Transformaciones de la Economía Mundial desde la Posguerra hasta la Era Global

La Edad de Oro de la Economía Occidental tras la Segunda Guerra Mundial

La economía occidental tras la Segunda Guerra Mundial disfrutó de un crecimiento históricamente anómalo, especialmente en los países europeos. Los motivos principales se dividen en factores de oferta y demanda:

Factores de Oferta

  • El aumento de cantidad y calidad de inputs.
  • El dinamismo de la innovación tecnológica, enmarcado en la denominada Tercera Revolución Industrial.
  • La transferencia tecnológica entre países mediante empresas multinacionales y canales oficiales.
  • El contexto de presión de la demanda que acabó impulsando el desarrollo tecnológico y nuevas técnicas.

Factores de Demanda

  • La apertura de las economías y la expansión excepcional del comercio internacional.
  • El Keynesianismo, caracterizado por:
    1. Aumento de la presencia estatal en la economía.
    2. Decisión de que el Estado fuese un importante promotor del desarrollo mediante nuevas políticas.
    3. Aumento del gasto público.
  • La expansión del consumo privado por el aumento de las rentas. En la Europa de los años 50 surge el modelo de consumo y de mercado de masas para bienes duraderos estandarizados y la expansión del bienestar.

Otros Motivos del Crecimiento

  • El mantenimiento de una inflación relativamente modesta en condiciones de demanda muy elevada.
  • El logro de una alta tasa de inversión sostenida, debido a: la estabilidad política nacional e internacional, un tratamiento fiscal favorable mediante bonificaciones y costes de capital bajos.
  • Existencia de instituciones supranacionales más eficaces que en otros períodos, como el FMI.
  • La generalización de un clima social y sindical de consenso y estabilidad.

En estas circunstancias, en el ámbito de los agentes sociales y las relaciones laborales, destacaron: el definitivo reconocimiento sindical, el recurso a sistemas de negociación colectiva para fijar condiciones laborales, la progresiva separación sindical de la acción política y una mayor armonía social.

Asimismo, se produjo el proceso de «americanización» de Europa mediante grandes empresas, con EE. UU. como garante de la estabilidad europea y una oferta prácticamente ilimitada de mano de obra proveniente del crecimiento de la población activa.

La Apertura Económica de la República Popular China

A finales de los años 70, se abría una nueva etapa en la República Popular, encaminada hacia planteamientos más abiertos a la cooperación exterior en el terreno tecnológico y comercial, especialmente con Japón y EE. UU. Comenzaron a abandonarse los planteamientos ideologizados al estilo de Mao Zedong, siendo sustituidos por formas más pragmáticas propias de los nuevos dirigentes.

A nivel económico, se desarrolló una nueva estrategia basada en el programa de las Cuatro Modernizaciones: agricultura, industria, defensa y ciencia-tecnología. Las características de estas medidas liberalizadoras fueron:

  • La apertura al exterior en tecnología y comercio, terminando con la autarquía anterior (el «Gran Salto hacia Afuera»).
  • Política de atracción de capitales extranjeros y autorización de bancos extranjeros en China.
  • Aumento del consumo interno y preferencia por la industria ligera sobre la pesada.
  • Desarrollo de empresas de carácter mixto y creación de incentivos a la iniciativa privada.
  • Búsqueda de una mayor eficacia en la asignación de recursos en función del mercado, compaginando el papel del Estado con la iniciativa individual.

Estas medidas no afectaron a todo el país, sino inicialmente a las denominadas ZEE (Zonas Económicas Especiales): Shenzhen, Shantou, Zhuhai y Xiamen, auténticos enclaves del capitalismo utilizados como centros experimentales. Esto amplió las diferencias entre la zona costera y el interior del país, más deprimido.

Desde una óptica política, las medidas liberalizadoras todavía tendrían que esperar. El déficit democrático continuaría siendo evidente aún a comienzos del siglo XXI, manteniéndose el Partido Comunista Chino como única opción. En esta dualidad entre apertura económica y falta de pluralismo político reside la explicación del peculiar concepto de socialismo de mercado chino.

Reconversión Industrial y el Debate sobre el Estado del Bienestar

Mediante políticas de reconversión industrial y reindustrialización, se fomentaron sectores tecnológicos punta para generar las rentas y el empleo que antes creaban las industrias tradicionales en decadencia. Durante la segunda mitad de los años 80, estas políticas tuvieron cierto éxito, reflejado en el descenso de la inflación, reducción del déficit y recuperación de la inversión.

Sin embargo, la crisis no se superó totalmente en Occidente, ya que el desempleo continuó siendo la gran asignatura pendiente en los años 90. Surgieron formas de empleo flexibles pero a menudo precarias, como el contrato a tiempo parcial o de aprendizaje.

La aplicación de políticas neoliberales y la reducción del gasto público generaron una fuerte polémica en torno al Estado del bienestar. Factores como los recortes presupuestarios, el aumento de la población inactiva (parados y jubilados) y el descenso de cotizantes abrieron el debate sobre la conveniencia de sistemas de previsión social voluntaria.

Factores de la Globalización e Interdependencia

Los hechos que reflejan la creciente interdependencia y determinan la globalización son:

  1. El Consenso de Washington (1989): Una lista de diez políticas económicas (disciplina fiscal, privatización, etc.) recomendadas por organismos como el FMI y el Banco Mundial para impulsar el crecimiento.
  2. La creación de la OMC (1995): Sustituyendo al GATT, la Organización Mundial del Comercio impulsa la liberalización de mercancías, servicios e ideas.
  3. Crisis económicas globales: La libertad de capitales ha provocado que crisis locales tengan un impacto global debido a la interdependencia de los mercados.
  4. Procesos de integración económica: La transformación de la Comunidad Europea en la Unión Europea, el Pacto Andino y la renovación de la ASEAN.
  5. Ingreso de China en la OMC (2001): La incorporación de la quinta economía mundial (en aquel momento) y la de mayor crecimiento supuso un hito para el mercado global. También destaca la entrada de Rusia en 2012.

La Crisis de 1973 y el Fin de la Edad de Oro

Hacia 1973-74 cesa la «edad de oro» y comienza una crisis profunda. Las causas fueron:

  • Cargas del sistema: El crecimiento del Estado del bienestar se volvió difícil de sostener cuando las ganancias de productividad disminuyeron.
  • Ruptura del consenso laboral: Aumento de la conflictividad social y política a partir de 1968.
  • Crecimiento salarial (1968-1973): Presionó los precios al alza y redujo los excedentes empresariales, bajando la inversión.
  • Subida del precio de las materias primas: El encarecimiento de la energía erosionó la renta de los países industrializados.
  • Cambios en la política monetaria: El fin de la era del dinero barato con el incremento de los tipos de interés.
  • Quiebra del sistema de Bretton Woods: En 1971, Nixon suspendió la convertibilidad del dólar, generando una gran incertidumbre internacional.
  • Competencia de países de nueva industrialización: Industrias básicas de países del Tercer Mundo perjudicaron a sectores tradicionales occidentales mediante el dumping social y ecológico.

Desafíos Globales del Siglo XXI

1. Los problemas del subdesarrollo

A pesar de los esfuerzos de las Naciones Unidas, más de cincuenta países son más pobres al inicio del siglo XXI que en 1990. La reducción de la ayuda pública y su uso incorrecto, sumado a crisis sanitarias como el SIDA y el hambre (según la FAO, seis millones de niños mueren al año por desnutrición), agravan la situación.

2. El consumismo y la desigualdad

Aunque la riqueza mundial ha crecido, está peor distribuida. Más de mil millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza.

3. Consecuencias del cambio climático

La falta de medidas para contener los gases de efecto invernadero podría tener un coste económico superior al de la Segunda Guerra Mundial, con consecuencias catastróficas para ciudades costeras y aumento de la pobreza en Asia y África.

4. Ámbito comercial

Es necesario establecer un sistema comercial multilateral caracterizado por la equidad y la no discriminación para que los países subdesarrollados puedan movilizar recursos y financiar su propio desarrollo, revirtiendo su actual pérdida de capacidad exportadora.