El Fin del Antiguo Régimen en España: De la Invasión Napoleónica a la Constitución de 1812

1. Crisis de la monarquía borbónica: España al servicio de Napoleón

Introducción: El periodo final de la España del siglo XVIII es una época de crisis a todos los niveles que atacará los cimientos del Antiguo Régimen. A los problemas internos de malas cosechas, conflictos sociales y el fin del ciclo político reformista de la Ilustración, tendremos que unir una muy complicada situación internacional. La Guerra de la Independencia (1808-1813) supone el comienzo de la revolución liberal en España que liquidará al Antiguo Régimen, aunque en un proceso que será muy conflictivo y alargado en el tiempo, no culminando, tras el reinado de Fernando VII (1814-1833), hasta el de su hija Isabel II (1833-1868).

Desde 1799, Napoleón es primer cónsul con poderes absolutos y España forma parte del expansionismo de Bonaparte. En España, Carlos IV y su ministro Godoy, en 1801, intervinieron en la Guerra de las Naranjas contra Portugal y ocuparon pueblos portugueses.

En 1804, Napoleón, tras ser coronado emperador, decretó de nuevo la guerra a Inglaterra. España apoyó a Francia y su flota cayó destrozada en la batalla de Trafalgar (1805). La alianza con Napoleón significó el fin de la potencia naval española, la incomunicación con América y el desarrollo del comercio ilegal inglés con las colonias. Tras la derrota de Trafalgar, y dentro de la política de bloqueo continental de Napoleón contra Inglaterra, se firmó el Tratado de Fontainebleau (1807). Francia decide conquistar y dividir Portugal en tres partes. Por este tratado, Carlos IV concede permiso a Napoleón para entrar con 28.000 soldados para su conquista; tras conquistar Portugal, llegan a España al mando de Murat, quien es nombrado lugarteniente de Napoleón en España y ocupa Madrid.

Acontecimientos clave de la crisis monárquica

A partir de aquí ocurrieron tres acontecimientos claves que afectan a la monarquía:

  • Motín de Aranjuez (marzo de 1808): Godoy encargó al general Castaños formar un ejército para repeler a los franceses y trama la huida de la familia real a Cádiz para ir a América en caso de derrota. El pueblo de Aranjuez se amotinó contra el rey Carlos IV. Este destituyó a Godoy y, dos días después, abdicó a favor de su hijo, Fernando.
  • La doble abdicación de Bayona (abril de 1808): Carlos se arrepintió y escribió a Napoleón haciéndole saber su abdicación forzada. Napoleón se ofreció como mediador y los citó a ambos en Bayona. Allí logró que Fernando VII abdicara en su padre y, al día siguiente, obligó a Carlos a abdicar en Napoleón. Napoleón proclamó rey a su hermano José I Bonaparte.
  • El estallido de la guerra: El 2 de mayo de 1808, los madrileños atacan a los franceses ocupantes de la capital ante las noticias de que Fernando VII había sido secuestrado por Napoleón. Goya plasma varias escenas de esta guerra: en una vemos la lucha con los mamelucos (un grupo de soldados egipcios reclutados por Napoleón) y en otra el momento en que, por órdenes del general Murat, se fusila a centenares de madrileños como castigo.

2. La Guerra de la Independencia (1808-1814)

La contienda se divide en tres etapas fundamentales:

  • 1ª FASE: El avance francés hasta la batalla de Bailén (mayo-julio de 1808). En junio de 1808, un ejército se adentra en España y se despliega; ante esto, surgen levantamientos antifranceses por todo el país. Se crean Juntas Provinciales de Defensa en todas las capitales. Con delegados de estas juntas se formó una Junta Central Suprema de 34 miembros en Aranjuez, presidida por Floridablanca, que pidió ayuda a Inglaterra. Destacó la resistencia de ciudades como Zaragoza, que resistió gracias a sus murallas y la protección del río Ebro, así como Gerona y Valencia. El mariscal Dupont conquistó el centro de Castilla y trató de entrar en Andalucía, pero fue derrotado en Bailén por la Junta de Granada y Sevilla al mando del general Castaños. Supuso la primera gran derrota de Napoleón en Europa; José I se retiró a Vitoria.
  • 2ª FASE: Napoleón, la Grande Armée y las guerrillas. Napoleón entra en España con la Grande Armée, un ejército que desarrolla un avance espectacular. En menos de un mes, Napoleón entró de nuevo en Madrid y José I regresó a la capital. La Junta Central se refugió en Sevilla y más tarde en Cádiz. Napoleón se marcha a finales de 1808 por el rearme de Austria. En 1810, casi todo el territorio peninsular estaba en manos de Francia: el general Massena trató de conquistar Portugal sin éxito, mientras que el general Soult conquistó toda Andalucía y asedió Cádiz, aunque no pudo tomar la ciudad por la protección de la flota hispano-inglesa. Entonces se acentuó la guerra de desgaste y el papel de las guerrillas: grupos de antiguos soldados, campesinos y bandoleros que hostigaban por sorpresa.
  • 3ª FASE: La campaña de Rusia y el fin de la guerra (1812-1813). En 1812, la guerra dio un giro definitivo: Napoleón inició la campaña de Rusia, lo que provocó el desastre francés. En el verano de 1812 hubo una gran ofensiva hispano-inglesa con las batallas de Badajoz, Ciudad Rodrigo y Salamanca, aunque José I volvió a tomar Madrid brevemente. Un año después se inicia la ofensiva final. Napoleón es derrotado y, en el Tratado de Valençay (1813), reconoce la restauración de Fernando VII.

2.1 El balance de la guerra

Fue una «guerra total» con unas 500 batallas. Causó entre 300.000 y un millón de muertos, según diversos autores. Dejó al país arruinado en su economía y agricultura, y provocó el exilio de los afrancesados.

2.2 Las dos Españas

En la vertiente política, hubo dos gobiernos paralelos:

El gobierno de José I Bonaparte

Su gobierno fue apoyado por los afrancesados (españoles que juraron fidelidad a José I). Algunos trataron de aprovechar la situación para conservar su puesto y el sustento de sus familias, especialmente aristócratas, clérigos y ministros. Los afrancesados gobernaron con José I y desarrollaron importantes reformas. La primera fue el Estatuto de Bayona, una carta otorgada que reconocía el poder casi absoluto del rey y la religión católica como oficial, pero también algunos derechos de igualdad ante la ley, libertad de imprenta e inviolabilidad del domicilio. Sin embargo, la mayoría de la población estaba en contra por considerarlo un gobierno intruso. En 1820 fueron amnistiados tras el pronunciamiento de Riego.

El frente patriótico y la Junta Suprema

Estaba formada por reformistas como Floridablanca y Jovellanos. Tras la victoria de Bailén, la Junta Central se refugió en Sevilla y luego en Cádiz, ciudad protegida por la marina inglesa. La Junta Central nombró una regencia de cinco ministros que convocó las Cortes de Cádiz.

3. Los comienzos del régimen liberal: Las Cortes de Cádiz (1810-1814)

Entre septiembre de 1810 y mayo de 1814 tienen lugar las primeras Cortes, que abren el periodo del constitucionalismo en España y suponen el tránsito del Antiguo al Nuevo Régimen. Son el primer eslabón del liberalismo español del siglo XIX. Llegaron a reunirse hasta 300 diputados elegidos en las provincias. El Estado llano dominaba (150 personas) frente a 97 clérigos, 37 militares y 14 nobles. Aunque innovador, no participaban campesinos ni mujeres.

Surgieron tres grupos ideológicos:

  • Los liberales: Partidarios de las reformas de la Revolución francesa, defendían la soberanía nacional, un parlamento unicameral y una Constitución liberal. Destacó Agustín Argüelles.
  • Los jovellanistas: Representaban el centro. Propugnaban la división de poderes entre el Rey y unas Cortes estamentales tradicionales.
  • Los absolutistas: Pretendían mantener la monarquía absoluta del Antiguo Régimen; predominaban los clérigos en sus filas.

3.1 La Constitución de Cádiz de 1812

Fue elaborada por las Cortes, presididas por Ranz Romanillos, y aprobada en 1812. Conocida popularmente como «La Pepa», es la Constitución más extensa hasta ese momento.

  • Título I: Se reconoce la Soberanía Nacional.
  • Título II: Recoge una amplia declaración de derechos: igualdad ante la ley, libertad de pensamiento, imprenta e inviolabilidad del domicilio. Establece el catolicismo como religión del Estado y reconoce a Fernando VII como rey.
  • Títulos III, IV y V: El rey tiene el poder ejecutivo y un limitado poder legislativo (veto suspensivo). El poder del rey estaba controlado por las Cortes unicamerales, elegidas por sufragio universal masculino (mayores de 25 años y propietarios). El poder judicial competía a los tribunales.
  • Títulos VI al X: Regulan el gobierno municipal, un impuesto único proporcional, el servicio militar obligatorio y la creación de escuelas de primeras letras. Se estableció que no podía reformarse en ocho años.

Basada en la Constitución francesa de 1791, fue derogada por Fernando VII a su regreso, aunque reinstaurada durante el Trienio Liberal.

3.2 La obra de los legisladores gaditanos

Además de la Constitución, se promulgaron leyes para suprimir las estructuras del Antiguo Régimen:

  • Decreto de libertad de imprenta.
  • Supresión de la Inquisición.
  • Liberalización económica: abolición de gremios y del Honrado Concejo de la Mesta.
  • Inicio de la desamortización eclesiástica.
  • Ley de Señoríos: Suprimió los señoríos laicos y eclesiásticos. No obstante, la nobleza alegó que las tierras eran de su propiedad, generando pleitos donde los jueces solían dar la razón a los señores.

La Constitución de 1812 fue un símbolo para el liberalismo mundial. Sin embargo, al regresar Fernando VII en 1814, apoyado por el clamor popular de «¡Viva el Rey! ¡Muera la Constitución!», se inició el Sexenio Absolutista, invalidando toda la obra de Cádiz.