Inicios de la industrialización (1830-1900)
La industria española se remonta al siglo XIX, en la década de 1830, cuando se instalaron los hornos de carbón mineral en Málaga y las primeras fábricas textiles en Barcelona. A mediados del siglo XIX, la industria siderúrgica (extracción de minerales) se expandió a Vizcaya y Asturias.
La economía española siguió siendo de base agraria, entre otras causas por la baja demanda; además, la política proteccionista, al limitar la competencia extranjera, tampoco favoreció la modernización de la industria española.
Etapa de crecimiento industrial (1900-1936)
A principios del siglo XX comienza la etapa de crecimiento industrial, gracias a los capitales que se repartieron tras la pérdida de las últimas colonias (Cuba, Filipinas y Puerto Rico) en 1898. También influyeron los beneficios de las exportaciones a Europa durante la Primera Guerra Mundial —España permaneció neutral— y la política de obras públicas de la dictadura de Primo de Rivera.
Etapa de estancamiento industrial (1936-1959)
La Guerra Civil española destruyó gran parte del tejido industrial. Para solucionar esta situación, el Estado intervino en la economía a través del INI (Instituto Nacional de la Industria), que pretendía sustituir a la empresa privada en actividades poco rentables o que necesitaban grandes inversiones.
La falta de materias primas, de capitales, de fuentes de energía y de maquinaria impidió la recuperación económica durante casi dos décadas y provocó desabastecimiento, hambre y miseria en la población.
«Desarrollismo»: etapa de gran desarrollo industrial (1959-1975)
España se transformó en una economía más moderna, avanzada e industrial, con una población cada vez más urbana. En 1959 se aprobó el Plan de Estabilización, que puso fin a la política autárquica del franquismo y liberalizó la economía española.
Este proceso de apertura coincidió con un periodo de expansión económica mundial. Entre las características principales:
- La economía española se abrió al exterior, especialmente gracias al apoyo y al comercio con Estados Unidos.
- Se eliminaron la mayoría de las barreras arancelarias al comercio exterior.
- El modelo industrial tradicional español se basó en núcleos poco conectados entre sí.
- El Estado fomentó la creación de otros núcleos industriales: los polos de desarrollo, para corregir los desequilibrios territoriales.
La liberación económica permitió:
- La compra de maquinaria en el exterior.
- El aumento de la productividad y de la exportación.
- El aumento de la inversión extranjera, lo que mejoró el abastecimiento del mercado español y permitió aprovechar la abundante mano de obra, entonces relativamente barata y menos conflictiva.
Crisis y reconversión industrial (1975-1985)
A mediados de la década de 1970, España fue afectada por una gran crisis económica de origen internacional; su propio modelo de desarrollo industrial la hizo, además, más vulnerable. En esta crisis hubo causas externas e internas:
Causas externas
- Crisis del petróleo: el precio del petróleo aumentó los costes de producción, disparó la inflación y los salarios perdieron poder adquisitivo.
- Competencia de los nuevos países industrializados: competidores como Corea o Taiwán ofrecieron productos a menor precio.
Causas internas
- Las deficiencias estructurales en la industria española empeoraron la situación: existía especialización en industrias maduras o tradicionales, tecnología obsoleta y dependencia financiera y energética del exterior.
- La coyuntura política española: la inestabilidad política retrasó la toma de decisiones y la aplicación de medidas para solventar la crisis.
Consecuencias de la crisis
- Hubo una caída en la producción industrial, lo que supuso un descenso en los beneficios empresariales, el cierre de numerosas empresas y un aumento del desempleo.
Medidas contra la crisis (1980-1985)
- Modernización industrial: adaptar la industria española a la nueva situación económica mediante la reducción de mano de obra, la especialización en productos de mayor demanda y la mejora de la gestión empresarial. Los sectores más afectados fueron la metalurgia, los electrodomésticos, el textil y el calzado.
- En las áreas más afectadas por la modernización, el Estado creó en 1983 las ZUR (Zonas de Urgente Industrialización), con el fin de reindustrializar las zonas más perjudicadas.
La industria en España a partir de 1985
La integración de España en la CEE (Comunidad Económica Europea)
España firmó el tratado de adhesión con la CEE. La integración en Europa ha sido fundamental para modernizar la industria española y hacerla más competitiva:
- Recepción de fondos de la CEE.
- Aumento de la inversión privada extranjera.
- La entrada en Europa supuso un aumento del mercado para los productos españoles.
- Fomento de las pequeñas y medianas empresas (PYMES).
- Política de liberalización económica.
La Tercera Revolución Industrial
La economía mundial se encuentra inmersa en la denominada Tercera Revolución Industrial, basada principalmente en las nuevas tecnologías. Estas han supuesto cambios importantes en la producción, la estructura y la localización industrial, que han afectado a España como parte de una economía cada vez más globalizada.