Poesía épica y romancero medieval: cantares de gesta y El Cantar de Mio Cid

Poesía épica: los cantares de gesta

Breve explicación: La poesía épica está integrada por narraciones en verso que relatan las hazañas o gestas de un héroe. A estas composiciones se les llama cantares de gesta. Surgieron cuando una comunidad necesitaba afirmar su identidad y proponían un modelo de héroe.

Origen y transmisión

Se inspiran en hechos históricos, a los que se les añaden elementos míticos y legendarios que engrandecen la figura del héroe. Se cree que se originaron en épocas próximas a los hechos históricos; a partir de ellos surgieron leyendas y canciones sobre los protagonistas. Se transmitieron oralmente hasta que algunos poetas o copistas los pusieron por escrito.

Los juglares los difundían al recitarlos o cantarlos ante un auditorio, por lo que estos poemas reciben también el nombre de mester (oficio) de juglaría. Podían acompañar la recitación con algún instrumento.

Características

  • Relatan las hazañas bélicas de un héroe, generalmente perteneciente a la nobleza, y resaltan virtudes caballerescas como el honor y la valentía.
  • Forma: los poemas épicos se estructuran en tiradas o agrupaciones de versos, normalmente asonantes, con versos largos que suelen oscilar entre 12 y 16 sílabas; presentan una pausa (cesura) que divide cada verso en dos hemistiquios.
  • El juglar realiza llamadas al auditorio. Para facilitar la memorización abundan los paralelismos y los epítetos épicos (fórmulas que se repiten para referirse al héroe).
  • Suelen aparecer intervenciones de los personajes en estilo directo para acercar los sucesos y descripciones extensas de batallas.

El Cantar de Mio Cid

Manuscrito, autor y fecha de composición

El manuscrito conservado data del siglo XIV; es copia de otro manuscrito que escribió el clérigo Per Abbat en 1207. Hoy en día no se sabe si la obra procede de un único autor o de varios juglares del siglo XII. La redacción del cantar debió componerse en la segunda mitad del siglo XII.

Contenido y estructura

Recoge los últimos años de la vida de Rodrigo Díaz de Vivar. El contenido se divide en tres partes principales:

  • Cantar del destierro: El Cid es acusado de robo por sus enemigos, pierde el favor del rey Alfonso VI de Castilla y es desterrado. Para recuperar su honor, el héroe lucha contra los enemigos y, tras cada victoria, envía regalos al monarca para solicitar su perdón.
  • Cantar de las bodas: Las conquistas del Cid culminan con la toma de Valencia. El rey le perdona y tienen lugar las bodas de sus hijas, Doña Elvira y Doña Sol, con los infantes de Carrión.
  • Cantar de la afrenta de Corpes: El Cid ve mancillado su honor en un episodio ficticio en el que sus hijas son maltratadas y abandonadas por sus maridos, los infantes de Carrión. Recupera definitivamente su honor con la segunda boda de sus hijas con los infantes de Navarra y de Aragón.

La obra trata del proceso de recuperación del honor político (la victoria sobre los musulmanes) y del honor individual (el castigo de los infantes de Carrión).

Características formales

Consta de casi cuatro mil versos, distribuidos en tiradas monorrimas. El lenguaje es claro y expresivo, y se aprecian recursos propios de la recitación oral juglaresca: las llamadas de atención para dirigirse a los oyentes, la abundancia de epítetos épicos (fórmulas para referirse al héroe y magnificar sus virtudes) y el uso del estilo directo en las palabras de los personajes.

El romancero

Definición

Un romance es un poema de carácter épico-lírico que pertenecía a la lírica popular. A partir del siglo XV, estos poemas comenzaron a recogerse e imitarse, recopilándose en un tipo de libro denominado romancero. La primera muestra escrita se conserva desde 1421; hasta entonces los romances se transmitieron oralmente. Los romanceros se dividen en dos grandes tipos:

  • Romancero viejo: Incluye los romances anónimos que se cantaban a finales de la Edad Media. Algunos se conservan por escrito a partir de los siglos XV y XVI. Eran de tradición oral y popular, aunque con el tiempo quedaron sometidos a las reglas de la literatura escrita.
  • Romancero nuevo: Comprende los poemas escritos por poetas cultos durante los siglos XVI y XVII.

Origen y transmisión

Los romances surgieron hacia finales de la Edad Media, como resultado de la descomposición de los poemas épicos: al recoger fragmentos populares pueden encontrarse romances sin inicio ni final claramente definidos. No obstante, algunos romances muestran mayor relación con las variantes líricas de la poesía tradicional, compartiendo rasgos como las repeticiones, el subjetivismo o el uso de la naturaleza como escenario poético.

Hasta los siglos XV y XVI la transmisión era fundamentalmente oral, lo que explica las diferentes versiones que se han conservado de un mismo romance. Los juglares los recitaban ante un público y, en la transmisión, cada intérprete solía introducir pequeñas modificaciones.

A partir de los siglos XV y XVI comenzaron a transmitirse por escrito mediante los pliegos sueltos (cuadernillos de pocas hojas destinados a un público de extracción social baja) y a recopilarse en romanceros, cancioneros y libros de música con partituras destinados a públicos de mayor posición social.

Clasificación

Según su contenido, se pueden distinguir los siguientes tipos de romances:

  • Épicos: Derivados de cantares de gesta franceses y españoles; tratan de figuras como Carlomagno o el Cid.
  • Históricos: Basados en algún episodio de la historia reciente de la época. Dentro de estos se encuentran los fronterizos (sobre enfrentamientos entre musulmanes y cristianos) y los moriscos (cuyo protagonista suele ser un refinado caballero musulmán).
  • Líricos y novelescos: Se centran en la expresión de sentimientos, normalmente amorosos, o se inspiran en episodios legendarios de personajes como el rey Arturo.

Características formales

Los romances son poemas de diferente extensión, pero están formados por versos octosílabos y con rima asonante en los versos pares; los impares quedan sueltos. Esto explica por qué, al segmentarse los versos de los cantares de gesta, los hemistiquios iniciales se convirtieron en versos impares de los romances y el segundo hemistiquio en los pares con rima.

Del carácter épico de los romances derivan el uso de arcaísmos, las apelaciones al auditorio y el uso especial de algunos tiempos verbales (por ejemplo, el pretérito imperfecto).

Del carácter lírico derivan la sencillez sintáctica, las repeticiones y el lenguaje expresivo. Los romances tienden a centrarse en un episodio narrativo concreto, por lo que a menudo omiten comienzos y finales; se caracterizan por su sencillez expresiva y su lenguaje directo.