Reformas Agrarias
El gran logro de la reforma agraria fue la liquidación del poder gamonal, aquella configuración de poder en el campo —literalmente sobre vidas y haciendas— que era la base del poder oligárquico. Además, el poder gamonal reproducía a la clase terrateniente, la clase antidemocrática por excelencia que necesitaba de la dictadura para subsistir.
Este proceso permitió:
- Recuperar recursos naturales, más allá del petróleo.
- Desarrollar una política industrial y de cogestión empresarial para romper con el modelo extractivista.
- Reconocer el quechua como lengua oficial y promover una política cultural centrada en valores nacionales.
- Establecer una política exterior independiente en defensa de la soberanía nacional.
- Implementar leyes laborales que reconocieron una gran cantidad de sindicatos, fomentando la movilización social.
La Oligarquía
La oligarquía fue una clase social reducida, compuesta por familias cuyo poder reposaba en la propiedad de la tierra, las minas, el gran comercio de importación-exportación y la banca. Esta diversificación evidenciaba su escaso interés por las empresas industriales. Se constituyeron como parte de un país dependiente, actuando como nexo entre el Perú y las metrópolis imperialistas.
El dominio oligárquico se caracterizó por:
- Paternalismo: Trasladado de la hacienda a las nuevas fábricas.
- Composición heterogénea: Una masa social poco depurada que incluía artesanos, campesinos y los primeros núcleos obreros.
- Mentalidad conservadora: Basada en el catolicismo como instrumento de vinculación social y una concepción “señorial” de la sociedad, donde el prestigio familiar era fundamental.
Independencia y Transformación Social
El proceso de la Independencia debe entenderse mediante la articulación de dos factores: el contexto universal y los intereses concretos de los grupos que integraban la sociedad colonial.
Impacto económico y social
La independencia permitió al Perú establecer nuevas relaciones comerciales, diversificando los mercados. Asimismo, se produjeron cambios en la estructura de la propiedad de la tierra mediante la confiscación de bienes de la aristocracia española y se iniciaron medidas para la abolición de la esclavitud. A pesar de la creación de un nuevo gobierno, el país enfrentó una marcada inestabilidad política en las décadas posteriores.
El Gobierno de Leguía
El gobierno de Augusto B. Leguía se enfocó en la modernización del país mediante la construcción de infraestructuras (carreteras, puertos y ferrocarriles). Sin embargo, esto generó:
- Endeudamiento externo: Dependencia de préstamos estadounidenses y europeos.
- Crisis financiera: El servicio de la deuda se convirtió en una carga insostenible para el presupuesto público.
- Descontento social: La falta de beneficios equitativos y el impacto de la Gran Depresión de 1929 precipitaron su caída en 1930.
La Era del Guano
El guano fue un pilar fundamental de la economía peruana. Su explotación permitió sanear el mercado monetario y crear una sólida economía de exportación. La modalidad de negocio consistía en contratos con el Estado para la extracción y comercialización, donde destacaron casas comerciales extranjeras como la Casa Gibbs.
Los recursos obtenidos fueron destinados a:
- Pago de la deuda interna y externa.
- Fundación de bancos y fomento de otras actividades económicas (azúcar y algodón).
- Financiamiento de proyectos de infraestructura, ejército e instituciones gubernamentales.
La inflación resultante estimuló la demanda interna y contribuyó a la formación de una economía monetaria urbana, donde los salarios reales tendieron a crecer durante este periodo.