Introducción al «Romance del Duque de Arjona»
El poema «Romance del duque de Arjona» pertenece al Romancero Viejo, un conjunto de composiciones anónimas de carácter lírico-narrativo transmitidas oralmente, dirigidas a la colectividad de manera popular (recitadas por los juglares) y fijadas por escrito a finales de la Edad Media. Se inscribe dentro del género narrativo en verso, ya que cuenta una historia ajena a los sentimientos del autor, y posee los elementos propios de un texto narrativo: narrador, acción, personajes, espacio y tiempo.
Más concretamente, se clasifica en el subgénero del romance histórico, pues recrea un conflicto entre personajes reales de la nobleza castellana: el duque de Arjona y el rey (identificado tradicionalmente con Juan II de Castilla). Estos romances no buscan una fidelidad histórica absoluta, sino una reinterpretación literaria de hechos históricos, cargada de intencionalidad moral y política.
Función y Contexto Socio-Político
Cronológicamente, el poema refleja la crisis de la nobleza bajomedieval, marcada por los abusos señoriales y el fortalecimiento del poder real. En este sentido, el romance actúa como un instrumento de fortalecimiento del rey frente a la nobleza corrupta.
El Romancero Viejo en la Literatura Castellana
Este poema se enmarca en la literatura medieval castellana, ocupando un lugar fundamental dentro de la evolución del Romancero, sirviendo de puente con la épica medieval. Con la desaparición de los cantares de gesta y los poemas del Mester de Clerecía, surge el Romancero Viejo, que revitaliza el género épico y lo enriquece con nuevos temas.
Teorías sobre el Origen de los Romances
Existen tres teorías principales sobre el origen de los romances:
- Teoría Neotradicionalista (Menéndez Pidal): Los romances surgen de la fragmentación de los cantares de gesta en el siglo XIV, cuando el juglar repetía los pasajes más interesantes. Son composiciones de 16 sílabas que dan lugar a dos versos de 8. Son de transmisión oral y autor anónimo.
- Teoría Tradicionalista (Romanticismo – Gastón París, Wolf): Proceden de cantos historiales épico-líricos de los pueblos germanos y grecolatinos.
- Teoría Individualista (Bedier): Un autor individual inventó esta composición antes de los cantares de gesta, motivado por la preocupación por el estilo y el deseo de agradar al público.
Lírica Culta frente a Lírica Popular
Las manifestaciones literarias más importantes de la época están vinculadas a los ambientes cortesanos. Al amparo de la corte se desarrolla la lírica culta y se despierta el interés por las canciones populares (villancicos) y la lírica prerrenacentista, recogida en los cancioneros. Estos cancioneros son antologías de poesías de poetas vinculados con la corte, caracterizados por un estilo sobrio, culto, alegórico y complicado, en contraste con la tendencia medieval popular, tradicional y oral recogida en los romanceros.
Contexto Histórico: El Siglo XV
El siglo XV fue un periodo de profundas crisis políticas, abusos de poder y desigualdades sociales, especialmente visibles durante los reinados de Juan II y Enrique IV. La hegemonía del nuevo estado solo se consolidó con la llegada de los Reyes Católicos en 1479.
Este periodo estuvo marcado por hitos cruciales:
- Finalización de la Reconquista y expulsión de los últimos reyes de taifas.
- Expulsión de los judíos.
- Descubrimiento de América.
- Publicación de la primera gramática en lengua castellana por Antonio de Nebrija.
Los avances tecnológicos (invención de la imprenta, las lentes, el papel) impulsaron el desarrollo y la expansión de la cultura y la lengua castellana. Culturalmente, se gesta la corriente humanística y el antropocentrismo, marcando la evolución hacia un nuevo pensamiento y una manera diferente de interpretar la vida.
Argumento y Temática del Romance
Argumento del «Romance del Duque de Arjona»
El romance narra cómo el rey, situado en Gibraltar, manda llamar al duque de Arjona mediante un mensajero. El duque acude rápidamente, ignorando el peligro inminente. Tras ser recibido con aparente cordialidad —que incluye comida y un paseo por el jardín—, el rey le comunica las graves acusaciones que pesan sobre él:
- Abusos contra mujeres.
- Apropiación de bienes ajenos.
- Explotación injusta de los campesinos.
Ante estas acusaciones, el rey ordena que se traigan unas cartas que prueban la culpabilidad del duque. Una vez mostradas las pruebas, el monarca ordena su arresto inmediato y su entrega a un alcalde real, reafirmando así su autoridad en cumplimiento de la justicia.
Tema y Tópicos
El tema principal del romance es el castigo del abuso de poder nobiliario y la afirmación de la justicia real. Como tópicos asociados se encuentran la traición, la corrupción de la nobleza y la desigualdad social.
Estructura y Estilo
Estructura Externa y Métrica
Desde el punto de vista métrico, el poema es un romance, caracterizado por:
- Versos octosílabos.
- Rima asonante en los versos pares (-a-).
- Versos impares sueltos.
- Ausencia de estrofas fijas (poema no estrófico).
- Uso de licencias métricas como la sinalefa y la suma de una sílaba en versos con palabras agudas al final.
Este esquema métrico facilita la memorización y la transmisión oral, rasgo esencial del Romancero Viejo. Cabe señalar la repetición de bloques narrativos, fenómeno frecuente en la tradición oral, que cumple una función mnemotécnica y enfática.
Estructura Interna y Clasificación
El romance se divide tradicionalmente en tres partes:
- Planteamiento (vv. 1–14): Presentación de la situación inicial, la localización espacial de los personajes y la llamada del rey al duque.
- Nudo (vv. 15–24): El rey expone las acusaciones contra el duque, enumerando detalladamente sus delitos.
- Desenlace (vv. 25–final): Aparición de las pruebas escritas (las cartas) y orden de arresto del duque, confirmando la veracidad de las acusaciones.
Esta estructura narrativa es lineal y cerrada, característica del romance histórico, lo que permite clasificarlo como un romance-cuento.
Recursos Estilísticos Relevantes
El poema emplea numerosos recursos estilísticos propios del Romancero:
- Anáfora: “Preso, preso, caballeros”. Refuerza la contundencia de la orden real.
- Enumeración y paralelismos: “que forzades las mujeres…, que les bebíaides el vino, y les comíades el pan…”. Intensifica la gravedad moral de los delitos del duque.
- Epítetos valorativos: “buen rey”, “malaventurado el duque”. Refuerzan la caracterización maniquea de los personajes.
- Encabalgamientos: Uso de versos que no acaban en signo de puntuación.
- Hipérbaton: Ejemplo: “grandes querellas me dan”.
- Derivaciones: Ejemplo: “casadas y por casar”.
- Estilo directo: El diálogo aporta dramatismo e inmediatez, acercando la acción al oyente.
- Elipsis narrativa: Se omiten detalles irrelevantes para mantener la tensión dramática.
Funciones del Lenguaje
En el texto predominan las siguientes funciones del lenguaje:
- Función Narrativa o Representativa: Al relatar los hechos históricos.
- Función Apelativa o Conativa: Especialmente en los imperativos del rey: “Llamadme a mi camarero”, “Preso de aquí lo llevad”.
- Función Expresiva: Visible en la carga valorativa del discurso, que transmite una clara condena moral del duque.
Conclusión: Rasgos Esenciales del Romancero Viejo
El «Romance del duque de Arjona» presenta los siguientes rasgos esenciales del Romancero Viejo:
- Anonimato, propio de la literatura oral.
- Lenguaje sencillo y formular, accesible al pueblo.
- Carácter narrativo-dramático, con abundancia de diálogos.
- Final cerrado, donde se restablece el orden moral y social.
- Intencionalidad ideológica, favorable al poder real.
- Mezcla de narración, descripción y diálogos.
El poema cumple una función moralizante y política, mostrando al rey como garante de la justicia frente a los abusos feudales.