Romanización de Hispania: conquista, etapas y efectos en la sociedad

Estándar 3

La romanización es el proceso por el cual la población indígena asimila los modos de vida romanos en sus diversas facetas: administración territorial, urbanización y obras públicas, económicas y sociales, derechos, cultura y costumbres, religión…

El proceso de integración de los indígenas no es igual en el tiempo ni en el espacio. En muchos casos es más intenso en el s. I a. C. y en el litoral mediterráneo, y menos intenso y más tardío en el norte y el noroeste.

La conquista

La llegada de los romanos convirtió a las tierras peninsulares en una provincia más de su imperio. Tuvo varias etapas:

1. Roma suplanta a Cartago

El objetivo de Roma era derrotar a los cartagineses en la recién iniciada Segunda Guerra Púnica. Publio Cornelio Escipión derrotó a los cartagineses en varias batallas y abatió su dominio sobre la península; además, derrotó a Aníbal en la batalla de Zama.

2. El sometimiento del interior

Roma se quedó permanentemente en la península. El Senado eligió a dos pretores para que se hicieran cargo de cada una de las provincias en las que Hispania fue dividida: Citerior y Ulterior. En este proceso de dominación tuvieron lugar las guerras lusitanas, en las que Viriato desarrolló una guerra de guerrillas contra los romanos. La otra contienda fueron las guerras celtibéricas, donde los romanos se toparon con ciudades bien fortificadas que consiguieron conquistar. Como consecuencia de estas guerras, la mayor parte de la Hispania peninsular pasó a manos de los romanos.

3. Las guerras civiles

Durante un periodo hubo una relativa calma, pero en el s. I a. C. la península adquirió un enorme protagonismo debido a las guerras civiles que se desencadenaron en Roma y acabaron con la República para dar paso al Imperio. La guerra de Sertorio y la guerra entre Cayo Julio César y los partidarios de Pompeyo son dos episodios muy importantes que afectaron a Hispania. En la primera contienda aspiraban a una reforma de la administración provincial y a una equiparación de derechos, como defendía Sertorio. En la segunda contienda César aumentó el ritmo de la creación de colonias y municipios romanos; además, hizo varias concesiones a ciudades amigas en la región bética y en el litoral.

4. Sometimiento de las montañas del norte

Octavio completó la conquista romana de Hispania; él mismo dirigió y participó en una campaña contra los galaicos, astures y cántabros. Octavio pretendía unificar su poder con méritos militares, buscar nuevos recursos económicos y evitar saqueos por parte de los pueblos montañeses; la campaña finalizó con la intervención de Marco Agripa. Durante el Imperio, Octavio impuso la pax romana y aceleró el proceso de romanización, que se llevó a cabo fundamentalmente mediante los hechos que se indican a continuación:

Hechos que promovieron la romanización

  • Difusión de la vida urbana: los romanos aprovecharon la amplia red de ciudades preexistentes, transformando sus órganos de gobierno autónomo en órganos dependientes de la administración de Roma.
  • El papel del ejército: uno de los primeros vehículos para la difusión de la civilización fue el ejército. Se reclutaron tropas auxiliares entre los indígenas, porque los soldados reclutados, al terminar su servicio militar, podían obtener la ciudadanía y recibir tierras donde asentarse.
  • La fundación de colonias: los soldados veteranos que recibían tierras como pago por sus servicios extendían los modos de vida romanos.
  • Cohesión de la ciudadanía romana: la extensión de la ciudadanía a la población indígena supuso beneficios, derechos y privilegios; esta cohesión se usó como reclamo para facilitar la dominación romana. Fue un proceso progresivo que inició con la aristocracia indígena para asegurar su apoyo y colaboración.
  • Difusión de la lengua latina: la lengua latina se impuso sobre la mayoría de las lenguas autóctonas y fue la base sobre la que se formaron las posteriores lenguas romances. También se extendió el uso del derecho romano, que regulaba tanto las relaciones privadas como las instituciones políticas y su funcionamiento. El sistema jurídico mantiene parte de su vigencia y constituye el núcleo fundamental de gran parte del derecho de Occidente.
  • Culto religioso: el culto de los dioses de tradición grecorromana fue practicado en todo el Imperio romano, así como el culto imperial, que se convirtió en un elemento fundamental para dar cohesión a las diferentes provincias romanas. En el s. III el cristianismo se difundió por Hispania y fue perseguido hasta la proclamación del Edicto de Milán, que declaró la libertad religiosa.

Consecuencias de la romanización

La romanización supuso un cambio importante en las sociedades indígenas, tanto social como económico y en el terreno estrictamente cultural.

Implantación de una nueva división territorial y administrativa

Para un mejor control y administración, Roma dividió el territorio peninsular en provincias. Se pueden distinguir tres etapas:

  • 1ª. Durante la República: dos provincias — Citerior y Ulterior — gobernadas por un pretor con mando militar, dado que el objetivo era combatir y derrotar a los enemigos.
  • 2ª. Durante el Alto Imperio: tres provincias — Tarraconense, Lusitania y Bética — y disminuye el número de tropas.
  • 3ª. Durante el Bajo Imperio: se reorganiza en varias diócesis; la diócesis de Hispania abarcaba siete provincias, y más tarde se sumaron otras dos. En esta fase no predomina el mando militar; actúan sobre todo jueces y recaudadores.

La romanización transformó la estructura política, social, económica y cultural de la península, integrando gradualmente a las élites indígenas y extendiendo instituciones, lenguas y formas de vida romanas en distintos grados según las regiones y los periodos históricos.