Literatura de la Edad Media en la Península Ibérica: géneros, autores y rasgos (476–1492)

La literatura en la Edad Media en la Península Ibérica

Período: entre el año 476 y el año 1492. La literatura medieval en la península presenta una gran variedad lingüística, formal y temática, fruto de la convivencia y el contacto entre culturas cristiana, judía y musulmana.

Textos tempranos en romance

Glosas emilianenses y glosas silenses: primeros textos escritos en romance peninsular; son anotaciones al margen de textos en latín para aclarar su significado. Fecha: finales del siglo X y principios del XI.

Las jarchas

Las jarchas son los primeros textos literarios escritos en lengua románica: pequeñas cancioncillas amorosas del siglo XI–XII.

La Celestina

La Celestina: obra cumbre de la literatura tardomedieval, publicada en 1499; anuncia la nueva cosmovisión del Renacimiento.

Pluralidad lingüística y convivencia cultural

  • Lenguas peninsulares: desde el siglo X en los reinos cristianos del norte se constituyen los primitivos romances peninsulares: el gallego-portugués, el asturleonés, el castellano, el navarro-aragonés y el catalán; también estaban presentes el mozárabe, el vasco y el árabe.
  • Coexistencia cultural: convivencia entre culturas cristiana, judía y musulmana. Esta interacción, a veces conflictiva —por luchas fronterizas, pogromos y persecuciones—, favoreció también el intercambio cultural que impulsó las matemáticas, las ciencias naturales, la técnica, la literatura y el pensamiento filosófico.
  • Hechos relevantes: establecimiento de la Inquisición en 1478 y expulsión de la población hispanojudía en 1492.

Rasgos generales de la literatura medieval

  • Oralidad: gran parte de la producción circuló inicialmente de forma oral: lírica popular, lírica culta, poesía épica, romances e incluso obras del mester de clerecía.
  • Anonimia: muchas obras fundamentales son anónimas, como el Cantar de Mio Cid.
  • Didactismo: la literatura medieval pretende transmitir valores religiosos, morales o conocimientos al receptor.
  • Predominio del verso: las obras literarias medievales se destinan en su mayoría al canto, por lo que el verso —dotado de ritmo y rima— predomina sobre la prosa. El verso será el modo de expresión de la lírica y de distintos subgéneros narrativos (poemas épicos, romances, poemas narrativos del mester de clerecía), mientras que la prosa se desarrolla de forma más lenta.

La lírica popular

La lírica popular se caracteriza por su origen anónimo, transmisión oral y temática amorosa. Se recoge por escrito de forma tardía.

Jarchas

  • Pequeñas cancioncillas compuestas en mozárabe.
  • Insertadas al final de poemas cultos escritos en árabe o hebreo clásico (moaxaja).
  • Voz femenina que expresa la queja amorosa o la confidencia por la ausencia del amado.
  • Están formadas por cuatro versos hexasílabos u octosílabos, con rima consonante en los versos pares.

Cantigas de amigo (galaico-portuguesas)

  • Lírica galaico-portuguesa con temática amorosa similar a la de las jarchas: una muchacha que añora a su amado.
  • Fuerte presencia de la naturaleza: el yo poético se proyecta en elementos naturales (olas, mar, pinos, animales…).
  • Recursos formales: estribillo, paralelismos y leixa-pren (encadenamiento).

Villancicos

  • Lírica tradicional castellana, fijada por escrito a mediados del siglo XV.
  • Temas diversos: amorosos, laborales, festivos, humorísticos; reflejaban la vida cotidiana medieval.
  • Aparecen connotaciones eróticas que sugieren el encuentro de los enamorados.

La lírica culta

La lírica culta surge en contacto con la tradición trovadoresca provenzal y adopta la estética del amor cortés.

Poesía provenzal y trovadores

La poesía provenzal constituye la primera manifestación culta en romance mediante la actividad de trovadores en siglos XII y XIII.

Amor cortés

  • Nueva concepción del amor en la literatura: el yo poético se somete a la dama y suele existir un obstáculo entre ambos.
  • Predomina la idea del amor difícil o imposible.

La lírica culta en la península

  • Lírica catalana: escrita en catalán; destaca el autor Ausiàs March.
  • Lírica galaico-portuguesa: escrita en gallego-portugués; composiciones como cantigas de amigo, de amor y de escarnio e maldizer.
  • Poesía cancioneril castellana: destinada a ser cantada o recitada en la corte nobiliaria.

La poesía cancioneril

La poesía castellana del siglo XV se conserva principalmente en los cancioneros: Cancionero de Baena, Cancionero de Stúñiga, Cancionero general, Cancionero musical de Palacio.

La canción

Composición breve, destinada al canto; amorosa y sujeta a las convenciones del amor cortés. Uso de un léxico característico con connotaciones eróticas. El amor ennoblece y a la vez es fuente de sufrimiento; la mujer se considera a menudo como objeto de veneración, con un lenguaje religioso aplicado al amor profano.

El decir

Poema extenso concebido para ser leído, repleto de reflexiones morales, políticas o filosóficas. Muy influido por la poesía italiana del siglo XIV.

Grandes poetas cancioneriles

Marqués de Santillana (1398–1458)

Impulsor de la poesía castellana; introdujo nuevos metros y motivos italianos. Entre sus obras destaca El infierno de los enamorados, inspirada en La Divina Comedia de Dante. Cultivó distintos subgéneros: canciones, decires, serranillas y sonetos.

Jorge Manrique (1440–1479)

Su obra más destacada es Coplas por la muerte de su padre, considerada una de las cumbres de la poesía española. Es una elegía funeraria dedicada a don Rodrigo Manrique, maestre de la Orden de Santiago, compuesta por cuarenta coplas de pie quebrado (esquema métrico aproximado: 8a-8b-4c / 8a-8b-4c). La obra está estructurada en dos partes: en la primera, el autor reflexiona sobre el tiempo y la muerte, y su triunfo sobre la belleza, la riqueza y el poder (recursos y tópicos como el ubi sunt, el memento mori o el tempus fugit); en la segunda parte se elogia la figura de don Rodrigo, quien acepta la muerte con serenidad y se recoge la doctrina de las tres vidas (la terrenal, la eterna y la de la fama).