Panorama de la Literatura Medieval Española: Obras Clave y Movimientos Literarios

El Mester de Juglaría y los Cantares de Gesta

Los Cantares de Gesta, al ser recitados por juglares, se denominaron en conjunto Mester de Juglaría. Estos cantares, inspirados en hechos históricos, incorporaban elementos legendarios con el fin de engrandecer al héroe.

Características de los Cantares de Gesta

  • Rima: Asonante.
  • Estructura: Versos con medida irregular, divididos por una cesura.

El Cantar de Mío Cid

El Cantar de Mío Cid es el único cantar de gesta que se ha conservado casi completo. Compuesto por cerca de cuatro mil versos en el siglo XII, narra las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, un caballero castellano que sirvió tanto a reyes cristianos como a soberanos musulmanes.

La obra carece de elementos fantásticos y mantiene un tono de verosimilitud, aunque hay episodios que se manipulan o inventan para engrandecer al Cid. El héroe es presentado como un hombre inteligente y fuerte, poseedor de las virtudes esperables en un caballero: honradez, generosidad y lealtad.

Estructura del Cantar

  1. Cantar del Destierro: El rey Alfonso VI destierra al Cid. Para recuperar el honor perdido, el Cid lucha contra varios enemigos y envía regalos al rey.
  2. Cantar de las Bodas: Tras conquistar Valencia, el rey perdona al Cid, quien casa a sus hijas, doña Sol y doña Elvira, con los Infantes de Carrión, nobles leoneses.
  3. Cantar de la Afrenta de Corpes: Las hijas del Cid son maltratadas y abandonadas por sus maridos. El Cid recupera su honra y acuerda la segunda boda de sus hijas con otros dos nobles de mayor posición social.

Técnicas Juglarescas

El carácter oral del cantar impulsó el uso de técnicas juglarescas que facilitaban la comprensión y memorización. Entre ellas destacan:

  • Estilo Directo: Introducido con expresiones como «Oíd lo que dijo» o «Habló el Cid».
  • Fórmulas Fijas y Epítetos Épicos: Utilizados para engrandecer al héroe, como «el Campeador» o «el que en buena hora ciñó espada».

El Mester de Clerecía

El Mester de Clerecía es el conjunto de poemas narrativos escritos por clérigos en lengua romance (castellano) durante los siglos XIII y XIV. Estos poemas tenían una función didáctica, buscando enseñar y educar en la fe cristiana. Sus temas eran generalmente religiosos (vidas de santos, milagros), aunque también podían ser históricos o novelescos, como el Libro de Alexandre, centrado en Alejandro Magno.

Características Formales

  • Estrofa: Uso de la cuaderna vía, que consta de cuatro versos con la misma rima (monorrimos).
  • Métrica: Empleo de versos alejandrinos (14 sílabas) con una cesura intermedia.
  • Estilo: Aunque culto, incorpora fórmulas de recitado juglarescas para la difusión.

Gonzalo de Berceo fue el primer escritor destacado en castellano con su obra Milagros de Nuestra Señora. En ella, la Virgen María interviene entre Dios y los devotos para salvar sus almas a través de milagros. Juan Ruiz, autor del Libro de buen amor, también pertenece a este mester, con una obra que mezcla enseñanzas cristianas sobre el amor y críticas al amor mundano.


La Poesía Cortesana del Siglo XV

En el siglo XV surge la Poesía Cortesana, ligada a la nobleza y centrada en temas como el amor, la muerte, la fama y la brevedad de la vida. Destacan autores como el Marqués de Santillana y Juan de Mena.

Tópicos Centrales

Los tópicos más importantes de esta poesía expresan preocupación por el paso del tiempo y la fragilidad humana:

  • Menosprecio de lo terrenal (Contemptus mundi).
  • Fama póstuma.
  • El tiempo huye (Tempus fugit).
  • Muerte igualadora.
  • ¿Dónde están? (Ubi sunt?).

Jorge Manrique: Coplas a la muerte de su padre

Esta obra es una elegía de cuarenta coplas donde Jorge Manrique honra a su padre, Don Rodrigo Manrique. El autor reflexiona sobre la vida, la muerte, la fugacidad del tiempo y el valor de la fama frente a lo terrenal, presentando a su padre como un ejemplo de virtud y nobleza.


La Prosa Didáctica Medieval

Los monasterios y, más tarde, la Escuela de Traductores de Toledo contribuyeron a conservar y difundir el conocimiento, enriqueciendo el castellano. La prosa didáctica medieval se centra en enseñar mediante ejemplarios, colecciones de relatos breves con moraleja. Estos utilizan un marco narrativo, alternando entre la historia principal y relatos insertados por los personajes.

El Conde Lucanor (Don Juan Manuel)

El conde Lucanor, escrito por Don Juan Manuel en el siglo XV, es una obra didáctica dirigida a la nobleza que busca transmitir enseñanzas políticas, morales y religiosas mediante cuentos ejemplares. La estructura de los relatos es siempre la misma:

  1. El conde Lucanor plantea un problema a su consejero Patronio.
  2. Patronio responde con una historia que sirve de ejemplo.
  3. El conde aplica el consejo y obtiene buenos resultados.
  4. La obra concluye con una moraleja en verso que resume la enseñanza.

De esta manera, la obra se convierte en una herramienta pedagógica que refleja el espíritu de la literatura medieval.


La Celestina: Transición del Medievo al Renacimiento

La Celestina, atribuida principalmente a Fernando de Rojas (aunque se cree que parte del inicio fue escrito por un autor anónimo), marca un cambio fundamental en la literatura española al anunciar el paso del Medievo al Renacimiento. Su primera versión, Comedia de Calisto y Melibea, apareció hacia 1500 y más tarde se amplió como Tragicomedia de Calisto y Melibea en 1506.

La obra combina entretenimiento con advertencias morales sobre los peligros del amor apasionado, los engaños de los sirvientes y la manipulación de las alcahuetas. La autoría de Rojas se revela en un poema acróstico incluido en el texto. Los temas que trata muestran un mundo en transformación, donde la muerte aparece como presagio y los personajes acaban en un destino trágico por dejarse llevar por la codicia, el deseo y la pasión.

Temas Centrales

El amor es el eje central y se presenta de distintas formas:

  • Parodia del Amor Cortés: Calisto parodia el amor cortés con su comportamiento egoísta hacia Melibea.
  • Amor como Enfermedad: El amor se describe como una enfermedad con síntomas exagerados como la locura o la pérdida del apetito.
  • Amor Sensual: Aparece en personajes como criados y prostitutas.
  • Amor Sincero: El que Melibea siente por Calisto.

Además, se abordan otros temas como la avaricia, el cambio de fortuna, la brujería, el destino y la prostitución, todos tratados con una visión crítica y realista que hacen de La Celestina una obra clave en la transición hacia una nueva forma de entender el mundo.

Estilo y Caracterización de Personajes

Fernando de Rojas utiliza distintos estilos de lenguaje para perfilar a los personajes según su clase social: los nobles como Calisto emplean un lenguaje elaborado, mientras que los personajes de clases bajas como Celestina usan un estilo más coloquial y directo. Además, se recurre frecuentemente a proverbios y sentencias para reforzar o manipular los razonamientos.

Personajes Principales

  • Celestina: Destaca por su pasado turbio, sus oficios dudosos, habilidades como bruja, codicia y gran capacidad para manipular a los demás mediante su discurso.
  • Sempronio y Pármeno: Los criados comienzan como el dúo del traidor y el fiel, pero tras ser corrompidos por Celestina, actúan movidos por la lujuria y la codicia.
  • Elicia y Areúsa: Las prostitutas muestran resentimiento hacia los ricos y sus relaciones amorosas parodian grotescamente el vínculo entre Calisto y Melibea.
  • Calisto: Representa una parodia del amante cortés: está “enfermo” de amor, su discurso oculta un deseo carnal y no se preocupa por la honra de Melibea. Al final, muestra generosidad al intentar ayudar a sus criados, lo que le cuesta la vida.
  • Melibea: Tiene un carácter más profundo que Calisto; aunque lo rechaza al principio, acaba sintiendo un amor auténtico por él. Tras su muerte, se suicida porque no concibe vivir sin él.
  • Pleberio y Alisa: Los padres de Melibea no conocen el verdadero carácter de su hija y la consideran ingenua. Pleberio, al perderla, ve cómo se desvanece su legado y culpa a la fortuna por su trágico final.