Fundamentos del Pensamiento Psicológico: Freud, Existencialismo y Conductismo

Sigmund Freud: Vida y Aportes Fundamentales

Sigmund Freud nació en 1856 en Freiberg, entonces parte del Imperio austrohúngaro, y vivió la mayor parte de su vida en Viena. Estudió Medicina y se especializó en neurología, siendo decisiva su estancia en París con Jean-Martin Charcot, quien le mostró que ciertos síntomas físicos podían tener un origen psíquico. En su vida temprana investigó el uso de la cocaína como medicamento, subestimando sus efectos adictivos. Murió en 1939 en Londres a causa de un cáncer de mandíbula.

Niveles de Conciencia: Consciente, Preconsciente e Inconsciente

Freud propuso un modelo de la mente dividido en tres sistemas o “lugares” psíquicos:

  • El Consciente: Contiene lo que estamos percibiendo y pensando en este momento y es solo una pequeña porción de la vida psíquica total.
  • El Preconsciente: Es un nivel intermedio que incluye contenidos que no están presentes de forma activa, pero que pueden hacerse conscientes con un mínimo esfuerzo.
  • El Inconsciente: Es el nivel más profundo y decisivo, donde se encuentran deseos, recuerdos e impulsos reprimidos que influyen en nuestra conducta aunque no seamos conscientes de ello. Según las teorías psicodinámicas, muchos conflictos y síntomas tienen su origen en el inconsciente y el trabajo terapéutico consiste en hacer consciente lo inconsciente.

¿Cómo se Intenta Acceder a este Material Inconsciente?

Según Freud, el inconsciente se manifiesta a través de diversas vías:

  • Los Sueños: Freud los llamaba “la vía regia al inconsciente”, ya que disfrazan deseos inconscientes en forma simbólica.
  • Lapsus o Actos Fallidos: Errores que no serían casuales, sino expresiones de contenidos inconscientes.
  • Hipnosis y Escritura Automática: Permiten disminuir las defensas conscientes y facilitar la aparición de recuerdos o emociones reprimidas.
  • Consumo de Sustancias Depresoras: Puede debilitar el autocontrol y favorecer la expresión de deseos reprimidos, aunque no se considera un método terapéutico.

La tarea básica de las teorías psicodinámicas es explorar estas manifestaciones para reconocer y elaborar los conflictos inconscientes.

Las Instancias Psíquicas: Ello, Yo y Superyó

Posteriormente, Freud propuso otro modelo complementario, llamado teoría estructural, en el que divide la personalidad en tres instancias:

  • El Ello: Es la parte más primitiva de la personalidad y funciona según el principio del placer, buscando la satisfacción inmediata de los impulsos instintivos de forma inconsciente.
  • El Yo: Es la instancia mediadora que actúa según el principio de realidad, intentando satisfacer los impulsos del Ello de manera realista y socialmente aceptable.
  • El Superyó: Es la instancia moral y crítica, formada por la interiorización de normas y valores, que evalúa la conducta y genera culpa, vergüenza u orgullo. La personalidad resulta del equilibrio o conflicto entre estas tres instancias.

Mecanismos de Defensa del Yo

El Yo utiliza mecanismos de defensa para protegerse de la angustia producida por los conflictos entre Ello, Yo y Superyó. Son procesos psicológicos inconscientes que distorsionan la realidad o los impulsos para hacerlos más soportables.

  • Racionalización: Justificar conductas o sentimientos con explicaciones aceptables que ocultan las verdaderas motivaciones. Ej: Decir que no aprobamos un examen porque el profesor nos tenía manía.
  • Desplazamiento: Desviar un impulso o emoción hacia otro objeto. Ej: Sentir rabia jugando a la consola.
  • Sublimación: Canalizar impulsos inaceptables (agresivos o sexuales) hacia actividades socialmente valoradas.
  • Regresión: Volver a comportamientos propios de etapas anteriores ante el estrés. Ej: Un adolescente que ante un problema grave comienza a comportarse de forma muy infantil, buscando una protección similar a la que tenía de niño.
  • Negación: Rechazar o no reconocer aspectos dolorosos de la realidad externa o de la propia experiencia interna. Ej: Alguien que recibe un diagnóstico grave y sigue como si nada hubiera cambiado.
  • Proyección: Atribuir a otros sentimientos o deseos propios inaceptables. En lugar de reconocer «siento envidia» o «tengo celos».

Los mecanismos de defensa del Yo no son malos en sí mismos, pero se vuelven problemáticos cuando son rígidos o evitan afrontar los conflictos de forma realista.

Teorías de la Condición Humana: Ser Humano como Producto de su Historia, Decisiones y Aprendizaje

Las teorías de la condición humana sostienen que el ser humano no nace completamente determinado, sino que se va construyendo a lo largo de su vida a través de su historia personal, sus decisiones, su aprendizaje y el entorno social y educativo en el que se desarrolla. Frente a concepciones fijas, destacan el carácter dinámico, histórico y abierto de la identidad humana.

El Existencialismo: Jean-Paul Sartre

El existencialismo es una corriente filosófica del siglo XX cuyo principal representante es Jean-Paul Sartre. Esta filosofía pone en el centro la libertad humana, la responsabilidad individual y la construcción de la propia identidad.

Libertad y Responsabilidad

Para Sartre, el ser humano es radicalmente libre, lo que expresa con la idea de que “estamos condenados a ser libres”, ya que siempre estamos eligiendo. No existe una naturaleza humana ni un destino previo que determine lo que somos. Esta libertad implica una gran responsabilidad, pues somos los responsables de nuestras acciones y de lo que llegamos a ser.

La Existencia Precede a la Esencia

Para Sartre, “la existencia precede a la esencia”, es decir, primero existimos y luego nos definimos. A diferencia de los objetos, que tienen un propósito previo, el ser humano no tiene una esencia predeterminada. Nuestra identidad se construye continuamente a través de nuestras decisiones libres: somos lo que hacemos con lo que somos.

La Angustia Existencial

La conciencia de la libertad absoluta genera la angustia existencial en Sartre, un vértigo ante la responsabilidad de que no existen normas absolutas que nos guíen y todo depende de nosotros. Por ejemplo, un alumno de bachillerato puede sentir angustia al tener que elegir entre dos grados universitarios que le gustan por igual.

La Mala Fe

Ante el peso de la libertad, muchas personas caen en la mala fe, un autoengaño en el que fingimos no ser libres y creemos que nuestra forma de ser está determinada por nuestro carácter, trabajo o rol social. Por ejemplo, alguien que dice “soy así y no puedo cambiar” está negando su libertad. Para Sartre, vivir así es huir de la responsabilidad y actuar de manera inauténtica.

La Mirada del Otro: “El Infierno son los Otros”

Otro concepto clave en Sartre es “la mirada del otro”: los demás nos observan, juzgan y definen, convirtiéndonos en objetos que pueden ser etiquetados. Esto se refleja en la frase “El infierno son los otros” de *A puerta cerrada*, que indica que el juicio constante de los demás puede limitar nuestra libertad y atraparnos en una imagen fija de nosotros mismos.

Albert Camus y la Filosofía del Absurdo

Albert Camus reflexiona sobre el sentido de la vida y la condición humana desde la noción de absurdo.

El Mito de Sísifo

Sísifo fue castigado por los dioses a empujar eternamente una piedra cuesta arriba. Cada vez que alcanzaba la cima, la piedra volvía a caer. Su castigo consistía en repetir para siempre una tarea inútil.

El Mito y la Vida Humana

Para Camus, el mito de Sísifo representa la vida de los seres humanos: una existencia marcada por la repetición, el esfuerzo y la falta de un sentido último garantizado. Sin embargo, Camus afirma que debemos imaginar a Sísifo feliz, porque asume su destino con lucidez y rebeldía.

El Absurdo

El absurdo surge del choque entre nuestra búsqueda de sentido y el silencio del universo. Según Camus, la vida no tiene un sentido trascendente; no hay un significado último dado por Dios, la naturaleza o la historia. Por eso, somos responsables de darle un sentido propio a nuestra vida, viviéndola como un proyecto personal con pasión y lucidez, por ejemplo, tocando un instrumento, pintando o haciendo chistes.

El Suicidio como Problema Filosófico

Camus considera que el suicidio es la pregunta filosófica primera, ya que implica decidir si la vida merece ser vivida. Distingue entre el suicidio físico, que consiste en quitarse la vida y que no resuelve el problema del sinsentido, y el suicidio filosófico, que es refugiarse en creencias o ideologías para evitar el vacío existencial. Para Camus, ninguna de estas opciones es adecuada: hay que aceptar el sinsentido de la vida con valentía.

La Rebelión de lo Absurdo

Camus propone la rebelión de lo absurdo, que consiste en aceptar que la vida no tiene un sentido último y, aun así, seguir viviendo, creando valores propios y afirmando la vida sin engaños ni evasiones. Para Camus, cada persona debe crear su propio sentido vital.

El Historicismo: Ortega y Gasset

El historicismo defiende que el ser humano solo puede entenderse dentro de su contexto histórico y vital. Su principal representante en España es José Ortega y Gasset.

“Yo Soy Yo y Mi Circunstancia”

La idea central de Ortega se resume en: “yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo”. Esto significa que no somos individuos aislados, sino seres situados en un contexto concreto: la educación, el clima, el entorno social, la familia y la situación histórica condicionan quiénes somos y nuestras posibilidades de vida.

Historia y Generaciones

Para Ortega, el motor de la historia está en el conflicto y diálogo entre generaciones. Cada generación recibe una herencia del pasado y, al mismo tiempo, introduce cambios. Por ello, cada persona es hija de su tiempo y no puede estar completamente de acuerdo con la generación anterior.

El Hombre Masa y el Hombre Selecto

En *La rebelión de las masas*, Ortega distingue entre:

  • El hombre masa: Conformista, acrítico, que se deja llevar por la opinión mayoritaria. El hombre masa ensalza la mediocridad.
  • El hombre selecto: Exigente consigo mismo, crítico y responsable de su proyecto vital. El hombre selecto tiene necesidad de elevarse, de exigirse a sí mismo, y de superar su propia circunstancia.

El Conductismo: El Ser Humano como Producto del Aprendizaje

El conductismo es una corriente psicológica que sostiene que el ser humano es una tabula rasa, es decir, nace sin contenidos innatos y su conducta se forma mediante el aprendizaje.

Principios Básicos del Conductismo

El conductismo se centra en el estudio de la conducta observable. Según esta teoría, somos fruto al completo del aprendizaje y de los estímulos del entorno.

John B. Watson y el Pequeño Albert

John B. Watson realizó el famoso experimento del bebé Albert. Asociando un ruido fuerte (miedo) a una rata blanca, logró que el niño desarrollara miedo al animal. Este experimento mostró que las emociones también pueden aprenderse.

Pavlov y el Condicionamiento Clásico

Iván Pavlov estudió el condicionamiento clásico con perros. Observó que salivaban de manera natural al ver la comida (estímulo incondicionado). Al repetir la asociación de una campanilla con la comida, los perros comenzaron a salivar solo al oír la campana, que se convirtió en estímulo condicionado, mostrando que ciertas conductas pueden aprenderse por asociación de estímulos.

  • Estímulo Condicionado: La campanita (al asociarse con la comida). Tras repetir la asociación, la campanita sola provocaba salivación. Este tipo de condicionamiento explica, por ejemplo, que nos guste el sonido de la campana de cambio de clase o un perfume que asociamos a una persona que nos atrae.

Skinner y la Caja de Skinner

B. F. Skinner desarrolló el condicionamiento operante, estudiando cómo las consecuencias de una conducta influyen en su repetición.

Definiciones Clave Vistas en Clase (Condicionamiento Operante)

  • Refuerzo Positivo: Añadir algo agradable para aumentar una conducta. Por ejemplo, si un niño se porta bien le compras un móvil.
  • Refuerzo Negativo: Eliminar algo desagradable para aumentar una conducta. Un profesor dice: “si os portáis bien os quito el tema 3 para el examen”.
  • Castigo Positivo: Añadir algo desagradable para reducir una conducta. Dar un pescozón a un niño por una mala conducta, o añadirle más deberes.
  • Castigo Negativo: Retirar algo agradable para reducir una conducta. Niño que se porta mal y su padre le quita la Play, o el móvil.