La Sordidez de la Posguerra: Interpretación de Nada de Carmen Laforet (1945)

Contexto Histórico y Literario de Nada (1945)

Nos encontramos ante un fragmento perteneciente a la novela Nada (1945) de Carmen Laforet. Esta obra se sitúa dentro de la narrativa española de la inmediata posguerra (1939-1945).

Tras la Guerra Civil (1936-1939), con muchos escritores muertos, encarcelados o exiliados, y debido a la censura que sufre España, surgen novelas que representan el desolado mundo de la posguerra desde una perspectiva pesimista y existencial. Nada supuso una novedad por su «yo» desarraigado y su representación de la miseria y la sordidez de los años cuarenta, basada en las vivencias personales de la posguerra, pero sin llegar a la denuncia social explícita.

En la obra se manifiestan temas clave de la época, como:

  • La frustración y la angustia: «…»
  • El ansia existencial y la muerte: «..»
  • Los personajes desequilibrados: «..»
  • La pobreza: «…»
  • La violencia: «…»

Elementos Narrativos y Estructura

El Narrador y la Perspectiva

La novela está narrada por una narradora testigo (no omnisciente) que cuenta y describe en primera persona del singular y en pretérito («…») lo que ve a medida que las cosas van pasando. Esta narración se realiza desde una distancia temporal («porque entonces era…») que provoca un vaivén entre el «entonces» y el «ahora».

La narradora es, además, un personaje de la novela: la protagonista, Andrea.

Tiempo y Orden del Discurso

La relación entre la historia y el tiempo del discurso en cuanto al orden (el desarrollo del curso escolar 1939-1940 y las vísperas del siguiente) es generalmente lineal (paralela). No obstante, hay presencia de regresiones («…….») así como algún caso de prolepsis (« ……..») que ocasionalmente interrumpen esa linealidad.

El fragmento que nos ocupa forma parte de la segunda parte (de marzo a junio), concretamente [falta especificar].

En cuanto a la duración del tiempo del discurso, en el fragmento apreciamos una de las numerosas descripciones impresionistas que hacen que el tiempo narrativo se detenga: «…».

Marco Espacial: Barcelona Subjetiva

El marco espacial de la novela es muy concreto y reconocible. La obra comienza cuando la protagonista llega a Barcelona y termina cuando se marcha de ella. La narradora no proporciona una visión realista o costumbrista de la ciudad, sino una visión subjetiva e impresionista.

Las referencias a los lugares de la ciudad son muy precisas, pero no muy detalladas ni situadas en una época muy concreta: «…».

También hay, aunque en menor medida, referencias a las huellas de la guerra en la ciudad: «…».

Estructura de la Novela

La novela presenta la tradicional división tripartita, aunque no se puede afirmar que se corresponda con el clásico planteamiento de introducción, nudo y desenlace, ya que no contiene una intriga argumental básica que se resuelva definitivamente.

El fragmento que nos ocupa pertenece a la segunda parte de la novela, la cual está relacionada con las relaciones de la protagonista con el exterior y el ambiente juvenil de la universidad.

Temas Centrales de Nada

Nada es una novela de iniciación y de tono existencial, protagonizada por una joven, Andrea, que se enfrenta a la vida adulta (Bildungsroman). Se presencia la evolución y el aprendizaje de la protagonista, en este caso, a fuerza de observar: «…».

La protagonista necesita encontrarse a sí misma ante una sociedad hostil y llena de obstáculos, empobrecida por la posguerra civil española (1936-1939). Se hace, así, un retrato de la sociedad catalana de la época desde un punto de vista subjetivo, pesimista y existencial.

Otros temas tratados incluyen:

  • Deseo de liberación femenina: Apreciable en el anhelo de independencia y libertad de Andrea a lo largo de la novela (por ejemplo, las escapadas de Andrea por la ciudad, sola, en la noche): «…».
  • Lucha contra patrones sociales: Como el machismo normalizado de la época, reflejado en la violencia doméstica («…») y la tiranía psicológica («…»).

Estilo Narrativo: Impresionismo y Expresionismo

Estilo General de Carmen Laforet

En los fragmentos narrativos de Nada predomina la descripción, tanto impresionista como expresionista.

La narradora se fija en todo lo que la rodea y transmite su impresión («Pensé …»). Describe los objetos y los lugares no tal y como son, sino como ella los percibe, aportando sus sensaciones y emociones, acercándose en ocasiones a la prosa poética. Se emplea un lenguaje literario rico en datos térmicos, cromáticos y auditivos.

En la descripción se hace uso frecuente del pretérito imperfecto («se reflejaba», «conservaban», «abrían»).

En los diálogos (en este caso monólogo) se hace uso de un estilo natural, sencillo y sobrio, reflejo del habla coloquial, donde se reproducen rasgos de la oralidad como las repeticiones: «…».

Realismo Impresionista

Como muestra de los recursos impresionistas, en Nada predomina la descripción. La protagonista se fija en todo aquello que le rodea desde su llegada a Barcelona hasta el momento en que está a punto de marcharse, momento que podemos observar en el fragmento que nos ocupa.

Se transmite una visión totalmente subjetiva, ya que la narradora describe los objetos y los lugares como ella los percibe, aportando sus sensaciones y emociones. La subjetividad y el reflejo de las sensaciones de Andrea se manifiestan en la presencia de verbos de duda, percepción y reflexión (notar, parecer, tener la impresión…) en pretérito imperfecto («parecía»): «…».

Encontramos algunos recursos retóricos en los fragmentos descriptivos, como la personificación: «…».

Realismo Expresionista

En Nada, al igual que encontramos recursos de realismo impresionista, también se aprecian rasgos de expresionismo. Esta corriente literaria destaca lo más trágico y cruel de la realidad.

Andrea utiliza el expresionismo para transmitir sus sentimientos y emociones, su angustia y su dolor, así como el choque psicológico de los personajes, distorsionando y deformando los elementos de la realidad que le rodea mediante:

  • Cosificaciones y animalizaciones: Que hacen la realidad más exagerada.
  • Lo grotesco: «…»
  • La muerte: «…» (personificación y símil).

Todo esto plasma la crisis interior y la desdicha personal mientras se enfrenta a una sociedad saturada por la penuria y la guerra.

En el fragmento que nos ocupa, podemos apreciar ejemplos de recursos literarios/retóricos como la cosificación («..») que la protagonista utiliza para [falta especificar].

El Existencialismo Literario y el Nihilismo

En cuanto al existencialismo literario en Nada, cabe destacar los pensamientos de los personajes en su búsqueda de un significado para su existencia. Andrea se siente diferente a su familia y sociedad; siente que no encaja y también siente rechazo. Por lo tanto, está marcada por la búsqueda existencial y la huida geográfica: «…».

Por otro lado, en esta novela ronda permanentemente un vago nihilismo (todo se reduce a nada, y por lo tanto nada tiene sentido): «…».

Asimismo, rondan sentimientos de frustración y dolor a través de:

  • Preguntas retóricas: «..»
  • Comparaciones: «..»

Los personajes de la novela reflejan esta crisis:

  • Román: Se perfila ya desde su adolescencia como un ser complejo, capaz de seducir con su talento y, al mismo tiempo, obsesionado por dominar a las demás personas. Por ejemplo, a Margarita, la madre de Ena, a la que de forma premeditada y consciente empuja a cortarse la trenza (su única belleza) para después herirla: «…».
  • Juan: Es débil, amargado, inseguro y violento con su mujer (« »), lo que lo convierte en un personaje inestable.

Por último, los personajes de la novela tienen el deseo de querer morirse, expresado a través de expresiones dolorosas o confesiones: «…».

Rasgos de Oralidad en el Discurso

Se entienden como rasgos de la oralidad las características propias de un discurso transmitido mediante el canal oral. Así, observamos algunas particularidades de la conversación.

Cuando el texto se configura por la acción de dos interlocutores (Andrea y Ena, por ejemplo), que alternan sus turnos de habla, apreciamos:

  • Gran número de deícticos de primera y segunda persona: «yo», «mi», «me», «te», «tu».
  • Vocativos o partículas apelativas con función fática, para no perder el contacto con el oyente: «Pero tú también, Andrea, lo pareces».
  • Expresiones ordenadoras del discurso: «De pronto..», «Y luego,».

Retrato de Personajes Clave

Angustias y Andrea: Tradición vs. Libertad

La relación de Angustias con Andrea es clave en la novela. Angustias representa el modelo de mujer tradicional: religiosa y conservadora: «…».

Según ella, solo hay dos caminos para la mujer honrada: el matrimonio o el convento. Así, representa un mundo que intenta aparentar que sigue vivo tras la guerra, manteniendo las normas de antes de la guerra, centradas en aparentar virtud y mantener los secretos individuales y familiares: «…».

Intenta gobernar la casa con mano opresora que protege, pero impide ser libre: «…», pero fracasa en el intento de controlar a su sobrina Andrea, quien, frente a Angustias, es una mujer joven con ganas de ser libre y que rechaza las ataduras familiares. Esta libertad la lleva a la desprotección.

Angustias la califica de rebelde: «…», tal y como podemos observar en el fragmento que nos ocupa.

Gloria: Miedo y Supervivencia

Gloria es la mujer de Juan, y su relación es muy violenta. Juan maltrata a su mujer de una forma muy extrema: « …».

Gloria representa un tipo de mujer de moral relajada, aficionada al juego, y es tentadora y provocadora. Asimismo, es la que intenta mantener a la familia con su trabajo nocturno (juegos de azar): «…».

Debido a la relación con Juan, en este fragmento podemos observar sus sentimientos de miedo y angustia: «…».

Juan y Román: La Opresión Fraternal

Juan y Román son hermanos y tíos de Andrea. Su relación consiste en disputas constantes en la casa de la calle de Aribau, lo que resulta muy opresivo para Andrea.

  • Juan: Es débil, amargado, inseguro y violento con su mujer. Es un personaje inestable. Sin embargo, esa violencia doméstica también se muestra hacia la abuela: «…».
  • Román: Frente a su hermano Juan, es una persona aventurera, un artista incomprendido, manipulador y el que movía los hilos de la casa.

En el fragmento que nos ocupa podemos ver claramente la muerte de Román: «..». También podemos observar que Juan se vuelve más desequilibrado por esa trágica muerte.