El Reinado de Isabel II (1833-1868): Evolución Política, Partidos y Conflictos
Este periodo abarca la Primera Guerra Carlista, la evolución política, los partidos y conflictos, y las Constituciones clave: el Estatuto Real de 1834 y las Constituciones de 1837 y 1845.
1. Periodo de Regencias (1833-1843)
A. Regencia de María Cristina
Dado que Isabel II era menor de edad, su madre, María Cristina, se convirtió en la regente. Este hecho marcó la transición hacia el liberalismo y el surgimiento de dos modelos políticos enfrentados: el liberalismo contra el absolutismo. Los liberales, a su vez, se dividieron en dos grupos principales: los liberales moderados y los liberales progresistas.
2. La Primera Guerra Carlista (1833-1840)
A. Causas y Antecedentes
A.1. Cuestión Sucesoria
En 1823, tras el Trienio Liberal, Fernando VII recuperó las instituciones absolutistas. Sin embargo, el propio rey se dio cuenta de la necesidad de modernizar la administración, por lo que impulsó una serie de reformas en la Hacienda y la administración. Algunos sectores consideraron que Fernando VII estaba siendo influido por los liberales y, por ello, decidieron apoyar a su hermano, Carlos María Isidro, como sucesor.
Fruto de esta oposición fue el levantamiento de los malcontents o Agraviados en 1827, que surgió en el interior de Cataluña y creó una Junta provisional en Manresa. Exigían la abdicación de Fernando VII en su hermano, la disolución del ejército, el fin de la enseñanza pública y la restauración de la Inquisición. Aunque el rey puso fin a este levantamiento, se considera el primer aviso y el inicio del movimiento carlista.
La oposición a Fernando VII se recrudeció al quedarse embarazada su cuarta esposa. El rey, queriendo asegurarse la sucesión, firmó la Pragmática Sanción en 1830, por la cual quedó anulada la Ley Sálica. En 1833, tras la muerte del rey, su hija heredó la corona, comenzando de esta forma la Primera Guerra Carlista.
A.2. Cuestión Ideológica
Los carlistas, bajo el lema “Dios, Patria y Rey”, defendían:
- El absolutismo regio.
- El mantenimiento de las jerarquías y privilegios sociales estamentales.
- El integrismo religioso y la defensa plena de todos los intereses de la Iglesia.
- El mantenimiento de los fueros vascos y navarros.
- Un concepto de «patria» (defensa de los fueros) como un conjunto de tradiciones y costumbres heredadas.
B. Apoyos
B.1. Los Carlistas
Los carlistas contaron con el apoyo de los estamentos privilegiados, que se sentían atacados por las reformas liberales (especialmente el clero, que sufría un proceso desamortizador). El carlismo no fue solo un movimiento rural, sino que también encontró apoyo entre los artesanos, que se oponían al fin de los gremios. En el ámbito internacional, recibieron el apoyo de países absolutistas como Austria, Prusia, Rusia, Nápoles y los Estados Pontificios.
B.2. Los Isabelinos (Liberales)
La causa de Isabel II se identificó con el liberalismo moderado. Recibió el apoyo de una minoría selecta e influyente de la sociedad: propietarios acomodados y grandes terratenientes, entre otros. Las zonas de influencia fueron sobre todo las ciudades, además de la mayor parte de España, excepto las zonas forales. Ideológicamente, los liberales moderados pretendían una monarquía constitucional, basada en la soberanía nacional, libertades públicas y políticas, separación de poderes e igualdad ante la ley (ideales de la Ilustración).
C. Desarrollo de la Primera Guerra Carlista (1833-1840)
C.1. Formación del Foco Vasconavarro (1833-1835)
Con la muerte de Fernando VII, hubo brotes armados en Talavera y Valencia, a los que siguieron otros en Castilla y las provincias vascas en forma de partidas organizadas por el jefe carlista Tomás Zumalacárregui. En noviembre, la guerra ya estaba abierta en dos zonas: el País Vasco y la parte norte de Cataluña. A estas zonas se sumaron guerrilleros de Aragón, el Maestrazgo, Galicia, Asturias o La Mancha. Zumalacárregui organizó estas partidas en un ejército encabezado por él. Carlos María Isidro quiso extenderse hacia las ciudades, intentando tomar Bilbao para convertirla en su capital.
C.2. Expediciones Nacionales (1836-1837)
El pretendiente Carlos María quiso extender la guerra por todo el territorio nacional. La primera expedición fue la de Miguel Gómez en 1836, que llegó hasta Andalucía, pero fracasó al no encontrar apoyo. Más tarde, en otra expedición, las tropas carlistas consiguieron llegar hasta Madrid en 1837, pero el general Espartero, al mando del ejército isabelino, les obligó a retirarse. Las expediciones no fueron la única actuación del ejército, que continuó atacando Bilbao, aunque sin éxito.
C.3. Iniciativa Isabelina y Convenio de Vergara (1837-1839)
El gobierno isabelino atacó y los carlistas se encontraron muy desgastados. Por ello, se dividieron entre aquellos que querían continuar la guerra (liderados por Carlos María Isidro) y los que querían negociar (liderados por el general Maroto). Finalmente, Maroto negoció con Espartero en el Convenio de Vergara. En este acuerdo, se puso fin a la guerra, se integró a los oficiales carlistas en el ejército isabelino y se prometió proponer a las Cortes el mantenimiento de los fueros.
C.4. Continuación de la Guerra en el Maestrazgo (1839-1840)
Cabrera y sus hombres no aceptaron el Convenio de Vergara, pero Espartero les dio un duro golpe con la toma de Morella (Castellón). Los últimos combatientes huyeron a Francia, dando por finalizada la guerra.
D. Consecuencias
- Durante la guerra, hubo una enorme inestabilidad política en todo el territorio. El Ejército se convirtió en el protagonista de la vida política (Espartero sería nombrado regente de Isabel II tras el fin de la guerra).
- Aumento de la deuda pública y de los problemas económicos debido a la movilización de medios y al hecho de que los campos de batalla eran zonas agrícolas, lo que retrasó su recuperación.
- El carlismo no finalizó tras esta guerra, ya que España tuvo que hacer frente a otras dos guerras carlistas.
- Durante el reinado de Isabel II, aunque esta fue la última guerra de gran escala, el movimiento carlista continuó con participación política e incluso durante la Guerra Civil española.
3. Reinado Efectivo de Isabel II (Mayoría de Edad) (1844-1868)
A. Década Moderada (1844-1854)
Los moderados llegaron al poder tras levantamientos contra Espartero, que había sido apoyado por los progresistas cansados de la Regente. En noviembre de 1843, Isabel II asumió la jefatura de gobierno. La inestabilidad gubernamental fue el rasgo más característico hasta la llegada de Narváez.
A.1. Características
- Estabilidad Política: Se consiguió a un alto precio, ya que el pueblo estaba escasamente representado. Las Cortes eran suspendidas y los resultados electorales, falseados constantemente.
- Reformas:
- Constitución de 1845: (Reforma de la Constitución de 1837, con elementos conservadores). Estableció:
- Soberanía compartida entre el Rey y las Cortes.
- Sistema representativo bicameral.
- El Rey tenía la iniciativa legislativa y nombraba al jefe de gobierno.
- Se estableció la dependencia municipal.
- La Milicia Nacional fue sustituida por la Guardia Civil.
- La religión oficial era la católica.
Esta constitución estuvo vigente durante todo el reinado de Isabel II, a excepción de la etapa del Bienio Progresista (1854-1856).
- Centralización Administrativa y Legislativa:
- Cambios en la administración provincial y local. Se reorganizó el Código Penal y se impulsó una nueva reforma educativa.
- En Hacienda, se buscó una racionalización y simplificación del sistema tributario.
- En las relaciones Iglesia–Estado, se produjo un acercamiento a la Iglesia católica al frenar la desamortización de Mendizábal. Se firmó el Concordato de 1851.
- Constitución de 1845: (Reforma de la Constitución de 1837, con elementos conservadores). Estableció:
A.2. Fin de la Etapa
Con estas reformas se consiguió una administración más compleja con una gran cantidad de funcionarios. Narváez tuvo que hacer frente a la oposición de progresistas y demócratas, rebeliones militares y las guerras carlistas. La fecha más significativa es 1851, con la llegada de Bravo Murillo, quien intentó establecer un gobierno autoritario, pero fracasó y dimitió. En 1854, se produjo un golpe de Estado encabezado por O’Donnell en Vicálvaro, conocido como la Vicalvarada.
B. Bienio Progresista (1854-1856)
B.1. Golpe de Estado
O’Donnell se levantó en Vicálvaro. Los insurrectos huyeron al sur porque estaban perdiendo. O’Donnell firmó el Manifiesto de Manzanares para conseguir el apoyo de los progresistas, logrando que el levantamiento se extendiera por otras ciudades donde se formaron juntas revolucionarias. Ante esta presión, Isabel II nombró presidente del gobierno a Espartero, con ministros como O’Donnell o Pacheco.
B.2. Gobierno de Espartero
El general restauró la legislación de 1830 y elaboró un proyecto constitucional que no llegó a promulgarse (la Non Nata), basado en la Constitución de 1837.
B.3. Fin del Gobierno
La finalización de este gobierno se produjo por el malestar social provocado. Por otro lado, se dieron motines de subsistencia, como los ocurridos en el verano de 1856 en Castilla por la ausencia de grano.
C. Alternancia de Poder entre los Moderados y la Unión Liberal (1856-1868)
C.1. La Unión Liberal
Se reinstauró la Constitución de 1845 y, en 1856, O’Donnell creó un nuevo partido de centro, la Unión Liberal.
C.2. Política Interior y Exterior
En política interior, no se consiguió la convivencia de ambos partidos, ya que las Cortes fueron clausuradas. En política exterior, se buscó recuperar el prestigio internacional de España. Sin embargo, este gobierno llegó a su fin por el enfrentamiento entre la reina y el presidente del gobierno: O’Donnell quería reconocer al recién nacido país de Italia, y la monarca se opuso. El presidente tuvo que dimitir y se sucedieron una serie de gobiernos moderados.
C.3. Crisis Final del Reinado
Estos últimos gobiernos tuvieron que hacer frente a una serie de levantamientos:
- Movimiento Estudiantil: Dentro del profesorado universitario surgió un movimiento crítico contra la reina, su patrimonio y sus gastos. Los catedráticos que firmaron estos documentos fueron expulsados de sus cátedras y los estudiantes salieron en manifestación. Estos movimientos fueron fuertemente reprimidos en la Matanza de la Noche de San Daniel, tras la cual O’Donnell volvió a la presidencia.
- Levantamiento de los Sargentos de San Gil (1866): Se levantaron por el sistema de promoción. Fracasaron y fueron fusilados.
En agosto de 1866, los partidos de la oposición firmaron el Pacto de Ostende. Por este pacto, se organizó un pronunciamiento que inició el almirante Topete en Cádiz. Las tropas rebeldes, comandadas por el general Serrano, derrotaron a las fuerzas realistas en Alcolea. Paralelamente, se crearon juntas revolucionarias en el norte, sur y este. Isabel II huyó a Francia, triunfando así la Gloriosa Revolución de 1868.