1. La Economía de los Años 20
Tras la Gran Guerra, Estados Unidos desplazó a Europa y se convirtió en la primera potencia económica del mundo. Su producción industrial superaba a la del resto de las principales potencias económicas, y dominaba el comercio mundial tanto de mercaderías como de inversiones. En el Reino Unido, la economía ya experimentaba signos de debilidad antes de la guerra; vio desplazada su hegemonía comercial por Estados Unidos y también su moneda, la libra esterlina, que fue sustituida por el dólar como moneda de cambio internacional. Nueva York se convirtió en la principal plaza financiera.
La situación en el resto de potencias europeas no tenía un aspecto mucho mejor. Francia había quedado destrozada y tenía que hacer frente a su recuperación, al igual que Alemania tuvo que hacerle frente a las reparaciones de guerra estipuladas en el Tratado de Versalles en 1919. Italia estaba sumergida en una fuerte crisis económica y social, mientras que Rusia se había salido del sistema capitalista tras la Revolución Soviética.
1.1 Los Problemas Económicos de la Posguerra
Las deudas acumuladas en la guerra y las reparaciones que tenían que pagar los vencidos, sobre todo Alemania, se convirtieron en un problema de primer orden para la economía mundial. Como ya había advertido el economista británico J.M. Keynes, el intento de «hacer pagar a Alemania» terminó por desestabilizar la economía europea. Francia y el Reino Unido habían financiado la guerra mediante el déficit y la deuda pública, principalmente a EEUU. Sin recursos suficientes para pagar a sus prestamistas estadounidenses, la esperanza de los aliados victoriosos se centraba en que Alemania pagara las reparaciones de la guerra. El problema esencial era que su economía no les permitía pagar esas reparaciones y tenía que hacer frente a la reconversión de una economía de guerra a una de paz.
En 1918, el dólar solo podía cambiarse por oro. Francia, Alemania y Austria optaron por devaluar sus monedas, lo que les ocasionó una inflación altísima durante los dos primeros años de posguerra. En 1919 y 1920 tuvo lugar una breve recuperación económica provocada por las tareas de reconstrucción y por el abundante crédito que llegaba a Europa.
1.2 La Crisis de 1921
La recuperación duró muy poco debido a la llegada del partido republicano, que puso en marcha políticas de rigor financiero y cortó los créditos a Europa. La creciente inflación en Europa dificultaba la inversión en deuda pública de los países incapaces de controlar la escalada de los precios. Todo ello provocó una caída de la demanda y creó un problema de sobreproducción. La restricción del crédito fue un duro golpe para la economía mundial.
La disminución de la demanda europea y también de la demanda interna provocó el cierre de fábricas y un aumento del paro. La respuesta del gobierno estadounidense fue subir los aranceles a los productos extranjeros y restringir la llegada de inmigrantes.
Consecuencias y Estabilización Parcial
En la Conferencia de Génova de 1922 se intentó frenar esta crisis y estabilizar las economías mediante la vuelta del patrón oro (convertibilidad del papel moneda en este metal precioso). Las consecuencias de esta crisis para Europa fueron aún peores que para los Estados Unidos: se desató una espiral inflacionista que afectó especialmente a la economía alemana. En este país los problemas se agravaron por el pago de las reparaciones que terminaron por dislocar la economía del país.
- A principios de 1923, el gobierno alemán solicitó un aplazamiento en su pago debido a que no podía afrontarlo.
- El Reino Unido se compadeció, pero Francia no, y con apoyo de Bélgica, ocupó la zona industrial de la cuenca del Ruhr.
- En respuesta, los alemanes hicieron huelga; paralizaron los ferrocarriles y las minas, y el Estado pagó el sueldo a los obreros.
- El resultado fue el colapso de la economía alemana: una hiperinflación que devaluó totalmente la moneda alemana: el marco.
En 1924, se firmó el Plan Dawes con la intención de revisar y disminuir los pagos que Alemania debía realizar y ayudarla con créditos e inversiones procedentes de EEUU. Alemania empezó a pagar con los créditos de bancos estadounidenses.
1.3 La Expansión y la Nueva Organización Económica
Con una inflación estabilizada, el periodo 1924-1929 fue de acusado crecimiento económico. Los cambios producidos en el sistema capitalista provocaron un fuerte incremento de la producción. En EEUU, esta época fue conocida como la de los Big Business, por el espectacular crecimiento de la industria y de la productividad, que provocó el aumento de puestos de trabajo y la subida de salarios. El comercio exterior recuperó los niveles de preguerra, la exportación de capitales se incrementó y el dólar se consolidó como principal moneda de cambio en todo el mundo.
Pilares del Impulso Industrial
Este gran impulso industrial estuvo basado en 3 factores:
- Los nuevos métodos de producción y de organización: Se generalizaron la estandarización de los productos, el fordismo y el taylorismo como métodos de producción. Estos sistemas permitieron reducir los costes y bajar los precios, lo que, junto con una mejora de la calidad y de la cantidad de publicidad, sentaron las bases de la sociedad de consumo.
- El desarrollo de los nuevos sectores de producción industrial: Se desarrollaron los sectores de producción del automóvil, electrodomésticos, etc. Al mismo tiempo, las nuevas fuentes de energía como el petróleo y la electricidad recibieron un decisivo impulso.
- La creciente concentración empresarial: En estos años se produjo una gran concentración e internacionalización de empresas industriales y financieras (ejemplo: cártel petrolífero las Siete Hermanas).
Estos años fueron de un optimismo económico hasta el punto de que algunos pensaron que ya no había ciclos de depresión en el sistema capitalista. Sin embargo, el crecimiento estaba basado en dos pilares inestables: la superproducción industrial y una creciente especulación financiera y bursátil. Algunos sectores empezaban a mostrar síntomas de agotamiento.
1.4 Los Felices Años 20
El auge económico de EEUU impuso el denominado American Way of Life, un modelo de vida basado en el consumismo. Fueron los llamados felices años veinte, un periodo de optimismo en el que se intentaba olvidar las penurias de la Gran Guerra. Hollywood pasó a ser una verdadera factoría de películas que extendían el «modo de vida americano». La difusión de la radio ayudó a que la publicidad fomentase un consumismo creciente, estimulado por la venta a plazos. Las clases medias empezaron a disfrutar de los nuevos electrodomésticos que facilitaban la vida en el hogar. El nuevo papel desempeñado por la mujer en la sociedad y unas costumbres más relajadas favorecieron el impulso de la moda. Los nuevos ritmos musicales como el blues, el jazz o el charlestón traspasaban las fronteras estadounidenses. Los automóviles se incorporaron de forma progresiva.
La otra cara de la moneda de esta prosperidad fue el auge del gánsterismo, que dominó el contrabando de alcohol, prohibido por la Ley Seca vigente entre 1920 y 1933. El Ku Klux Klan luchaba contra la integración de los negros en los estados sureños.
2. El Crack del 29
En octubre de 1929 se produjo un auténtico crack económico, el mayor conocido hasta entonces.
2.1 Las Causas de la Crisis Económica de 1929
A pesar del continuo crecimiento, una serie de problemas sistemáticos afectaban a la economía mundial, especialmente a la estadounidense:
- La agricultura: Estaba en permanente crisis, afectada por un descenso de los precios de los productos agrarios, mientras se acumulaban los stocks en los almacenes de los agricultores, que experimentaban una disminución en su renta y veían crecer su endeudamiento. Situación que también padecía la minería.
- La industria: Los sectores tradicionales (textil y siderurgia) encontraban muchas dificultades por la escasa demanda de su producción, mientras que a finales de los años veinte experimentó la sobreproducción.
- El comercio mundial y las finanzas internacionales: Padecían graves desequilibrios. Los capitales y préstamos estadounidenses sostenían el mercado internacional, en el que muchos países pedían empréstitos para pagar. EEUU se convirtió en potencia mundial, pero había una inestabilidad financiera (todas las monedas se depreciaron menos el dólar), y la libra esterlina entró en decadencia, repercutiendo en el Reino Unido, que hasta 1914 era uno de los pilares de la economía mundial.
2.2 El Desencadenante de la Crisis: El Crack Bursátil
EEUU vivió una euforia especulativa, cada vez más alejada de la situación real de la economía. Las acciones de la Bolsa de Nueva York, situada en Wall Street, no dejaban de subir y sus poseedores obtenían muchos beneficios. Bancos, empresas y particulares invertían cada vez más. Muchos recurrían a préstamos de los bancos para realizar sus inversiones. El aumento del crédito fue enorme gracias a que la Reserva Federal, el equivalente a los bancos centrales europeos, prestaba dinero a un interés muy bajo.
Con el dinero barato, la banca alimentó el crédito, lo que ayudó a aumentar la espiral de especulación. Los inversores utilizaban los beneficios para pagar los créditos y solicitaban nuevos empréstitos para seguir invirtiendo en acciones que no dejaban de crecer en valor. A principios de 1929, esta espiral daba síntomas de agotamiento. Las señales de alarma no fueron atendidas. En octubre, la poderosa Banca Morgan tuvo que intervenir para sostener la cotización de la bolsa.
El 24 de octubre, conocido como el «jueves negro», salieron a la venta millones de acciones, y se desencadenó el pánico. Esta vez la intervención de los bancos resultó inútil y, en los días siguientes, la cotización de las acciones de Wall Street se derrumbó. Tiempo después, la bolsa siguió bajando y millones de inversores se arruinaron. Los bancos no pudieron cobrar los créditos que habían concedido y quebraron; las empresas dejaron de recibir préstamos y tuvieron que cerrar. El crack bursátil se extendió a toda la economía del mundo capitalista.
2.3 La Extensión de la Crisis a la Economía Estadounidense
La crisis bursátil continuó con fuerza hasta 1933. Se vivieron escenas de pánico y algunos agentes de bolsa se suicidaron ante la magnitud del desastre económico. El hundimiento de la bolsa neoyorquina trajo consigo una de las crisis más profundas, extensas y duraderas del sistema capitalista. El crack de la bolsa y la crisis financiera afectaron rápidamente a todos los sectores de la economía estadounidense. El presidente Herbert Hoover fue incapaz de contener la crisis que se extendió rápidamente.
Impacto Sectorial en EEUU
- El sistema financiero: Los bancos habían prestado una gran cantidad de dinero a los inversores que, ahora, eran incapaces de devolverlo. Muchas entidades financieras se vieron obligadas a declararse en suspensión de pagos y en quiebra. Supuso la falta de liquidez para realizar inversiones, lo que hizo que se derrumbaran el consumo y la producción. Esto afectó sobre todo a la industria.
- Crisis de la industria: Las empresas industriales necesitaban la financiación de los bancos, pero debido al crack ahora no podían obtenerla. La rápida reducción de la demanda agravó el fenómeno de la superproducción, la disminución de beneficios y una contradicción de la actividad empresarial. Más de 100.000 empresas quebraron y millones de personas quedaron en paro.
- Agricultura y comercio: La agricultura vio agravada la situación de subconsumo que ya se vivía antes del crack, lo que supuso la ruina de los agricultores y el incremento del éxodo rural. El comercio interior y exterior de EEUU se redujo, y dadas las fuertes vinculaciones comerciales de este país con el resto del mundo, la crisis afectó a todos estos territorios.
2.5 La Crisis se Hace Mundial
Los vínculos de interdependencia entre EEUU y el resto de países se habían incrementado notablemente. La crisis bursátil y financiera se trasladó enseguida a ellos, debido a la repatriación de los capitales estadounidenses que estaban invertidos en el continente europeo. Las medidas proteccionistas favorecieron el derrumbe del comercio mundial, que llegó a contraerse en dos tercios. Esto dislocó completamente el mercado mundial y afectó muy negativamente a Alemania y Japón.
Los países más afectados en Europa fueron Alemania y Austria, pues tanto los bancos como sus empresas dependían de los capitales estadounidenses. La quiebra bancaria fue inevitable y arrastró a toda la economía. El cierre de empresas aumentó el número de parados y la inestabilidad social en ambos países. El Reino Unido resistió algo mejor la crisis, igual que Francia, pero aun así los efectos se acabaron sintiendo. Fuera de Europa, Japón fue el más afectado debido al descenso de sus exportaciones a EEUU.
3. Gran Depresión y Consecuencias
La hegemonía económica de EEUU hizo que la crisis se extendiera por todo el mundo. En poco tiempo quedó claro que el crack había desatado una crisis que iba a ser conocida como la Gran Depresión.
3.1. Las Consecuencias Sociales y Políticas
Los efectos que había producido la crisis de 1929 se agudizaron durante los años siguientes. Hasta 1932, fueron centenares los bancos, estadounidenses y de otros muchos países, que se vieron obligados a cerrar. Por otro lado, la producción industrial se redujo a más de un tercio y la producción agrícola y el comercio se desplomaron.
3.1.1. El Paro
El paro fue el efecto más devastador de la crisis. En Estados Unidos hubo unos trece millones de desempleados y en Alemania se alcanzaron los seis millones.
3.1.2. Las Desigualdades Sociales
El desempleo y el descenso de los salarios hicieron que buena parte de la clase obrera y los campesinos sufrieran los efectos de la miseria. Las clases medias, por su parte, sufrieron un proceso de depauperación y de proletarización. Se agudizaron las diferencias entre ricos y pobres, con el consiguiente aumento de las desigualdades sociales.
3.1.3. La Creación de Barrios de Chabolas y el Hambre
En Estados Unidos mucha gente buscó refugio en las ciudades, donde se formaron barrios de chabolas denominados Hoovervilles, en referencia irónica al presidente estadounidense. Los agricultores llegaron a destruir parte de sus cosechas en un desesperado intento por hacer subir los precios de sus productos, mientras que mucha gente pasaba hambre. Ante la ausencia de intervención por parte de los Estados, se multiplicaron las organizaciones caritativas.
3.1.4. El Alcoholismo y el Racismo
En Alemania muchos veían a los judíos, que tenían una fuerte implantación en el sector bursátil y financiero, como los culpables y los beneficiarios de la crisis económica que sufría el país, mientras que, en Estados Unidos, los negros también fueron objeto de ataques racistas y aumentó la segregación.
3.1.5. Las Tensiones Sociales
Las tensiones sociales no dejaron de crecer. El sistema liberal democrático sufrió un gran desprestigio y las clases medias mostraron su desconfianza en un sistema que era incapaz de resolver los problemas y que parecía destinado a ser destruido por la oleada revolucionaria. Gran parte de esas bases medias apoyaron soluciones autoritarias tan radicales como el fascismo. En el mundo obrero, creció la simpatía hacia el régimen comunista de la Unión Soviética y sus logros económicos. Los partidos comunistas crecieron con fuerza, a costa de la socialdemocracia, que en algunas ocasiones, también radicalizó su discurso frente a la democracia liberal. La literatura y el cine de la época reflejaron los devastadores efectos de la Gran Depresión y cómo el crack de 1929 había acabado con las esperanzas de paz y de progreso de los felices años veinte. En muchos sectores se extendió un ambiente de pesimismo y de pérdida de fe en los valores tradicionales.
3.2. Los Primeros Intentos de Solución
La crisis económica de 1929 no era la primera que había sufrido el capitalismo y los economistas se inclinaron, en un primer momento, por soluciones clásicas para intentar corregir un ciclo económico bajista de los que afectaban cíclicamente al sistema. Los economistas clásicos confiaban en que el propio mercado pudiera corregir el ciclo sin el concurso del Estado. De esta forma, la función de los gobernantes debía limitarse a favorecer mediante la no intervención la acción de los mecanismos correctores del mercado. Para conseguir una recuperación sólida debían adoptarse políticas deflacionistas, apoyadas en una moneda fuerte, que se concretaron en:
- Reducir la cantidad de dinero en circulación, los créditos, el gasto público y los salarios.
- Disminuir los salarios, ajustándolos a la demanda, con la finalidad de mantener los niveles de empleo.
- Adoptar medidas de carácter proteccionista que disminuyeran las importaciones e incentivaran las exportaciones.
Estas medidas solo agravaron la crisis. Al reducir los créditos y la circulación monetaria se produjo una falta de liquidez en el sistema, que fue incapaz de salir del ciclo de recesión. Además, la bajada de los salarios desincentivó todavía más el consumo y terminó por hundir la actividad económica. El presidente estadounidense Herbert Clark Hoover aplicó las recetas económicas clásicas que resultaron ser un fracaso. La depresión económica del país se agudizaba por el derrumbe de las economías europeas. En las elecciones de noviembre de 1932 resultó elegido el demócrata Franklin Delano Roosevelt y los republicanos sufrieron un duro castigo electoral que los apartó del poder durante casi dos décadas.
A comienzos de 1933 se convocó una reunión internacional, la Conferencia de Londres, con el objetivo de atajarla mediante la puesta en marcha de una política económica concertada entre todas las grandes potencias. No se llegó a ningún acuerdo y cada gobierno adoptó sus propias medidas. Se incrementó el proteccionismo y muchos países se vieron especialmente afectados. La insolidaridad internacional contribuyó a prolongar la duración de la crisis económica.
Respuestas Nacionales a la Crisis
Alemania
Fue la más perjudicada por el caos económico internacional. Amenazada por las reparaciones de guerra y por los empréstitos estadounidenses, los gobiernos de la República de Weimar no fueron capaces de encontrar soluciones. El sistema financiero alemán quedó hundido y arrastró a toda la economía; el desempleo alcanzó cifras millonarias, lo que supuso un excelente caldo de cultivo para los nazis.
Reino Unido
Pudo sortear mejor la crisis gracias a: la bajada del precio de las materias primas y de los alimentos, contaba con el respaldo del imperio ultramarino y con el comercio con sus dominios, el cual se reforzó con la firma del Estatuto de Westminster de 1931 que suponía la creación de una Commonwealth dirigida por el Reino Unido. La crisis industrial afectó de lleno al país y creció el número de parados. Su capacidad exportadora también se vio perjudicada por la falta de demanda de sus tradicionales clientes. Finalmente, el Banco de Inglaterra tuvo que abandonar el patrón oro, lo que provocó una fuerte devaluación del valor de la libra. Sus efectos persistieron durante toda la década.
Francia
Poseía un imperio colonial que ayudó a amortiguar durante los primeros momentos el golpe de la crisis. Los gobiernos conservadores de los primeros años treinta siguieron la ortodoxia económica clásica y recurrieron a medidas deflacionistas; solo consiguieron un aumento del paro y la caída de los precios agrícolas. Las medidas económicas equivocadas extendieron el malestar social y el descontento de la población que dio su respaldo a un gobierno de izquierdas.
Europa Balcánica y del Este e Italia
La crisis sirvió para reforzar el intervencionismo estatal en la economía, y para afianzar las políticas económicas autárquicas.
Japón
Japón basaba su economía industrial en la exportación de sus productos, tuvo que hacer frente a un mercado cada vez más proteccionista. La necesidad de encontrar nuevos mercados para vender sus mercancías y obtener materias primas baratas alentó el militarismo y la política imperialista que tuvo como primer hito la anexión de la región china de Manchuria en 1931. La crisis económica estimuló el expansionismo japonés.
4. Las Respuestas a la Crisis
Los efectos y la duración de la Gran Depresión pusieron de manifiesto que las tradicionales medidas económicas liberales no eran válidas en una situación como la que había creado el crack de 1929. Desde muchos sectores se consideró que solo el mercado no podía resolver aquella situación y que era necesaria una mayor intervención del Estado en la economía.
4.1. El Pensamiento Keynesiano
John Maynard Keynes realizó análisis económicos y formuló teorías en las que reclamaba una reformulación del capitalismo y de la tradicional economía liberal en su obra, *Teoría general del empleo, el interés y el dinero*. Para Keynes, la Gran Depresión había reducido la demanda y era necesario estimularla generando la capacidad de satisfacer nuevas necesidades. Las medidas deflacionistas impuestas hasta entonces por los Estados no habían logrado tal objetivo.
Defendía la necesidad de una activa intervención estatal y del abandono de la ortodoxia que había guiado el capitalismo hasta ese momento. Pretendía restablecer el equilibrio entre oferta y demanda. Para ello apuntó una serie de medidas:
- Favorecer la abundante circulación del dinero: Para estimular la demanda, se debía volver a fomentar el crédito para reactivar la economía. Mientras durara la depresión, no había peligro de que se diera una alta tasa de inflación.
- Estimular una política de inversiones estatales en obras públicas: Realizar obras públicas para estimular la iniciativa privada a través de la demanda industrial. La mano de obra empleada en estas actividades aminoraría el desempleo, incrementaría el consumo y estimularía la actividad económica.
- Incentivar el incremento de los salarios: Contrario a la reducción de salarios como medida para mantener el empleo.
- Intervención del Estado: En todos los sectores económicos mediante la regulación de los precios, salarios, mercado laboral y la concesión de subvenciones a las empresas.
4.2. New Deal
Franklin Delano Roosevelt ganó las elecciones presidenciales de 1932 y adoptó las siguientes medidas para recuperar la economía:
- En materia financiera: Se amplió el control sobre los bancos (Banking Act), y se exigió un incremento de sus reservas para garantizar su solvencia. Se estimuló la concesión de créditos destinados a la inversión empresarial y se promulgó la Ley de Obligaciones Federales para evitar posibles fraudes. El dólar fue devaluado casi a la mitad, para facilitar la exportación de los productos.
- En el ámbito industrial: Se intervino mediante la NIRA por la que se limitaba la producción para acabar con los stocks. Se subvencionó a las empresas en dificultades para evitar su quiebra y la pérdida de puestos de trabajo.
- En el ámbito laboral: Se creó la National Labor Relations Act (NLRA) para regular las relaciones entre empresarios y trabajadores: salario mínimo y una jornada máxima de 40 horas semanales.
- En el ámbito de las obras públicas: Se pusieron en marcha proyectos de la Public Works Administration (WPA).
- En el ámbito agrario: A través de la Agricultural Adjustment Act (AAA), se pretendió recuperar el campo, para disminuir la producción. Esta circunstancia había hundido los precios y los beneficios de los agricultores. La reducción se consiguió a cambio del pago de indemnizaciones a los agricultores.
- Otras medidas: Creación de la Social Security Act, que estableció el primer sistema federal de seguro de desempleo y de pensiones. Protección de los bosques federales.
El New Deal obtuvo importantes éxitos, ya que se estimuló la demanda y se recuperó, en parte, el empleo. Al mismo tiempo, las condiciones de obreros y campesinos mejoraron, lo que alivió las tensiones sociales.
Fascismo Italiano
A pesar de formar parte del grupo de las potencias vencedoras en 1918, la paz fue considerada en Italia como una victoria mutilada. Las pérdidas materiales y humanas no fueron recompensadas más que con pequeñas compensaciones territoriales. Tras la guerra, Italia experimentó graves problemas económicos: la reconversión de las industrias de guerra generó miles de parados, la inflación se disparó y el Estado tenía que hacer frente a graves problemas de deuda. La situación social era muy tensa y en las ciudades eran frecuentes las huelgas que, generalmente, degeneraban en enfrentamientos. En el campo, la agitación era parecida y la propaganda anarquista cuajaba entre los campesinos, que no dudaron en ocupar tierras. El espectro de una revolución de tipo soviético parecía cernirse sobre el país. Además, desde 1919, se sucedieron gobiernos inestables y las crisis ministeriales eran frecuentes. La debilidad de los ejecutivos hizo que la democracia apareciera como un sistema político desprestigiado. Los sucesivos gobiernos se mostraron impotentes contra la agitación social y mucha gente pedía un gobierno fuerte y orden en las calles.
Ascenso de Mussolini al Poder
Frente a los dos partidos tradicionales, socialistas y católicos, surgieron en 1919 los *Fasci di Combattimento* y las *Squadre d’Azione* de Mussolini. Estaban integrados, principalmente, por excombatientes y se dedicaban a reprimir con violencia huelgas y manifestaciones obreras. Su popularidad fue en aumento, a la vez que las fuerzas de seguridad y las autoridades se mostraron permisivas ante sus agresiones. En 1921, Mussolini fundó el Partido Nacional Fascista (PNF), mientras sus fuerzas paramilitares, los camisas negras, se enfrentaban a socialistas y comunistas.
A partir de 1922, Mussolini contó con la simpatía de la patronal italiana, que aportó dinero para subvencionar a los grupos fascistas, y con la colaboración de parte del ejército. Ante el anuncio de huelga general del 1 de agosto de 1922, Mussolini y el partido fascista se presentaron como los únicos garantes del orden público, algo que el ejecutivo no podía asegurar, y la huelga quedó desarticulada. En octubre, el Consejo Nacional Fascista, máximo órgano del Partido Fascista, reunido en Nápoles, propuso la Marcha sobre Roma para convencer al rey Víctor Manuel III de que entregara el poder a Mussolini. El rey, poco partidario del parlamentarismo y temeroso del avance de la izquierda, encargó a Mussolini formar gobierno en octubre de 1922.
La Construcción del Estado Fascista
Con el control del ejecutivo en sus manos, Mussolini se lanzó inmediatamente a sustituir el Estado liberal por una dictadura fascista. Para ello manipuló las instituciones y el sistema electoral, lo que permitió que el PNF obtuviera una amplia victoria en los comicios de 1924. Cualquier intento de oposición al ascenso fascista fue aplastado. Se llegó incluso al asesinato de líderes opositores como el socialista Giacomo Matteotti.
Tras la eliminación de la oposición, Mussolini prosiguiió la tarea de construir un Estado fuerte y totalitario. El primer paso fue la supresión de la libertad de prensa y de la libertad de reunión. El segundo, la persecución de los políticos no fascistas.
Consolidación del Régimen
La población se encuadraba en instituciones de corte fascista. Los niños entraban en grupos de *balillas* y las niñas en *pequeñas italianas*; los universitarios integraban los Grupos Universitarios Fascistas y las mujeres también tenían su correspondiente organización. Por su parte, la *Opera Nazionale Dopolavoro* (OND) gestionaba el ocio y el tiempo libre. En materia económica, la autarquía fue el modelo, con un creciente intervencionismo del Estado. La desecación de pantanos, la construcción de autopistas, la electrificación del ferrocarril, la construcción de edificios colosales, etc., fueron los escaparates de los logros del régimen.
Expansionismo Japonés
Japón sufrió de forma especial los efectos de la crisis económica de 1929 y las medidas proteccionistas de países como Estados Unidos, que le impidieron dar salida a sus exportaciones y a los numerosos inmigrantes japoneses. Además, los estadounidenses habían frenado, durante los años veinte del siglo XX, sus ambiciones territoriales. Ante esto, en determinados ambientes militares e intelectuales del país del Sol Naciente se justificó el expansionismo por la necesidad de obtener un espacio vital que le era negado por las potencias occidentales. Japón, la nación asiática más desarrollada industrialmente, liberaría a Asia del colonialismo occidental, a la vez que el continente se convertiría en su esfera de prosperidad.
Su primer objetivo fue China, que convertida en república en 1911, padecía desde mediados de los años veinte una acusada inestabilidad provocada por un triple enfrentamiento entre:
- Los generales que controlaban determinadas provincias.
- El Kuomintang (partido nacionalista de Chiang Kai-shek, que trataba de unificar el país bajo su mando).
- Los comunistas de Mao Zedong.
Esta debilidad fue aprovechada por Japón que, en 1931, utilizó como pretexto para invadir la provincia china de Manchuria. Pese a la condena de la Sociedad de Naciones, Japón convirtió la región en un protectorado denominado Manchukuo. Los chinos siguieron enfrascados en sus conflictos civiles y Chiang Kai-shek obligó a los comunistas a refugiarse en el interior del país, en una retirada conocida como la Larga Marcha, entre 1934 y 1935.
El Tercer Reich
La figura de Hitler resulta decisiva para entender el nazismo en Alemania. Tras su participación en la Gran Guerra y la firma del armisticio, Adolf Hitler se declaró en contra del Tratado de Versalles y enemigo irreconciliable de los socialistas, comunistas y judíos que, según él, eran los causantes de la derrota. Entró en contacto con el Partido Obrero Alemán, de fuerte ideología antisemita, y con partidarios del pangermanismo, es decir, de unir todos los territorios de lengua alemana. En 1920, redactó los 25 puntos de esta organización en la que ya están presentes las bases del programa nazi.
Tras la fusión con otros partidos, se transformó en el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP), el partido nazi, y Hitler se convirtió en su líder en 1921. Al mismo tiempo, se crearon las Secciones de Asalto (SA) como fuerza paramilitar del partido. En 1923, intentando imitar la Marcha sobre Roma, se organizó un golpe de Estado, que fracasó y que le llevó a prisión hasta 1924. No obstante, el peso del partido nazi fue escaso hasta que la crisis económica de 1929 llegó a Alemania. El paro y la miseria dispararon el número de sus afiliados, lo que se tradujo en un espectacular crecimiento electoral y en el hecho de que se convirtiera en la primera fuerza política en el Parlamento alemán en 1932.