Espacios: La Dualidad Social Madrileña
Los espacios definen la división social en el Madrid de la Restauración: por un lado, la nobleza y la burguesía próspera; por otro, el pueblo llano.
La trama se desarrolla en ambientes interiores y exteriores, siempre urbanos o semiurbanos, nunca rurales, centrándose principalmente en el centro y los alrededores de la urbe. A pesar de sus diferencias, estos espacios no están aislados:
- Centro Urbano: Destaca la casa de Taboada. También se mencionan espacios de paseo como Recoletos o los alrededores previos a la pradera de San Isidro (Plaza de la Cebada, Puente de Toledo, etc.).
- Alrededores de Madrid: Son de carácter popular y casi siempre semicerrados. Se describe un ambiente extremo y sofocante, tanto en la feria de San Isidro como en las barracas, información que conocemos a través de la voz de la marquesa.
El merendero de las Ventas del Espíritu Santo, situado en el extrarradio, es narrado por el narrador. Es un espacio semiabierto, pues Asís abre las ventanas permitiendo que las cigarreras observen lo que sucede dentro.
Tiempo Narrativo: Rupturas y Analepsis
La acción principal se desarrolla entre el 14 y el 20 de mayo. El primer día corresponde a la tertulia y el segundo a la feria de San Isidro. Sin embargo, la narración no sigue un orden lineal, siendo interrumpida por dos analepsis:
La Rememoración Central de la Protagonista
La más importante es la rememoración de Asís, que abarca:
- La víspera y el día de San Isidro.
- Una duración indeterminada de unas horas correspondientes a la tertulia en casa de la duquesa.
- El 15 de mayo, desde las diez de la mañana hasta la noche.
Analepsis Informativa
La segunda analepsis ocurre cuando la voz narradora ofrece información sobre aspectos desconocidos de la vida pasada de Asís, ocurridos antes de los eventos centrales, específicamente en el capítulo diez.
Argumento y Estructura Narrativa
Planteamiento y Conflicto Inicial
Asís Taboada, marquesa de Andrade, sufre una terrible jaqueca, posiblemente causada por una resaca. Intenta evadir sus pensamientos, pero su conciencia inicia un relato mental que se extiende desde el capítulo II hasta el XVIII. Este conjunto constituye el planteamiento de la novela, de estructura sencilla.
La joven viuda se encuentra por casualidad con el gaditano Diego Pacheco el día de San Isidro, cuando iba a oír misa a las Pascualas. A Pacheco lo había conocido la víspera en la tertulia de la duquesa de Sahagún.
El Determinismo y la Justificación
Un sol abrasador y la mezcla de bebidas de dudosa calidad provocan un profundo mareo en la protagonista, que tarda horas en recuperarse. Sin embargo, los remordimientos de Asís no se deben solo a la imprudencia horaria, sino a los requiebros amorosos. Es consciente de haber tenido un «resbalón» (VII) con un hombre del que solo conocía las pésimas referencias de Sahagún: un vago y un juerguista.
Además, su experiencia parece confirmar la tesis determinista del comandante Pardo sobre la conducta bárbara, influenciada por el medio climatológico español. Pardo había llegado a personalizar esta idea en Asís durante la tertulia:
«aunque gallega, no se libraría al darle el sol en la mollera, de las mismas atrocidades que cualquiera hija del barrio de Triana o de Lavapiés.»
Perspectivas Narrativas
Existe un narrador en tercera persona que cede su papel a Asís Taboada, convirtiéndola en protagonista de su propia historia desde el capítulo II al VIII. El narrador se desdobla en la marquesa y en su conciencia, estableciendo un diálogo callado con dos perspectivas:
- La conciencia que desaprueba hechos aún desconocidos para el lector.
- La marquesa que intenta disculparlos apoyándose en la excusa de la insolación.
Interpretación Psicológica y Social
El Desafío al Naturalismo
Inicialmente, se podría interpretar la novela desde una perspectiva naturalista, donde la teoría del comandante Pardo domina sobre la voz narradora y la de Asís. Esto parece sustentarse en lo que la protagonista observa en la feria de San Isidro: insolencias, empujones y peleas violentas, adornadas con lenguaje soez o blasfemo. Sus reflexiones sobre los toros, las ferias y la ordinariez del vulgo reflejan ideas ya debatidas por intelectuales, a quienes Pardo Bazán da voz a través de este personaje.
La Evolución Interior de Asís
No obstante, el determinismo no es el motor principal de Asís Taboada. Desde el inicio se evidencia su talante reflexivo ante la historia de amor. A pesar de sus cavilaciones, se rinde ante lo que siente por Diego, incluso cuando no le conviene. Tanto ella como Gabriel (y en menor medida Diego Pacheco) experimentan una transformación o evolución interior con consecuencias inmediatas.
En Asís surge el deseo moroso, y su aceptación implica un enfrentamiento consigo misma y con los códigos sociales establecidos. Esta lucha íntima se centra en su conducta respecto a Pacheco, que no le parece ni prudente ni moralmente correcta, influenciada por su condición católica y su comportamiento hasta entonces intachable. Se manifiesta una dualidad cuerpo-espíritu que atraviesa toda la novela, y a pesar de su resistencia, no logra evitar las visitas del gaditano.
Vulnerabilidad y Deseo
La marquesa se muestra vulnerable, y su evolución se revela progresivamente. El desarrollo de los acontecimientos y el análisis psicológico demuestran cómo cede al amor, al deseo y al afecto que se imponen con fuerza inesperada. En este proceso, las ideas de Pardo Bazán se ven ridiculizadas. Esta ruptura cobra sentido si consideramos la vida previa de Asís: a pesar de las dudas sobre Pacheco, él representa una novedad atractiva, una ruptura de la monotonía, la juventud, la pasión y el deseo.
La Soberanía de la Decisión Propia
Se reivindica la necesidad de decidir por una misma y de romper con tabúes sociales y religiosos. A esto se suma que tanto la duquesa de Sahagún como la voz narradora buscan establecer una imagen clara de Diego Pacheco desde el principio, e incluso él mismo se describe a menudo. Esto genera desconfianza sobre la sinceridad del gaditano y sugiere que la marquesa se deja llevar más por la atracción física que por el amor, aunque ella crea estar enamorada.
La autora parece querer mostrar que Asís Taboada es consciente de que Pacheco es un hipócrita y un truhán, pero al final, cuando él decide marcharse, ella no lo retiene. En esencia, se busca evidenciar que la marquesa toma la decisión; se convierte en soberana de su vida, liberada de la presión externa (la duquesa, el narrador o los lectores).
Formas de Hablar: Niveles Lingüísticos
Los niveles lingüísticos son fácilmente detectables y reflejan la estratificación social:
- Contertulios de Sahagún: Emplean un registro más o menos culto, incluyendo extranjerismos propios de la época.
- Clases Populares: Se adscriben a un habla vulgar.
- Gitanas: Utilizan términos del caló.
Contraste en el Discurso de la Pareja
La forma de hablar de Asís y Diego subraya sus diferencias:
- Discurso de Asís Taboada: Discreto, parco y bastante sincero. Expresado en español estándar. Es cauta, reservada y sobria.
- Discurso de Diego Pacheco: Marcadamente andaluz, exagerado, lleno de palabrería y con un punto falso. Se muestra extrovertido, apasionado y embaucador.