeres), matrimonio civil, divorcio y derechos a la educación y la cultura.
  • Estructura Territorial: Se reconoce la posibilidad de crear Autonomías (como el Estatuto de Nuria en Cataluña).
  • División de Poderes: Cortes unicamerales, un Presidente de la República (elegido por 6 años con capacidad de veto) y el Tribunal de Garantías Constitucionales.
  • Cuestión Religiosa: Separación Iglesia-Estado, libertad de cultos, supresión de la Compañía de Jesús y prohibición de la enseñanza a órdenes religiosas.

Oposición y Consecuencias

La Iglesia, liderada por el Cardenal Segura, y partidos como la CEDA (liderada por Gil-Robles) se opusieron frontalmente al carácter laico y descentralizado del Estado. Aunque la Constitución era avanzada y buscaba la paz internacional, la falta de consenso en temas sensibles quebró el júbilo inicial. Intentos de derribar el régimen, como el golpe de Sanjurjo, anticiparon el fracaso de la República y el camino hacia la Guerra Civil de 1936.