La Filosofía de Immanuel Kant: Límites y Posibilidades del Conocimiento

Los Límites del Conocimiento

1. Contexto histórico

Kant vivió en Prusia durante buena parte del siglo XVIII, participando activamente de las ideas ilustradas. La parte central de este siglo es un período de cierta tranquilidad, seguido de una serie de guerras revolucionarias que liquidarán el Antiguo Régimen. Además, todo esto se sitúa en los comienzos de la primera Revolución Industrial y la instauración del capitalismo. La forma más común de gobierno era la monarquía absoluta, que en algunos lugares adquirió la forma del despotismo ilustrado. Kant escribió gran parte de su obra bajo el reinado del rey Federico II de Prusia.

2. Contexto filosófico

Con respecto a la filosofía, destacan grandes filósofos ilustrados como Locke, Montesquieu, Voltaire, Hume, Diderot, D’Alembert o Rousseau. La Ilustración alemana, en la que destaca Kant, impulsa el desarrollo de las diversas formas de racionalidad, la autonomía en la vida y en las ciencias, y plantea la posibilidad de que en un futuro se pueda hacer realidad el progreso. Se caracteriza por el análisis de la razón para hacer de ella un sistema de principios que rija el saber de la naturaleza y la acción moral.

3. El problema general de la metafísica

El objetivo fundamental de las investigaciones de Kant es saber si la metafísica es posible. En el pensamiento moderno se entrecruzan distintas interpretaciones que conducen a conclusiones contradictorias sobre la posibilidad de la metafísica: el racionalismo dogmático y el empirismo. Para saber hasta dónde alcanza la razón en su uso teórico, se debe determinar si es posible o no un conocimiento riguroso de los objetos que están más allá de la experiencia, cuestionándose la posibilidad o no de la metafísica como ciencia.

La Crítica de la razón pura es una investigación de la razón con relación a los conocimientos a los que puede aspirar prescindiendo de toda experiencia. El plan para llevar a cabo esta investigación es comenzar por saber cómo son posibles las ciencias, ya que nadie duda de la existencia de ellas. Si se averiguan las condiciones de posibilidad de las ciencias, se podrá examinar si en la metafísica se cumplen.

4. La concepción kantiana del conocimiento

Para Kant, aunque todo nuestro conocimiento comienza con la experiencia, no todo se origina en ella. Por lo tanto, nuestro conocimiento se compone de dos elementos:

  • Uno a posteriori (procedente de la experiencia).
  • Otro a priori (proporcionado por nuestro entendimiento).

Kant está de acuerdo con Hume en que el punto de partida del conocimiento son las impresiones sensibles y que estas no pueden fundamentar ningún conocimiento universal y necesario. La solución de Kant es que nuestra facultad de conocer ponga a priori los principios mediante los cuales es posible un conocimiento universal y necesario de los objetos.

La pregunta sobre cómo son posibles las ciencias equivale a interrogarse por las condiciones a priori que las hacen posibles. Kant distingue entre:

  • Juicios analíticos: El predicado está incluido en el sujeto y no aporta información nueva.
  • Juicios sintéticos: El predicado no está incluido en el sujeto y aporta información.
  • Juicios a priori: Independientes de la experiencia, universales y necesarios.
  • Juicios a posteriori: Dependientes de la experiencia.

Sin embargo, Kant presenta además los juicios sintéticos a priori, que son informativos, universales y necesarios. Los principales juicios de la ciencia son los juicios sintéticos a priori, porque son los únicos que cumplen con lo que se exige a cualquier conocimiento científico. Por tanto, ahora es necesario preguntarse cuáles son las condiciones a priori que hacen posibles estos juicios. De acuerdo con esta pregunta, se puede estructurar la Crítica de la razón pura en tres secciones:

  1. La Estética Trascendental: Se ocupa de las matemáticas y la sensibilidad.
  2. La Analítica Trascendental: Se ocupa de la física y el entendimiento.
  3. La Dialéctica Trascendental: Se ocupa de la posibilidad de la metafísica y la razón.

5. Las fuentes del conocimiento

Kant distingue entre la sensibilidad y el entendimiento. La sensibilidad es la capacidad de recibir sensaciones; solo a través de ella nuestro conocimiento se relaciona de modo inmediato con la realidad exterior. La referencia inmediata de un conocimiento a su objeto es la intuición y siempre es sensible; las intuiciones son proporcionadas por la sensibilidad.

Las sensaciones, que son a posteriori, son el efecto que producen los objetos sobre la sensibilidad y constituyen la materia de nuestro conocimiento al nivel de la sensibilidad. Las sensaciones aparecen ordenadas por la forma, que está a priori en el espíritu como forma de la sensibilidad; es llamada por Kant la intuición pura. La síntesis de las sensaciones como materia y forma es el fenómeno.

El entendimiento va a operar sobre esta primera síntesis, que aparece como materia para él. Las formas puras del entendimiento son los conceptos puros o categorías. El entendimiento encaja los datos de la sensibilidad en sus conceptos, creándose una síntesis superior que constituye el conocimiento de objetos. El conocimiento resulta de una cooperación de la sensibilidad y el entendimiento, siendo ambos igualmente importantes.

6. La Estética Trascendental

En la Estética Trascendental, Kant afirma que las formas a priori de la sensibilidad son el espacio y el tiempo, condiciones de posibilidad de toda experiencia. Siguiendo la exposición metafísica del espacio, para probar que el espacio es una intuición pura, habrá que comprobar que es a priori y que es una intuición y no un concepto. Por otro lado, siguiendo la exposición trascendental del espacio, se probará que este es la condición a priori para hacer juicios sintéticos a priori en Geometría.

En conclusión a la Estética Trascendental, el espacio y el tiempo son intuiciones puras y las condiciones de posibilidad de los juicios sintéticos a priori en matemáticas.

7. La Analítica Trascendental

En la Analítica Trascendental, Kant se ocupa del entendimiento. Las leyes de este son los conceptos puros o categorías. Estas categorías están vacías y deben llenarse con las impresiones sensibles procedentes de la sensibilidad; solo son fuente de conocimiento cuando se aplican a los fenómenos.

En primer lugar, se debe distinguir entre los conceptos empíricos (que derivan de la experiencia) y los conceptos a priori. Según estos últimos, el entendimiento sintetiza los datos de la sensibilidad. Para descubrir las categorías del entendimiento es necesario realizar un análisis de los juicios. La deducción de las categorías a partir de este análisis se denomina deducción metafísica.

A partir de las distintas clases de juicios, según su forma lógica, es posible deducir las categorías del entendimiento. Cada tipo lógico de juicio está determinado por un concepto puro que interviene en él. En la deducción trascendental, Kant muestra que la aplicación de las categorías constituye la condición de posibilidad de nuestro conocimiento de los fenómenos: el entendimiento no puede pensar los fenómenos si no les aplica estas categorías.

Tras esto, Kant demuestra que el uso de las categorías es la condición de posibilidad de los juicios sintéticos a priori en física: cada principio de la física se basa en una categoría que se aplica a todos los fenómenos, por lo que son universales, necesarios y sintéticos. Aquí Kant distingue entre:

  • Fenómeno: Las cosas con relación a nuestro modo de intuirlas.
  • Noúmeno: Las cosas independientemente de nuestro modo de conocerlas (la «cosa en sí»).

En su sentido positivo, el noúmeno significa un objeto que puede ser intuido mediante una intuición intelectual (no sensible), pero los seres humanos carecemos de ella. El noúmeno solo puede entenderse en su sentido negativo, como aquello que no puede ser pensado como objeto de los sentidos, funcionando como un límite de lo que puede ser conocido.

8. La Dialéctica Trascendental

Finalmente, Kant responde a la pregunta sobre la posibilidad de la metafísica como ciencia en la Dialéctica Trascendental. La metafísica, entendida como conjunto de juicios que van más allá de toda experiencia, es imposible. Según Kant, la razón tiende hacia lo incondicionado, por eso busca necesariamente extender su conocimiento más allá de la experiencia.

El principio lógico de la razón afirma que para conseguir el conocimiento condicionado hay que hallar lo incondicionado. Esto no significa que lo incondicionado exista, sino que es simplemente un modo de proceder de la razón en su uso lógico. A partir de este principio, Kant presenta las Ideas de la Razón o ideas trascendentales:

  • La idea del alma.
  • La idea del mundo.
  • La idea de Dios.

Si se admite la existencia de lo incondicionado y la posibilidad de conocerlo, el principio lógico se convierte en el principio supremo de la razón pura, y esta aparece como fuente de conceptos que se originan en ella sin tomar nada de los sentidos ni del entendimiento. Sin embargo, los conceptos de la razón pura están vacíos y no pueden ofrecernos conocimiento real.

En conclusión, la metafísica es posible como disposición natural, pero no como ciencia: para que haya conocimiento, un contenido empírico tiene que estar bajo una categoría, y de los objetos de la metafísica no poseemos contenido empírico alguno.