Gonzalo de Berceo
Gonzalo de Berceo: primer autor de nombre conocido. Fue monje en el monasterio de San Millán de la Cogolla. Su obra está dedicada a la religión y a la hagiografía. Su obra principal es Milagros de Nuestra Señora, una colección de 25 narraciones que comparten la misma estructura. La intención es didáctica y métrica: se ajusta a los parámetros del mester de clerecía, utilizando la cuaderna vía.
Juan Ruiz
Juan Ruiz: autor fundamental con la obra El Libro del Buen Amor, la más importante dentro del mester de clerecía en su momento. Situada hacia el final de la Edad Media, refleja los últimos siglos con mayor vitalidad, crítica social y un reflejo más humano. Narra numerosas aventuras amorosas del protagonista. La ambigüedad queda reflejada en la manera en que Juan Ruiz presenta el mar de amor, algo atractivo y tentador; al final de la obra se concluye con la idea del verdadero amor.
Se caracteriza por la mezcla de estilos y temas, pero presenta una unidad gracias a la historia principal del protagonista, que sirve como hilo conductor y eje vertebrador de la obra.
Romances
Los romances suponen una evolución dentro de los cantares de gesta; surgen de la fragmentación de los mismos. En un momento dado el juglar se da cuenta de que algunos fragmentos gustan más que otros y decide recitarlos aparte, separados del poema. Constituyen uno de los mejores ejemplos del folclore popular castellano: muchos se han transmitido oralmente.
Hacia el final de la Edad Media, el juglar se fija en las posibilidades del género y comienza a componer este tipo de narraciones breves sin pasar antes por el poema extenso, convirtiéndose en un género por sí mismo. Los romances viejos son el conjunto de romances medievales populares y anónimos.
Métrica y forma: versos octosílabos, con rima asonante en los versos pares y quedando sueltos los impares.
Clasificación de los romances
- Históricos: episodios y personajes históricos.
- Fronterizos: historias de amor o conflicto entre moros y cristianos.
- Carolingios y bretones: con la figura de Carlomagno y temas de la Bretaña francesa.
- Novelescos: historias amorosas de personajes inventados.
- Líricos: predominan sentimientos como el amor, la muerte o la naturaleza.
Características formales
- Regularidad métrica.
- Fragmentismo narrativo: la historia comienza y termina de forma abrupta, sin detallar lo acontecido antes y con un final muy abierto.
- Fórmulas fijas mnemotécnicas y apelaciones al receptor.
- Predominio de verbos de acción y diálogo.
- Abundantes figuras retóricas de repetición: anáfora, paralelismo, antítesis, etc.
Alfonso X el Sabio
Alfonso X el Sabio: rey castellano muy culto que buscó elevar al castellano a la categoría de lengua de cultura y fomentar su expansión. Impulsó la prosa castellana en una época en la que gran parte de la literatura se escribía en verso. Fundó la Escuela de Traductores de Toledo, donde sabios de toda Europa traducían y escribían obras procedentes del árabe y del hebreo al latín y al castellano.
Escribió y promovió numerosas obras de varios estilos: históricas, jurídicas, científicas, de astronomía, de ajedrez, de caza y otros entretenimientos, e incluso obras líricas.
El infante Don Juan Manuel
El infante Don Juan Manuel, sobrino de Alfonso X, también fue una persona muy culta y con gran conciencia de autor. Su obra más conocida es El Conde Lucanor, una colección de 51 cuentos incluidos dentro de una estructura marco. La idea no fue completamente original; Don Juan Manuel la toma de otras fuentes.
Estructura de El Conde Lucanor
- El conde Lucanor tiene un problema que no sabe solucionar y pide ayuda a Patronio, su escudero. El problema puede ser de diversa índole: espiritual, moral, político, económico, etc.
- Patronio, en lugar de darle una respuesta directa, le cuenta un cuento (popular, anónimo y de transmisión oral). Esta es la parte más importante y extensa.
- El conde entiende y aplica las enseñanzas del cuento; de esta manera, soluciona su problema.
- Cada cuento termina siempre con un pareado (dos versos que riman) que resume la moraleja de la historia.
El Conde Lucanor tiene, por tanto, una función didáctica: pretende enseñar modelos de conducta.
Jorge Manrique
Jorge Manrique nació en Paredes de Nava (Palencia); también se ha señalado Segura de la Sierra (Jaén) como posible lugar de nacimiento, alrededor de 1440. Su padre, Rodrigo Manrique, conde de Paredes de Nava y maestre de la Orden de Santiago, fue uno de los hombres más poderosos de su época.
Su obra poética abarca no más de unas cuarenta composiciones, incluyendo obras satíricas y piezas amorosas convencionales dentro de los cánones de la poesía cancioneril de la época, aún bajo influencia provenzal. Sin embargo, en las famosas Coplas por la muerte de su padre inauguró la poesía de tema individual y la expresión particular de sentimientos.
Las Coplas por la muerte de su padre
Se trata de un elogio fúnebre a su padre, don Rodrigo Manrique, mostrándolo como modelo de heroísmo, virtudes y serenidad ante la muerte. El género literario pertenece a la elegía; las estrofas utilizadas eran a menudo cantos nostálgicos y trataban temas como el amor, la guerra y la política.
Métrica: están formadas por 40 coplas de pie quebrado, estrofas que pueden ofrecer varias combinaciones (por ejemplo: 8a 8b 4c; 8d 8e 4f / 8d 8e 4f). Esta forma, utilizada anteriormente por otros poetas, adquirió mayor difusión gracias a Jorge Manrique y pasó a llamarse copla manriqueña.
Temas principales
- Fugacidad de la vida («tempus fugit»), representada mediante dos metáforas características: el río (la vida) que desemboca en el mar (la muerte), y el camino que nos conduce a la vida eterna.
- Poder igualitario de la muerte.
- Vanidad de los bienes terrenales.
- Carpe diem: aprovechar el momento; la gracia y belleza de la juventud pasarán.
- «Homo viator»: el hombre como caminante que recorre un largo y penoso camino.
- El tópico medieval del «ubi sunt?».
- La distinción entre la vida terrena y la vida eterna; Manrique habla de la vida de la fama perdurable frente a la vida terrena. Para alcanzar la fama duradera, el hombre debe hacer buenas obras por las que merezca ser recordado.
Estilo y originalidad
- Estilo de lo general a lo particular: al expresar el dolor del hijo hacia el final del poema, la emoción va en aumento.
- Cada copla desarrolla un pensamiento completo y coherente en doce versos; apenas hay encabalgamientos.
- Lenguaje sobrio, sin grandes adornos lingüísticos; tono de exhortación hacia el lector, plagado de sentencias.
- Abundancia de figuras retóricas.
- Originalidad: ninguna de las ideas expresadas en el poema es completamente nueva, pues formaban parte de la circulación cultural de la Edad Media. La originalidad radica en la hondura y sinceridad con que Manrique hace suyas esas ideas; la calidad de la obra reside en la perfecta expresión de sus contenidos. Las coplas profundizan, por tanto, en la dualidad tradición/originalidad.