Toxicología Clínica: Efectos y Manejo del Cannabis, Cocaína y Tabaquismo

Cannabis: Farmacología y Cuadro Clínico

Mecanismo de acción

Los cannabinoides se unen a dos receptores específicos: CB1 y CB2. Estos receptores están acoplados a proteínas Gi o Go, lo que resulta en la inhibición de la actividad de la adenilato ciclasa y la consecuente disminución del AMP cíclico (AMPc).

  • El CB1 (receptor central): Se distribuye principalmente en la región frontal de la corteza cerebral, ganglios basales, cerebelo, hipotálamo, nervios periféricos, corazón y testículos.
  • El CB2 (receptor periférico): Se encuentra predominantemente en el bazo, células del sistema inmune y macrófagos.

El receptor cannabinoide está estrechamente relacionado con procesos de cognición, memoria, actividad locomotora, función endocrina y analgesia.

Manifestaciones clínicas

Se pueden presentar crisis de ansiedad o pánico, delirio y, raramente, psicosis. Los síntomas más frecuentes incluyen:

  • Alteraciones del comportamiento asociadas a hiperemia conjuntival, taquicardia, hipotensión, aumento del apetito (munchies) y resequedad en la boca (xerostomía).
  • Aparición de euforia, deterioro de la coordinación y de las habilidades motoras.
  • Sensación de lentitud en el paso del tiempo y aumento de la sensibilidad a estímulos externos.
  • Problemas respiratorios en personas que fuman regularmente, así como dificultades en la memoria y concentración.

En niños que actúan como transportadores de droga en el interior de sus cuerpos (body packers), la intoxicación es de mayor gravedad y cursa con estupor, hipotensión, hipotermia, palidez y ataxia. Cabe destacar que los cannabinoides poseen acción antiemética y disminuyen la presión intraocular.

Los consumidores de dosis altas durante muchos años pueden presentar el denominado síndrome amotivacional y una disminución persistente de la memoria.

Exámenes complementarios y Tratamiento

Diagnóstico: Se confirma mediante una prueba de detección en orina.

Tratamiento:

  • Es fundamentalmente sintomático, ya que no existe un antídoto específico.
  • En caso de ingesta oral en niños, se recomienda la administración de carbón activado.
  • Los cuadros psiquiátricos agudos responden favorablemente a las benzodiacepinas (diazepam oral o IV, midazolam IM).
  • Si predominan los síntomas psicóticos, puede emplearse el haloperidol.

Cocaína: Toxicocinética y Manejo de la Intoxicación

Mecanismo de acción

La cocaína inhibe el transporte de monoaminas de la membrana neuronal, lo que produce efectos euforizantes y una marcada dependencia. Además, actúa como un anestésico local tipo éster, similar a la tetracaína, benzocaína y procaína.

Toxicocinética de la cocaína

  • Absorción: Al ser fumada o administrada por vía intravenosa (IV), produce efectos en segundos y alcanza concentraciones plasmáticas máximas en un rango de 1 a 5 minutos.
  • Distribución: Se distribuye ampliamente con un volumen de distribución de 2 L/kg y tiene la capacidad de atravesar la barrera placentaria.
  • Metabolización: En ausencia de alcohol, los principales metabolitos son la benzoilecgonina (BE) y la ecgonina metil éster (EME), ambos inactivos.
  • Eliminación: Solo entre el 1% y el 5% se elimina sin transformar en la orina; la BE y la EME son los metabolitos mayoritarios excretados.

Dosis tóxica

  • Dosis de 50 a 100 mg intranasales o 15 a 30 mg intravenosos pueden generar toxicidad.
  • Dosis de 0.5 a 1 g intranasales pueden resultar letales.
  • La dosis letal de cocaína disminuye significativamente en presencia de alcohol.

Manifestaciones clínicas

Los síntomas conductuales se acompañan de vasoconstricción, dolor torácico, angina e Infarto Agudo de Miocardio (IAM). Desde el punto de vista neurológico, se han descrito infartos y hemorragias cerebrales. Otros efectos incluyen rabdomiólisis, isquemia intestinal y síntomas respiratorios graves en fumadores de crack.

Diagnóstico en pacientes intoxicados

  • La presencia de signos y síntomas de hiperactividad adrenérgica de corta duración es altamente sugestiva de consumo de cocaína.
  • Búsqueda de estigmas asociados al uso (marcas de venopunción, etc.).
  • Análisis de muestras de orina para determinar metabolitos.
  • El ECG es de vital utilidad para evaluar el daño cardiaco.
  • La radiografía (RX) y la presencia de hipertermia son signos de gravedad asociados a una mayor mortalidad.
  • Pacientes con complicaciones graves como arritmias ventriculares o fallo cardiaco requieren ingreso hospitalario inmediato.

Tratamiento

Se centra principalmente en la reanimación. Los signos de sobreestimulación simpática y del Sistema Nervioso Central (SNC) se tratarán con benzodiacepinas como el diazepam.

  • Deben evitarse, en la medida de lo posible, los antipsicóticos.
  • El tratamiento de la hipertermia requiere un enfriamiento rápido del paciente.
  • Para la hipertensión, pueden utilizarse antagonistas del calcio o nitroprusiato sódico.
  • El uso de bloqueadores beta para tratar la toxicidad cardiaca es controvertido y está contraindicado en la fase aguda.
  • Si presenta signos de venopunción, debe valorarse la necesidad de administrar naloxona ante la sospecha de co-ingesta de opioides.
  • En captadores corporales (body packers), se debe efectuar una monitorización intensiva e intentar acelerar el tránsito con polietilenglicol y añadir carbón activado.

Tipos de Consumo de Drogas según la Frecuencia

Es fundamental distinguir los siguientes patrones:

  • Consumo experimental: El individuo realiza ensayos fundamentados generalmente en la curiosidad. Se trata de un primer contacto sin intención explícita de repetir, pudiendo no volver a consumir o evolucionar hacia otros patrones.
  • Consumo ocasional: El individuo conoce los efectos de la droga y recurre a ella esporádicamente. Este patrón puede mantenerse estable, retroceder o evolucionar hacia el consumo sistemático.
  • Consumo habitual: El individuo consume drogas de forma regular, con una frecuencia periódica definida.
  • Consumo compulsivo: Aquel que no puede ser controlado por el individuo, ya sea por incapacidad de abandonarlo, miedo al síndrome de abstinencia o porque la conducta se vuelve automática una vez iniciada.

Tabaquismo: Composición y Efectos Sistémicos

El cigarrillo contiene nicotina y más de 4,000 sustancias químicas, entre ellas: acetona, amoniaco, naftalina, trementina, formol y fósforo.

Efectos producidos en el organismo:

  • Salud bucodental: Deterioro de la dentadura, halitosis y pérdida de piezas dentales.
  • Oncología: Cáncer de nariz, boca, lengua, faringe, laringe, esófago, pulmón, páncreas, útero, vagina, uréteres y vejiga.
  • Salud reproductiva: Impotencia en el hombre, deformidades en los espermatozoides, aborto espontáneo y partos prematuros.
  • Estética y sentidos: Caída del cabello, arrugas prematuras, cataratas y pérdida de la audición.
  • Enfermedades crónicas: Osteoporosis, cardiopatías, enfisema, EPOC y úlcera gástrica.
  • Dermatología y vascular: Psoriasis y enfermedad de Buerger.
  • Sistema cardiovascular: Hipertensión arterial, arterioesclerosis e infarto.