La Obra Maestra de Dostoievski: Exploración de la Ludopatía y el Amor Obsesivo en ‘El Jugador’

Contexto y Presentación de la Obra

Este fragmento pertenece a la obra El Jugador, escrita por Fiódor Dostoievski en el año 1866. La novela se desarrolla en torno a Alexéi Ivánovich, un preceptor atrapado en un torbellino de pasión y dependencia.

Argumento Central: El Torbellino de Ruletemburgo

Para entender lo que le sucede a Alexéi, es fundamental considerar la compleja red de personas con las que se relaciona: el General, padrastro de Polina; Mr. Astley; Blanche de Comingeres; la Abuela (Babulinka); y Des Grieux. Todos estos personajes se mueven en torno a ejes temáticos destructivos:

  • Amor y deseo obsesivo
  • Dinero, avaricia e hipocresía
  • La esclavitud del juego (ludopatía)

Aunque se conocen entre sí, ocultan secretos; unas veces son comentarios a voces y otras, secretos tan ocultos que ni tan siquiera saben que los guardan.

Relación del Fragmento con la Trama General

Para relacionar el tema principal del fragmento con el resto de la obra, es necesario hablar de los eventos que preceden y suceden a la escena, lo cual revela la escalada de la obsesión de Alexéi y la desesperación financiera de los demás personajes.

Aspectos Formales y Estilo Narrativo

La obra está narrada en primera persona. El autor refleja elementos autobiográficos en la redacción de El Jugador: la pasión amorosa frustrada por la voluble seductora Pólina Súslova se proyecta en el personaje de Alexéi Ivánovich, y la esclavitud del juego se liga a la absoluta sujeción de sus relaciones amorosas. El estilo se caracteriza por el uso de frases largas o cortas; si son largas, a menudo indican un momento de profunda reflexión o delirio.

Personajes Clave y sus Obsesiones

A continuación, se detallan los principales motores de la acción:

El General

Su obsesión lo lleva al delirio y a la más completa desesperación, capaz de arriesgarlo todo por la ruleta y de maltratarse en cuestiones amorosas. A pesar de saber que solo desean su dinero, no le importa con tal de que le den un “sí, quiero”. Es un hombre con poca personalidad y débil de carácter. Estaba lleno de deudas, y su única esperanza era cobrar la herencia de la Abuela. Por ello, al ver que la Abuela no muere y malgasta su fortuna, entra en una fuerte depresión. Está enamorado de la señorita Blanche, quien solo quiere su dinero. Está atado a Des Grieux porque le debe una importante suma, y este le está manteniendo a la espera de que le pague.

Polina Alexándrovna

Sigue con el General por sus hermanos, porque necesita salvar parte de la herencia. Aunque también es por Des Grieux, con el que parece haber tenido una estrecha relación. Al final, acaba enferma, pero llega a recibir la dote.

Blanche de Comingeres

Es una impostora que vive de aprovecharse de los hombres ricos y de prestar dinero mediante usura. Solo ama por dinero, excepto a Alberto, que no aparece en la historia. En realidad, ni su madre es su madre, ni el marqués es familia suya; solo está allí esperando el dinero de la Abuela para casarse con el General.

Mr. Astley

Está locamente enamorado de Polina, y sabe que Alexéi también. Él sabe más de lo que le da a entender a Alexéi; en realidad, está al corriente de todo y es casi como un confidente para todos.

Des Grieux

Se hace pasar por primo de la señorita Blanche, pero en verdad no lo es. Tiene al General endeudado, pero lo está manteniendo económicamente porque sabe que si el General cobra su herencia, él recibirá su dinero. Al final, se va con las propiedades del General y lo deja en la ruina. Está, al parecer, enamorado de Polina e intenta comprar su amor perdonándole la deuda de 50.000 francos.

Babulinka (Antonia Vasilievna Trasevicheva)

Anciana rusa cuya herencia, en vida, intentan distribuirse sus herederos. Un día decide probar ese frenesí de la ruleta del que tanto le han hablado y en un solo día pierde toda su riqueza. Nada tenían ya de qué preocuparse sus herederos. Era la tía del General y poseía una gran fortuna. Había indicios de que se iba a morir, pero aparece un día de repente en Ruletemburgo (ella vivía en Moscú) y destroza los planes del General y de todos los que pululaban a su alrededor. A pesar del aspecto de persona con experiencia y sabia, aunque quisquillosa, la Abuela cae en el juego, sabiéndolo y sin poder salir de él. Solo lo logra cuando se le agota el dinero.

Alexéi Ivánovich

El protagonista de El Jugador es, básicamente, el alma atormentada de Dostoievski. Pero también es un acertado retrato de gran parte de los rusos que viven en el extranjero: extravagantes, apasionados, orgullosos, ridículos y degradados en muchos casos. Es el narrador de la novela y el preceptor de los hijos del General. Está enamorado de Polina, sintiendo por ella algo indescriptible, a veces amor, otras veces odio. Es inteligente y no le gusta que le traten como un inferior solo por ser ruso o por no ser aristócrata. Él afirma que solo desea dinero para poder vivir mejor, pero que no es avaro, y además está convencido de que el dinero le vendrá de la ruleta. Pero él simplemente es un jugador, y por tal razón, en cuanto se pone a jugar, el juego le absorbe y no le deja razonar. En cuanto se pone a jugar es como todos. Además, él lo sabe, pero como los demás, no puede evitarlo, igual que le pasó a la Babulinka. Tiene mucho orgullo, pero al final acaba cayendo en lo más bajo, yéndose con la señorita Blanche sabiendo que no es nadie para ella, y llegando a trabajar como criado por culpa del juego.

Lugar, Tiempo y Espacio

La acción se desarrolla en Ruletemburgo, un balneario ficticio que simboliza la decadencia moral europea. Las descripciones detalladas del entorno reflejan el estado anímico de los personajes.

Valoración Crítica y Legado

Dostoievski y el Realismo Subjetivo

Se ha clasificado a Dostoievski en el Realismo, aunque su enfoque es profundamente psicológico. Esta corriente no trata de argumentar, sino que simplemente muestra los hechos reales desde un punto de vista subjetivo y a veces amoral, explorando las profundidades de la psique humana.

Estamos ante una novela de lectura ágil, amena y obligatoria, en la que se reflejan la avaricia por el dinero, la locura por la ludopatía y la obsesión por el amor que llega a tener incluso un punto sádico. Las páginas desestructuradas explican, incluso en la forma, el desorden que rigió el caos de su vida privada y sentimental. Rigen el hilo de una historia de amor-odio y dinero, manjares del realismo social de la época. Aunque uno de los inconvenientes es que el relato aparece desordenado y casi improvisado, como un diario de viaje, su fuerza reside en la intensidad emocional.

Como conclusión, se puede decir que el azar era, para Dostoievski, la supeditación de la voluntad, del amor, de la vida y del futuro a la suerte incierta de un juego: la ruleta. Esta obra es un retrato atemporal de la ludopatía.